Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Entradas etiquetadas ‘Crisis Capitalista

Charla sobre crisis en la FCE de la UBA [Podcast]

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El 23 de mayo pasado di una charla titulada “Tasa de ganancia, sobreacumulación y crisis. Un enfoque marxista”. La misma se dio en el marco del Ciclo de Seminarios organizado por el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas, de la UBA. Alguna gente pidió que se filmara, pero no pudo ser. Sin embargo, Adrián, que es lector del blog, tuvo la amabilidad de grabar la charla y entregarme la grabación. Al principio, el audio tiene mucho ruido de fondo, pero luego mejora. Espero que les sea útil.

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Escrito por rolandoastarita

01/07/2012 a 15:18

¿Qué es capital ficticio?

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En varios escritos que circulan dentro de la izquierda, se define al capital ficticio como todo tipo de acreencia o título financiero; esto es, se lo identifica con los títulos (bonos, acciones) que proporcionan rentabilidad a quienes los poseen. Se sostiene que, a diferencia del capital real, el ficticio no constituye riqueza social, ya que los títulos no poseen valor intrínseco.

El objetivo de esta nota es precisar, en primer lugar, cual es la noción de capital ficticio en Marx, y en segundo término, presentar algunas conclusiones relacionadas con la idea de que sería posible salir de las crisis capitalistas, o solucionar los problemas fundamentales vinculados a la acumulación del capital, mediante inyecciones de capital ficticio.

La noción en Marx

La expresión capital ficticio fue introducida por Marx para designar aquellos activos financieros cuyo valor no se corresponde con algún capital real; el caso paradigmático son los títulos públicos. Es que cuando un gobierno emite títulos para cubrir sus gastos corrientes, el dinero que recoge no entra en algún circuito de valorización, y por lo tanto no es capital. Por eso Marx destaca que el precio del título no representa capital, o valor en proceso de valorización. Un pagaré o un bono del Estado solo dan a su propietario el derecho a participar de una parte de la plusvalía, bajo la forma de los impuestos que recaude el gobierno. Por otra parte, los valores de los títulos públicos pueden modificarse, según las oscilaciones de la tasa de interés, o según varíe la confianza en que el Estado podrá hacer frente a sus obligaciones. Estos cambios en los valores pueden, por lo tanto, no tener una relación directa con la acumulación del capital. Por ejemplo, la suba de los títulos del Tesoro de EEUU, desde mediados de la década de 1980, estuvo vinculada a la caída progresiva de la tasa de interés, a lo largo de casi tres décadas. La demanda internacional de los títulos -EEUU es considerado un refugio seguro para los capitales líquidos- explica en buena medida la caída de la tasa. Pero ese aumento del stock de títulos no tuvo como contrapartida un incremento del capital real. Incluso en períodos de crisis o incertidumbre, los precios de los bonos del Tesoro de EEUU continuaron en aumento, a contramano de lo que sucedía con muchos otros activos financieros, que caían al compás de la desvalorización del capital real.

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Escrito por rolandoastarita

20/05/2012 a 18:18

Elecciones, crisis del euro, crisis política

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Después de las recientes votaciones de Francia y Grecia, el panorama para continuar con el ajuste defendido por Merkel es, por decirlo de forma suave, muy sombrío. En Grecia los partidos más votados no pueden formar gobierno, la economía continúa desplomándose y ya son muchos los que asumen que el país dejará el euro. En Francia, Hollande promete poner un plan de crecimiento y reabrir la discusión acerca del pacto fiscal. Merkel y el establishment alemán se oponen a rediscutirlo y a nuevos programas financiados con deuda. Así, mientras Hollande afirma que va a impulsar menos austeridad y más crecimiento, los alemanes insisten en que deben crearse las condiciones para que las empresas inviertan. En muchos países, además, crecen los partidos más radicalizados a izquierda y derecha, y varios ganan apoyo con la propuesta de volver a las monedas nacionales. Es España, el flamante gobierno de la derecha ya empieza a perder apoyo, y enfrenta protestas y huelgas obreras. Es evidente que la crisis económica y política está agravándose hora a hora. El objetivo de esta nota es presentar algunas reflexiones sobre la crisis del euro, y las diferencias en torno a la política económica, que dividen a buena parte de la clase dominante (ver también aquí y aquí).

Dos respuestas frente a la crisis

La actual crisis política europea está determinada, en lo fundamental, por la división que existe en la propia clase capitalista acerca de las políticas para enfrentar a la crisis. Recordemos que, en esencia, toda crisis es una desvalorización masiva de los capitales; una “revolución de los valores” (para usar la expresión de Marx). Por esta vía, las crisis “limpian” el camino para el restablecimiento de la tasa de rentabilidad de los capitales, y con ella, de la acumulación. Por eso, por lo general, la caída de los valores -de las acreencias financieras, y del capital físico- va acompañada de la caída de los salarios reales; del incremento de los ritmos de producción y el “ajuste” de la disciplina laboral; de la disminución de los beneficios sociales (salud, educación, pensiones); y del aumento de los ejércitos de reserva. Sin embargo, y a pesar de su generalidad, estas “revoluciones del valor” no tienen siempre la misma dinámica ni forma de desarrollarse. En este respecto -siguiendo una idea que subrayaron los regulacionistas- puede decirse que se han producido por dos vías fundamentales, la inflación o la deflación; y cuál de estas vías se tome puede ser motivo de tensiones y enfrentamientos importantes entre las clases o fracciones de clases. A grandes rasgos diremos que en la actual coyuntura, el ala deflacionista es encabezada por Alemania, en tanto sus opositores abarcan un amplio abanico, desde las fracciones que plantean volver a las monedas nacionales, hasta los que ponen en el centro la austeridad, pero admiten la necesidad de una mayor dosis de inflación y un ritmo más pausado en la reducción del gasto público. En el medio, encontramos un sinfín de matices. Esta diversidad es una expresión de la profundidad de las contradicciones que subyacen a la crisis del euro, así como de la desorientación que reina en la clase dominante, y del descontento de las masas trabajadoras y los pueblos frente a un sistema que solo les promete más sacrificios y más sufrimientos.

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Escrito por rolandoastarita

10/05/2012 a 11:23

Comparaciones entre crisis, producto mundial

con 14 comentarios

Un amigo me consulta sobre si se puede decir que la crisis de 2007-09, considerada a nivel mundial, fue la más profunda y grave desde los 1930s. Considero que, efectivamente, fue la más grave de las ocurridas desde aquella época, aunque sin llegar a la profundidad de la Gran Depresión. Aquí presento los datos de variación del PBI mundial con respecto al año anterior, que pienso pueden ser de interés.

Las tasas de variación del PBI mundial entre 1930 y 1933 fueron fuertemente negativas:
1930 -2,9%; 1931: -4,1%; 1932: -3,8%.
Durante las recesiones que van desde 1974 a 1998, hubo desaceleración del crecimiento mundial, pero la tasa no fue negativa:
En la crisis de 1974-75 el crecimiento se desacelera a: 1974: 2%; 1975: 1,4%.
En la recesión 1980-82 sucede algo similar; siempre en términos de variación del PBI mundial, tenemos: 1980: 1,9%; 1981: 2%; 1982: 0,8%
También en la recesión de inicios de los 90 hay desaceleración del crecimiento: 1990: 1,8%; 1992: 1,9%
En 1998, año marcado por la crisis asiática y rusa, el PBI mundial creció 1,7%.
En 2001 el PBI mundial creció 2,3% y en 2002 lo hizo 2,4%.
Durante la crisis reciente el PBI mundial volvió a contraerse en términos absolutos durante 2009; aunque a una tasa menor que en durante la Gran Depresión:
2008: 2,8%; 2009: -0,7%; 2010: 5,2%; 2011: 3,8%

Los datos sobre la Gran Depresión y las recesiones 1970s a 1990s, las he tomado de D. Heymann y A. Ramos, “Fluctuaciones macroeconómicas globales: algunos comentarios”, Revista del CEI Nº 16, noviembre de 2009; quienes a su vez utilizaron Maddison y FMI.

Los datos más recientes son del World Economic Outlook, FMI, 2012, enero.


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Comparaciones entre crisis, producto mundial

Escrito por rolandoastarita

25/02/2012 a 18:12

Reflexiones sobre la crisis del euro (2)

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En esta segunda parte presento algunas consideraciones sobre las líneas en disputa frente a la crisis y las tendencias contradictorias implicadas en la creación del euro.

Soluciones capitalistas frente a la crisis

Desde el estallido de la crisis han venido confrontando, de manera más o menos abierta, dos orientaciones dentro de las clases dominantes. La primera, encarnada por el gobierno de Alemania y el Banco Central Europeo (bajo influencia del Bundesbank), acompaña las recetas del “ajuste” con un marcado acento en la estabilidad del euro. Por eso, todavía en julio de este año el BCE subió la tasa de interés del 1,25% al 1,5%, con el argumento de que la inflación superaba el 2%, y sólo en noviembre comenzó a bajarla, cuando el agravamiento de la crisis ya era inocultable. Si bien no llega a los extremos abiertamente deflacionistas, al estilo de von Mises y Rothbard, el peso está puesto en “mantener la estabilidad de precios”, para lo cual se postula intervenciones “medidas” en los mercados. En particular, ha habido una negativa sistemática a que el BCE compre masivamente bonos de los gobiernos más endeudados.

La segunda orientación, defendida por el gobierno de EEUU, el capital financiero, revistas del establishment como The Economist, buena parte de la comunidad académica (en particular los nuevos keynesianos) y los gobiernos europeos con más problemas, dice que los bancos centrales deben actuar como prestamistas de última instancia, e inyectar masivamente liquidez (como lo hizo la Reserva Federal luego de la caída de Lehman). Si no lo hacen, pueden caer empresas solventes por dificultades de liquidez, desatando pánicos bancarios incontrolados. Además, sigue el argumento, cuando se entra en un proceso deflacionario la demanda se precipita en espiral hacia abajo; y hasta que la economía no toca fondo (y nadie sabe a ciencia cierta dónde se encuentra), el gasto no vuelve a fluir. Algunos también sostienen que, tomada de conjunto, la situación fiscal de la zona del euro no es más grave que la de EEUU o Gran Bretaña, ya que el stock de deuda representa el 88% del PBI y el déficit el 4%. Por eso proponen que el BCE emita eurobonos; lo que implicaría que los países con mejor crédito deberían garantizar las deudas de los más débiles. Asimismo se propone que Alemania estimule las importaciones, a fin de aumentar la demanda de los productos de los países que están realizando el ajuste. Dado que el sector financiero aboga por esta salida, alguna gente de izquierda podría pensar que en esta puja Alemania representa al sector más progresista. Después de todo, fue Merkel la que declaró que “debemos restablecer la primacía de la política por sobre los mercados” (mayo 2010).

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Reflexiones sobre la crisis del euro (1)

con 18 comentarios

La crisis del euro brinda la oportunidad de analizar la relación la mundialización del capital y las políticas de los Estados, y el rol de la moneda; así como sobre la dinámica de las crisis financieras. En lo que sigue presento algunas reflexiones sobre el tema. Dada la extensión de la nota, la he dividido en dos partes. Aquí presento la primera.

Tipo de cambio, productividad y euro

Desde el punto de vista de la teoría del valor trabajo puede decirse que el trasfondo de la crisis del euro consiste en que la moneda única ha conectado espacios nacionales con productividades promedio muy desiguales. Es que el nivel más básico, o “estructural”, de determinación del tipo de cambio, está ligado a las productividades relativas. Como he analizado en otros trabajos, es esta determinación de fondo la que explica, por ejemplo, por qué los países subdesarrollados -atrasados tecnológicamente- tienden a un tipo de cambio real alto.

(Aclaración: en lo que sigue el tipo de cambio real es igual al tipo de cambio nominal multiplicado por el índice de precios externos, dividido por el nivel de precios internos. El tipo de cambio real mide así el poder de compra de la moneda en términos de canastas. El tipo de cambio nominal es el precio del dólar en términos de la moneda del país considerado. Por este motivo una suba del tipo de cambio real equivale a una depreciación, en términos reales, de la moneda bajo consideración).

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Macroeconomía del mainstream y crisis

con 142 comentarios

En esta nota vuelvo sobre la situación de la macroeconomía a la luz de la crisis capitalista. Me motiva la publicación de un trabajo de Claudio Borio, en el que repasa críticamente la teoría anterior a la crisis, y propone cambios en algunas de las perspectivas fundamentales que se manejaron hasta ahora. Precisemos que Borio es subdirector del Departamento Monetario y Económico y director de Investigación y Estadística del Banco de Pagos Internacionales (BIS).

Las preguntas de Pablo

Antes de reseñar lo planteado por Borio, examinemos el estado actual del estudio de macroeconomía, a partir de lo que puede experimentar hoy un economista formado en la teoría dominante. Tomamos el caso de Pablo, un flamante egresado de “Economics”, que aprendió macro con el texto canónico de los últimos años, la Macroeconomía de Blanchard y Pérez Enrri. Movilizado por las noticias que llueven a diario, Pablo desea entender por qué se produjo la crisis en 2007 y más en general, por qué ocurren las crisis. Repasa entonces su Macro-Blanchard, (edición 2000) y se sorprende al observar que no existe explicación específica del asunto. Simplemente el Gran Manual le informa que las fluctuaciones, o sea, los ciclos económicos, son variaciones de la producción en torno a su tendencia, provocadas por perturbaciones o shocks (p. 362). ¿Por qué ocurren estos shocks, cuál es su origen y naturaleza? El Manual responde con anécdotas. Las perturbaciones pueden deberse a cambios de la política, el consumo, la inversión, los precios de los productos que se importan… Muchos posibles, pero nada que se explique por la teoría. La historia del capitalismo es la historia del ciclo económico, pero esto sucede en la realidad, porque en la Macro-Blanchard solo se menciona una colección de accidentes, de origen último desconocido.

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Video charla en Rosario, SURPLUS-GEI

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El martes 6 de septiembre participé de una charla en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario, organizada por el taller SURPLUS-GEI.

A continuación cuelgo dos vídeos donde toqué el tema “Enseñanza de macroeconomía y crisis capitalista”. El primero comprende las dificultades neoclásicas para explicar las crisis en general. Y el segundo la teoría de los ciclos en Marx.

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Registro y Edición: Virginia Ghioldi Molina
Gracias Gustavo por el aporte.

Escrito por rolandoastarita

22/10/2011 a 12:37

Escrito en General

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Deudas y “bancarrota del capitalismo”

con 21 comentarios

Una idea muy extendida en la izquierda y sectores progresistas es que el sistema capitalista sobrevive desde hace décadas gracias al endeudamiento creciente, y se derrumbará por el peso de las deudas. Se piensa que desde 1914 (según otros, desde 1929 o 1970) existe una crisis de sobreproducción, pero que el crédito genera un poder de compra que permitiría realizar las ventas y renovar la producción. Así, la deuda habría permitido el funcionamiento del sistema a lo largo de décadas; en particular, los Estados pudieron financiar las ventas, debido a su elevada capacidad de endeudarse. Sin embargo, continúa la tesis, llegará un punto en que la deuda no podrá seguir creciendo y el modo de producción capitalista entrará en bancarrota. Sonará entonces la hora del colapso final. Una crisis definitiva que estallaría entonces por la exacerbación de la contradicción entre acreedores y deudores (en la versión más popularizada de la tesis, los acreedores es el puñado de magnates financieros; y los deudores son “los pueblos”, incluidos los capitalistas industriosos).

Varias son las objeciones que pueden hacerse a esta tesis. Por empezar, no explica por qué a partir de determinado momento debería ocurrir una crisis de sobreproducción que atravesaría las décadas, o duraría siglos (para una discusión sobre la visión estancacionista, ver Colapso… y Trotsky...). En segundo término, si la tesis es cierta, hay que pensar que existe un grupo de capitalistas dinerarios dispuestos a prestar indefinidamente, durante décadas, sin recibir los pagos de intereses y la devolución de los créditos otorgados. Pero si bien el crédito puede prolongar y extender la producción más allá del poder de compra inmediato (y por eso es una palanca de la sobreacumulación),  no puede hacerlo indefinidamente, durante décadas. Un ejemplo de lo que decimos es la construcción de viviendas en EEUU en los 2000. El crédito financió la sobreproducción de casas, pero cuando los deudores comenzaron a retrasarse en los pagos, o a defaultear, estalló la crisis. Es que en tanto los deudores estén pagando, en algún lado deberán estar generando valor (o plusvalor); pero si hay generación de valor, hay ventas. Algo similar ocurre con la deuda pública. Si el Estado se endeuda, deberá pagar más o menos regularmente los intereses; pero para esto es necesario que en algunos puntos se esté generando valor. Además, superados ciertos umbrales (que se miden en porcentajes de PBI, o algún parámetro similar) los acreedores comenzarán a exigir más intereses, o se negarán a renovar los préstamos.

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Escrito por rolandoastarita

27/09/2011 a 18:33

Escrito en Economía

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Ley de Say, Marx y las crisis capitalistas

con 25 comentarios

En esta nota analizo la crítica que me dirigió (también a José Tapia, con quien he publicado trabajos), el economista Fabián Amico, en el sentido de que defendemos la ley de Say (otros aspectos de las críticas de Amico en Teoría monetaria….). En opinión de Amico, afirmar que la economía está liderada por la inversión, o la acumulación, equivale a sostener que el crecimiento potencial de la economía está dominado por la ley de Say. Dado que la crítica de la ley de Say tiene mucha relevancia para las explicaciones sobre las crisis, la cuestión tiene interés más allá de la polémica circunstancial con este economista. Empiezo por algunas cuestiones elementales.

Ley de Say y coherencia lógica

La ley de Say, de 1803, en esencia sostiene que a una venta le sigue siempre una compra, de manera que la oferta genera su propia demanda. Say decía que cuando un productor termina un producto, su mayor deseo es venderlo, y cuando lo ha vendido no está menos apresurado en deshacerse del dinero que le proveyó la venta, comprando otro producto. Originariamente Say formuló su ley para ser aplicada al mercado de bienes, y luego Walras la generalizó al conjunto de los mercados (esto es, laboral, monetario y financiero). Lo importante es que, según la ley de Say, el sistema capitalista no podría generar de forma endógena crisis generales de sobreproducción. A lo sumo podrían existir crisis en determinadas ramas o sectores, debido a las desproporciones que son propias de toda coordinación basada en el mercado; pero no una crisis generalizada. Es lo que pensaba Ricardo, que adhería a la ley de Say; y lo que piensan los neoclásicos. Según éstos, las crisis solo pueden generarse por interferencias externas a la economía (típicamente, por las malas políticas gubernamentales). Si los mercados funcionan libremente, y siempre de acuerdo a la ley de Say, no puede haber crisis económicas. De manera que en principio la crítica de Amico se desbarata muy fácilmente: dado que tanto Tapia como yo hemos afirmado que las crisis de sobreproducción se generan de manera endógena, no podemos afirmar que la oferta siempre genera su correspondiente demanda. O bien Amico demuestra que no afirmamos que las crisis se generan de forma endógena; o Amico demuestra que la ley de Say afirma que en determinadas coyunturas la oferta no genera su demanda correspondiente. Pero Amico no tiene manera de demostrar ninguna de estas cosas. Comprendo que tenga muchas ganas de criticarnos, pero no se trata de “ganar” una polémica a cualquier costo, sino de entender la lógica y los argumentos, y discutir desde allí.

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Escrito por rolandoastarita

30/08/2011 a 10:13

Al borde de una nueva recesión mundial

con 2 comentarios

En la primera parte de 2011 la economía mundial estuvo creciendo a una tasa anual del 4,3%, continuando la recuperación iniciada a mediados de 2009. Si bien muy desigual -los países atrasados han crecido al 7,5%, en tanto los adelantados lo hicieron al 2,8%-, es una tasa de crecimiento no despreciable. La mejora de la economía argentina, y con ella de la posición electoral del gobierno en el último año, tiene que ver con esto. Pero las cosas están cambiando, principalmente por la situación de los países adelantados. Concretamente, hay muchas posibilidades de que el capitalismo desbarranque hacia una nueva gran recesión, incluso una depresión.

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Escrito por rolandoastarita

04/08/2011 a 11:09

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Salidas de las crisis y otra crítica desatinada

con 16 comentarios

En dos notas anteriores (Emisión monetaria y una crítica y Emisión monetaria e incoherencias) respondí a una crítica que me hizo el economista Fabián Amico, en una lista de discusión del grupo Economistas de Izquierda, relacionada con el tema monetario. En esta nota respondo a otra parte de la crítica de Amico, esta vez referida a la manera en que el capitalismo sale de las crisis. Cito a mi crítico, quien escribe:

“RA (Rolando Astarita) no tiene miedo en coincidir con los economistas más ortodoxos y reaccionarios de la corriente dominante. Dice: ‘En cada crisis económica la caída de los salarios, el aumento de la explotación vía incrementos de los ritmos de trabajo y el aumento de la «disciplina laboral» en los centros de trabajo son componentes claves para la recuperación de las ganancias empresariales y del crecimiento económico. En eso la visión de la economía estándar, neoclásica, de los economistas generalmente ligados a las instituciones financieras internacionales y a los gobiernos más conservadores, es mucho más realista que la de los economistas keynesianos‘.

Si la rentabilidad aumenta pero el mercado se achica, ningún empresario va a instalar nueva capacidad productiva, o a hacer ampliaciones de una planta si no tiene a quién venderle. Si la demanda está estancada y está usando pongamos el 70% de su capacidad de producción, no va a tener ningún incentivo a invertir. ¿Por qué habría de inmovilizar capital en la forma de equipos inútilmente? Esta idea muy sencilla se le escapa en sus alucinaciones porque RA quiere demostrar que hay una “imposibilidad económica” para salir de las crisis. Y el problema es netamente político”.

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Escrito por rolandoastarita

04/05/2011 a 17:14

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Tasa de ganancia y crisis en EEUU (2)

con 3 comentarios

El objetivo de esta nota es discutir cuestiones relacionadas con los dos ciclos económicos que se registran en EEUU en los últimos 20 años, el que va desde la recuperación de comienzos de los 90 hasta la recesión de 2001; y el que va desde la recuperación de 2002 hasta la crisis y recesión de 2007-09. La nota se articula y apoya en otras notas que hemos publicado en el blog; en particular las referidas a la evolución de la tasa de ganancia (“Tasa de ganancia y crisis en EEUU (1)”) y la composición orgánica del capital entre 1988 y 2008.

Ciclos en EEUU 1988-2009

Comenzamos presentando el panorama de los ciclos económicos en EEUU. En el gráfico presentamos la variación del PBI entre 1988 y 2009. Se advierten entonces las recesiones de 1990, 2001 y 2007-09. Las recesiones de 1990 y 2001 fueron suaves, de hecho la economía no dejó de crecer. El período 1992-2000 fue de alto crecimiento, con varios años de expansión entre el 4% y 5%. La fase alcista del ciclo posterior a 2001 en cambio es más débil; el punto más alto es en 2003, con un crecimiento del 3,8%, y luego se va debilitando, siendo 2,3% en 2007. La caída de 2008-2009 fue muy profunda. El promedio de caída entre el tercer trimestre de 2008 y el primero de 2009 fue de 5,2% trimestral (tasa anualizada).

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Escrito por rolandoastarita

23/12/2010 a 12:35

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Composición orgánica del capital

con 4 comentarios

La cuestión de la composición orgánica del capital juega un rol clave en la teoría de Marx de la acumulación del capital y la evolución de la tasa de ganancia.  Esta nota está dedicada a examinar algunos de los problemas relacionados con su concepto, y a su evolución en EEUU durante las dos décadas previas a la crisis y recesión de 2007-09. Mucho de lo que planteo aquí es tentativo, y son muy bienvenidas todas las críticas, sugerencias y observaciones.

La composición orgánica en El Capital

En el capítulo 23 del tomo 1 de El Capital encontramos la definición más conocida y aceptada de la composición orgánica del capital (COC). La idea central es que la COC es la expresión, o reflejo, de la evolución (o revolución, como escribe Marx) en la relación que existe entre la masa de medios de producción y la masa de la fuerza de trabajo que los mueve. A medida que progresa la acumulación, sostiene Marx, aumenta la masa de medios de producción movida por unidad de fuerza de trabajo, y esta revolución se refleja en lo que llama “composición orgánica del capital”, esto es, la relación entre el capital constante y el capital variable. En términos de Marx:

“Esta revolución se refleja, a su vez, en la composición variable del capital –constituido por una parte constante y otra variable–, o en la relación variable que existe entre su parte de valor convertida en medios de producción y la parte que se convierte en fuerza de trabajo. Denomino a esta composición la composición orgánica del capital” (Marx, 1999, t. 1, p. 771).

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Escrito por rolandoastarita

22/12/2010 a 20:11

No fue permanente ni igual al 30

con 5 comentarios

Una de las ideas más arraigadas en parte de la izquierda argentina es que el sistema capitalista mundial, y en particular el de EEUU, están en crisis crónica y permanente. Los ejemplos abundan. Por caso, en las Jornadas de Economía Crítica de 2009, un destacado participante en el panel central sobre la crisis, sostuvo que la recesión iniciada en 2007 era la continuidad de la crisis iniciada en la década de 1970. Otra muestra de esta forma de pensar la experimenté personalmente cuando participé en algunas mesas de debate sobre la crisis. Por lo menos en dos ocasiones hubo gente que me criticó porque en 2005 había afirmado que EEUU no estaba en crisis. “¿Cómo es posible que usted haya afirmado esto, y en 2008 venga a decirnos muy suelto de cuerpo que hay crisis capitalista?”. Lo que subyace a esta crítica es que la crisis o recesión es más o menos permanente. Otro ejemplo lo tenemos en las publicaciones o en las conferencias sobre la coyuntura económica del capitalismo mundial, que invariablemente, y a lo largo de los años, tienen como tema “la crisis del capitalismo”. Además, acompaña a esta idea la creencia en que estamos cercanos a un colapso económico, y definitivo, del capitalismo. Por eso un dirigente trotskista en 1998 convocaba a la militancia a asistir “al derrumbe del capitalismo en tiempo real”. En tiempos más recientes, ese dirigente sostenía que en la semana de la caída de Lehman Brothers había “quebrado la Reserva Federal” (sic). Además, muchos piensan que si la tasa de ganancia está cayendo desde hace más de un siglo, estaremos bastante cerca del punto en el que la acumulación del capital se haga imposible, y el sistema se derrumbe. Con sus variantes entonces, en este marco conceptual el diagnóstico es siempre el mismo, así la economía crezca el 4%, se estanque o descienda el 4%; siempre hay crisis capitalista. Si la economía está creciendo, los que adhieren a la tesis del estancamiento crónico, argumentarán que la crisis está “latente”, o es “potencial”. Si la economía se contrae, dirán “teníamos razón”, y no se ahorrarán auto elogios para su “capacidad de prever científicamente”. En cualquier caso, los puntos de giro del ciclo económico a esta gente los tiene sin cuidado. Por eso han sentenciado que la crisis iniciada en 2007 continúa sin variantes, y que no hay posibilidad alguna de recuperación del capitalismo.

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16/12/2010 a 11:47

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Tasa de ganancia y crisis en EEUU (1)

con 12 comentarios

El rol de la tasa de ganancia en la crisis capitalista está en el centro de muchos debates y estudios marxistas. Fundamentalmente se discute qué vinculación existe entre la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, y las grandes crisis del capitalismo. Precisemos que hablamos de grandes crisis cuando se producen caídas pronunciadas, o durante un tiempo prolongado, del PBI, la inversión (y en menor medida del consumo), y hay un fuerte aumento de la desocupación. Desde principios del siglo XX en EEUU hubo tres de estas grandes crisis. La Gran Depresión, iniciada en 1929; la crisis y recesión de 1974-75, que se combina con la de 1980-82; y la crisis y recesión (o depresión) de 2007-09, que tuvo como antecedente inmediato la recesión de 2001.

Una de las explicaciones de estas grandes crisis, y que tiene mucho consenso entre los marxistas, es que ocurrieron luego de largos períodos de aumento de la composición orgánica del capital y caída de la tasa de ganancia. Esto habría sucedido en las décadas previas a cada crisis, a pesar de los aumentos de productividad (y por lo tanto a pesar del abaratamiento relativo del valor de la fuerza de trabajo y del capital constante). Esa caída tendencial de la tasa de ganancia terminaría afectando a la masa de ganancia, que en algún punto se estancaría y luego comenzaría a descender. A partir de aquí se explicaría la caída de la inversión, y por lo tanto la crisis. Esta explicación fue presentada de la manera más acabada por Anwar Shaikh (ver, por ejemplo, Valor, acumulación y crisis, Bogotá, Tercer Mundo Editores, 1990). Remarco dos cuestiones: a) según esta tesis la tasa de ganancia cae en el largo plazo de manera más o menos constante; b) esta caída termina afectando a la masa de ganancia.

Esta tesis ha sido aceptada por la mayoría de los marxistas durante mucho tiempo (me incluyo). Dos aspectos de ella fueron particularmente atrayentes. Por un lado, el hecho de que Shaikh logra articular la caída de la tasa de ganancia con la evolución de la masa de ganancia, y de esta manera presenta un mecanismo concreto por el cual el descenso de la tasa de rentabilidad debe provocar, llegado determinado estadio de la acumulación, la caída de la inversión. En otras palabras, la masa de ganancia constituye un eslabón esencial, en la visión de Shaikh, para que la caída de la tasa de ganancia incida en la decisión de los capitalistas de dejar de invertir. Por otra parte, la tesis de Shaikh parecía tener respaldo empírico en lo sucedido durante los 20 años previos a la crisis de 1974-75. Shaikh podía mostrar cómo se había producido una larga caída tendencial de la tasa de ganancia desde inicios de los años 1950 (o fines de 1940); que habría llevado a un estancamiento de la masa de ganancia hacia fines de los 1960 y principios de los 1970. Lo que habría desembocado en la crisis.

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Escrito por rolandoastarita

08/12/2010 a 23:30

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Hablando claro sobre la crisis

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Si algo reivindico del viejo lenguaje del marxismo, crítico y revolucionario, es que explicaba sin pelos ni rebusques los costos que tendría para los trabajadores la solución capitalista de la crisis. En 1921 la Tercera Internacional explicaba:

“Para restaurar la economía europea, en reemplazo del aparato de producción destruido durante la guerra sería necesario la radicación de capitales nuevos y poderosos. Esto solo sería posible si el proletariado estuviese listo para trabajar más que antes en peores condiciones. Esto es lo que piden los capitalistas y lo que les aconsejan los jefes traidores de las Internacionales amarillas…” (Tesis sobre la situación mundial y la tarea de la IC; junio de 1921; énfasis agregado).

Mutatis mutandi, esto se aplica enteramente a la actual coyuntura. No hay crisis económicas que lleven a un derrumbe automático del capitalismo. Hoy existe una solución capitalista a la crisis actual. Pero la misma no será por vías reformistas e indoloras para los pueblos. El capital no sale de sus crisis aumentando salarios; o mejorando las condiciones laborales; u otorgando más derechos laborales, sino todo lo contrario. Las crisis la pagan los trabajadores, en lo esencial. Las medidas que están en discusión para limitar el apalancamiento de los bancos, o la especulación financiera, no hacen al fondo de la cuestión. Como lo hemos explicado para el caso de Grecia –y se puede extender para el resto de las economías capitalistas en crisis– la esencia de la salida capitalista de la crisis pasa por la desvalorización del trabajo, para aumentar la valorización del capital.

La Tercera Internacional “la tenía clara”, y hablaba claro. No alentaba falsas ilusiones. Se extrañan hoy estos diagnósticos, y este lenguaje franco y abierto.


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Hablando claro sobre la crisis

Escrito por rolandoastarita

11/07/2010 a 20:18

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La crisis griega

con 10 comentarios

Esta nota sobre la crisis griega fue escrita originariamente en octubre de 2010, y actualizada en marzo de 2011.

La crisis griega nos ofrece la oportunidad de estudiar la manera en que la crisis económica capitalista, que tuvo su centro en EEUU, repercute y se particulariza en un país capitalista relativamente atrasado, de la periferia de Europa, y de analizar las contradicciones a que está sometida el área del euro. El caso griego, además, tiene similitudes con lo que ocurre en otras economías periféricas de Europa, como Portugal, Irlanda y, en un grado algo diferente, España.

En Grecia la crisis estalló a comienzos de 2010, cuando se conoció que el gobierno había estado falseando las estadísticas oficiales, y había pagado enormes comisiones a Goldman Sachs para arreglar transacciones que ocultaban el nivel de endeudamiento del país. Cuando en abril se supo, además, que el déficit fiscal alcanzaba casi el 14% del PBI, y el stock de deuda el 120% del PBI, los bonos griegos se derrumbaron, y se generalizó la crisis financiera, ante el temor de los inversores de que Grecia fuera al default. Es importante entonces analizar cómo se llegó a esta situación.

Las explicaciones más comunes de la crisis han sido de dos tipos. Por una parte, las que sostienen que la crisis se debió al mal manejo de la política económica y el despilfarro del gobierno griego. Por otra parte, las que cargan la culpa en los especuladores, los bancos o en ambos. Las explicaciones del primer tipo son defendidas principalmente por los sectores más afines a la ortodoxia económica neoclásica. Las del segundo tipo fueron más habituales y las adelantaron los gobiernos europeos (y de otros países, como Argentina), la Comisión Europea de Finanzas y otros organismos económicos, así como buena parte del progresismo y la izquierda Leer la nota completa>>

Escrito por rolandoastarita

07/07/2010 a 20:20

Estados Unidos: con la crisis aumentan la desocupación y la explotación del trabajo

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Según la tesis de Marx, las crisis capitalistas actúan como enormes sistemas de disciplinamiento de la clase trabajadora. Las crisis aumentan la desocupación. La desocupación ata a la clase obrera al capital con cadenas invisibles, pero muy fuertes.

El incremento del desempleo y la recesión quitan poder de negociación al trabajo. Esto es aprovechado por el capital para imponer nuevos ritmos de producción, incrementar el sobretrabajo de los que no son despedidos, y endurecer la disciplina en las empresas. Paralelamente los sindicatos pierden fuerza para reclamar por salarios. En una palabra, el capital busca desvalorizar a la fuerza de trabajo, y aumentar la producción de valor, para aumentar su rentabilidad. Es lo que ha sucedido en EUA con la recesión.

Aumento de la desocupación

En EUA la desocupación aumentó con la crisis (los datos que siguen los tomamos del Bureau of Labor Statistics). En mayo de 2007, esto es, antes de la crisis, había 6,8 millones de desocupados, lo que equivalía al 4,4% de desocupación. En junio de 2009 la tasa de desempleo llegaba al 9,5% de la población total, lo que representaba más de 14,7 millones de desempleados (cálculo con ajuste estacional). En ese momento, de las 78,4 millones de familias que hay en EUA, el 80,4% tenía al menos uno de sus miembros desempleados. Y eran muchos los que estaban en el desempleo de largo plazo. El 50% de los desempleados llevaban 15 o más semanas como tales; y el 27,9% de los desempleados (lo que representaba más de 4,2 millones de personas) tenía 27 semanas, o más, como desempleados.

Aumento del sobretrabajo

En mayo de 2009 el promedio de horas semanales extraordinarias en la industria manufacturera de EUA era de 2,8 horas. En mayo de 2010 había pasado a 4,1 horas (BLS).

Aumento de la productividad, basada en la intensidad del trabajo, y caída de salarios

Con la recesión aumentó la productividad del trabajo. Siempre según el BLS, y tomando como base un índice 100 = 1992, el producto por obrero empleado en el conjunto de la actividad privada pasó de 145 en el cuarto trimestre de 2008, a 153,4 en el cuarto trimestre de 2009. Es un aumento de la productividad del 5,8%. A su vez, la compensación real por hora de trabajo (o sea, calculada con el índice de precios al consumidor) descendió, en ese período, de 124,3 a 122,8. Por lo tanto los costos laborales unitarios para el capital bajaron de 127,8 a 121,2 en ese período; es una reducción del 5,4%. Cifras parecidas se obtienen para otras mediciones. Por ejemplo, en el sector corporativo no financiero, el producto por hora aumentó, siempre entre el cuarto trimestre de 2008 y el cuarto de 2009, 3,15%; la compensación horaria, en términos reales, disminuyó 1,4%; y los costos laborales unitarios cayeron casi el 3%.

El aumento de la productividad, por otra parte, fue acompañado de la caída de la inversión en equipos y software; en promedio, en los cinco trimestres que anteceden al cuarto trimestre de 2009 esta inversión disminuyó 9,1% (datos Bureau of Economic Analysis). De manera que el aumento de la productividad se debió exclusivamente al aumento de la intensidad del trabajo. Es lo que Marx llama aumento de la plusvalía absoluta; es la plusvalía que se obtiene con mayor desgaste físico del obrero, al hacer menos “porosa” la jornada de trabajo.

Mucha gente sigue pensando que la teoría de Marx está pasada de moda, y no sirve para explicar el capitalismo contemporáneo. Habría que preguntarles qué otra teoría puede explicar de manera más profunda estas variaciones que se han producido con la crisis en el capitalismo más desarrollado del planeta.


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En EUA aumenta la explotación

Escrito por rolandoastarita

05/07/2010 a 18:17

¿El Planeta Endeudado?

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Muchos defensores de la tesis del estancamiento permanente del capitalismo sostienen que en los últimos 25 o 30 años la economía mundial capitalista creció en base al endeudamiento. La idea básica es que muchos países atrasados crecieron durante las dos últimas décadas porque le vendieron a China y otros países asiáticos; que China y otros países asiáticos crecieron porque exportaron artículos de consumo en EUA; y que el consumo de EUA estuvo sustentado en el endeudamiento. En última instancia, dice la tesis, la economía planetaria habría crecido durante décadas merced a la deuda, y no habría habido acumulación real de capital. De manera que la posición inversora neta del planeta sería deudora. Por eso se dice, comúnmente, “hubo crecimiento de la economía mundial, pero se basó en el endeudamiento”. A pesar de que la tesis es popular, pienso que es absurda.

Aclaración previa

Antes de entrar de lleno en el problema, comencemos señalando que el hecho de que alguien acumule capital tomando crédito, no implica que esa acumulación deba ser ficticia, o irreal. Si un capitalista toma US$ 100 millones a préstamo, y construye una empresa con ese dinero, con la que genera plusvalía, estamos ante una acumulación “real”, de capital “real”; aunque el capitalista esté endeudado hasta el cuello. Por lo tanto crecimiento de deudas no necesariamente significa falta de crecimiento de las fuerzas de la producción; o ausencia de acumulación de capital Siempre hay que estudiar los casos concretos. Si ese mismo capitalista toma prestado dinero para mantener un ejército de sirvientes, en ese caso habrá gastado el dinero improductivamente, y el capital inicial habrá desaparecido.

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Escrito por rolandoastarita

05/07/2010 a 18:05

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