Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Monetarismo criollo

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En el suplemento de economía de Página 12, del 29 de agosto pasado, viene un interesante reportaje a Gerald Epstein, profesor de la Universidad de Amherst, en Estados Unidos. El reportaje lo realiza Tomás Lukin.

Epstein es un economista crítico de la teoría neoclásica, y enrolado en la corriente poskeynesiana. Los poskeynesianos consideran que el pensamiento fundamental de la Teoría General de Keynes ha sido tergiversado y ocultado por la corriente dominante.

Uno de los aspectos centrales de la crítica a la ortodoxia neoclásica se refiere al monetarismo. La teoría monetarista, o teoría cuantitativa, sostiene que si aumenta la cantidad de dinero, aumenta el nivel de precios. En este respecto Lukin formula una pregunta clave a Epstein; dice Lukin:

“En Argentina existe preocupación entre distintos consultores privados por el incremento en la cantidad de dinero circulando en la economía. Sostienen que de no limitar su evolución el Banco Central estaría generando un desborde monetario y mayor inflación. ¿Existe sustento teórico y empírico que convalide estas advertencias?”Responde Epstein: “La visión monetarista, en la que se sustenta este tipo de afirmaciones, es una visión fracasada. Hoy en día, muy poca gente cree en la inflación monetaria. Esas posiciones están totalmente desacreditadas. La cantidad de dinero es endógena; sigue el nivel de actividad económica. Lamento que tengan tantos monetaristas en Argentina. Su lógica se parece mucho a la de los republicanos en Estados Unidos”.

Coincido con esta afirmación de Epstein (según intuyo, que comparte Lukin) aunque caben, por lo menos, dos precisiones.

La primera es que, contra lo que afirma Epstein, las posiciones monetaristas no están tan desacreditadas, ya que siguen dominando la enseñanza de la economía en nuestras universidades. Incluso docentes que se piensan a sí mismos “hetedoroxos”, las repiten puntualmente.

La segunda precisión, más importante, es que el monetarismo en Argentina no está solo difundido entre “distintos consultores privados”, sino también entre los funcionarios que están a cargo de la política económica, y particularmente de la política monetaria. El tema no es menor, porque la actual presidenta del Banco Central, la licenciada Marcó del Pont, fue defendida por la intelectualidad progresista como la encarnación de la “no ortodoxia”.  Y la realidad es que el Banco Central hoy aplica la receta monetarista –controlar la cantidad de dinero mediante esterilización monetaria–, dando lugar un pingüe negocio de los bancos (como he señalado en otra nota, en este blog).

Mi crítica tiene que ver entonces con la crítica de la teoría monetarista, o cuantitativa. Empiezo explicando qué es esta teoría para aquellos que no están metidos en estas cuestiones. Para ello es conveniente hacer un cierto repaso histórico de su evolución.

La teoría cuantitativa

La teoría cuantitativa tiene una larga historia en el pensamiento económico. Se considera que en su forma más rudimentaria fue formulada por Juan Bodino, en el siglo XVI. Bodino explicó el alza de precios en Europa, diciendo que se debía al aumento de la cantidad de oro, proveniente de América.

Esta idea se mantuvo en los autores posteriores. En una formulación tosca –aunque no ha desaparecido– se sostiene que la “masa de dinero” se compara con la “masa de mercancías”, y a cada parte de esa masa de mercancías le corresponde una parte del dinero. De manera que si aumenta la cantidad de dinero, y la cantidad de mercancías permanece constante, los precios deben aumentar. Montesquieu lo expresaba así: “La fijación del precio de las cosas depende siempre, y en lo fundamental, de la proporción que existe entre el total de las cosas y el total de los signos” (citado por Marx en El capital, cap. 3 del t. 1). David Hume, que postuló la idea de los ajustes automáticos de la balanza de pagos, también consideró que el valor del dinero estaba determinado por la relación entre su cantidad, y la cantidad de bienes por los cuales se habría de cambiar. Más tarde, David Ricardo también adhirió a la teoría cuantitativa, aunque defendía la teoría del valor trabajo. Finalmente, la teoría adquirió su formulación clásica con Irving Fisher, a principios del siglo XX. Fisher propuso la fórmula que todavía hoy aparece en los manuales de macroeconomía, para introducir a los alumnos en la teoría monetaria:

MV = PT

M es la masa de dinero; V es la velocidad de circulación del dinero; T son las  transacciones; y P el nivel de precios.

Naturalmente, la ecuación no nos dice nada acerca de las relaciones causales. O, más bien, si pensáramos que la variable dependiente está del lado izquierdo (como acostumbra suceder en cualquier ecuación), podríamos sacar la conclusión de que la masa de dinero, o su velocidad, dependen de los precios y las transacciones. Pero no es esto lo que quiso expresar Fisher. Es que en la concepción cuantitativa, el nivel de transacciones está determinado por la “economía real”. Debido a que los mercados tienden al pleno uso de los recursos, T está “dada”, y no se puede modificar; por lo menos, no en el corto plazo. A su vez, y siempre según Fisher, la velocidad del dinero es estable (no rígida, sino estable), porque depende de factores institucionales. Por ejemplo, si el hábito de pago de los salarios es mensual, la velocidad del dinero será menor que si es quincenal. Por último, la masa de dinero es exógena a la economía. Esto significa que puede ampliarse “desde fuera”; el dinero “se inyecta”.

Establecidas así las cosas, tenemos todos los elementos para comprender las relaciones causales de la teoría cuantitativa. Según ésta, si aumenta la masa monetaria, dado que V es estable, y T está dada, solo pueden aumentar los precios.

En consecuencia, el dinero es neutro. No puede afectar a la economía “real” (el nivel de transacciones), que funciona según lo determinan los equilibrios walrasianos (o la ley de Say). Fisher reforzó la idea de la neutralidad del dinero al postular el efecto que lleva su nombre. El mismo dice que la tasa de interés nominal es igual a la tasa de interés real (mide la preferencia por el consumo presente, con respecto al consumo futuro), más la inflación esperada. De manera que si aumenta la masa monetaria, aumenta la inflación esperada, y la tasa de interés nominal; la tasa de interés real permanece constante, determinada por factores “reales”. En otras palabras, el dinero no tiene consecuencias sobre la tasa de interés real. El dinero es completamente neutro.

Refinamientos posteriores y Keynes

En los años que siguieron a la formulación de Fisher, los economistas de Cambridge introdujeron algunos cambios, sin modificar lo esencial. En lugar de considerar las transacciones (las transacciones incluyen, por ejemplo, los bienes usados; o todas las operaciones financieras), tomaron en cuenta el ingreso. Además, “pasaron” V al lado derecho de la ecuación de Fisher, de manera que la inversa de la velocidad, 1/V, pasó a ser “k” en la ecuación de Cambridge:

M = kPy

Siendo y el ingreso real. El aumento de la masa de dinero no afectaba al ingreso real; y siendo k estable, se traducía en el aumento de precios.

De esta forma los economistas de Cambridge abrieron el camino para que entrara en consideración la demanda de dinero. Ahora son los “agentes” quienes demandan una cierta cantidad de dinero para hacer frente a sus transacciones corrientes. Así se opera un giro desde los factores institucionales, que dominaban en la ecuación de Fisher, hacia los subjetivos. Los agentes, con sus decisiones, rigen la velocidad del dinero. Y la oferta monetaria sigue siendo exógena.

Si bien Keynes adhirió a esta concepción que dominaba en Cambridge, en su Teoría General modificó su posición. En primer lugar, porque sostuvo que la velocidad (o demanda) del dinero no tiene nada de estable; podía oscilar bruscamente, debido a los cambios en la preferencia por la liquidez. Y tampoco el ingreso debía pensarse a nivel del pleno empleo; el pleno empleo, sostenía Keynes, era solo un caso particular, y más bien raro en las economías capitalistas. Por lo tanto, si la economía estaba por debajo del nivel del pleno empleo, el aumento de la oferta monetaria no tenía por qué traducirse en inflación.

Keynes también criticó el efecto Fisher, y la idea de que la tasa de interés mida preferencias inter-temporales de consumo. Aunque dejó en pie la idea de que la oferta monetaria era exógena; esto es, que está determinada por el Banco Central.

Macro de posguerra y Milton Friedman

En los años de posguerra dominó el keynesianismo “de manual IS-LM”, con que se siguen entrenando, básicamente, los economistas. La situación de la teoría cuantitativa era ambigua, porque no ocupaba un lugar central, pero tampoco se rechazaba. Además, estaba presente en el modelo Mundell Fleming, que hoy estudian los alumnos de macro. También se mantenía en la idea de que la oferta de dinero es exógena; que es un supuesto indiscutido en el modelo estándar neoclásico-keynesiano. Aunque pocos economistas, entre los que se encontraba Milton Friedman, de la Universidad de Chicago, seguían reivindicando la teoría cuantitativa de manera plena.

Sin embargo, a fines de los años 1960, la teoría cuantitativa, en formulación de Friedman, vuelve a adquirir preeminencia. Por esa época Friedman defiende también otras ideas, que se han convertido en tópicos en los cursos de macroeconomía del presente. Por ejemplo, la idea (que planteó también Phelps), de que existe una tasa “natural” de desempleo; y que los gobiernos no deben intentar bajar el desempleo con políticas monetarias o fiscales, sino con flexibilización y precarización laboral. Friedeman también sostuvo que los tipos de cambio tienden a alinearse siempre según las paridades de poder de compra; y que las políticas monetarias no pueden alterar el tipo de cambio real (una manera de afirmar la neutralidad del dinero). Además, devolvió al primer plano el efecto Fisher.

Con respecto a la teoría cuantitativa, Friedman enlazó con la tradición de Cambridge. Planteó que la demanda de dinero es estable. Según Friedman, los agentes demandan una determinada cantidad de dinero en términos reales. Por ejemplo, en un cierto país el “agente representativo” puede desear mantener un encaje monetario equivalente a 5 semanas de su ingreso. Si tiene más, procurará desprenderse de ese exceso.

Paralelamente, Friedman sostuvo que el dinero es completamente exógeno, ya que el Banco Central, con operaciones de mercado abierto, inyecta o saca dinero de la economía. Una operación de mercado abierto consiste en comprar o vender títulos. Si el Banco Central compra títulos (por ejemplo, bonos del gobierno) a los bancos, inyecta dinero. Los bancos aumentan sus reservas; dado que estas reservas tienen un costo, se desprenden de ellas otorgando créditos; con lo que aumenta la masa monetaria, según un multiplicador. Lo inverso sucede si el Banco Central vende bonos. En una metáfora muy conocida, Friedman comparó la inyección de dinero con un helicóptero que arroja billetes sobre la población de un país. Si la inyección se producía a alguna tasa constante, el dinero “llovía”.

Por otro lado Friedman reafirmó la tesis de que la economía siempre estaba en el nivel establecido por la tasa “natural” de desempleo. Las políticas monetarias activas, o fiscales, no podían cambiar esta circunstancia. Para ver por qué, supongamos que el Banco Central inyecta dinero en la economía. Según Friedman, los agentes económicos se encuentran entonces con que tienen más encajes monetarios de los deseados (algo que le sucede con frecuencia al ciudadano común). Por lo tanto procuran desprenderse de ellos, comprando primero activos monetarios, y luego bienes y servicios. Por lo tanto, aumentan la demanda, el ingreso y el empleo. Pero los precios también están subiendo, ya que estamos por encima del “empleo natural”. Los trabajadores finalmente piden aumentos salariales (o se retiran del mercado laboral si sus salarios reales bajaron, por el aumento de los precios), y todo vuelve a la situación inicial. Pero el nivel de precios ha quedado más alto que al inicio del proceso, y las expectativas de inflación son mayores. La moraleja de la historia es que no hay que hacer política monetaria, porque lo único que se logra es aumentar la inflación.

Teoría cuantitativa hoy

Las concepciones esenciales de Friedman se han mantenido en los manuales de economía más conocidos, con los que se forman legiones de economistas en las universidades, argentinas y del resto del mundo. Krugman y Obstfeld, en Economía internacional, y Blanchard y Pérez Enrri, en su Macroeconomía, son casos paradigmáticos.

La idea es que todo aumento de la cantidad nominal de dinero termina traduciéndose en aumento de precios. La historia es así: se parte de una economía que está en equilibrio de pleno empleo. Si no interviene algún factor “exógeno”, no hay fuerza que la saque de allí. Entonces el autor del manual hace intervenir ese necesario agente externo. El Banco Central aumenta la oferta de dinero (la culpa de los desajustes la tienen los políticos, que hacen cosas estúpidas y sin sentido). Esto genera una expansión de la demanda (en un diagrama de curvas de oferta y demanda agregada, la curva de demanda se desplaza hacia la derecha). Por lo tanto, aumenta el ingreso. La expansión de la demanda puede deberse a que los agentes económicos están desprendiéndose de sus encajes excedentes, siguiendo la historia de Friedman. O porque el aumento de la oferta monetaria bajó la tasa de interés; lo que llevó al aumento de la inversión; lo que generó la expansión del producto y del ingreso. Esta última versión está más acorde con las tradiciones del keynesianismo neoclásico tradicional.

En cualquier caso, lo importante es que el empleo está ahora por encima de su tasa “natural”. Por lo tanto la producción es superior al nivel “natural”. Este supuesto es crucial, como lo era desde los viejos tiempos de Fisher. Dado este desequilibrio, los salarios suben, y aumenta el nivel de precios. La curva de oferta agregada empieza a desplazarse hacia arriba. La economía asciende a lo largo de la curva de demanda agregada; los precios aumentan, y el ingreso vuelve a su nivel inicial. El aumento de la masa monetaria derivó en el aumento del nivel de precios, y de las expectativas inflacionarias. Es la teoría cuantitativa en todo su esplendor.

Teoría cuantitativa y tipo de cambio fijo

Lo anterior se aplica ahora a una economía con excedentes en su balanza de pagos, y cuyas autoridades monetarias no desean que la moneda se aprecie. Si hay excedentes en la balanza de pagos, y el gobierno no interviene, la moneda tendería a apreciarse. Para que esto no ocurra, el Banco Central interviene y compra los dólares que liquidan los exportadores. Como contrapartida, emite pesos, y aumenta la masa monetaria. Suena la alarma monetarista: si aumenta la masa monetaria, aumentan los precios. Verdad axiomática, en el mundillo de los economistas. ¿Qué hace el Banco Central entonces? Esteriliza, colocando bonos en el mercado. Los bancos compran los bonos, y el Banco Central absorbe los pesos que emitió contra dólares. Lo cual tiene un costo para el Central.

Esto es lo que hace hoy el Banco Central, y los debates giran en torno al grado en que hay que esterilizar. Los economistas más ortodoxos critican, diciendo que la esterilización es insuficiente; o argumentan que tiene un costo insostenible. Los defensores de Marcó del Pont dicen que la esterilización es adecuada; o que el costo no es tan grande. Lo importante es que todos razonan dentro del mismo marco teórico. Cuando Epstein dice que hay muchos monetaristas en Argentina, debió haberse referido a aquellos que son monetaristas “en convicción profunda”, aunque no se vean a sí mismos como monetaristas.

En un plano más general, la idea central del modelo Mundell Fleming, a saber, que es imposible mantener al mismo tiempo el tipo de cambio fijo, la movilidad de capitales y tener política monetaria (lo que se llama el trilema), está ampliamente metida en las mentes de buena parte de la misma “heterodoxia” económica.

La tradición crítica

En oposición a la teoría cuantitativa, hay una larga tradición crítica, que es cuidadosamente ocultada por los manuales de la ortodoxia neoclásica. Una tradición que podemos remontar a James Steuart; que continuaron los partidarios de la “banking school”, como Tooke y Fullarton; que también está en Marx; luego en Kaldor, Joan Robinson  y otros poskeynesianos; en los regulacionistas, y entre los marxistas en la actualidad.

Una idea clave en esta tradición es que la fórmula de Fisher no es en sí incorrecta, pero debe leerse de manera adecuada. Esto es, dado un volumen de transacciones (que no tiene por qué estar al nivel del pleno empleo); dados los precios de las mercancías (que en la teoría de Marx están determinados por la ley del valor trabajo); y dada una cierta velocidad del dinero (que puede variar bruscamente), la cantidad de dinero está determinada. Y el dinero que no es necesario para la circulación, se mantiene en reserva, o atesorado. Por lo cual, no hay que postular una velocidad del dinero estable. La velocidad del dinero (o su inversa, la demanda) se adecua a las necesidades de la circulación. En esta perspectiva, el Banco Central no puede hacer circular más dinero del que la economía necesita para sus transacciones.

Es importante tener en cuenta, además, que las mercancías llegan al mercado con un precio tentativo. Marx subraya esta cuestión, cuando trata las funciones del dinero. Por eso los precios no se forman por “comparación” entre una masa de mercancías, y una masa de dinero. Esta última es una idea ilógica, que no tiene asidero en la realidad, pero  es repetida por más de un economista.

A lo anterior, la crítica heterodoxa agrega otro elemento vital. Sostiene que una fuente principal de creación de dinero (algunos heterodoxos dirán que la única) es endógena a la economía, porque está vinculada al crédito bancario. Recordemos que en la historia neoclásica, el Banco Central inicia el proceso de creación de dinero, y los bancos son transmisores, al transformar la base monetaria en masa monetaria, según un cierto multiplicador (que está determinado por el nivel de los encajes y de billetes requerido por el público).

En cambio, en la perspectiva de los teóricos del dinero endógeno, los iniciadores del proceso de creación de dinero son las empresas, que solicitan créditos a los bancos. Los bancos otorgan los créditos y el Central genera el respaldo a estos créditos. Los poskeynesianos y marxistas discuten hasta qué punto esta creación de dinero es completamente elástica a los requerimientos de las empresas, pero lo importante es que el dinero se genera y aumenta conforme se expande la actividad económica. Por este motivo Epstein habla de creación endógena de dinero. Es un enfoque diametralmente opuesto al del monetarismo.

Rayando con lo absurdo

Vimos que, según Friedman, cuando el Banco Central inyecta dinero en la economía, los agentes económicos buscan desprenderse de esos encajes excedentes, porque razonan en términos reales. Pero esta historia no tiene lógica. Si los agentes económicos no desean aumentar sus encajes monetarios, no se entiende por qué venden títulos al Banco Central. Es que la explicación de Friedman exige suponer que cuando el Banco Central compra títulos, los agentes económicos están dispuestos a cambiar sus títulos por dinero. Pero una vez que tienen el dinero, están ansiosos por desprenderse de ese dinero, y salen de nuevo a comprar activos financieros, bienes y servicios. Por eso, incluso admitiendo el supuesto de que todo esté determinado por el comportamiento de los “agentes”, ese comportamiento es incoherente. A pesar de lo cual esta fábula se repite una y otra vez en la literatura económica.

Volviendo al tipo de cambio fijo

El cuento de los monetaristas tampoco se sostiene como justificación de las políticas de esterilización que está llevando adelante el Banco Central en Argentina.

En primer lugar, porque el dinero que no es necesario para la circulación puede mantenerse como reserva; incluso puede volver al dólar, como atesoramiento.

En segundo término, y más importante, porque los pesos que recibe el exportador, en su mayor parte, deben destinarse a la continuidad del ciclo productivo (el resto se atesora). Reponen el capital constante, pagan salarios; y se destinan también a aumentar la escala de la producción, si se acumula la plusvalía. ¿Por qué esto tiene que ser inflacionario? No hay razón, a menos que se admita la tontería neoclásica de que la economía está siempre en pleno uso de los recursos, y que la curva de oferta agregada no tiene otro lugar para ir, que no sea “hacia arriba” (suba de precios y salarios).

La realidad es que en Argentina hay mucha desocupación; y la inversión está lejos de andar “a tasas chinas”. Por otra parte, el crédito tampoco está desarrollado. El nivel de préstamos, en proporciones de PBI, es extremadamente bajo. Una parte importante de los fondos bancarios se colocan de manera completamente improductiva en letras del Central (que actúa según el mandato monetarista de esterilizar). El estímulo del crédito podría ampliar la acumulación del capital. A su vez, el aumento de la inversión generaría más y mejores capacidades productivas.

Pero además, la economía puede movilizar recursos ocultos. La idea, también de los manuales, de que existe una “línea de ingreso de pleno empleo” traspasada la cual empieza, inevitablemente, la inflación, sin aumento del producto real, es contraria a toda realidad y experiencia histórica.

De manera que al aumento de la demanda pueden, perfectamente, corresponder desplazamientos “hacia abajo” de la curva de oferta, por ampliación de las capacidades productivas.

En conclusión, no hay argumentos lógicos que permitan justificar la actual política monetarista del Banco Central. La esterilización es una fuente de buenos negocios para los bancos, pero no tiene punto que ver con una política económica favorable al desarrollo de las fuerzas productivas. El aumento de la cantidad de dinero no tiene por qué tener efectos inflacionarios (una cuestión distinta es si hay emisión para cubrir déficits fiscales; pero éste es otro asunto).

Lo curioso es que una parte importante de la heterodoxia no dice palabra sobre el asunto, a pesar de que, en teoría, está de acuerdo con la crítica de Epstein al monetarismo. Muchos escriben páginas y páginas en contra de la “hegemonía financiera”, y despotrican contra neoliberales y monetaristas, sin cuestionar lo que está haciendo el Banco Central, dirigido por la “productivista” Marcó del Pont. ¿Por qué este silencio? ¿Será que en el fondo no están convencidos de que el monetarismo esté equivocado?


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Monetarismo criollo

Written by rolandoastarita

04/09/2010 a 15:42

Publicado en Economía

28 comentarios

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  1. Rolando, estoy sorprendido porque tu crítica no fue a los poskeynesianos! ;) es un chiste (por tus posturas frente a la heterodoxia no marxista). En realidad no podría haber sido al dinero endógeno, haí se han ganado tu simpatía.

    No se hasta que punto está bien asociar la ortodoxia con la teoría cuantitativa, en tu mismo desarrollo se ve lo posiblemente falso de esto, además hay ortodoxia sin teoría cuantitativa, pasando por el Keynes del “tratado” tenemos heterodoxia con teoría cuantitativa también (deformada o incompatibles al menos).

    Comprenderás que para los no marxistas, que gane un banco, un industrial, un agropecuario o un capitalista de los servicios no hay muchas diferencias. Esto no exime a marcó del pont pero si al resto..creo que es una explicación a los que se acomodan a la derecha y acuerdan con esterilizar sin ser monetaristas (y depaso se sacan de encima el miedo a que realmente provoque inflación)

    Por otro lado pregunto: Sin esterilización ¿realmente no se va al dolar el excedente de pesos? no lo sé, realmente pregunto, ya que si es afirmativa la respuesta y que tiene que ver con el funcionamiento real de parte de la economía argentina (por lo tanto no de la teoría en general) creo que los efectos sobre el salario real justifican el medio.

    Si el dinero es exógeno o endógeno es algo que hay que demostrar, además de la teoría (con la cual acuerdo con los segundos) en la práctica, es decir con datos. Te agradeceré referencias a trabajos donde se realicen estas contrastaciones.

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    Mariano

    06/09/2010 at 15:44

    • Es posible que haya ortodoxos que no sean partidarios de la teoría cuantitativa, pero ahora mismo no se me ocurre quién puede ser. Keynes anterior a la Teoría General era partidario de la teoría cuantitativa. Lo que sí ha sucedido es que en los últimos años los propios ortodoxos han reconocido que el Banco Central no puede controlar la masa monetaria. Es algo que los funcionarios de los bancos centrales venían diciendo desde hace años. Decían que lo que se enseñaba en las facultades tenía poco que ver con lo que ellos hacían. Ahora los modelos del “inflation targeting” lo aceptan; la masa monetaria desapareció de sus ecuaciones. En mi libro sobre Keynes y keynesianos presento este asunto de manera sencilla, para los estudiantes. También discuto la teoria monetaria poskeynesiana. Yo estoy de acuerdo en que tiene mucha importancia la generación endógena de dinero. De todas maneras no voy hasta el “horizontalismo extremo”, o los teóricos del dinero como completo flujo. Hay generación exógena de dinero también. El caso más típico es cuando se monetiza déficit fiscal. Algunos poskeynesianos (como Chick) también sostienen que no hay que borrar completamente la generación exógena de dinero. Por otra parte, hay una diferencia importante en lo que respecta a la naturaleza del dinero. Los poskeynesianos son cartalistas. Acerca de mediciones econométricas, ahora mismo no recuerdo trabajos poskeynesianos. Sin embargo hay un peso importante de su argumentación en el estudio de cómo operan en la realidad los bancos, y su relación con las empresas. De esta manera se pueden explicar algunas correlaciones que Friedman interpreta como de causalidad, en el sentido que el dinero genera aumento del ingreso (en parte real, en parte de precios, en una primera etapa; luego solo de precios). Friedman constata que crece M, y con un lag, crece Y, y deduce que el aumento (exógeno) de M genera el aumento de Y. Un PK explica que el punto de arranque son los empresarios que piden créditos para ampliar la producción; los bancos los conceden; ergo aumenta M, etc. Me parece que es una respuesta más atinada.
      Con respecto a que la emisión de pesos vaya a parar al dólar, si no hay esterilización, no veo por qué tiene que ser así en condiciones “normales” de acumulación. Inversamente, si existe debilidad en la acumulación, o crisis, habrá atesoramiento, en la forma de compra de dólares. El tema es razonar desde los problemas de la acumulación a lo monetario, y no al revés, como hacen los monetaristas. Para estos últimos, el dinero es neutro; pero también es todo, porque la emisión (o no emisión) termina moviendo la economía.

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      rolandoastarita

      07/09/2010 at 08:45

    • Rolando acuerdo con razonar desde los problemas de la acumulación a lo monetario. Pero ponete más dialéctico, lo monetario afecta a la acumulación también. En mi opinión, si existe atesoramiento por la causa que sea (subnormal?) no puede definirse a priori. Dependerá de la situación histórica particular (ya sé que a vos no te gusta pero la configuración institucional es una categoría que me parece que aplica al caso).

      Lo que quería decir con esto es que el riesgo de teorizar situaciones particulares es grande y al menos yo aprendo poco ¿Quién se anima a apostar a que el TCR no sube si se deja de esterilizar? Si va a dólar, entonces aumenta TCR, si se va a precios aumenta TCR, si se va a impo entonces a dólar antes entonces aumenta TCR, si se va a fuga entonces a dólar antes entonces aumenta TCR, si se queda quietito en el banco, y el banco tiene tasas de interés negativas entonces ¿va necesariamente a crédito (producción y caída de valores)?

      Alguien puede acusar tranquilamente, eh mariano estas en defensa del currito de los bancos con el argumento de sostener salarios…en fin..ya me autocastigué

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      Mariano

      07/09/2010 at 11:14

  2. Hola, quería meter un par de bocadillos relacionados si se me permite). En otro momento, tal vez regrese. Es muy interesante el tema tocado.

    Hay dos o tres Keynes en relacion a la Teoría Cuantitaviva.
    En en Tract, Keynes esta en la Teoria Cuantitativa Clasica (Cambridge, creo).

    En el Treatise, la abandona. Y toma la teoría de Wicksell, que a su vez había transformado la Teoría Cuantitativa Clásica.

    En la TG, fundamentalmente hay dinero endógeno. Esto sigue siendo Wicksell (hay que pensar que Wicksell habla y teoriza sobre una Pure Credit economy).

    Para ver algo de todo esto, hay que ver el arbol genealogico de la teoria cuantitativa del texto de Leijonhufvud llamado “The Wicksell Connection…”.

    Hay un paper de Chris Sims llamado “Is there a monetarist business cycle”, en el que se trataria de demostrar algo asi como la relativamente escasa relevancia del dinero exogeno.

    (Ese paper se lo debo al blog Iluminatios).

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    elhombredelabolsa

    07/09/2010 at 16:06

    • Gracias por hacerme acordar de Wicksell, se me había olvidado. Es cierto que W. no es un partidario pleno de la teoría cuantitativa. Su posicion es algo ambigua, porque dice que “bajo deterninadas condiciones es correcta”. Pero sostiene (Interest and Prices) que en la sociedad capitalista no se puede afirmar que la cantidad de stocks monetarios determine el nivel de precios. En esencia rechaza la idea de que la velocidad del dinero sea constante, ya que asocia los depósitos y los créditos con la velocidad del dinero. Para W. el dinero en sentido propio es la moneda metálica, o el fiat money, el billete de curso forzoso. De manera que en su esquema los precios suben porque aumenta la velocidad del dinero (la secuencia es aumento de créditos, baja de la tasa de interés por debajo de la natural, sobreexpansión, suba de precios, etc.).
      Sin embargo, por otra parte, también sostiene que no hay alternativas a la teoría cuantitativa (al pasar, no aceptaba tampoco la crítica de Marx a la teoría cuantitativa).

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      rolandoastarita

      07/09/2010 at 18:42

  3. Ahh… me olvidaba de algo. Leijonhufvud en cierto modo trata de demostrar que la relativa dominancia del dinero exogeno o del dinero endogeno (y sus macroeconomias relacionadas) dependen de los regimenes pre-establecidos. Ej. Bretton-woods era mas bien dinero endogenista. Post-Bretton woods( flotaciones en varias monedas), dinero exogenista. No obstante, cada vez mas estaria aumentando el rol del dinero endogeno, en la medida del avance tecnologico y el dinero escritural que conlleva.

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    elhombredelabolsa

    07/09/2010 at 16:10

  4. Lo que dije en el segundo comentario es muy fácil de entender. Keynes en el Tract esta en la Teoria Cuantitativa clasica (dinero exogeno) porque el libro habla sobre la economia de posguerra, período de tipos de cambio flotantes (en el que surgió, también en consonancia, la teoría de la paridad del poder adquisitivo de las monedas, por Cassel).
    Después, se mueve hacia teorías más bien de dinero endógeno (y eso, en consonancia con el crecimiento de la fijación cambiaria respectiva).
    Yo creo que la teoría de Wicksell es una ampliación de la Teoria Cuant. Clasica, en el sentido de que la extiente, para poder describir (tambien o ademas) explicitamente nada menos que la cuestion de los precios relativos.
    Como su teoría es de dinero endógeno, la ampliacion resulta en una teoría de dinero endogeno y dinero exogeno.
    Si la tasa natural baja en alguna actividad o industria, aumentará el crédito endogenamente, para abastecer el despegue de la misma; cuando los precios empiecen a aumentar, y salga oro (perdida de dinero exogeno), por ej., ello hara contraer la cantidad total de crédito, y en esta ultima contraccion desapareceran algunas actividades cuyas tasas naturales asociadas han permanecido altas-invariables; de ese modo el nivel de precios vuelve al anterior y se mantiene en torno a un nivel impuesto en cierto sentido por la cantidad de dinero exogeno, pero no obstante, los precios relativos del ultimo nivel de precios (igual al previo) pueden ser completamente diferentes a los mismos pero anteriores.
    De esa manera, el dinero endogeno moviliza el cambio en la estructura de precios implicita en el nivel de precios, mientras que el dinero exogeno moviliza el nivel de precios para mantenerlo en torno a un nivel, cuando el mismo se aleja de tal nivel. Así, la economia puede tener un nivel de precios relativamante constante en el tiempo, y a la vez una continua transformacion en la estructura de precios (y actividades) relativas.

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    elhombredelabolsa

    08/09/2010 at 12:32

  5. Ah, el razonamiento debia ser “si la tasa natural sube en alguna actividad o industria…”

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    elhombredelabolsa

    08/09/2010 at 12:33

  6. y despues, ” desapareceran algunas actividades para las cuales la tasa natural ha permanecido baja-invariable”

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    elhombredelabolsa

    08/09/2010 at 12:36

  7. hola rolando: por que es que se valoriza el peso si los dolares quedan en manos de los exportadores?? es porque al haber mas oferta de dolares en la calle abria algo asi como una “competencia” por venderlos y esto lo haria bajar al dolar haciendo que por consiguiente suba el peso?? y otra pregunta: ¿que es lo quie el CEntral pierde al hacer esa maniobra de captar los dolares y emitir titulos para sacar los pesos de la calle??…por ultimo, compre en la feria del libro su “keynes, poskeynesianos y…” y el libro “economia politica de la dependencia…” ¿esta esto explicado en alguno de estos titulos con mas detalle?? le pregunto porque como estoy apretado con las lecturas obligatorias se me complica para leerlo a ud pero ya me voy a hacer el tiempo. desde ya muchas gracias.

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    ilichito

    09/05/2011 at 02:11

    • Respondo brevemente. Los exportadores demandan pesos y ofrecen dólares. Esto provocoa una presión a la baja del precio del dólar. Por este motivo los países con excedentes en la cuenta corriente tienen una tendencia a la apreciación de sus monedas (por supuesto, si la cuenta de capital no es fuertemente negativa).
      El Banco Central pierde al emitir títulos porque está pagando una tasa por ellos, para absorber pesos, que es mayor que la tasa que recibe por la colocación de sus reservas en dólares.
      En mis libros no explico estas cuestiones que serían más bien “técnicas”. En el libro de Keynes explico los conceptos de dinero endógeno y exógeno, y señalo las diferencias entre el enfoque de Marx y los teóricos poskeynesianos del dinero endógeno (algunos marxistas piensan que esta teoría PK es superior hoy a la de Marx para entender el dinero). En el libro sobre dependencia y subdesarrollo dedico varios capítulos a discutir el tema del tipo de cambio desde el punto de vista de la teoría de Marx.

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      rolandoastarita

      09/05/2011 at 10:55

  8. Estimado Rolando:

    Empieza mal la explicación de la teoría cuantitativa si atribuye su primera formulación a Bodino. La teoría es de un navarro, Martín de Azpilcueta, al menos una década antes que el francés. Lea el “Comentario resolutorio de Cambios”.

    Saludos.

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    Ricardo

    09/11/2011 at 15:26

    • No soy especialista en historia del pensamiento económico del siglo XVI, y me sirve el dato. Veo que Schumpeter en su “Historia del Análisis Económico” menciona a Azpilcueta, pero no le da ninguna relevancia especial en cuanto a la teoría cuantitativa (lo acabo de buscar porque me intrigó el asunto). Sí en cambio lo señala Pierre Vilar en “Oro y moneda en la historia (1450-1920)” y veo que efectivamente cita a Azpilcueta y dice que 12 años antes que Bodin formuló la misma idea. Vilar reivindica aquí trabajo de los españoles. Gracias entonces por la observación. Señalo también que Schumpeter plantea que, de todas formas, lo de Bodin se inscribe más en una teoría metalista (o el “teorema de la cantidad”); si aumenta la cantidad de un metal, baja su precio, y suben los precios relativos de las mercancías en que se miden, etc.

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      rolandoastarita

      09/11/2011 at 18:04

  9. Una inquietud que me queda luego de leer la nota Rolando, en Marx encontramos la posición de dinero endógeno con un razonamiento desde la acumulación hacia la emision monetaria, y la emisión no necesariamente generaria inflación , por otra parte, si por ejemplo se atesora parte de la misma. Creo entender hasta aqui.
    Ahora bien, la emisión por ejemplo del BCRA no generaría inflación necesariamente PERO si esta es en respuesta a cubrir déficit público sí estaria generando inflación?ya que no surge del circuito productivo dicho deficit?O no necesariamente?
    Y si el estado financiara por ejemplo la construcción de una obra pública con emisión, en que caso generaría inflación?
    Muchas gracias Rolando y perdón si realicé demasiadas preguntas!!

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    hernan

    13/10/2012 at 19:04

  10. Saludos profesor. Me queda una pregunta después de leer el articulo: A que se refiere con encaje monetario de los agentes económicos? son los ahorros de las personas en los bancos? por otra parte, profesor podría explicarme como el banco central inyecta dinero? le presta a los bancos privados? gracias.

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    Alfonso

    17/02/2013 at 14:40

    • Sí, se trata de las reservas líquidas que tienen los agentes, incluido el circulante de las cuentas salariales. La operación típica de inyección de dinero del banco central son las operaciones de mercado abierto, la compra de bonos (desde el punto de vista técnico, pueden ser operaciones de pases, pero viene a ser lo mismo) a los bancos.

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      rolandoastarita

      17/02/2013 at 16:15

  11. los bonos son emitidos por los gobiernos de turno o por los bancos centrales?

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    Alfonso

    17/02/2013 at 14:42

  12. como se podría ampliar la capacidad productiva de los países llamados en “vías de desarrollo” mediante expansiones monetarias si estos deben importar bienes de capital para volver mas productivas sus economías y la expansión monetaria aumentaría la tasa de cambio y por ende encarecería las importaciones de tecnología?

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    Alfonso

    17/02/2013 at 15:02

    • No se amplía la capacidad productiva emitiendo dinero. No hay forma de que esto suceda.

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      rolandoastarita

      17/02/2013 at 16:17

  13. Profesor, entonces, por que se produce la inflación sino es por al emisión de dinero?

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    Alfonso

    18/02/2013 at 19:27

    • En primer lugar, la emisión monetaria para cubrir déficit fiscal es inflacionaria. Sólo a los kirchneristas se les ocurre negarlo. Pienso que en Argentina el impulso inflacionario provino principalmente de la devaluación, en 2002, impulsada por los precios de los bienes transables. Luego, los salarios y los precios de los no transables comenzaron a recuperar terreno, y la inflación cobró impulso propio, por el reacomodamiento alcista de precios y salarios. Finalmente, la monetización del déficit fiscal también la impulsó. Cada factor reactúa sobre los otros.
      Aclaro también que me parece completamente inconsistente la tesis del gobierno, y buena parte del progresismo, que considera que la inflación se debe a los monopolios. Por caso, el banquero Carlos Heller sostuvo hace poco que la inflación la provocan 20 grandes supermercados. Si fuera cierto, bastaría con algunos cientos de inspectores para controlar la inflación. Es una tontería mayúscula. Según esta tesis, ¿cómo se explica la baja inflación en el resto del mundo? ¿Acaso porque las economías del resto de los países está menos concentrada que Argentina? El disparate, de todas maneras, lo repiten religiosamente los economistas K y mucha otra gente.

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      rolandoastarita

      18/02/2013 at 22:52

  14. Profesor, pero cual es la diferencia de la emisión monetaria para cubrir déficit y la emisión monetaria que normalmente se hace a través de los bancos, porque una es inflacionaria y la otra no? y por favor le agradecería si me pudiera explicar cual es la relación entre la tasa de cambio y el nivel de inflación en los países? muchas gracias profesor.

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    Alfonso

    19/02/2013 at 22:00

  15. profesor, quiero ser mas especifico mi ultima pregunta, como afecta la devaluacion nominal de la moneda a los precios nacionales?

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    Alfonso

    19/02/2013 at 22:07

  16. En el caso de Venezuela la inflacion y el desabastecimiento se podria producir por los monopolios enemigos politicos del gobierno? o mas bien porque los empresarios no estan dispuestos a producir a los precios fijados por el gobierno? Esto es un tema que podría tener especificidades dependientes del país del que se hable.

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    Alfonso

    22/02/2013 at 12:28

  17. “los pesos que recibe el exportador, en su mayor parte, deben destinarse a la continuidad del ciclo productivo (el resto se atesora). Reponen el capital constante, pagan salarios; y se destinan también a aumentar la escala de la producción, si se acumula la plusvalía. ¿Por qué esto tiene que ser inflacionario? No hay razón, a menos que se admita la tontería neoclásica de que la economía está siempre en pleno uso de los recursos, y que la curva de oferta agregada no tiene otro lugar para ir, que no sea “hacia arriba” (suba de precios y salarios).”

    Habría que ver si esos pesos son destinados principalmente al incremento de la producción para contrarrestar el aumento de la demanda de productos y así evitar el aumento de los precios de los mismos. De todas maneras, aunque el 100 % de ese dinero fuese destinado al incremento de la capacidad instalada y de la producción de nuevos productos, hay que comprender que para que se cumpla ese ciclo hay un plazo entre el que se comienza a producir y esos productos salen a la venta. Es decir, si vamos a suponer que ese dinero que las empresas reciben se introducen en una máquina que después los transforma en productos su supuesto sería correcto, pero la realidad es que las empresas para producir más o para incrementar la capacidad instalada tienen que pagar salarios, los cuales derivarán en un incremento de la demanda de productos y por ende de los precios.

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    Leandro

    05/07/2015 at 15:11

  18. Cordial saludo profesor, interesante nota. Pero no entiendo el punto en el cual usted afirma que: “El aumento de la cantidad de dinero no tiene por qué tener efectos inflacionarios (una cuestión distinta es si hay emisión para cubrir déficits fiscales; pero éste es otro asunto)” tiene alguna nota o post donde clarifica o explica de forma más puntual esta diferencia entre el aumento de la cantidad de dinero que es inflacionario y el que no es inflacionario? ¿O me podria aclarar de donde nace la diferencia? Muchas gracias de antemano.

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    Alfonso Palomino

    06/01/2016 at 19:03

    • Estoy de vacaciones y trato de trabajar lo menos posible. De todas maneras, el tema lo traté en varias notas. Por ejemplo aquí (ver también las referencias de esa nota)

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      rolandoastarita

      07/01/2016 at 18:36


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