Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Países árabes: Acerca de complots y manipulados

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Vuelvo a la rebelión en el mundo árabe. Gente amiga me ha preguntado por qué estoy tan obsesionado con el tema. La respuesta es simple. Porque considero que estamos ante un movimiento de proporciones gigantescas, ante uno de esos pasos que dan los explotados y oprimidos, que marcan época. Millones se han levantado en muchos países, enfrentando a regímenes dictatoriales, brutales. Me dirán que luchan por reivindicaciones burguesas (libertad de opinión, de reunión, elecciones y parlamento, derecho a defensa en juicio, etc.) y que continúa la explotación del capital, y no puedo menos que acordar. Pero también he explicado en otras notas que no es lo mismo una dictadura que una democracia burguesa. Pero por sobre todas las cosas, es inmensamente progresivo lo que se está dando en el mundo árabe desde la perspectiva de la lucha por el socialismo. Es que incluso en Rusia, donde existió la experiencia revolucionaria más profunda y extendida (formación de soviets), hubo que pasar por la democracia (¿qué fue si no el llamado a la Asamblea Constituyente por los soviets?). Esto le parecerá inaceptable al sectario, pero es el camino que siguen las masas cuando quieren tomar sus destinos en sus propias manos.

Sin embargo, no es esto lo que me ha movido a escribir todas estas notas sobre los procesos en el mundo árabe, sino el rechazo que me genera la postura que adoptaron muchos sectores de la izquierda. Es que desde la izquierda estamos asistiendo a un ataque ideológico y político contra las movilizaciones, y particularmente contra las que enfrentan a Khadafy. Por todos lados aparece el mismo discurso: “se trata de un complot imperialista”; “son manipulados y títeres”, “las sublevaciones son organizadas por las potencias extranjeras”, etc., etc. El argumento es viejo. Recuerdo que en 1968 el PC argentino justificaba la invasión a Checoslovaquia diciendo que “hay pruebas irrefutables de que el descontento está organizado por EEUU para atacar al socialismo”. En 1969 la dictadura argentina explicaba que el Cordobazo había sido organizado por un pequeño grupo de subversivos “indudablemente” manejados desde el extranjero (esta vez Cuba y similares). Y así ante cada movilización. Por eso Khadafy, ante las primeras manifestaciones en su contra, dijo que se trataba de “ratas, drogadictos, agentes de Al Qaeda y de las potencias extranjeras”. Luego la izquierda nacional (bajo guía espiritual de Chávez y Fidel) dio por “probado” que todo se debe a una conjura organizada por el imperialismo (era mejor olvidarse de Al Qaeda). Aunque la conjura solo parece existir cuando las masas enfrentan a los gobiernos que esta izquierda nacionalista (incluye marxistas que se pasaron al bando nacional) ya ha establecido que son “nacionales y progresistas”. Si miles arriesgan sus vidas por sacarse de encima a la dictadura de Mubarak, se trata de “luchadores por sus libertades”. Pero si otros miles hacen lo mismo en Siria o Libia, no pueden ser menos que “manipulados”, o “títeres a sueldo” de las potencias. En el fondo, lo que odia esta izquierda es la movilización. Tiene miedo de que la gente cuestione a sus “líderes sacrosantos”, y a los burócratas que los rodean, y que abra espacios para la crítica y la reflexión, para la organización y la actividad política. Es por este motivo que se organizó un “frente unido” de hecho, ideológico y político para vilipendiar a las masas movilizadas, y en especial a los sublevados en Libia. A este “frente unido” se han incorporado recientemente algunas organizaciones que en un principio manifestaron su apoyo a la rebelión, pero que a partir de la intervención de la OTAN pasaron a considerar que los rebeldes de Libia constituyen una avanzada colonialista en la región.

En todo esto, por supuesto, permanece la misma cuestión que nunca pudieron responder los defensores de la tesis “complot y masas manipuladas”. ¿Cómo es posible que cientos de miles no estén manipulados cuando aceptan seguir con sus vidas cotidianas bajo un régimen político determinado, pero pasan a ser “manipulados” cuando se lanzan a las calles, arriesgando todo en ello? Veamos la cuestión bajo este aspecto. En todo el mundo árabe existe un profundo y extendido sentimiento antiimperialista. La tesis “nacional y popular” dice que los sublevados son agentes de la neocolonización de Libia. Si esto fuera así, afectaría a todo el mundo árabe, y debería generar una ola de repudio y rechazo a los sublevados libios. Sin embargo, hay una llamativa ausencia de manifestaciones con eje en el antiimperialismo en las principales ciudades árabes. ¿Por qué no vimos movilizaciones de miles de personas en Egipto, Túnez, Líbano, Jordania, Siria, agitando como consigna “Hay que aplastar a la sublevación en Libia, porque se pasó del lado del imperialismo”, o algo parecido? El caso de Líbano es importante, porque llegó a copatrocinar la resolución de la ONU que autorizaba el uso de la fuerza. En este país existe una larga tradición de lucha contra las injerencias extranjeras y el imperialismo. ¿Por qué no hubo manifestaciones de alguna importancia contra los sublevados, y pidiendo que se diera vía libre para que Khadafy los aplastara, ya que se habrían pasado al bando imperialista? ¿También van a decir que les “lavaron el cerebro”? ¿No hay límite para la soberbia de algunos intelectuales de izquierda? ¿Es posible que sus dogmas o pequeños intereses “de partido”, prevalezcan por sobre los impulsos vitales de los seres humanos embarcados en acciones colectivas? Para colmo, en el caso de Libia, hay que encajar la tesis “los sublevados son manipulados”, con el hecho de que el régimen de Khadafy está enviando mercenarios extranjeros a reprimir al pueblo libio. ¿No hay límites para las incoherencias?

Las explicaciones deberían tener alguna lógica. El problema de fondo con las tesis conspirativas, y con las explicaciones que se están adelantando por estos días en relación a los sucesos de los países árabes, es que no pueden ocultar el hecho principal: millones de seres humanos se han puesto en movimiento, y ponen en cuestionamiento no solo a burócratas y dictaduras, sino también a algunos esquemas que no pueden dar cuenta de lo que está sucediendo.


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Países árabes: Acerca de complots y manipulados

Written by rolandoastarita

03/04/2011 a 12:54

25 comentarios

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  1. Muy bueno Rolo.

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    Buitre

    03/04/2011 at 13:53

  2. Hola Rolando: Son buenas esta serie de notas porque ayudan a comprender la magnitud del conflicto. Quería plantear algo sobre el proceso que está viviendo gran parte de América Latina para relacionarlo con lo que está ocurriendo en el mundo árabe. Considero que son historias y circunstancias distintas pero me voy a focalizar en el proceso de toma de conciencia. Voy al caso de América Latina. Creo que así como hay consenso general para luchar contra el retorno de la dictadura, lo hay (o está habiendo)para luchar contra la vuelta de los liberalistas “ortodoxos” (exceptuando en ambos casos al capital concentrado que aún es el poder en este sistema). Por otro lado, hoy en día hay consenso para defender el progresismo “K” (y otros en Aca. L.), pero ¿qué pasaría si la situación de los trabajadores empeora?, ¿si ya no se les puede dar ese poquito que habían mejorado?. Si las alternativas: dictadura, liberalismo, y prgresismo ya no pueden satisfacer el nivel de necesidades histórico de los trabajadores, ¿daría más fuerza a la alternativa socialista? Hago este planteo porque de momento concibo la cuestión de toma de conciencia a partir de las vivencias histórico-sociales específicas de cada lugar. No sé si me supe explicar. Quería saber si consideras que ¿la conciencia de clase es cada vez mayor en ambos lugares?

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    Ari

    03/04/2011 at 14:04

  3. Hola Rolando,

    Te pego este link relacionado a estos eventos y su interpretación: http://www.versobooks.com/blogs/463-alain-badious-open-letter-to-jean-luc-nancy

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    Ian J. Seda-Irizarry

    04/04/2011 at 14:28

  4. Link a respuesta “Los marxistas y la lucha contra dictaduras”: http://puntoddesequilibrio.blogspot.com/2011/04/la-lucha-contra-dictaduras-por-la.html

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    EM

    04/04/2011 at 15:50

    • EM tu blog no deja hacer comentarios. No está abierto a otras posiciones por algo en especial?
      DK

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      DK

      05/04/2011 at 12:52

    • Las condiciones que he puesto para estos comentarios son: a) que no se insulte; b) que sean comentarios y no articulos (por el tema del largo); c) que sean acerca de los temas tratados en las notas (por lo menos aproximadamente). Respetando estas condiciones, ha escrito gente con muy diversas posturas, acerca de temas también diversos. No excluyo a nadie por sus posiciones (aunque si alguien quisiera hacer propaganda racista, o nazi, etc., seguramente también lo borraría; pero no creo que se dé el caso).

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      rolandoastarita

      05/04/2011 at 13:58

    • Rolando, no me expresé bien. Mi mensaje estaba dirijido al compañero “EM” que nos alcanza un link de “puntoddesquilibrio”. Resulta que desde su web no se pueden hacer comentarios.
      Algo muy diferente suscede con su blog, Astarita.
      Salud2, y siga adelante con este excelente espacio de marxismo.
      DK

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      DK

      05/04/2011 at 17:27

  5. Estoy completamente de acuerdo con este punto de vista. Dejo unos interesantes links con notas acerca de lo que ocurre en LIbia, para que reflexionen los compañeros obcecados en posiciones sectarias y en adjudicarle a Rolando posturas que no expresó: El régimen de Kadafi siembra terror con la desaparición de personas http://www.clarin.com/mundo/regimen-Kadafi-siembra-desaparicion-personas_0_455954498.html
    Los rebeldes quieren una democracia parlamentaria http://www.clarin.com/mundo/rebeldes-quieren-democracia-parlamentaria_0_456554352.html Es argentino, su héroe es el Che y lucha contra Kadafi http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0561/articulo.php?art=28171&ed=0561. Por otro lado, recuerden que en la década del ’80 en Argentina, frente a las rebeliones e intentos de golpe de los carapintadas (principalmente en Semana Santa del ’87) los trotskistas del MAS y del PO salieron a defender correctamente las libertades democráticas haciendo unidad de acción con el gobierno burgués de turno, y por supuesto que no firmaron -obviamente- la llamada “Acta de compromiso democrático”, que a la postre serviría de respaldo político y de base para sancionar la Ley de Obediencia Debida y darle impunidad a los crímenes de los militares…

    Ahora, Rolando, una consulta por el tema “democrático”: sé que en 1991, cuando todavía te reivindicabas trotskista, frente al intento de golpe a Gorbachov en la ex URSS (desde ya que esto ocurría en un Estado burocrático, no capitalista. Explicás muy bien qué fue y qué pasó ahí en otra nota), al que se oponía el “demócrata” Yeltsin, planteaste -acertadamente, a mi juicio- no alinearse con ninguno de los dos “bandos” burocráticos en pugna (golpistas y Yeltsin-“demócratas”) y sostuviste una “tercera posición” independiente y de clase. Criticaste adecuadamente a los partidos trotskistas que veían allí la “revolución democrática” o la “revolución política” y que de alguna manera apoyaban entonces al sector de Yeltsin (también algunos trotskistas se ubicaban en el apoyo a los golpistas, junto a la mayoría de los stalinistas de todo el mundo). Creo que tenías mucha razón en adoptar esa posición. Después, pronosticaste muy bien que “detrás de la bandera de la democracia se esconde la restauración capitalista”, derrotado el golpe y luego disuelta la ex URSS. Cosa que finalmente ocurrió en los siguientes meses y años. ¿Seguís sosteniendo esas posturas o ahora las modificaste?. Un saludo.

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    Armando

    04/04/2011 at 20:46

  6. Flaco, esto no es un movimiento social espontaneo, es que aumento de precio la comida, generalmente eso da como resultado un movimiento social. Los otros concepto son expost, o mejor dicho nadie sale a derribar dictaduras si tiene la panza llena, hace mal a la digestion. Por supuesto siempre hay idealistas. Saludos.

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    zorba

    05/04/2011 at 00:51

  7. No se si el que puso la nota en la página de Rolando es el jefe del partido o un pinche.
    Si es el jefe ¡Qué se muera!.
    Perero si es un pinche, rezaré por él.
    ¿Porqué no ponen un apartado de comentarios libres en la página de su partido para que la gente comente lo que quiera?
    Se hacen los piolas en otras páginas pero en la suya no quieren la discusión?.
    Se podrá estar de acuerdo o no con Rolando, pero demuestra ser una buena persona.
    Tengo entendido que en España tienen un grupo de su partido, Clase contra clase. ¿Porqué no los envíamn a luchar con el pueblo libio y dan el ejemplo de lo que predican?.¡Autodefensa del pueblo Libio!,,,, ¡Qué pavadas que dicen!
    Cómo se ve que no están allí.
    Son internacionalistas y quieren que los Libios se arreglen solos, pero enviar a sus militantes a luchar ¡Ah,, Noooo!. Era más coerente Nahuel Moreno y la brigada Simón Bolivar.
    La verdad que dan lástima, siempre exagerando, haciendo un café con leche con respecto a las clases en pugna, para esconder que apuestan por la burguesía.
    A esto es a lo que me refiero con respecto a su página del parrtido, no puedo decirles esto, que no sirven para nada y que ese rejuntado que pretenden hacer con los otros trotquistas (El hambre y las ganas de comer), para las elecciones burguesas ojalá no los vote ni sus tías.
    Ustedes son otro obstáculo para la claridad de la clase obrera en la lucha contra el capìtal, igual que los sindicatos del sistema que también defienden.
    Perdoname Rolando que utilice este espacio para contestarles a estos tipos, pero es que en su página no lo puedo hacer, y en el link que pusieron tampoco, y es que si no se los digo reviento.
    ¡Qué cara rotas qué son! ¡Mama mía!.

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    Buitre

    05/04/2011 at 08:12

    • Buitre, no deberíamos desear la muerte de ningún compañero, aunque sea jefe de un partido que diga cosas que no nos gustan. De todas maneras, sí comparto la esencia de lo que planteas, y a mí también me molesta bastante cómo alguna gente le dice a combatientes, con toda frescura, “pongan el cuerpo y haganse matar”. Los sublevados de Benghazi estaban a punto de ser derrotados. Les esperaba la muerte. Piden ayuda militar porque dicen que no pueden resistir. Entonces el revolucionario, atento a sus principios, salta indignado: “ninguna ayuda, resistan y derroten a Khadafy con lo que tienen, si piden ayuda de las potencias son agentes de los colonialistas”. Muy sencillo decirlo a miles de kilómetros de distancia… total, nuestro principista no pone su cuerpo. Y ahora, por el hecho de haber pedido ayuda y estar recibiéndola, los sublevados se han convertido en enemigos. Hasta hace poco estos “enemigos” estaban a punto de “trascender los límites del Estado burgués y desarrollar la revoluciòn proletaria”. Pero, de buenas a primeras, pasaron a ser “la avanzada colonialista de la OTAN”. Por lo tanto, estaría muy bien que los masacraran a todos.
      Pienso que estas piruetas son propias de gente que no entiende lo que está pasando. No son malas personas, simplemente no pueden comprender. En general, no comprendieron ya antes los cambios históricos. Son los mismos que en 1989 saludaban la restauración del capitalismo en la URSS y Europa central como “el avance de la revolución proletaria”. Jamás revisaron las raíces teóricas de semejante error de diagnóstico. Por eso no debería sorprendernos que otro gigantesco acontecimiento, la sublevación de millones contra dictaduras en el mundo árabe, los tome con “la guardia baja” en materia de categorías teóricas y capacidad de análisis.

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      rolandoastarita

      05/04/2011 at 09:21

    • Totalmente de acuerdo. El razonamiento me parece correcto.

      Felicitaciones por todo el trabajo que se toma con este blog.

      Saludos.

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      Gerardo

      05/04/2011 at 10:52

    • Un agregado que me parece ilustrativo de lo que trato de decir. Hace años conocí a un dirigente de un pequeño grupo que “daba cátedra” acerca de cómo enfrentar los interrogatorios bajo tortura. El hombre era un purista, y sostenía que no solo no había que colaborar (lo cual era correcto), sino que había que demostrar a la policía que no se estaba dispuesto a colaborar (bajo interrogatorio considero que es lícito decir “no sé nada”; “no tenía acceso a la información de la organización”, admitir que uno conoce a los dirigentes que ya son públicos, etc.). Pues bien, el tema es que este “dirigente”, además, dictaminaba quién había tenido un comportamiento “moralmente correcto” y quién no, ante la tortura. Entre los juzgados, estuve yo mismo. Un día, conversando con un compañero que también había pasado por la tortura y los interrogatorios, le conté el caso. Me respondió con algo que no olvidé hasta hoy. Me dijo: “ese tipo es un burócrata, que no tiene ni idea de lo que es estar en una mesa de tortura y enfrentar un interrogatorio bajo picana”. Me impactó, porque era cierto. Nuestro “purista intachable” hablaba de oído. En definitiva, estoy un poco harto de algunos “puristas” que arreglan todo muy fácil… con los cuerpos de otros.

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      rolandoastarita

      05/04/2011 at 11:44

    • Así es. Incluso los tiene sin cuidado el relato que pegué del enviado a Libia, Marcelo Cantelmi, que cuenta que no sólo ahora hay desapariciones, torturas y campos de concentración, sino que “…durante los largos 42 años que lleva esta dictadura, el método del secuestro y desaparición fue de extenso uso y se afirma que suman decenas de miles las personas detenidas por grupos armados sobre cuyo destino nada se conoce”. Total, ellos están muy, muy lejos. Y como decís, pretender “dar cátedra” y encima erigirse como referentes morales y éticos…¡Por favor! Saludos.

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      Armando

      05/04/2011 at 20:23

  8. Rolando, esto empieza a parecerse a una cloaca de Buitres vociferando contra la izquierda militante. No habría que pensar un poco a qué vienen algunas guarradas que ponen tus comentaristas?
    Y todo bien, pero ¿vos decis que con milicos como estos http://www.generaccion.com/noticia/96860/fotos-soldados-estadounidenses-se-burlan-cadaveres-afganos va a venir la democracia a Libia? ¿Es que acaso las tropas francesas serán mejores?
    a vos que te gusta tanto la corroboración de las hipótesis, la relación entre la lógica de los razonamientos y la evidencia, no te parece que la hipótesis está bastante refutada por cientos años de de potencias militares ocupando o bombardeando otras en nombre de “la civilización, la democracia, la libertad y el humanitarismo”.

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    anonimo

    05/04/2011 at 12:19

    • Acerca del contenido de los comentarios, mi criterio es no publicar insultos (tuve que enviar a papelera dos o tres), pero luego permitir la libre expresión de cada uno.
      Acerca de tu argumento, no lo veo válido. Es precisamente lo que he discutido todos estos días. Si se parte de la idea de que estamos en presencia de una sublevación para convertir a Libia en una colonia, y que la intervención se hace para convertir a Libia en una colonia, tendrías razón, y se aplican todas las experiencias históricas del colonialismo. Pero si se parte de la tesis de que estamos frente a un movimiento antidictatorial, y que el carácter de este movimiento no cambia con la intervención, las experiencias del colonialismo aquí no se aplican. Por supuesto, si caracterizas (como hace la mayoría de la izquierda, por lo que veo) que los sublevados son la punta de lanza del colonialismo, y además encarnan un régimen dictatorial del mismo tipo que el de Khadafy, es lógico que estés de acuerdo en que se los aplaste. Yo no quiero que se los aplaste por las razones que di, y sostengo que es lícito que pidan ayuda de donde sea.
      Este tipo de divisiones ya se han dado muchas veces en la izquierda, y no veo manera de superarlas. De hecho nos alineamos en bandos opuestos, y estos bandos están a los tiros. Pienso que esto es lo que acalora a la gente. No es fácil discutir estas diferencias, porque además de las razones, están las pasiones. Por estos días he recibido toda clase de insultos, muchos provenientes de militantes de organizaciones. Son “guarradas” que las puedo entender, aunque no justificar. Por último, los que comentan no son “mis” comentaristas. Incluso a la mayoría no los conozco personalmente, ni sé cómo se llaman.

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      rolandoastarita

      05/04/2011 at 12:34

  9. Rolando es verdad que se polariza la discusión, y si estuviéramos en Libia estaríamos en guerra entre nosotros, Es que se está perdiendo la brújula con respecto a la clase a la cual pertenecemos.
    Se está tomando partido por un sector de la burguesía u otro sector capitalista, de esto está todo el mundo de acuerdo Verdad?.
    Pero algunos tienen la política nacionalista de la autodeterminación de los pueblos, que es una política de la burguesía que tampoco se ha revisado.
    El estado capitalista existe para explotar a la clase obrera , lo que pasa en Libia es que dos sectores se están disputando ese Estado para seguir con lo que estaban haciendo,explotar a la clase obrera, tal vez con algún maquillaje.

    ¿Dónde está la clase obrera Libia? ¿Qué papel ocupó en la revuelta?. La clase obrera mundial está luchando pero no logra pararle la mano a la burguesía En EE UU, no pudieron pararle la mano al alcalde de wisconsin; Francia 3 millones de personas mivilizadas contra la ley de jubilaciones y no pudieron contra Sarkozi ni los sindicatos. En Grecia despues de 7 u 8 huelgas generales no se pudo con Papandreu,en Inglaterra la ley de las universidades se votó a favor. Este es el proceso que hay que seguir, el de la clase obrera, que tiene en contra a demás de los gobiernos, también tiene en contra a los sindicatos, que insisto, son parte del sistema capìtalista.
    Lo de Libia lo resolverá la clase obrera mundial, y si perdemos esa brújula estaremos colaborando algunos sin quererlo con la burguesía.
    La crisis capitalista mundial si se profundiza esto se agravará , ahora hay algún motivo para pensar que esto se superará’ Que habrá un crecimiento económico y solo hay que esperar y tener paciencia.
    Disculpame pero pòr lo que veo en los comentarios del blog, no hay confianza en la clase obrera, por eso se toma partido por algún sector burgues .
    Cordobazo, Italia 1969. Francia 1968, Polonia 1980, La clase obrera puede hacerlo otra vez pero de forma generalizada, es que también no le queda otra alternativa. Pero si tiene que sortear los nacionalismos , los sindicatos, las eleciones burguesas y todo eso que le propone la “Izquierda militante” estamos fritos.
    Nadie habla de la clase obrera en los comentarios, solamente esos de puntodesequilibrio, que nombran a la clase porque saben que lo deben hacer, (son unos vichos bárbaros) pero enseguida toman parte para los nacionalistas Libios.

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    Buitre

    05/04/2011 at 14:35

    • Dos observaciones. En primer lugar, si defiendo una conquista de libertades (burguesas) es porque pienso que esto también beneficia a los trabajadores y a la lucha por el socialismo. He explicado las razones (en realidad, tomadas de Lenin) de por qué pienso esto en notas y comentarios. Esto es, desde el punto de vista de los intereses de la lucha del trabajo, no nos puede ser indiferente que haya una dictadura o una democracia capitalista. No lo estoy planteando desde cualquier punto de vista.
      Segundo, cuando la clase obrera no está suficientemente diferenciada políticamente, la toma de partido por bandos que son dirigidos por fuerzas burguesas, es casi inevitable. Incluso sucedió en la lucha de la república española contra Franco, a pesar de que había un alto grado de organización de la clase trabajadora, y de sectores de la vanguardia.
      Resumiendo, el punto central que hay aquí es que una parte importantísima de la izquierda, en especial la latinoamericana, se alineó con Khadafy, esto es, con una dictadura. En un principio fue la izquierda nacionalista pro Chávez y pro Castro. Ahora se unió una parte del trotskismo, con el argumento de que los rebeldes son agentes de la colonización imperialista. Tengo la convicción de que un aplastamiento de la rebelión en Libia no favorecerá a la clase obrera árabe. La mayoría de la izquierda piensa exactamente lo opuesto. Tal vez no pueda haber una muestra más grande de la crisis que atraviesa hoy al pensamiento de izquierda. En mi opinión, el fondo del asunto es que buena parte de la izquierda es profundamente nacionalista y estatista.

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      rolandoastarita

      05/04/2011 at 16:35

    • Rolando, totalmente de acuerdo, como manifesté antes. El nacionalismo y el estatismo, más la poca formación marxista, nos da como resultado a estas organizaciones…y a sus sucesivas políticas. Con respecto a lo que te pregunté más arriba, infiero entonces que seguís valorando positivamente -como yo- la postura de sostener una posición independiente y de clase en aquel 1991 frente al intento de golpe en la ex URSS (disculpas si me fui muy lejos o a otro tema). Te lo pregunto porque en aquel momento fue muy importante tu intervención frente a la confusión y desastre que hizo la mayoria (sino toda) de la izquierda en general y la trotkista en particular. Saludos.

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      Armando

      05/04/2011 at 20:09

  10. Hola Rolando.
    Vengo siguiendo atentamente tus escritos en torno a la coyuntura de Libia. Un poco siguiendo tu ejemplo (que a partir de los hechos en Libia aprovechás para debatir o poner sobre el tapete otros temas de fondo como la utilidad de las “consignas democráticas”, el empleo de la categoría “imperialismo”, la aplicación de las “tesis conspirativas” para analizar la lucha de clases, etc.), en este caso, a partir de la lectura de tus artículos “Los marxistas y la lucha contra las dictaduras” y “Países árabes: Acerca de complots y manipulados”, me gustaría disparar algunos interrogantes que seguramente abrirán otros interrogantes. Pero también intentaré arriesgar alguna certeza.
    “Países árabes: Acerca de complots y manipulados” comienza así: “Vuelvo a la rebelión en el mundo árabe” (subrayado por mí). No sé si la palabra subrayada encierra un concepto en sentido marxista o es una generalidad de tipo descriptiva simplemente para referirse a esos episodios que, por falta de elementos de prueba, no se los puede denominar de una manera más precisa. A los efectos de lo que voy a decir a continuación, celebro la utilización del vocablo “rebelión”. ¿Por qué? Porque no sabemos si los episodios de Libia forman parte ya no de una “crisis revolucionaria” sino de una “situación revolucionaria”.
    En “¿Qué es una situación revolucionaria?”, un texto de Trotsky de noviembre de 1931 con el que intervino en un debate sobre las “Tareas de la Oposición de Izquierda en Gran Bretaña y la India”, el revolucionario ruso dice que tal situación se da cuando existen condiciones objetivas y subjetivas. Cito: “Las condiciones económicas y sociales de una si¬tuación revolucionaria se dan, hablando en general, cuando las fuerzas productivas de un país están en de¬cadencia; cuando disminuye sistemáticamente el peso del país capitalista en el mercado mundial y los ingre¬sos de las clases también se reducen sistemáticamente; cuando el desempleo ya no es simplemente la conse¬cuencia de una fluctuación coyuntural, sino un mal so¬cial permanente con tendencia a incrementarse. Estas son las características de la situación de Inglaterra; podemos decir que allí se dan y se profundizan diariamente las condiciones económicas y sociales de una situación revolucionaria. Pero no debemos olvidar que a la situación revolucionaria la definimos políticamente, no sólo sociológicamente, y aquí entra el factor subje¬tivo, el cual no consiste solamente en el problema del partido del proletariado, sino que es una cuestión de conciencia de todas las clases, por supuesto fundamen¬talmente del proletariado y su partido”. Más adelante Trotsky agrega que “las condiciones políticas de una situación revolu¬cionaria se desarrollan simultánea y más o menos paralelamente, pero esto no significa que madurarán todas al mismo tiempo; éste es el peligro que nos amenaza. De las condiciones políticas en sazón, la más in¬madura es el partido revolucionario del proletariado. No está excluida la posibilidad de que la transformación revolucionaria del proletariado y de la clase media, y la desintegración de la clase dominante, se desarrollen más rápidamente que la maduración del Partido Comu¬nista. Esto significa que podría darse una verdadera si¬tuación revolucionaria sin un partido revolucionario adecuado. En cierta medida se repetiría lo que sucedió en Alemania en 1923. Pero es un error absoluto consi¬derar que ésta es hoy la situación de Inglaterra. En esta coyuntura, ¿cuánto tiempo necesitará el proletariado británico para romper sus vínculos con los tres partidos burgueses? Es muy posible que, con una política correcta, el Partido Comunista crezca proporcionalmente a la bancarrota y desintegración de los demás partidos. Nuestro objetivo y nuestro deber es concretar esta posibilidad”.
    Me permití citar profusamente a Trotsky porque tus interlocutores privilegiados en estos artículos son los trotskystas viciados de “ultraizquierdismo” y porque lo que “de fondo” se pone en cuestión es la utilización de varias categorías caras al trotskysmo (las “consignas democráticas transicionales”, la categoría “imperialismo”, por ejemplo). El uso de esas consignas criticadas por vos (“agentes coloniales”, “no se convocó a una ‘verdadera’ Asamblea Constituyente”) son el “abc” del “programa de transición” de Trotsky y los trotskystas.
    Lo que está ocurriendo en Libia, ¿configura una situación revolucionaria? ¿Es una simple rebelión? ¿Es una dramática “insurrección”? Si es una “insurrección”, ¿es “obrera”, es “popular”, qué carácter de clase tiene (¿bajo qué dirección y programa se lleva a cabo?)? ¿O será simplemente un “golpe de Palacio”, una disputa interburguesa que se da en las alturas con movilización de masas controlada ideológicamente? La larga cita de Trotsky nos permitirá evaluar cuál es la situación de Libia. Yo, modestamente, siguiendo el esquema del viejo bolchevique, me inclino a pensar que no hay una situación revolucionaria porque, en principio, no veo liderazgo proletario en el conflicto. Prudentemente, hablás de “movimientos populares contra dictaduras” y de “rebelión”: desde el lado “occidental” del mundo, con mucho tino, escribís con las pruebas que te llegan: no sos un protagonista in situ, no respondés a ninguna organización política (no es lo mismo hablar a título “individual” que en nombre de un “partido”) y, principalmente, tenés en cuenta que “los marxistas casi no influenciamos a nadie”. Por eso elogio tu honestidad (uno al leer tus artículos sabe “desde dónde” hablás, dónde estás parado) y tu esfuerzo en situar los hechos partiendo “de la situación real existente”, tal como destacás.
    Me sitúo: soy un ex militante trotskysta que ya rompió con casi todo el arsenal teórico de ese movimiento político. Casi todo porque el sedimento de mi formación política (una suerte de “capa geológica”) permanece.
    El disparador de mis reflexiones son los acontecimientos de la llamada “revolución española” de 1936-1939. Vos citás a Trotsky refiriéndose a los ultraizquierdistas que decían: «“¡Se nos quiere acorralar en la elección entre la democracia burguesa y el fascismo! ¡Esto es oportunismo puro! La revolución española, en el fondo, es la lucha entre el socialismo y el fascismo. La democracia burguesa no ofrece ninguna salida” (España,… p. 91). A lo que Trotsky respondía que había que partir del hecho “tal como es, es decir, como lucha armada entre dos campos sociales subyugados, en uno de los lados, por la democracia burguesa, y en el otro, por el fascismo abierto” (ídem, p. 92, énfasis mío). Y agregaba que había que reconocerlo para “encontrar una actitud justa ante esta lucha híbrida, para transformarla, desde adentro, en lucha por la dictadura del proletariado” (ídem).»
    Como para Libia, en este caso hay que establecer que un mismo hecho es evaluado de maneras distintas de acuerdo a quién lo evalúe. En el caso de España, por ejemplo, el hecho “tal como es” es discutible. Así, por ejemplo, hubo grupos revolucionarios de tradición leninista, opositores de izquierda pero no trotskystas, para quienes el “tal como es” era diferente. Me refiero a una de las fracciones del bordiguismo, que planteó que una semana después de ocurrido el alzamiento del 19 de julio de 1936 el enfrentamiento dejó de ser de “clase contra clase” y se convirtió en una guerra militar entre dos bandos burgueses –el republicano y el fascista– porque los obreros fueron al frente militar a defender la República contra Franco. Desde ese momento, la “revolución” quedó desarmada, derrotada, porque el resultado de una “revolución” (en el sentido de “lucha de clases abierta”; y esto lo repiten los leninistas y todos sus epígonos, bordiguistas y trotskystas incluidos) se define por quién la dirige (qué programa y qué objetivos se persiguen). A partir de ese hecho “tal como es”, el accionar de Trotsky y los trotskystas fue luchar en el frente militar y en la retaguardia junto con los republicanos –sin dejar de denunciar la política de colaboración de clases del POUM y la CNT-FAI y de apostar a la revolución aún en los momentos casi moribundos de mayo de 1937 en Barcelona, cuando unos chispazos podían haber encendido la mecha húmeda de la revolución proletaria–, mientras que el de la Fracción Mayoritaria de la Izquierda Comunista Italiana (“bordiguistas”) fue denunciar el carácter burgués de la guerra (de un lado los fascistas, del otro los antifascistas). Para los bordiguistas, luchar contra el fascismo era al mismo tiempo apoyar a la democracia, de ahí su llamado al “derrotismo revolucionario”, a abandonar el frente militar tanto en el ejército republicano como en el franquista, a sabotear la producción bélica y a luchar para que el proletariado destruya el Estado Burgués.
    Vemos así como un hecho significa una cosa para un grupo y otra para otro. En este caso, las premisas desde las que se partían eran divergentes: para unos era una “revolución proletaria” en curso y para otros una guerra interburguesa donde el proletariado era la carne de cañón, como en cualquier guerra disputada entre ejércitos capitalistas. Pero también en España sucedió que los grupos revolucionarios partían de las mismas premisas y sacaban conclusiones (es decir, políticas y líneas de acción) disímiles. Así, mientras el POUM y una fracción del trotskysmo (http://www.marxists.org/espanol/di_bartolomeo/1936/001.htm#5) partían del diagnóstico de que había una situación de “doble poder” (el “Comité Central de Milicias Antifascistas” era considerado uno de esos “órganos” de poder dual), la política del POUM terminó en la más abyecta colaboración de clases (integrando el Estado capitalista) y la de los trotskystas en su conjunto no terminó administrando los asuntos de la burguesía; o mientras los bordiguistas y los trotskystas concluían que la tragedia del proletariado español era debida a la falta de un “partido de clase” (el “factor subjetivo” de acuerdo a la terminología de Trotsky), el derrotero anterior fue muy diferente (la Mayoría bordiguista no participó en el frente militar y llamó a boicotear la guerra mientras que los trotskystas participaron del bando militar republicano).
    Con lo dicho anteriormente quiero dejar en claro esto, que hace al “método” con que se encara un fenómeno social: no existe la “realidad” per se, de ahí que de un “hecho tal como es” se hayan desprendido distintas políticas de acción militante. De ahí que el diagnóstico de un grupo fue “derrotismo revolucionario” y el de otro fue participar bajo el mando militar de la burguesía. Planteadas así las cosas, ¿los “ultraizquierdistas” a los que criticaba Trotsky no tendrían razón? ¿No sería lícito decir que el trotskysmo participó de la comparsa dirigida por la CNT y el POUM que acompañó al rey momo burgués?
    Volviendo a los temas de tus artículos: en verdad, la posición de Trotsky y de los trotskystas se desprende del programa de transición que estaban elaborando mientras ocurrían los acontecimientos españoles: para los trotskystas, las reivindicaciones democráticas debían desarrollarse y profundizarse junto con las exigencias de clase hasta desbordar los límites de las relaciones de propiedad burgueses; por eso actuaron así en España (atacando la inconsecuencia del POUM y la CNT por un lado, y participando de la guerra interburguesa en el bando republicano por el otro). Por eso a partir de tu crítica, Rolando, evalúo que la opinión de algunos grupos trotskystas sobre lo que sucede actualmentte en Libia es coherente: intentan traspasar los límites burgueses, pero en ausencia de un partido revolucionario (léase, “trotskysta”), apuestan a que “podría darse una verdadera si¬tuación revolucionaria sin un partido revolucionario adecuado” (ver “¿Qué es una situación revolucionaria?” de Trotsky), y para lograr esto lanzan todo el arsenal del Programa de Transición. Si a esto se le suma que consideran como factor determinante a las relaciones de fuerza entre Estados (no olvidemos que el trotskysmo asume que estamos en una época “imperialista”), el combo de soluciones que llamás “ultraizquierdistas” termina siendo coherente con su programa: hay una correspondencia entre las consignas para la coyuntura y la teoría que enmarca toda la estrategia política del trotskysmo (esto que digo sobre el “imperialismo”, vos lo desarrollás muy bien en el apartado “Democracias ‘tuteladas’” de “Los marxistas y la lucha contra las dictaduras”).
    Esto último me lleva nuevamente al tópico “a partir del hecho tal como es”. Algunos trotskystas aplican el arsenal de conceptos con el que acuerdan (al “imperialismo” que mete sus garras en la “semicolonia” hay que combatirlo con el “programa de transición” en la mano, piensan) simplemente porque parten del “hecho” de que la lucha contra la dictadura debe transformarse en lucha “socialista”. Y con esa lógica actuó Trotsky en los acontecimientos de la “revolución española”.

    Saludos cordiales,
    Fernando.

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    Fernando

    07/04/2011 at 18:02

    • No es casual que mucha gente trotskista, o ex trotskistas, se interesen por estos debates. El trotskismo en Argentina fue relativamente numeroso en la izquierda (el PC fue relativamente débil, en especial después de su participación en la Unión Democŕatica en 1946). El problema con el trotskismo además es que nunca enfrentó una crítica “interna”, esto es, una crítica que pusiera en evidencia los problemas e incoherencias de la concepción de Trotsky. Por un lado estuvo la “crítica” bestial de los PC (“Trotsky y los trotskistas son todos agentes del imperialismo”). Por otra parte hubo oposiciones del tipo “ultra”, pero que no entraban, insisto, en el análisis específico de los planteos trotskistas. De ahí que los militantes trotskistas pensaran (yo también lo pensaba hace años) que la concepción teórica y política de Trotsky era prácticamente invulnerable a las críticas. En todo caso los problemas residirían en los intérpretes y discípulos. A partir de 1989-90 (cuando fui testigo en directo de los desastres en pronósticos y diagnósticos del trotskismo frente a la caída de la URSS) empecé una revisión sistemática de la obra de Trotsky (apoyada en una vuelta a El Capital, el estudio de Hegel y una relectura del Lenin “político”). Algún día sistematizaré todo esto, pero de todas maneras la mayor parte de las cuestiones las he ido planteando en el blog (incluyo en esto también las notas sobre la táctica “transicional”; por ejemplo, la nota acerca de Engels y el arte de hacer política).

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      rolandoastarita

      08/04/2011 at 08:41

  11. Acá http://argentina.elmilitante.org/content/view/5214/33/ hay un análisis sobre Kadafi que aporta a una caracterización sobre él, su gobierno y sus opositores.

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    Eduardo

    08/04/2011 at 21:54

  12. Rolando, te pregunto: más allá de acordar con la lógica de toda tu argumentación en torno al tema Libia, y de que una parte de la izquierda se alineó con Kadafi argumentando que la rebelión era una pura manipulación; ¿no es posible que en algún momento exista un cambio en la situación que haga que la postura de apoyar a los rebeldes deje de ser progresiva? En ese supuesto, ¿cuál tendría que sea esa situación?

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    Eduardo

    21/04/2011 at 10:18

    • Un cambio de situación sería que el objetivo de la sublevación deje de ser una democratización (burguesa) del régimen, y pase a ser reinstalar una dictadura. No se puede descartar que esto suceda en el futuro. Por otro lado, una parte importante de la izquierda sostiene que ya se produjo un cambio del carácter del movimiento anti-Khadafy, con la intervención de la OTAN. Según la mayoría de la izquierda, el movimiento de sublevados pasó a ser la punta de lanza del colonialismo, y por lo tanto, de hecho, está por el triunfo de Khadafy. Yo pienso que no existe tal cambio de la situación, y no veo que haya indicios de que el movimiento se transforme en un agente de la ocupación colonial de Libia. Pero en caso de que eso sucediera, habría que coincidir con la mayor parte de la izquierda, que desea el triunfo de Khadafy. Volver al colonialismo sería un inmenso retroceso.

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      rolandoastarita

      21/04/2011 at 12:31

  13. Queria saber su opinion sobre la intervencion de europa rusia estados unidos etc en siria, Lo entiende como el apoyo dado a los rebeldes en libia? o como las invasiones a irak y afganistan.
    Ya que en este caso algunos apoyan la dictadura de siria contra isis (mas a la derecha aun) y otros apoyaron a isis pero ahora no.

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    cecilia

    21/11/2015 at 17:39


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