Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Discusiones sobre intercambio desigual

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En esta nota presento de manera sencilla la diferencia que tengo con Anwar Shaikh y Guglielmo Carchedi acerca de la tesis del intercambio desigual. Carchedi, y en particular Shaikh, son hoy los marxistas más referenciados en el tema. En la primera parte de la nota introduzco el problema, tal como lo elaboró originariamente Arghiri Emmanuel. Luego presento el intercambio desigual en Shaikh y Carchedi. Por último, mi objeción y alternativa(el argumento completo puede verse en Astarita 2006 o 2009).

En Emmanuel

La tesis del intercambio desigual fue puesta en circulación por Emanuel en los años 1960. La idea de Emmanuel es que los países atrasados transfieren valor a los países adelantados a través de los mecanismos del mercado, y que la razón fundamental son los bajos salarios que se pagan en el tercer mundo. El esquema de Emmanuel contempla una rama (en un país adelantado) que produce un bien X, con tecnología estándar, y otra rama (en país atrasado) que produce un bien Y, también con tecnología estándar (esto es, en ambas ramas se emplea el tiempo de trabajo socialmente necesario para producir los respectivos bienes). En estas condiciones, los precios a que se venden los bienes X e Y en el mercado mundial están determinados por los tiempos de trabajo socialmente necesarios para producirlos (o por los precios de producción respectivos, una vez que se tiene en cuenta la igualación de la tasa de ganancia). Por esta razón, en el esquema de Emmanuel una hora de trabajo simple en la rama, o empresa, del país atrasado, genera tanto valor como una hora de trabajo simple en la rama, o empresa, de país adelantado (Emmanuel no considera los tipos de cambio; esta problemática no es tratada). El intercambio desigual ocurre porque en los países atrasados, al ser los salarios muy bajos, la tasa de plusvalía es mucho más alta que en los países; y al igualarse las tasas de ganancia, o sea, al establecerse los precios de producción, inevitablemente una parte de la plusvalía generada en el país atrasado es apropiada en el país adelantado. Se produce así la transferencia de plusvalía desde el país atrasado al adelantado. Mostramos el mecanismo con un ejemplo numérico. Partimos de una situación en que los salarios son iguales en ambos países; en nuestro ejemplo, en cada país se utilizan 5 unidades de trabajo, que reciben en principio un salario de $10. La producción X en el país adelantado A exige $200 de capital constante, en tanto que la producción de Y en el país atrasado B demanda $50 de capital constante, por cada 5 unidades de trabajo; en ambos países se supone una tasa de plusvalía del 100%. Siendo v el capital variable y s la plusvalía, en términos de precios directamente proporcionales a valores, es:

A) 200c + 50v + 50s = 300           B) 50c + 50v + 50s = 150

Esto es, X vale $300 e Y $150 precios de producción (esto es, igualando las tasas de ganancia), es:

A) 200c + 50v + 71,43 = 321,43     B) 50c + 50v + 28,57 = 128,57

Debido a la igualación de las tasas de ganancia, y la desigual composición de los capitales, el precio de producción de X es $321,43 y el de Y es $128,57. Esto significa que hay transferencia de valor hacia el país adelantado, pero Emmanuel considera que éste no es el intercambio desigual en sentido estricto. El mismo se produce cuando los salarios son más bajos en uno de los países, que es lo que sucede en la realidad. Supongamos por lo tanto que en el país B el salario es de $1 por unidad de trabajo. En términos de valores ahora tenemos:

A) 200c + 50v + 50s = 300       B) 50c + 5v + 95s = 150

En precios de producción, es

A) 200c + 50v + 118,85s = 368,85     b) 50c + 5v + 26,15 = 81,15

Puede verse entonces que el precio de producción de X aumentó de $321 a $368, y que el precio de Y disminuyó de $128 a $81 con respecto a la situación en la cual los salarios son iguales. Esto significa que existe una transferencia de plusvalía que origina en la tasa de explotación más alta en el país atrasado. Emmanuel concluía de aquí no solo que el país adelantado explota al atrasado, sino también que los trabajadores de los países adelantados participan de la explotación de los trabajadores de los países atrasados.

Intercambio desigual en Shaikh y Carchedi

El modelo de Shaikh y Carchedi se aplica a un caso diferente del analizado por Emmanuel, ya que ahora la situación es la de competencia de empresas con distintos desarrollos tecnológicos, ubicadas en las mismas ramas de producción. Esto significa que todas las empresas producen el mismo bien; las tecnológicamente adelantadas están ubicadas, por lo general, en el país adelantado, y las atrasadas en los países subdesarrollados. Debido a la industrialización de muchos países del tercer mundo, se trata del caso más relevante en la actualidad.

El argumento clave de Shaikh y Carchedi es que las empresas de los países atrasados generan más valor porque emplean más mano de obra por unidad de producto; pero este valor se transfiere a los países adelantados, a través de los precios de mercado. De manera que las empresas de los países adelantados obtienen plusvalías extraordinarias, que consisten en valor generado por el trabajo de las empresas atrasadas, ubicadas en los países atrasados. Lo explicamos con un ejemplo numérico, tomado de Carchedi. Supone una rama en que el precio al que venden todas las empresas está determinado por las empresas modales. En su ejemplo Carchedi supone que las empresas modales tienen una composición de capital de 80 de capital constante y 20 de capital variable, y la tasa de plusvalía es del 100%; lanzan al mercado un valor de $120, plasmado en un output de 100 unidades; por lo tanto el valor del producto será $1,2 (todas las empresas venden a este precio). Las empresas con mayor tecnología que la modal tienen una composición de valor de 85 de capital constante y 15 de variable, y la tasa de plusvalía también es del 100%; producen un output de 130 unidades. Las de menor tecnología tienen una composición de 75 de capital constante y 25 de capital variable; la tasa de plusvalía también es 100%; y generan un output de 90 unidades. Tenemos entonces:

Cap. C     V   S    Val Output Ingresos Plusv.
I 80+20+20 =120 100 120 20
II 85+15+15 =115 130 156 56
III 75+25+25=125 90 108 8

Siempre según el ejemplo de Carchedi, los capitales III, de los países atrasados, generan $25 de plusvalía, pero se apropian de $8 (lanzan al mercado $125 de valor, pero ingresan $108). Los capitales II, de los países adelantados, generan $15 de plusvalía, pero se apropian $56 (lanzan $115 de valor e ingresan $156). Dado que el valor generado en la rama, $360, es menor que el valor que ingresa, $384, Carchedi supone que existe una transferencia de poder de compra desde otras ramas para que se realice el producto. Lo importante del planteo es que habría una transferencia de valor desde los países atrasados a los adelantados; los primeros serían así explotados por los segundos. La clave del razonamiento es que las empresas con menor tecnología emplean más mano de obra que el promedio de la rama, y por lo tanto generan más valor; y que lo inverso sucede en los países con mayor tecnología.

Básicamente el mismo razonamiento es avanzado por Shaikh. Debido a que alguna gente me ha objetado que Shaikh no habría sostenido esta postura, transcribo el siguiente pasaje de Shaikh (1991): “Las mercancías producidas bajo mejores condiciones que las del promedio tendrán valores individuales inferiores al valor social (medio), puesto que producirlas toma menor tiempo de trabajo que el promedio; por su parte, aquellas producidas en peores condiciones que el promedio tendrán valores individuales más altos que el valor social. (…) … los precios  directos implican que dentro de una industria dada, la plusvalía es transferida desde los productores menos eficientes a los más eficientes” (p. 209). Estas líneas se encuentran en un apartado que lleva como título “Transferencias de valor”, referido a las transferencias de valores entre países. Es entonces la misma idea de Carchedi.

Mi posición

Pienso que en el planteo de Carchedi y Shaikh hay un error importante. Es que si una empresa produce con una tecnología atrasada, no genera más valor que la empresa tecnológicamente adelantada, sino menos valor. Esto se debe a que el valor es tiempo de trabajo “socialmente necesario”. Por ejemplo, si soy fabricante de una mercancía A que me demanda 12 horas de trabajo, y en el mercado domina una tecnología que implica que A se produce en 10 horas de trabajo, habré generado solo 10 horas de valor, aunque haya trabajado 12. Mi trabajo está “despotenciado”. Por otra parte, si para hacer A dispusiera de una tecnología superior a la media (o modal), que me permitiera fabricarla en 8 horas, podría sin embargo vender A por un valor de 10 horas. Mi trabajo en este caso está potenciado, ya que 8 horas de trabajo equivalen a 10 horas de trabajo socialmente necesario (véase el capítulo 10 del tomo I de El Capital sobre trabajo potenciado). Aplicando este criterio al ejemplo de Carchedi, si todas las empresas venden su output a $1,2, las adelantadas tecnológicamente están realizando lanzando al mercado un valor equivalente a $156 (130 × 1,2); y sus trabajadores generan una plusvalía de $56. A su vez, las empresas atrasadas lanzan al mercado un valor equivalente a $108 (90 ×108) y sus trabajadores generan una plusvalía de $8. No hay transferencia alguna de valor o plusvalía dentro de la rama. No tiene sentido hablar entonces de intercambio desigual o explotación de países.

Hace años hice llegar mi crítica a Shaikh y Carchedi, y la alternativa que postulo. Ninguno respondió, ni cambió su postura. He presentado mi argumento en libros y documentos, y hasta el momento no recibí objeciones. Ahora pongo el argumento de la manera más sencilla, a consideración de los lectores del blog.

Bibliografía:

Astarita, R. (2006): Valor, mercado mundial y globalización, Buenos Aires, Kaicron.

Astarita, R. (2009): Monopolio, imperialismo e intercambio desigual, Madrid.

Carchedi, G. (1991): Frontiers of Political Economy, Londres y Nueva York, Verso.

Shaikh, A. (1991): Valor, acumulación y crisis, Bogotá.


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Discusiones sobre intercambio desigual

Written by rolandoastarita

25/06/2011 a 19:04

41 comentarios

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  1. Tener 100 obreros cavando un pozo con cucharas no genera más valor que tener dos o tres con palas o azadas. El valor no es el trabajo sino el producto que es el pozo.

    Otra cosa sería entrar a debatir la utilidad del pozo (valor de uso, quizá esté en un sitio donde no haga falta) y el dinero que se puede conseguir con ese trabajo (valor de cambio). Pero el valor producido por el trabajo de 100 trabajadores ineficientes y de tres eficientes en este caso es el mismo.

    Si que enfatizaría que no se trata tanto de tecnologías avanzadas/atrasadas sino eficientes/ineficientes. Puede ser lo mismo pero no necesariamente, sobre todo cuando ampliamos la perspectiva (esto es muy evidente en la agricultura, donde muchas tecnologías modernas son poco eficientes e incluso destructivas a medio plazo, pero puede darse en otros sectores donde hay prácticas monopolísticas de un tipo u otro, por ejemplo: la energía).

    La asunción de una plusvalía fija es errónea, como también lo es la de salarios (valor de cambio del trabajo) idénticos. Eso hace el teorema de Saikh/Carchedi totalmente inutilizable. La plusvalía sólo se contabiliza al final. De todas formas yo asumiría una realidad más como:

    II – 85+21*+S =130**
    III – 75+15*+S=90**

    * La producción avanzada usa menos trabajadores (3) pero cobran más ($7, son cualificados), la producción atrasada usa más trabajadores (5) pero cobran menos ($3, el coste de la vida es bajo y los derechos laborales escasos).

    ** El valor es el output, al menos en una economía global (ignorando costes de transporte), ya que las varias empresas compiten en un único mercado mundial donde los precios de venta tienden a igualarse. También lo es desde el punto de vista del valor de uso, ya que todos los productos son intercambiables.

    Resolvemos S:

    II – S=130-106=24
    III – S=90-90=0

    En este caso todavía la producción avanzada es más competitiva (a pesar de pagar mucho más a los trabajadores). Pero sin duda podemos concebir o incluso traspasar desde la realidad (fábrica de pantalones en China vs fábrica de pantalones en Europa, por ejemplo) donde una mejor tecnología no genera suficiente plusvalía para no justificar la deslocalización de la industria al país de la mano de obra barata. Cuanto más mano de obra requiera y menos capital fijo, esto será así.

    El ejemplo adolece en realidad de exceso de capital fijo.

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    Maju

    25/06/2011 at 21:01

  2. Hola Rolando,

    Sospecho que una complicación con todo esto es la cuestión de la relación del plus-trabajo con el plusvalor cuando miramos el circuito M-C-C’-M’. Según varias interpretaciones (Bruce Roberts trabaja mucho con eso-a ver si te consigo las referencias) el plustrabajo incorporado en C’ no es de la misma magnitud que el que hay incorporado en M’, especialmente cuando nos salimos del mundo del Volumen 1 donde los intercambios son equivalentes en términos de valores. Tu postura en la conclusión parece negar que el mercado redistribuya el plusvalor y la relación que eso tiene con las tendencias a acumular capital para aumentar productividad, vender más barato y tratar de quitarse la competencia de encima. No sé, tal vez no entendí bien tu conclusión pero me parece que de un plumazo borras el énfasis de Marx en cómo el mercado distorsiona la realidad en términos de que parecería que al aplicar más capital constante es ese capital el que produce el plusvalor y no que hay una redistribución donde algunos capitalistas no sólo ganan el plusvalor materializado en el plustrabajo que le sacan a sus propios trabajadores sino aquel llevado acabo en otros lugares. Ando medio dormido (3am en Turquía) pero mañana releo con calma tu escrito.
    Un abrazo y gracias por tus posts

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    Ian J. Seda-Irizarry

    25/06/2011 at 21:02

    • El problema con el argumento “redistribución” es que el mismo se da entre ramas. La plusvalía extraordinaria (y por lo tanto la ganancia extraordinaria) no surge de ninguna “redistribución”. De ahí la importancia de la noción de trabajo potenciado. Amplío el tema: la renta diferencial de la tierra obedece al mismo principio. Aquí en Argentina un teórico marxista metió un lío terrible con el concepto de renta en Marx precisamente por no entender esta cuestión. Plantea que la renta de la tierra también es transferencia de plusvalía generada en otros sectores (muchos marxistas repitieron la misma idea). Por supuesto, no hay tal cosa en Marx. Vuelvo a la idea básica. Si para producir una mesa el tiempo de trabajo socialmente necesario es 10 horas, y un productor la puede hacer en 8 horas, y la vende por valor de 10 horas, sus 8 horas de trabajo valen a 10 horas de trabajo social. Su trabajo es potenciado; genera más valor por unidad de tiempo de trabajo que el promedio. Esto no se explica con transferencias de ningún lado.

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      rolandoastarita

      26/06/2011 at 11:53

    • Por cierto Ian, desde octubre pasado estoy radicado en Estambul también, terminando mi tesis doctoral que empezé en Madrid. Por cierto, creo que nos vimos en el Congreso de IIPPE. En cualquier momento podríamos tomar unas cervezas, hablar, escuchar o tocar algo y debatir Marx.

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      Rodrigo Borges

      18/07/2011 at 04:54

  3. entiendo su argumento, pero como no soy muy versado en economia sinceramente no entiendo el argumento de la tasa de ganancia igualada, o sea por que tiene que ser igual en los ejemplo de shaik y emmnuel, ni en que momento se daria la ransferencia de plusvalia, porque en todo caso directamente el pais atrasado genera menor plusvalia por hombre y en consecuencia deberia pagar un salario menor que le permita igualar su precio con la competencia externa. en definitiva tiene una tasa de gaancia menor.si el argumento viniese por el lado de la coercion politica o por el capital tecnologico que debe adquirir e atrasado para alcanzar al desarrollado lo entenderia mas, aunque no lo comparto por completo.de todos modos su explicacion se entiende,la de los otros autores me mareo un poco porque me parece que da por supuestas y estancas al menos dos variables fundamentales que en la realidad creo que no lo son(la plusvalia igualada y la misma cantidad de trabajo,eso de las 5 unidades de trabajo y el mismo salario)

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    ilichito

    26/06/2011 at 03:50

    • No puedo explicarlo aquí. La idea básica es que si existe movilidad de capitales entre ramas, la competencia tiende a establecer una tasa media de ganancia. Si en una rama la tasa de ganancia es más alta que el promedio, fluyen capitales, aumenta la producción, y los precios tienden a bajar hasta que se establecen en torno a los precios de producción (que se rigen por la tasa media de ganancia). Lo inverso sucede en las ramas en que la tasa de ganancia es inferior al promedio; los capitales emigran de estas ramas, etc.

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      rolandoastarita

      26/06/2011 at 11:55

  4. ¿Podemos encontrar un antecedente de la posrura teorica de Anwar Shaikh y Guglielmo Carchedi, con respecto a este tema, en “Cien años de controversia en torno a la obra de Marx” de Enest Mandel?
    Otra tema, me parece una lástima la falta de respuesta. Esta hubiese aportado luz y enriquecido el debate.
    Saludos

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    dani

    26/06/2011 at 13:18

    • Enalgún texto de Mandel creo haber leído una explicación similar a la de Shaikh y Carchedi sobre intercambio desigual, pero ahora no puedo encontrarla.

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      rolandoastarita

      26/06/2011 at 19:04

  5. Disculpa, Rolo. No sé de otra forma de mandarte esta reflexión (que nada tiene que ver con lo que se está hablando en este momento aquí) para ver qué te parece respecto del freno del capitalismo al desarrollo humano.
    Pepe

    El optimista racional
    En nuestro entorno cultural no se suele confiar en la ciencia para abordar los temas realmente serios, y lo que llaman “periodismo científico” prefiere ocuparse de curiosidades y gadgets, pero no de visiones del mundo e ideologías. Para eso ya tenemos la religión, los poetas y los moralistas. Es más, si piensas que la ciencia sirve para describir y transformar la realidad de forma radical, lo más habitual es que te cuelguen la etiqueta de “cientificista”.

    El optimista racional, de Matt Ridley, editado en español por Taurus, es un ejemplo de escritura científica que se ocupa de un tema realmente serio: el progreso humano. El libro está salpicado de datos interesantes, que contradicen las opiniones sombrías sobre el curso de la humanidad en los últimos 200 años. Aquí hay sólo 10 ejemplos (no pretenden resumir el libro ni hacerle justicia):

    – “Para mediados de este siglo, la especie humana se habrá expandido en diez mil años, de menos de diez millones a casi diez mil millones de personas.”

    – “Desde 1800, la población mundial se ha multiplicado por seis y, sin embargo, la esperanza de vida es más del doble y el ingreso real se ha incrementado más de nueve veces.”

    – “En 2005, comparado con 1955, el ser humano promedio en el planeta Tierra ganaba casi tres veces más dinero (corregido por la inflación), comía un tercio más de calorías de comida, enterraba un tercio menos de hijos y podía esperar vivir un tercio más de vida.”

    – “La Organización de las Naciones Unidas estima que la pobreza se ha reducido más en los últimos 50 años que en los 500 años previos.”

    – “Hoy, de los estadounidenses designados oficialmente como “pobres”, el 99% tiene electricidad, agua corriente, retretes conectados al alcantarillado y un refrigerador; el 95% tiene televisión, el 98% teléfono, el 71% automóvil y el 70% aire acondicionado.”

    – “Los aristócratas británicos eran 15 centrímetros más altos que el promedio en 1800; hoy son menos de 5 centímetros más altos.”

    – “Hoy, 234 estadounidenses inocentes han sido liberados como resultado de estudios de ADN. 17 de ellos estaban condenados a la pena de muerte.”

    – “En términos monetarios, la misma cantidad de iluminación artificial costaba 20 000 veces más en la Inglaterra de 1300 que en la de la actualidad.”

    – “Una vela de sebo en 1800; más de seis horas de trabajo. Y obtener tal cantidad de luz de una lámpara de aceite de sésamo en Babilonia en 1750 a.C. habría costado más de 50 horas.”

    – “Las cuatro necesidades humanas más básicas –alimentación, vestido, combustible y vivienda– han bajado de precio considerablemente en los últimos dos siglos.”

    [http://www.revolucionnaturalista.com/]

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    Pepe

    26/06/2011 at 13:56

    • Muchos de los datos que presentas son muy llamativos. Encajan bastante bien en la idea que defiendo desde hace tiempo, que en el siglo XX hubo un gran desarrollo de las fuerzas productivas (contra lo que dicen los teóricos del estancamiento permanente, por ejemplo el movimiento trotskista). Es interesante para discutir las perspectivas del socialismo; un tema que he analizado en algunas entradas de este blog. La caída del capitalismo se daría por el estallido de las contradicciones que se generan a partir del desarrollo contradictorio de las fuerzas productivas. Pienso que este pronóstico de Marx en lo esencial estuvo correcto. La otra visión es la de un mundo que se estanca y cae en la barbarie, una especie de retroceso general de las fuerzas de la producción, extensión en términos absolutos y relativos de la indigencia, desaparición casi de la raza humana por hundimiento de la civilización, etc. Algunos dicen que esta descomposición está ocurriendo desde hace unos 100 años. Los datos como los que brindas quitan asidero empírico a esta visión “catastrofista”.

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      rolandoastarita

      26/06/2011 at 19:10

    • Yo algunas de las cosas que comentas no me las creo mucho (cómo va a costar una jornada completa de trabajo hacer una mera vela? No se harían en absoluto, o a lo más para los ultra-ricos) pero lo que me parece terrible es que somos, como decía un artículo que se me quedó grabado hace unos dos años, somos como bacterias en una placa de Petri: mientras hay abundancia nos expandimos exponencialmente pero inevitablemente el espacio es finito (placa de Petri, planeta Tierra) y a las bacterias lo que les pasa es que se mueren.

      A los seres humanos? Es un desafío sin precedentes.

      Sin duda ha habido un incremento de la productividad brutal, sobre todo en el siglo XX, pero tiene costes y, sobre todo, tiene límites.

      Y es que la palabra producción es falaz: lo único que hay en física es transformación de una cosa en otra. Hay que aceptar las leyes de la termodinámica y entender que nada es realmente creado (producido) sino solo modificado (transformado). Hemos aumentado la productividad agrícola pero a costa de suelos erosionados, ríos y costas contaminadas y nutrientes químicos finitos, a costa de petróleo finito y acumulación de anhídrido carbónico atmosférico.

      No podemos hablar de producción como si fuera un método mágico para sacar conejos de la chistera, los conejos salen de algún lado y eso hay que entenderlo.

      Y sobre todo tenemos un espacio limitado. En sólo un siglo se ha multiplicado por siete la población humana… pero se han colapsado miles y miles de especies y ecosistemas enteros. Nuestro éxito efímero tiene un coste duradero y extremadamente peligroso para nosotros mismos.

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      Maju

      26/06/2011 at 19:43

    • Que las fuerzas productivas han crecido en forma considerable durante del siglo XX hasta nuestros días es indudable. Y que han mejorado las condiciones de vida de millones de personas también es indudable.
      Pero esto hay que matizarlo. En otras palabras, como dice el dicho: “ni tan calvo ni con dos pelucas”.
      En la página web http://100people.org/statistics_100stats.php?section=statistics, han calculado estadísticas donde imaginan al mundo como una aldea de 100 habitantes.
      Allí dan las siguientes cifras, entre otras:
      Distribución de la riqueza
      20 personas tienen el 89% de la riqueza del mundo entero
      Pobreza
      53 vivirían con menos de 2 USD al día
      50 viven en la pobreza
      Condiciones de vida
      25 vivirían en condiciones infrahumanas
      Comida
      17 serían desnutridos
      1 moriría por hambre
      La alfabetización en general
      18 son analfabetos
      Alfabetización por género
      13 hombres analfabetos
      23 mujeres analfabetas
      Educación por género
      76 varones con escuela primaria
      72 mujeres con educación primaria
      66 varones con educación secundaria
      63 mujeres con educación secundaria
      2 tendrían educación universitaria
      Agua potable
      17 no tienen agua potable
      Tecnología
      34 serían abonados a teléfonos celulares
      17 serían los usuarios activos de Internet
      1 poseería una computadora
      Esta aldea imaginaria nos dice que todavía la mitad de la población mundial, tres mil millones de personas, viven en la pobreza, y que mil quinientos millones viven en condiciones infrahumanas. Y las cosas actualmente van para peor, no para mejor.
      Saludos

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      ladudametodica

      02/07/2011 at 15:15

    • Sí, por supuesto, cuando decimos que las fuerzas productivas se desarrollaron, no negamos que aumentaron las contradicciones y la polarización social. Precisamente esto último es un producto del desarrollo de las fuerzas productivas bajo la forma capitalista.

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      rolandoastarita

      02/07/2011 at 15:32

  6. Rolando, quería avisarte -aunque probablemente ya lo sepas o te lo hayan comentado- que tu página rolandoastarita.com, que tenía valiosos y excelentes trabajos y que iba a volver a consultar, ha sido ocupada por una propaganda comercial. Saludos.

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    Armando

    28/06/2011 at 19:45

  7. Perdón, pero, puede ser que en el análisis de Shaik se esté pasando por alto el hecho de que el intercambio es realizado por los vendedores de mercancias observando la forma (valor de cambio) y no por su contenido de valor? es decir, se tiene en cuenta esta distinción?
    Saludos

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    AleUNQ

    28/06/2011 at 20:32

    • En Shaikh los análisis siempre se hacen en términos de valores; los precios son precios de producción, o precios directamente proporcionales a los valores.

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      rolandoastarita

      28/06/2011 at 21:45

  8. Ahora sí he podido ingresar a la página. No sé si era un problema de mi computadora, del servidor, algo general que conectaba a otro sitio por error u otra cosa. De cualquier forma, gracias. Saludos.

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    Armando

    29/06/2011 at 20:40

  9. Compañero Rolo. Con cierto retraso quería enviarle algunas observaciones escuetas a su aporte sobre intercambio desigual. El contenido de la nota amplía el punto de vista que ya me había expuesto en una anterior respuesta sobre el tema. Según puedo deducir, usted no cuestiona la existencia de transferencias de valor, por diferentes mecanismos, desde la periferia al centro capitalista, pero si lo hace en lo concerniente a la competencia que se establece en los marcos de una misma rama. Dado que en razón del desarrollo de la periferia, este fenómeno tiende a generalizarse, las transferencias de valor pierden cada vez más importancia, opacadas por una distribución de la plusvalía mundial conforme los precios de producción imperantes en el mercado internacional. No dudo que, sobre todo en lo últimos veinte años, bajo el influjo de la globalización financiera y productiva, esta tendencia se haya reforzado. Pese al desarrollo inexorable de la misma, no creo que aún estemos frente a un escenario que permita hablar de la formación de precios de producción globales por los que en la arena internacional se confronten productividades medias nacionales en máximo estado de pureza. Su crítica a Carchedi y Shaik me parece, en una primera mirada, convincente. Colateralmente, me parece haber leído de este último (Si mal no recuerdo, en el trabajo sobre ‘Economía política de la globalización’ de Guerrero y Arriola) una toma de distancia respecto de la posición de Mandel. La crítica específica que usted propone, basada en el concepto de ‘trabajo potenciado’ pone en tela de juicio el fenómeno de transferencia de valor desde los capitales menos productivos a los más productivos. Esto sería válido tanto a escala nacional como internacional. Los capitales más productivos no se apropiarían, bajo la forma de ganancias extraordinarias, de plusvalor generado fuera de su propia empresa, sino, por una mayor extorsión a sus propios trabajadores. Hasta donde conozco, el aumento en la extracción de plusvalía puede devenir de una prolongación de la jornada laboral (plusvalor absoluto) o de un acortamiento en el tiempo de trabajo necesario (plusvalía relativa). La expansión de esta última procede conforme el abaratamiento del coste de reproducción de los trabajadores, en función de un aumento generalizado en la productividad de las ramas productoras de bienes de consumo. También por un incremento en los ritmos de producción que disminuyen la porosidad de la jornada laboral e incrementan el aprovechamiento del tiempo de trabajo. Este efecto se obtiene también mediante incorporación de maquinarias más productivas, pero el resultado es que cada mercancía individual disminuye su valor, lo que, en general, faculta al innovador a percibir una superganancia transitoria. Lo más común es que la mercancía se venda a menor precio, derrotando a la competencia y absorbiendo una mayor cuota de mercado obteniendo un surplus. En el ejemplo de Carchedi, la plusvalía sobra a consecuencia de que la mayor cuantía de mercancías es realizada a precios de mercado regulados por las empresas que trabajan con el estandar de trabajo socialmente necesario establecido, cuando, lo más probable es que se vendieran por debajo de estos y por encima de su valor obteniendo todavía una superganancia. Dado que la superganancia provendría de una extensión de la plusvalía relativa consecuente con la perforación del piso de trabajo socialmente necesario imperante, un incremento en la productividad de un treinta por ciento, que representa una baja proporcional del costo laboral por pieza, no parece justificar un incremento en la tasa de plusvalía que supera el 250%, basándose en un acortamiento del trabajo necesario de los propios trabajadores solamente.
    Con independencia de los expuesto, me parece lamentable que los interlocutores directos de su crítica no se hayan dignado contestar, así fuera personalmente. O están muy ocupados, o solo discuten en el ámbito de las que suponen, altas esferas de los marxistas académicos de prestigio y posición reformista. Me parece que debería insistir dándole un poco más de publicidad al asunto. A veces es necesario, en el mejor de los sentidos, provocar una discusión que resulta necesaria para el avance de la ciencia y el perfeccionamiento de las herramientas intelectuales para la revolución.

    PD. Acabo de enterarme que es un ‘troll’ y que según ciertas lenguas viperinas, usted está a punto de ser calificado como un apologista del capitalismo o algo peor. Me quedo con ganas de dedicarle unas líneas a estos señores, pero tengo miedo que se me suelte la cadena y termine empañando el perfil de su blog.
    Gracias por la atención.

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    AP

    13/07/2011 at 02:46

    • Algunas observaciones menores. En primer lugar, pienso que tenemos que trabajar con el supuesto de que rige la competencia (que incluye la movilidad de capitales entre ramas). Es el supuesto con el que trabaja Marx cuando estudia la economía capitalista; a pesar de que en la realidad existen muchas trabas y dificultades. En este respecto mi punto de vista es que en la actualidad el supuesto de competencia tiene más validez aún que en el siglo XIX. En segundo término, no sé si lo interpreto bien, pero me parece que usted afirma que hay solo dos maneras de aumentar la plusvalía, mediante el aumento de la absoluta o la relativa. Tenemos que agregar la plusvalía extraordinaria, que es la forma de transición que conduce al incremento de la plusvalía relativa.
      Con respecto a las provocaciones, en lo posible es preferible no responder. Lo que hago en las facultades donde trabajo está a la vista de todos, y cualquiera puede juzgar. Además, están las trayectorias y las experiencias. Por ejemplo, ya en 2001 se me había acusado de ser un agente pagado por la UBA (en aquel momento en manos de los radicales) para destruir organizaciones populares, en primer lugar la Universidad de las Madres. Esa acusación la hizo Hebe de Bonafini, y la defendieron algunas organizaciones de izquierda y también marxistas, como Néstor Kohan. Pienso que a la luz de lo sucedido desde entonces, las cosas ahora son bastante claras.

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      rolandoastarita

      13/07/2011 at 09:29

  10. Compañero Rolo. Acuerdo con el supuesto de que rige la competencia en y entre las ramas de la producción capitalista. Si así no fuera, no podríamos hablar de nivelación de tasas de ganancia, precios de producción y de imperio de la ley del valor. Dado que la movilidad de capitales es infinitamente mayor que antaño y la historia ha demostrado que la existencia de oligopolios no inhibe la competencia, acuerdo con que esta es más exacerbada en la actualidad. Sobre la cuestión de la plusvalía, creo que me interpretó correctamente, aunque, me parece interesante definir a la plusvalía extraordinaria como una forma de transición al incremento de la plusvalía relativa. Mi posición al respecto es que la plusvalía extraordinaria se encuadra en esta última. No existe una diferencia substancial. El capital innovador expande la plusvalía relativa para aumentar la explotación de sus trabajadores, empujando por la vía de la competencia a que el resto haga lo mismo y de este modo se generalice el abaratamiento de los obreros. Un impulso particular que tributa al objetivo general de aumentar la tasa de plusvalía. Este proceso está muy bien analizado en el capítulo 10 del libro primero del capital que he vuelto a leer después de muchos años bajo el estímulo de su planteamiento polémico. Me da la impresión de que la segregación que usted efectúa respecto de la plusvalía extraordinaria, no alcanza a emanciparla de la relativa, o sea, la disminución del tiempo de trabajo necesario, ya sea en la esfera de una empresa innovadora o en el conjunto del sistema capitalista. Despejada la cuestión de la tributación vía precios de producción que postulan Carchedi o Shaik, me siguen quedando dudas respecto del ejemplo que usted corrige mediante la introducción del concepto de trabajo potenciado, respetando sus formas y proporciones. Un aumento en la productividad del 30% no parece condecir con un crecimiento del la tasa de plusvalía del 100 al 390% sin la mediación de un ab extra. Si la productividad asciende un 30% en la empresa innovadora aumentan las unidades producidas bajo un mismo patrón de calidad en un mismo lapso. En consecuencia, cada hora de trabajo ‘se potencia’ en cuanto a la cantidad de valores de uso producidos que incorporan una parte alícuota menor del valor producido, pero también se ‘potencia’ en cuanto a la intensidad de valor contenido, puesto que, cada hora de trabajo de los obreros de la empresa innovadora, equivale a más de una hora de las empresas menos productivas. El resultado interno, a los efectos del plusvalor, no puede ser otro que una reducción del tiempo de trabajo necesario. Los obreros explotados por el innovador se ‘abaratan’ y el plusvalor relativo se expande. Si toma en cuenta el ejemplo de Marx en el citado capítulo verá que es necesaria una duplicación de la productividad para elevar tres veces tasa de plusvalía. En el ejemplo de Carchedi, del cual usted, me parece que, correctamente, objeta la transferencia, la plusvalía sube de modo desproporcionado al aumento de la productividad. Le pongo un ejemplo simple. De ocho horas de trabajo, cuatro horas corresponden a trabajo necesario y cuatro al excedente. La tasa de plusvalía es del 100%. Si la productividad aumenta un 30% (Ejemplo Carchedi) los obreros explotados por el innovador, se abaratan. La tasa de plusvalía debería situarse en torno al 170% No comprendo exactamente como puede llenarse la diferencia, a menos que, como usted parece indicar, la plusvalía extraordinaria sea una forma transicional a, pero distinta de, la plusvalía relativa. La validación social de la producción incrementada, en el hipotético caso de que encontrara mercado solvente a precios de producción vigentes, sería la explicación del excedente de plusvalor obtenido.
    Gracias por la atención. Tengo que estudiar mejor el asunto y sus observaciones son de suma utilidad.

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    AP

    15/07/2011 at 00:34

  11. Dejo alguna provocación para el debate, si es que alguien se anima a continuarlo.

    En primer lugar, una preocupación por el purismo del modelo. Queremos asumir que “rige la competencia”, algo que es sin duda una tendencia, pero que se impone muy lentamente, y así la realidad presente de los últimos 150-200 años no encaja muy bien. Sólo por tomar un ejemplo grosero, tenemos las diferencias históricas de sueldos mínimos (que sería lo más próximo a remuneración de trabajo simple o no potenciado, ¿verdad?). Países adelantados y algunos periféricos pueden mostrar alguna tendencia de convergencia, pero siempre a base muchas contradicciones.

    Por otro lado, noto una ausencia casi total de mecanismos monetarios extra-competencia en los debates. Pero acaso el Sistema Monetario Internacional no es bastante jerarquizado? No vemos distintas tasas de interés reales, en parte según la proximidad o alejamiento a los centros de poder monetario? Y estas no mantienen distintas tasas de beneficio? (Un país que históricamente tiene una tasa de interés más alta desarrollará apenas capitales que puedan obtener por lo menos dicha tasa, o no?). No pienso que la moneda sea apenas un velo, o que apenas actué hasta el mediano plazo, y pienso que la teoría monetaria de Marx muchas veces es poco estudiada como lo hace un autor como Paulo Nakatani.

    Soy marxista, pienso que Marx fue un genio y su obra es un marco para la humanidad, pero prefiero intentar contrastar teorías con la realidad en que vivo y probablemente viviremos los que debatimos estos temas y un par de generaciones más, y no con lo que “había o no” en la obra de Marx, o con lo que nos simplifica la vida en modelos o no, aunque debamos partir de lo abstracto (simplificado), pero volviendo a lo concreto (nuestra realidad en análisis) SUSPENDIENDO abstracciones (esto es Marx). Por que caso contrario la tendencia es “olvidar” várias “distorsiones” que acompañan al sistema capitalista desde su nacimiento, y pienso que podrán acompañarlo hasta su hundimiento si no llega a superar tantas contradicciones.

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    Rodrigo Borges

    18/07/2011 at 04:40

    • (Por supuesto que en mi interpretación las diferencias salariales son más grandes que las diferencias de productividades)

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      Rodrigo Borges

      18/07/2011 at 04:42

    • Sin embargo el argumento hay que discutirlo en su “pureza”. Carchedi y Shaikh sostienen que dadas esas circunstancias, ocurre tal cosa. Lo mismo sucede con el argumento de la competencia. Marx hace el supuesto de que rige la competencia, pero por supuesto se puede sostener que eso ocurría en un estado de pureza, que no se verificaba en la realidad. También en muchas discusiones se supone que rige una tasa media de ganancia, aunque todos acuerdan en que en la realidad no sucede.
      En segundo término, hay una discusión acerca de si a partir del siglo XX dominan los precios de monopolio (tesis de Hilferding y Lenin, que luego continuaron la mayoría de los marxistas) o si tiende imponerse la competencia. Soy partidario de la última idea, por razones que expliqué en varios trabajos (hay una corriente de marxistas que opinan así, por ejemplo Shaikh).
      En tercer lugar, he tratado cuestiones monetarias en otros textos; por ejemplo, la concepción monetaria del “nuevo enfoque” o la corriente poskeynesiana de dinero puramente endógeno. También la incidencia del tipo de cambio, devaluaciones, y bajas de salarios; en este respecto, por ejemplo, soy bastante crítico de los enfoques que tratan de explicar el tipo de cambio haciendo abstracción de la dimensión monetaria (esto es, basándose en un enfoque puramente ricardiano). En mi último libro incluso dediqué varios capítulos a este asunto, con atención a Argentina. Pero no veo por qué hay que meter todas las cuestiones en una sola nota.
      En cuarto lugar, no discrepo con la idea de que las teorías deben contrastarse con la realidad. Varias veces he cambiado posiciones y cuestiones porque las teorías no encajaban en lo que se podía, o puede, observar. La nota sobre Althusser trata de esta cuestión, en crítica a los que sostienen que la validez de una teoría está dada solo por su coherencia interna. Le comento, por ejemplo, que abandoné la tesis del monopolio a partir de constatar que dos de sus argumentos centrales (que existen tasas de ganancia diferenciales correlacionadas con el grado de concentración, y que no hay guerras de precios) no se verificaban. De la misma forma he puesto en duda la idea de una tasa de ganancia en caída en el largo plazo (común en muchos marxistas, y de la que he participado) a partir de observar que no se verifica en las décadas anteriores a la crisis del 30, o a la crisis iniciada en 2007, por lo menos para EEUU. La relación entre los esquemas teóricos y la observación empírica la discuto en la nota referida.

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      rolandoastarita

      18/07/2011 at 12:56

  12. Profesor Astarita. Sé que es vieja la nota, pero con unos compañeros de la facultad estamos haciendo un trabajo sobre comercio internacional. Y teníamos una duda sobre Shaikh. Como estudiamos en exclusividad al marginalismo, tal vez a usted le resulte tonta nuestra duda, pero realmente conocemos nuestras limitaciones, y por eso recurrimos a su ayuda.
    En el capitulo IV de Valor, acumulación y crisis, Shaikh propone que bajo un sistema de libre comercio los países producirán y comerciarán según sus ventajas absolutas. En definitiva los países del centro o desarrollados, al poseer mayor productividad en la producción de bienes industriales, solo comerciarán y producirán estos bienes. En cambio los países subdesarrollados tienen únicamente la posibilidad de desarrollar sus capacidades productivas bajo determinismos externos que no poseen los países desarrollados. Por lo tanto su producción será en base al clima, suelo, etc. Especializandose en las producciones agrícolas.
    La conclusión de Shaikh se deriva en una crítica a la teoría del comercio internacional de Ricardo, donde funciona la teoría cuantitativa del dinero como variable de ajuste ante la superioridad de Portugal, en el ejemplo ricardiano. Entonces (según Ricardo) si Portugal es el país avanzado, el oro estaría llegando a este a través del comercio, subiendo los precios de sus bienes. En contra posición los precios de los productos de Inglaterra van a bajar, ya que los puede adquirir más barato de Portugal. Esto ocurre hasta que el producto con mayor productividad de Inglaterra sea competitivo. Pero para Shaikh la teoría cuantitativa no ocurre, e Inglaterra va a incurrir en déficit crónico y Portugal en superávit crónico. Aquí se encuentra nuestra duda: Para nosotros, Shaikh está envuelto en un mundo donde la única moneda que existe es el oro, o que es igual, existen monedas nacionales, pero estas están atadas a una paridad estricta con el oro. Si hace esto Shaikh, se podría decir que su propuesta solo se aplica cuando existen tipos de cambio fijos. Pero el problema radica en que si existen tipos de cambio más flexibles qué ocurre? Además no podrían los países subdesarrollados devaluar su moneda para producir internacionalmente con mayor competitividad-precio?
    Saludos grandes.

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    Gustavo

    19/07/2011 at 15:46

    • Sería bastante largo de responder. Comparto mucho de la crítica de Shaikh a la teoría de ventajas comparativas de Ricardo, pero no acuerdo con las conclusiones que saca de allí con respecto a los países atrasados. Sostiene que los países atrasados están condenados a padecer déficits en sus balanzas comerciales permanentes. Esto no tiene asidero empírico, ni teórico. Tampoco tengo acuerdo con la explicación de Shaikh del tipo de cambio. Según su determinación, los países atrasados deberían tener una moneda mucho más apreciada (en términos reales) de lo que sucede en la realidad. Discuto estas cuestiones en mi último libro “Economía política de la dependencia y el subdesarrollo”. Dediqué un capítulo a la posición de Shaikh sobre tipo de cambio, y también explico por qué no acuerdo con sus conclusiones en la crítica a ventajas comparativas.

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      rolandoastarita

      19/07/2011 at 16:09

  13. Esta era la parte de Mandel(en “el capital: cien años…) que me parecía que estaba en sintonía con las posturas criticadas, el apartado trata sobre la nivelacion de la tasa de ganancia: “…En determinada sociedad burguesa el plusvalor en conjunto es redistribuido. Esto da como resultado una tasa de ganancia media más o menos aplicable a cada ramo de capital. Esto da como resultado una tasa de ganancia media más o menos aplicable a cada rama de producción. Ramos de producción que tienen una composición órganica de capital por debajo del promedio social no realizan parte del plusvalor producido por sus asalariados. Esta parte del plusvalor es transferida a los ramos de la industria donde la composición del capital está por encima del promedio social…” pag 170. Suponer esa transferencia es: ¿supone una creación de valor(en los capitales con composicion organica menor q la media) dónde no la hay?
    Saludos

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    dani

    23/07/2011 at 19:01

  14. Profesor me podría hacer el favor de explicarme por que es tan importante el tema de la igualación de la tasa de ganancia? Ha escrito algo al respecto?

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    Alfonso

    27/02/2013 at 00:09

  15. Profesor a que se refiere con empresa modal?

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    Alfonso

    27/02/2013 at 00:22

    • lo siento ya se. Modal igual a promedio

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      Alfonso

      27/02/2013 at 00:25

  16. Profesor Astarita,

    Me parece que su concepto de trabajo potenciado es solo valido para intercambios intra industria pero no inter industria.
    Marx reconoce ambas posibilidades jugando en momentos analiticos (aunque no temporales) distintos.

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    Facund

    13/03/2016 at 08:47

    • Efectivamente. No tiene sentido la idea de trabajo potenciado, por diferencias de productividad, en las relaciones inter-industrias. Sí cuando se trata de trabajo complejo/simple.

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      rolandoastarita

      13/03/2016 at 09:44

  17. Muy buenas, Rolando.

    Te dejo la reseña que le ha hecho Michael Roberts a John Smith: https://thenextrecession.wordpress.com/2016/03/07/imperialism-and-super-exploitation/.

    También a muchos nos gustaría qué opinas sobre estos planteos.

    Me gusta

    Alí

    13/03/2016 at 11:28

    • Es la vieja posición de Mauro Marini, sobre la sobreexplotación, dependencia e imperialismo. La diferencia es que dice (según entiendo) que la transferencia de plusvalía desde los países atrasados a los adelantados se produce por medio de los precios bajos. Me resulta incomprensible cómo piensan que se da esto. Por ejemplo, el principal producto de exportación de Argentina es la soja. El precio al que vende la soja Argentina en los mercados mundiales es igual al que lo vende EEUU; en ese precio está incluida la renta de la tierra. ¿Cómo es que se está transfiriendo valor en este caso? El producto industrial más exportado, de origen no agropecuario, es el automóvil; que se exporta principalmente a Brasil. ¿Cómo es que se transfiere plusvalía contenida en el automóvil vendido a Brasil, a EEUU? Por más que se suponga super-explotación del obrero argentino, ¿cómo es que se produce esa transferencia?

      Por supuesto, hay casos en los que hay super-explotación y esto beneficia a los capitalistas que sobre-explotan a esos obreros. Pero esto ocurre tanto con empresas ubicadas en el tercer mundo (para usar la vieja denominación) como en los países industriales. Y este fenómeno existió desde que el capitalismo es capitalismo. Los bajos salarios están vinculados al escaso desarrollo de las fuerzas productivas (afirmación que no tiene nada que ver con la teoría neoclásica de salarios = productividad marginal) y tienden a aumentar cuando se desarrollan las fuerzas productivas, y con ellas la fuerza y organización del trabajo frente al capital (ejemplo más reciente, China).

      Por otra parte, cuando se tratan las cadenas de valor, hay que tener en cuenta que los trabajos calificados (o sea, los trabajos complejos) generan más valor que los trabajos simples. Por eso, cuando hay trabajo complejo puede haber salarios más elevados y al mismo tiempo puede haber tanta o más tasa de plusvalía que en el caso de trabajo simple. Algunas de estas complejidades las trato en “Valor, mercado mundial y globalización” y en “Economía política de la dependencia y el subdesarrollo”. También en algunas notas del blog, por ejemplo, la discusión sobre intercambio desigual.

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      rolandoastarita

      14/03/2016 at 15:54

  18. […] presentada por Arghiri Emmanuel) se puede visitar el blog del Prof. Rolando Astarita: https://rolandoastarita.wordpress.com/2011/06/25/discusiones-sobre-intercambio-desigual/; o bien leer: Emmanuel, A. N., Jorge, E., & Fernández Bravo, S. (1972). El intercambio […]

    Me gusta

  19. profesor astarita

    usted escribió que no hay una tasa de ganancia mayor en los países menos desarrollados, o tasa de plusvalía?
    En este articulo (http://www.ifch.unicamp.br/formulario_cemarx/selecao/2012/trabalhos/7020_Gonzalez_Gloria_es.pdf)

    los bloques de países menos productivos tienen una tasa
    de plusvalor más elevada o, por lo menos, no menor a la de la de los países más
    productivos. Sin embargo dentro de bloques si se da la correspondencia entre productividad
    y tasa de plusvalor.

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    paula garcia

    21/06/2016 at 17:01

    • La nota discute los modelos de Emmanuel y de Shaikh-Carchedi. En la explicación de Emmanuel el intercambio desigual tiene como base una tasa de plusvalía mayor en los países atrasados. En Shaikh y Carchedi se supone igual tasa de plusvalía y diferencia tecnológica. No se trata de afirmaciones de tipo empírico.

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      rolandoastarita

      21/06/2016 at 18:52

    • pero en el articulo que puse si es empirico

      Me gusta

      paula garcia

      21/06/2016 at 19:06

    • No tengo una opinión formada sobre si empíricamente la tasa de plusvalía es mayor en los países atrasados o en los adelantados.

      Me gusta

      rolandoastarita

      21/06/2016 at 19:11

  20. Hola profesor

    Me queda en claro la crítica a la tesis de transferencia en el caso de Shaik y Carchedi, ya que se trata de empresas que operan en la misma rama (producen el mismo bien) pero con diferentes niveles de desarrollo tecnológico. Por lo tanto, es el problema del trabajo potenciado, que usted ha mencionado en varias entradas.

    Lo que no me queda en claro es qué pasa en el caso de Emmanuel, ya que él trata la transferencia entre empresas de diferentes ramas, y no dentro de la misma. ¿Aquí tiene sentido el argumento de la productividad del trabajo?¿Cúal sería su crítica a esta tesis?

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    Francisco Rovito

    23/06/2016 at 22:21

    • En el modelo de Emmanuel no hay diferencias tecnológicas (se trata de empresas que determinan el precio de producción en la rama respectiva), de manera que el intercambio desigual ocurre por la gran diferencia de salarios. No veo problemas teóricos en su explicación (aunque sí es un problema que no trate el tema tipo de cambio). Pero la relevancia empírica no me parece importante. El caso más general es que en los países del Tercer Mundo las empresas estén tecnológicamente atrasadas con respecto a las de los países adelantados.

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      rolandoastarita

      23/06/2016 at 23:04

    • Gracias, Rolando.

      ¿O sea que para usted el problema central de la producción de los paises del tercer mundo es que operan con tecnologías más atrasadas que la de los países adelantados, y por lo tanto pierden en la competencia? Es decir, ¿porque invierten más trabajo en la producción de los bienes que la media social imperante (malgastan trabajo)?

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      Francisco Rovito

      23/06/2016 at 23:24


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