Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

De nuevo, inflación, salarios y Kicillof

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En una nota anterior demostré que el doctor Kicillof incurre en un disparate cuando afirma que, según Keynes, la inflación no reduce los salarios de los trabajadores. En la misma también sostuve que el alza de precios significaba, para muchos sectores, una caída de los salarios en términos reales. Pocos días después, un viejo y querido amigo, defensor del kirchnerismo, escribió una breve respuesta a mi nota, diciendo que desde el punto de vista teórico yo estaba en lo correcto, pero que en la práctica no se verificaba que los salarios reales -de los estatales, por ejemplo- estuvieran siendo afectados por la inflación. “Astarita tiene razón en la teoría, pero no en la práctica”, venía a decir mi amigo, y concluía que para comprobar que los salarios no estaban siendo erosionados por la inflación no hacía falta ser doctor en economía.

Pues bien, un examen incluso superficial de lo que está ocurriendo por estos días parece desmentir a mi amigo. Lo que decía Keynes, que los salarios reales bajan por efectos de la inflación, y que éste es el caso más general, tiene su correspondencia con lo que está ocurriendo “en la práctica”. No es un secreto que por estos días varios sindicatos estatales y docentes están impulsando la apertura de las paritarias. ¿La razón? Sencilla: consideran que el proceso inflacionario está afectando el salario real de todos los sectores que firmaron aumentos por debajo del 24%. Y no necesitan ser doctores en economía para entenderlo. El IPC promedio que miden las provincias indica que la inflación estaría en el 23% anual; según las consultoras privadas, sería del 25%. Por lo tanto, se está produciendo una caída del salario real de los trabajadores cuyos gremios firmaron aumentos por debajo del 23% o 24%. Algunos ejemplos: en la provincia de Buenos Aires el alza promedio de los estatales fue del 19% (con sectores que no alcanzaron el 17%); los docentes universitarios firmaron por el 20,5%; los mecánicos de SMATA por el 18%. Por eso, muchos gremios están pidiendo la reapertura de las negociaciones salariales. No lo harían si los salarios se acomodaran más o menos automáticamente a los aumentos de los precios, como dijo Kicillof que decía Keynes.

Todo esto es elemental. Se trata de una de las cuestiones que más enfatizaron los poskeynesianos (los que siguen más estrechamente las ideas de la Teoría General). Según los poskeynesianos, la inflación “es un síntoma de la lucha en torno de la distribución del ingreso” (Davidson, 1991, p. 89). La idea es que en las sociedades modernas, donde existen grandes corporaciones, multinacionales, sindicatos, etcétera, la inflación siempre constituye una expresión “de una lucha entre grupos organizados, cada uno de los cuales está tratando de obtener una mayor porción del ingreso nacional o mundial disponible para ellos” (idem, p. 91). También los kaleckianos; Lance Taylor explica que “reclamos encontrados en torno al producto disponible se suscitan cuando los trabajadores, o los capitalistas, no están satisfechos con el nivel de sus ingresos reales o su participación en el producto. Si la participación de los salarios es baja, los trabajadores responderán presionando por aumentos más rápidos… de sus salarios” (Taylor, 1985, p. 389). En ese caso se desata una inflación salarial, agrega Taylor. Es claro que lo mismo sucederá entonces si el alza de precios erosiona el salario real. Los trabajadores tratarán de responder exigiendo la recomposición de sus salarios.

Agreguemos que, desde el punto de vista del marxismo, la inflación puede, en determinadas circunstancias, ser la expresión de la lucha de clases en torno a la distribución del ingreso (aunque, según la teoría de Marx, no todo aumento de salarios debería provocar aumento de precios). Bob Rowthorn (1984), por ejemplo, hace años planteó que “la inflación moderna es un medio por el cual los gobiernos buscan elevar la tasa de ganancia de forma de impulsar la acumulación del capital…” (p. 129). Lo importante para lo que nos ocupa es que, lejos del mundo de las armonías universales con que nos quieren entretener los funcionarios del gobierno (“los salarios aumentan junto a los precios, y así ocurre porque lo dijo Keynes”), la relación salarios/alza de precios está atravesada por los conflictos. En todo esto, por supuesto, la teoría no es neutral. Afecta a las prácticas sociales. Por eso, no se trata de una simple discusión “académica” con un doctor en Keynes. El telón de fondo del asunto pasa por la lucha de clases sociales enfrentadas; y en esto, cada cual toma partido.

Textos citados:
Davidson, P. (1991): Controversies in Post Keynesian Economics, Aldershot, Inglaterra y Vermont, EEUU.
Taylor, L. (1995): “A stagnationist model of economic growth”, Cambridge Journal of Economics, vol. 9, pp. 383-403.
Rowthorn, B. (1984): Capitalismo, inflación y conflicto, México, Nuestro Tiempo.

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De nuevo, inflación, salarios y Kicillof

Written by rolandoastarita

22/10/2012 a 11:35

36 comentarios

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  1. Compañero Rolando. No se en que fuentes abreva su amigo para sostener lo que dice. Según un estudio de Alpha , luego de 5 años de crecimiento económico post devaluación, los salarios en el sector registrado se ubicaban un 4% por encima de los niveles inmediatamente previos. Los del sector informal, casi un 26 % debajo y los del sector público un 25% atrás. Desde el 2007 en adelante, la recuperación se frena, devorada por la inflación. Incluso según un estudio actualizado de la CTA oficialista, los salarios tomados de conjunto han retrocedido 2 puntos y están en términos históricos, por debajo de los de 1999 y ni que hablar 1975 o 1949. ¿Será el salariazo K?

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    AP

    22/10/2012 at 15:39

  2. En lo que respecta al efecto de la inflación sobre el salario real, en vida de N.K, cuando se empezó a palpar claramente la escalada de precios, el gobierno reconocía públicamente su intención de establecer algún tipo de ‘pacto social’ para ponerle freno a las reivindicaciones salariales y evitar que se estableciera una espiral en que los aumentos desatarían más inflación. Incluso se amagó con investigar la estructura de costos y la fijación de precios máximos. Obviamente, quedó en aguas de borraja. La intención real, siempre fue lograr que los salarios se conserven por debajo de la inflación como forma de mantener inalterada la ganancia patronal, indispensable para el apoyo al proyecto ‘nacional y popular’. A nadie en el oficialismo se le ocurría sostener que la inflación no afectaba el salario real, solo deseaban ponerle coto a la ‘voracidad’ de los trabajadores, para impedir que los ‘excesos’ alimentaran una espiral inflacionaria. Pero claro, todavía no estaba Kiciloff para asesorar en materia de keynesianismo y explicar que si los precios suben no hay que hacerse problema por que los salarios se ajustan automáticamente (Es probable que se refiera al de los altos funcionarios del estado). De pasada, vale recordar que el conjunto de la izquierda se desgañitaba (a coro con la burocracia sindical) vociferando que los aumentos de salario no tenían efecto inflacionario. Se olvidaba que vivimos en el capitalismo, en un país dependiente y atrasado además, en que las patronales trasladan el aumento salarial a precios, como cualquier aumento de costos, y peor aún, lo hacen preventivamente para ponerse al cubierto de cualquier desborde paritario. Cuentan con el apoyo de la burocracia sindical que, a lo sumo, pelea algunos puntos por encima de la pauta fijada oficialmente, para, en el mejor de los casos, situarse en torno a la inflación real y encima, pagadera en cuotas, de modo tal que los aumentos se licuen. No hacen más que defender su tajada del pastel, como parte funcional de la clase capitalista, junto con el gobierno que la ampara y protege por los inestimables servicios prestados.

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    AP

    23/10/2012 at 01:03

  3. Una pregunta profe: ¿Por qué demonios los medios le dicen “marxista” a Kicillof?

    Me recuerda a los austriacos que a veces -en realidad todo el tiempo(?)- se refieren al monetarismo como “socialismo puro y duro”, por la cuestión de que el estado controla la tasa de interés.

    Perdón por los demonios.

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    Esteban

    23/10/2012 at 08:23

  4. Buenas. No termino de leer tu entrada anterior, pero te molesto con este planteo, porque para mi lo único que hace Kicillof es hacer lo que sea para que le acepten el 11% de inflación anual (de las mas altas del mundo, pero aún así hay gente que “pide” más, 20%, 25% mejor….), no creo que sea realmente un debate académico, si no simplemente si la inflación es de 11% o no (lo importante es el número; nadie dice que no haya una inflación alta).
    Dicho esto, te pregunto, cómo cuadra con la teoría cuantitativa del dinero, con critica de Marx o no, con deficit fiscal o no, lo que quieras, con los siguientes datos agregados de los últimos 50 años de un país (1961-2010), que no es ni USA, ni esta en Europa, si no Australia:

    -su agregado monetario M2 creció de manera acumulada por un factor de 185,06 veces
    -su crecimiento real acumulado (PBI real) creció por un factor de 5,83 (esto es, su economía real es aproximadamente 6 veces mayor que en 1961)
    -pero su indice de precios (inflación acumulada), en este mismo periodo, creció por un factor del 12,53 (lo que en 1961 te costaba un “peso Australiano” hoy te cuesta solo 12,53 “pesos australianos”)

    http://paratinita.blogspot.com.ar/2012/04/falacia-monetarista-emision-inflacion_13.html

    Incluso teniendo en cuenta el crecimiento del PBI, como se explica ese crecimiento abismal de de base monetaria sin una correspondiente abismal inflación acumulada? Como explican esta teoría esta paradoja?
    Lo mismo se verifica para otros casos que chequie; por ej Noruega o Nueva Zelanda o Brasil post hiperinflación de los 90s.
    Digo esto, porque para mi esta claro que la emisión no “genera necesariamente inflación” ni siquiera “genera linealmente inflación”, pero no porque lo diga una teoría, lo dicen los datos empíricos.
    El caso especifico de Argentina, tomando los datos acumulados OFICIALES de los últimos 8 años (pbi real, IPC y emisión), dan básicamente el mismo comportamiento que por ej los últimos 16 años de Brasil; lo único que cambia es el periodo.
    Esto es, los datos oficiales de Argentina, numéricamente, son tan falsos como los de Brasil; o los dos mienten o ninguno lo hace…. eso aunque los único que estén en tela de juicio sean los datos del Indec.

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    Javier

    25/10/2012 at 15:48

  5. Es una discusión “a lo Bonelli” argumentar si en un periodo determinado t, la inflación reduce el salario real… es obvio que lo reduce, el tema es el efecto que produce en periodos sucesivos como “dinamizador” de estructuras productivas complejas,,, probablemente es beneficiosa para un conjunto de la población vulnerable que en otro sistema de acumulación estaría directamente fuera del circulo de percepción de ingresos.

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    Martín

    25/10/2012 at 18:00

  6. Y bueno, ahora que acabo de leer esta entrada me doy cuenta que das por sentado un inflación “general” del 20% o 25% y asocias este porcentaje al incremento de costo de vida para todos (más allá de que es sabido que el IPC y el costo de vida no es lo mismo desde el vamos….). Bueno, no es asi, ese no es el incremento en el costo de vida ni de los docentes universitarios ni de los trabajadores de SMATA, etc… Eso es a lo sumo, y por lo mal ponderada que esta la canasta de IPC (ponderaciones que siguen usando las provincias), el incremento en el precio de los alimentos. El tema es que lo que ocurre en Argentina, es lo mismo que ocurre en todas partes del mundo: cambiaron los precios relativos, pero aca, parece que no nos enteramos (en Brasil y en Chile parece que si; basta mirar el poco peso que le dan a Alimentos y Bebidas en sus canastas; ponderaciones que modificaron hace relativamente poco….. nosotros seguimos dandole un peso de 37,8%, vs 22,1% Brasil vs 18,9% de Chile)
    Para ilustrar y uniendome al “no hay que ser Doctor”: no hay que ser doctor para darse cuenta que el lomo subio más que un kilo de harina, la cual subio más que PC, la cual subió más que el precio de un 0Km, el cual subio mas que la nafta, la cual subio mas que el precio de la luz, del gas y del agua…
    Tampoco hay que serlo para ver el record de patentamientos (Brasil se cae, pero aca siguen comprando autos…) ni los records de movimientos en uno y cada uno de los feriados largos.
    Parecera una pavada, pero una pequeño detalle metodologico en la medición del IPC y todos parecen ser más ricos (y muchos realmente lo son; gastaran mas en alimentos, pero aún asi acceden a todo lo demas de mejora manera importante).
    Lo que paso en la Argentina es que aca las paritarias, hasta el 2006, fueron tranqui por arriba de cualquier suba de precios (en cualquier subgrupo en el IPC); de 2006 a esta parte, fueron por encima de cualquier suba de precios, salvo en Alimentos; ahi apenas lo alcanzo, pero lo alcanzo, lo cual no es poco.

    El problema, repito, es dar por sentado un 25% de IPC, y confundir eso con costo de vida…
    Si aún asi parece extraño que los alimentos puedan subir mas, mucho mas que el IPC, miremos a Brasil (ponderan con 22,1 Alimentos)
    http://www.datosmacro.com/ipc-paises/brasil
    IPC General interanual Sep 2012: 5,58% (bastante bien)
    IPC en Subgrupo Alimentos y Bebidas : 9,57% (epa, casi el doble……)
    Y pero aún, Chile (pondera tan solo con 18,9%)
    http://www.datosmacro.com/ipc-paises/chile
    IPC general interanaul Sep 2012: 2,80%
    IPC en Subgrupo Alimentos y Bebidas: 8,30% (3 veces más que el IPC general)

    En cuanto habran cerrado las paritarias en Chile? Más cerca del 2,80% o del 8,3%? Aunque no le tengo fe, espero que lo ultimo, asi nuestros hermanos chilenos hayan tenido la misma suerte que nosotros que venimos cerrando al mismo nivel de lo que más sube, los alimentos (esto es, no perdemos poder adquisitivo con respecto a estos, y ganamos con respecto a todo lo demas),

    En conclusión: ni la inflación es del 20-25%, ni tampoco el IPC sirve como indicador de costo de vida (algunos tendran un costo de vida mayor, otros menor). Esto es, estamos partiendo de premisas falsas.

    Y como conclusión II: Kicillof tiene razón, pero no por sus argumentos teoricos (que puede llegar a hacer uso de Keynes, de Marx, de Groucho Marx… en este momento es más politico que economista, que se le va a hacer) si no porque su numero de IPC, aunque dado de manera mágica, es el más cercano a la realidad la cual esta muy por debajo del 25% (eso si, sin dejar de ser alto; pero NO tan alto)…. El no esta queriendo decir “La emisión no genera inflación” lo que esta queriendo decir es “La inflación no genera la inflación que ustedes dicen”,

    Un abrazo!

    PD: si hicieses el ejercicio mental de asumir la inflación oficial del, digamos , 11%, cambiaria mucho tu lectura de las cosas? Repito que 11% ya es un inflación alta comparativamente en el mundo (tranqui debe estar entre las 5 primeras)

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    Javier

    25/10/2012 at 18:58

  7. Javier, lo felicito. Lo suyo es lo más parecido que ví ultimamente al realismo mágico…Recién vuelvo del supermercado y le aseguro que la inflación está por arriba del 25 % interanual en muchos rubros y con mi salario -paritarias de por medio- no me alcanza para comprar las mercancías que preciso y que hasta hace un par de años largos sí podía…Disculpeme, pero su análisis “a lo Moreno-Kicillof” me parece absurdo…Saludos.

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    Armando

    26/10/2012 at 20:45

    • Más allá de que es muy difícil darse cuenta de los aumentos de precios cada vez que uno va al supermercado, lo que planteas es lo que digo: en el super seguro que vas a encontrar (anualmente) un aumento del 20%-25% de la misma manera que los chilenos encuentra una aumento del 8,3% (aunque inflación oficial del 2,4) o los brasileros del 9,3% (aunque la inflación oficial sea del 5%). Que pasa? Mientes todos?
      PD : si datos oficiales de los gobierno de Chile y Brasil son pensamiento magico…

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      Javier

      26/10/2012 at 22:48

    • No no, Armando, ¡no entedes! Tenes que hacer “el ejercicio mental de asumir la inflación oficial”.
      En unos años gente como esta a va editar “Perejiles: Los otros K”. La Pequeñoburgesia Intelectual no aprende jamas.

      Saludos.

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      Gerardo Daniel

      26/10/2012 at 23:14

    • El ejercicio mental de pensar que la inflación es del 11% es para los que quieren las cosas desde el punto de vista monetarista (porque plantie dos argumentos independientes): si lo hacen se van a dar cuenta que esa inflación, la cual ya es alta, corresponde a la emisión que ha llevado a cabo la Argentina; si fuese del 25% seriamos una excepción mundial, ya que en ningún lado estas cantidades tienen una relación lineal, ni siquiera teniendo en cuenta el crecimiento del PBI real; por ej, en 2011 Brasil emitio (en M2) al 18,1%, crecio al 2,7%… Tuvo un inflación del 15,4%? No, al menos eso no fue lo que reporto; reporto una inflación del 6,6.
      Argentina emitio al 26%, crecio mucho más, pero nos quieren hacer creer que tuvimos 25% de inflación… tuvimos más inflación que emisión menos crecimiento? Cosa de mandinga; somos un mundo paralelo, porque en Brasil la cosa parece funcionar distinto, MUY distinto….

      http://data.worldbank.org/indicator/FP.CPI.TOTL.ZG
      http://data.worldbank.org/indicator/FM.LBL.MQMY.ZG
      http://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.KD.ZG

      Repito como yo veo lo que plantean desde el gobierno, porque lo que discuten es el numero, no si hay o no inflación: La emisión genera inflación pero NO la que ustedes dicen que está generando.

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      Javier

      27/10/2012 at 18:56

    • Usted dice que la inflación no puede ser del 23% o 25% porque la magnitud de la emisión monetaria no se corresponde con esa tasa de inflación. Pero este razonamiento solo es válido si se supone que la única causa de inflación es la emisión. En lo personal, jamás dije eso.
      Por otra parte, no respondí antes sus anteriores comentarios porque es lo que vengo escuchando de los técnicos del INDEC desde hace años para terminar justificando sus absurdas conclusiones del tipo de que la indigencia prácticamente desapareció en Argentina. Y para colmo, con la soberbia de acusar de “cálculos de almaceneros” a todos los que discrepan. Claro que no se trató solo ni principalmente de “discusión técnica” sobre medición. Echaron a cantidad de técnicos y personal jerárquico del Indec, metieron la patota, reprimen a los que tratan de mantener un mínimo de seriedad en los cálculos y castigan a las asociaciones de defensa del consumidor. Además, no es solo con el IPC; ni siquiera el índice Big Mac del tipo de cambio toleran. ¿A esto le llama seriedad?

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      rolandoastarita

      27/10/2012 at 23:26

    • Rolando, si la emisión no es la única causa de la inflación, y al parecer no es lo que esta ocurriendo en este caso para afirmar un 25% de inflación, porque estamos hablando de emisión?
      Lo que planteo es simple: si quieren afirmar que la inflación es del 25% tienen que buscar otro argumento; la emisión no lo justifica por si mismo (en realidad, esta mas cerca de justificar el 11% que el 25%).

      En cuanto a lo que dicen los técnicos del Indec, me tienen sin cuidado; que existen dispersiones de precios relativos lo dicen hasta los institutos estadísticos de las provincias a los que haces referencia. Por ej, según el IPC de Santa Fe el grupo Carnes (1.1.2) paso un indice 127,81 en octubre del 2005 a 519,8 en septiembre del 2012 (un crecimiento del 306%; pero el grupo Aceites y Grasas (1.1.3) paso del 107.88 a 226,3, un incremento del 109% (tres veces menos que la carne); la división Equipamiento y Mantenimiento del Hogar paso de 115,14 a 278,2, un incremento del 140%.
      No dicen que la inflación es la suba generalizada de precios? Bueno, parece que para ciertas cosas es mas generalizada que para otras…

      http://www.santafe.gov.ar/index.php/web/content/view/full/113330

      Ya que estamos, te pregunto, porque crees que Brasil bajo las ponderaciones del rubro Alimentos dos veces en la ultima década (2003 y 2009). Que pasa, comen menos los Brasileros?

      PD: lo de los “cálculos de almacenero” es para dejar claro que aún cuando lo midas correctamente los precios en los almacenes estas muestreando una sola parte de la economía, y en este caso en particular justo la que más aumentos tiene acá y en todas partes del mundo.

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      Javier

      28/10/2012 at 02:00

    • Usted pregunta: “si la emisión no es la única causa de la inflación, y al parecer no es lo que esta ocurriendo en este caso para afirmar un 25% de inflación, porque estamos hablando de emisión?”. Extraño razonamiento: yo sostengo que la emisión no es la única causa de inflación en Argentina. ¿Por qué entonces tengo que dejar de hablar de la monetización del déficit como uno de los motores de la inflación? ¿Sólo porque no es la única causa?
      Con respecto a la suba de los precios, es claro que el peso de la canasta familiar afecta de manera desigual, según los ingresos. Por ejemplo, en Argentina hay casi 4,5 millones de trabajadores informales (esto es, sin descuento jubilatorio y cuentapropistas sin continuidad en sus trabajos) que reciben, en promedio, un ingreso de $2000. Parece claro que para estos sectores la incidencia de la canasta de alimentos es muy superior al 20%. Para los 6,2 millones que tienen empleo formal, el salario promedio es $4262 mensuales, lo que está mostrando que para una gran cantidad de ellos también la incidencia de la canasta de alimentos tiene que ser superior al 20% (y para esto sirve, y mucho, la experiencia del supermercado). Por otra parte, que hay dispersión de precios, es evidente, pero no es cierto que solo aumente la canasta de alimentos. YPF aumentó el precio de la nafta, en promedio, el 35% en lo que va del año. La telefonía celular ya lleva aumentos en promedio del 19% y planea terminar el año con un aumento promedio del 12%. Otros datos indirectos muestran lo mismo. Por ejemplo, el ritmo anual de devaluación de la moneda (tipo de cambio oficial) pasó al 16% en los últimos meses, y aún así el peso se ha seguido revaluando, en términos reales. Los bancos están pagando tasas del 14 y 15% para captar grandes depósitos, y aun así sigue habiendo presión sobre el tipo de cambio.
      Por supuesto, los medios privados no tienen manera de realizar una medición ponderada de cuánto está aumentando el nivel de vida para la población. De ahí también la importancia que tienen las mediciones de las provincias. Según el índice promedio que resulta del IPC de las 7 provincias, los salarios reales estuvieron prácticamente estancados desde 2007. No tengo motivos para no creerlo.

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      rolandoastarita

      28/10/2012 at 09:02

    • Rolando, tus misma descripción muestra lo que dije desde un principio: no hay que confundir un indice macro a nivel pais como el IPC , con el costo de vida, y menos aún con el costo de vida de los asalariados con menores ingresos. La emisión (pero como ya dije, no de manera lineal) va a tender a impactar en el IPC de una manera más clara que el costo de vida de los más pobres (que este momento mundial, esta dirigido principalmente por los alimentos).
      El IPC se usa por ej para indexar bonos por CER (no solo nacionales, tambien provinciales)…. vos estarias de acuerdo que estos bonos se indexen por el precio de los alimentos? Los pobres bonistas forman parte de ese sector desprotegido que gasta la mayor parte de sus ingresos en alimentos?
      Repito: una cosa es IPC, y otra cosa es costo de vida.

      En cuanto a las estadisticas de las provincias, no tengo una opinión formada acerca de su precisión, lo que si muestran es una gran variabilidad entre ellas mismas; sin ir más lejos, hoy Santa Fe esta informando una inflación del 20% anual; Cordoba del 14% (y en el subrubro de Alimentos y Bebidas del 11% vs 18% de Santa Fe para el mismo subrubro). Ese tipo de cosas me hacen mucho ruido, porque no estamos comparando Jujuy con Tierra del Fuego; son dos provincias limítrofes y con economías muy similares!
      Si quiero pensar bien, debería decir que o la metodología o la forma de muestreo es incorrecta; es básico que si lo que se intenta medir es “la suba generalizada de precios” no puede haber tanta variación entre una y otra.
      Otra cosa que muestra esas estadisticas, en particular la de Santa Fe que desagrega a niveles mas bajos, son los insostenibles incrementos de precios registrados en el rubro Carnes cada vez que llega las fiesta; es una suerte de patron: llega septiembre y al a parecer en 1 o 2 meses remarcan por el 50% (y que yo sepa, nadie, por mas desconfiado del Indec que sea, afirma que esa sea la inflación; aunque algunos campestres o supers parecen no estar de acuerdo).

      PD : nobleza obliga… según el cambio metodológico del Indec GBA en el 2008, fueron ellos los que subieron su ponderación del rubro Alimentos y Bebidas (las provincias creo que siguen utilizando la ponderación de algo asi como el 33,5%), a contra mano de lo que se hizo en Chile y en Brasil,

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      Javier

      28/10/2012 at 13:15

    • Primero, sobre hacer un índice falso para pagar menos a los bonistas, se trata de un conflicto inter-burgués. Aclarando, de todas maneras, que la minusvaloración de la inflación tuvo como contrapartida la sobrevaloración del crecimiento del PBI y por lo tanto benefició a los bonos indexados por PBI. Con el agregado que Argentina terminó pagando más por endeudarse en los mercados internacionales. Pero, insisto, se trata de un conflicto interburgués.
      Vayamos ahora al tema IPC y salarios. Sinceramente, no entiendo bien qué quiere demostrar. En los salarios bajos el peso de la canasta de alimentos es mayor que en los salarios medios y altos. ¿Qué hace el Indec? Sistemáticamente minusvalora el crecimiento de los precios de la canasta alimentaria. Si se hubiera respetado la metodología anterior a la intervención del gobierno en el Indec, este aumento hubiera estado reflejado. No lo está, y esto a pesar de que la intervención argumentó que en la anterior medición estaban sobreponderados gastos que corresponden a los sectores medios y altos. Esto es, se excluyeron productos y servicios que hicieron a la canasta menos representativa de los gastos de los sectores medios y altos. Pero esta exclusión no benefició a los sectores pobres. ¿Por qué? Pues porque el Indec comenzó a “truchar” los índices de los productos básicos. Lo dice muy bien el informe del Consejo Académico de Evaluación y Seguimiento (que fue formado por representantes de universidades, y sus conclusiones fueron tapadas y archivadas). Según el CAES, en el Indec se reemplazaron precios de mercado por información brindada por organismos públicos y se aumentó casi en un 30% la parte de precios “imputados” directamente por el personal del Indec. Además, como me lo explicaba hace algunos años una técnica del Indec, se alteraron directamente medidas (por ejemplo, a partir de averiguar qué productos eran los relevados, se pedía a las empresas que esos productos no subieran de precio, dándoles vía libre para el resto). Con todo esto la “truchada” perjudicó a los sectores de menores ingresos. Lo cual se refleja muy bien en la minusvaloración de los índices de indigencia y pobreza (la idea de que una persona se alimenta con 6 pesos por día). Frente a esto, los índices de las provincias, que continuaron con la vieja metodología, registraron mucho mejor el aumento de los precios que afectan a los sectores más pobres. O sea, contra lo que pretende la propaganda oficial, el cambio de metodología no benefició a los más pobres. Por eso es lógico que en defensa del salario los sindicatos se basen en las mediciones de las provincias, o de organizaciones privadas (amplío más abajo).
      Por otra parte, al reducirse la participación de bienes y servicios que consumen sectores medios (y al no registrarse, por otra parte, los aumentos reales de alimentos) también se vieron perjudicados los sectores que reciben salarios medios o altos. Como he argumentado en otra nota (a propósito de la discusión sobre el impuesto a las ganancias), mi posición es en defensa de todos los salarios. Esto es, no comparto lo que recomiendan muchos K-partidarios de que los trabajadores de salarios medios y altos deben renunciar a defender lo suyo para ayudar a los que ganan menos.
      En síntesis, sea por la minusvaloración del aumento de precios de la canasta de alimentos, sea por la exclusión de bienes y servicios que consumen los sectores más altos, se ha perjudicado a los trabajadores.
      Por otra parte, el argumento de que el IPC no mide la inflación ni el costo de vida lo han utilizado los directores del Indec para justificar las porquerías que han hecho. Con este argumento ahora dicen que los 6 pesos por día no significan nada, cuando la realidad es que con esas cifras están midiendo indigencia y pobreza. En todo esto está metido el conflicto social. Lo que están haciendo tiene efectos político-prácticos indudables. Están privando a los trabajadores y la gente del pueblo de tener elementos y datos para defender sus salarios.
      Volviendo a los argumentos del Indec (que en el fondo son los suyos), nos dicen que si aumenta demasiado el tomate, la gente deja de comprar tomate y compra lechuga, y por lo tanto el precio del tomate no refleja el aumento del costo de vida. Pues bien, esto es una falacia, porque salvo alguna excepción (y por corto plazo) los precios relativos no se modifican demasiado. La realidad es que están subiendo todos los precios. Además, si paso del consumo del tomate al consumo de papa, puedo considerar que bajó la calidad de mi alimento, y por lo tanto aumentó el costo de vida, aunque no consuma tomate.
      Pero por otra parte, la medición de los precios de alimentos del Indec es extremadamente diferente de lo que dan todas las otras mediciones privadas, incluidas las organizaciones de defensa del consumidor, las consultoras privadas y los organismos provinciales. En ningún país se encuentran semejantes diferencias; hay diferencias, pero son pequeñas. ¿Cómo es posible que a todos les den otros resultados, y solo al Indec le da esos índices bajísimos? Hoy existe una organización (no recuerdo ahora el nombre) que surgió de los barrios, que está midiendo los precios de alimentos, y tiene resultados con diferencias abismales con el Indec. Y lo mismo está sucediendo con otros muchos organismos que miden. Aquí no hay una diferencia “técnica”. No es que el Indec esté lleno ahora de genios técnicos, provistos de un método genial para “descubrir” el “verdadero” aumento de la canasta de alimentos. Lo que ocurre es que estamos, lisa y llanamente, ante una estafa, y realmente me molesta mucho que se la esté tratando de tapar.
      Insisto, además, en que el alza de precios está siendo generalizada. No se trata solo de los alimentos, muchos otros productos están aumentando, y esto está bajando los salarios reales de muchos trabajadores.
      Por último, hay que decir que entre las canalladas que hizo el Indec está el haber suprimido la información de la variación de los precios según los quintiles de ingresos de la población, que permitía evaluar el impacto de los aumentos de precios según los estratos de la población. Todo apunta a lo mismo: se está tratando de quitar a la gente un medio para defenderse. Frente a esto, insisto, lo mejor que se tiene a mano son los relevamientos del IPC de las provincias, a lo que habría que agregarle los estudios privados (incluidas las asociaciones de defensa del consumidor, atacadas hoy por el kirchnerismo) a los efectos de tener argumentos para luchar por aumentos de salarios, que impidan el deterioro del nivel de vida. Insisto, no se trata de un problema meramente técnico. Con más del 20% de pobres, con más de 4,4 millones de trabajadores que ganan en promedio $2000 mensuales, con un empleo informal que en 2012 está creciendo, con un 41% de los jefes de hogar que son trabajadores informales, no asalariados, desempleados o inactivos sin jubilación, estas cuestiones son candentes.

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      rolandoastarita

      28/10/2012 at 18:21

    • Sobre los IPC provinciales te dejo el informe de CIFRA-CTA sobre los índices alternativos IPC 7 provincias e IPC 9 provincias. Los mismos surgen del promedio ponderado de los IPC de 7 y 9 aglomerados urbanos, respectivamente. En ambos casos el índice es mayor al de las consultoras privadas y dos veces y media mayor al IPC oficial. Los datos acumulados de 2011 fueron:

      IPC-INDEC 9,8%
      IPC congreso (promedio de consultoras) 22,8%
      IPC 9 Provincias 23,4%
      IPC 7 Provincias 24,9%

      A pesar de sus limitaciones estos índices son evaluados como mucho más confiables que los números del INDEC y hasta la intervención (2007) mantenían una evolución similar al IPC oficial.
      http://www.centrocifra.org.ar/docs/CIFRA%20-%20IPC-9%20%28Marzo%202012%29.pdf

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      Jorge

      28/10/2012 at 18:29

    • Rolando, en cuanto al tema del PBI, veo que es un error repetido. Argentina NO usa el IPC oficial para deflactar el PBI cosa que tiene todo el sentido del mundo; el IPC NO toma toda la economía como un todo, solo el consumo de los hogares (y cierto consumo y solo de cierto hogares). No tiene ni en cuenta el gasto estatal o si las tarifas estan subsidiadas, etc etc etc. El IPC en el mejor de los casos es un componente dentro del deflator del PBI, que puede tener mucho o poco peso; dependera de las caracterizticas de cada economia.
      Deflactores PBI oficiales de Argentina (difirieron del IPC)

      2006: 13.4
      2007:14.3
      2008:19.1
      2009:10.0
      2010:15.4
      2011: 17.3
      Con esos indices y no con IPC se dar el crecimiento del PBI oficial.
      http://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.DEFL.KD.ZG

      En cuanto a que la suba de precios es generalizada, de nuevo, si, el punto es qué numero. No es una tendencia compacta, hay variaciones de precios importantes (no solo entre rubros, si no dentro de calidades dentro de los rubros), hay incluso variaciones a niveles regionales si damos como correctas los indices de las provincias (parece medio raro, pero por ej parece que la inflación como que llega primero a Santa Fe y después a Cordoba, después salta a San Luis… Jorge mira los indices de esas provincias por separados post 2006; vas a ver que se alejan del oficial casi tanto como entre ellos mismos….), parecen tener un comportamiento “estacional” (el indice de Santa Fe como cite, se acelera sobre fin de año, promoviendo por incrementos en el precio de la carne del 50%). Ante toda esa variación, parecen desconfiar en un solo sentido, y por las dudas redondean para arriba: 25% de inflación, y partir de ese numero basan sus posteriores argumentos (y tiene que ser es he, no digamos, 17%, tiene que que ser 25% o más…). Ante toda esa variación, que midas, dondes midas, como ponderes, etc etc etc, te puede dar valores muy distintos.

      PD : yo no estoy defendiendo al Indec GBA, para mi por cuestiones económicas y políticas van a seguir diciendo lo que les parezca con respeto al IPC, se ajuste o no a la realidad (se metieron solitos, es verdad). Tampoco pongo en tela de juicio “la honradez” de los institutos de las provincias (no me consta, al menos por ahora), pero si que hay algo en la metodología que usan que se ha desbaratado.

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      Javier

      29/10/2012 at 09:25

    • Es cierto que no se utiliza el IPC, pero el deflactor parece también falseado. Hay muchas denuncias, también de técnicos del Indec, sobre que se intentó inflar el crecimiento del PBI. Por otra parte, siempre hubo discusiones y críticas a las formas de medir el costo de vida. Esto parece casi inevitable, y sucede en todos los países; las críticas no son solo porque se minusvaloran las subas de los precios, porque en muchos países desarrollados parece suceder lo inverso. De todas formas, y para mantenernos en Argentina, si reconocemos que hay una suba generalizada, si los diversos organismos que están midiendo esa suba dan todos con una inflación que ronda el 23-25%, entonces tienen razón los trabajadores que toman como referencia esos índices, y no lo que les trae el Indec. De lo contrario, caemos en el razonamiento de “como no estamos seguros de cuál es la inflación exacta, no tenemos derecho a exigir”. Los datos que más se acercan a la inflación real son los que están registrando todos estos organismos. Si se quiere resistir la caída del salario, hay que tomarlos en serio. Y, por supuesto, hay que rechazar de plano la tesis (reaccionaria en el fondo) que dice que los salarios se ajustan automáticamente a la suba de precios, y que esto es así “porque lo dijo Keynes” (no quiero que se pase por alto cuál fue el origen de esta discusión).

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      rolandoastarita

      29/10/2012 at 10:02

    • En cuanto a que pidan 23-25% no lo veo tan mal para los de menores ingresos en la situación actual, ya que a estos les afecta “otra inflación” (principalmente afectada por los alimentos como ya dije varios veces), al resto ya no tanto…. Lo que si creo que es pernicioso es la idea de un 25% de inflación generalizada, esto es que todo sube lo mismo; el problema de esto es que se cumple la profecia autocumplida; se genera un tendencia a igual lo que más sube (digamos, un tipo tiene un edificio de departamentos…. como remarca alquiler? Y bueno… por las dudas vamos por 25%….).
      Para mi el discurso de los más pobres debería ser “la inflación es bastante menor, pero los alimentos suben al 23-25%”.
      En cuanto a que el costo de vida es algo que esta en discusión en el mundo, si, seguro, y creo que lo que hoy conocemos como IPC, aca y en todo el mundo, va a dejar ser util para siquiera insinuarlo. Lo que veo medio novedoso es que el commoditie por excelencia del siglo pasado fue el petroleo, algo que mucho gobiernos del mundo han sabido esconder del bolsillo de la población: mediante precios subsidiados si era necesario se evitaban (y se evitan) la tendencia inflacionaria general que generan los picos de cotización (y es sabido, que los precios tienden más a subir que a bajar; la teoria de la oferta y la demanda se aplica más en un sentido que en otro….).
      Hacer lo mismo con los alimentos no es tan facil; primero porque los estados en general no estan directametne en el negocio de los mismos, después porque la cadena de producción es mucho más dispersa.
      Yo que se, no me sorprendería empezar a ver en el mundo cosas como “marcas estatales” o “hipermercados estatales”; dejo picando la idea.

      Ok, te dejo de molestar al menos por un rato! Si te interesa el tema de la dispersión de precios date un vuelta por mi blog en unos días que estoy preparando algo con los datos oficiales de Santa Fe y San Luis; queda a mi entender bastante patente que esos indices estan dirigidos principalmente por los alimentos, despues los otros tienden acampañalos (en el caso particular de Santa Fe, como estan desagregados a niveles inferiores se ve que a su vez los alimentos estan principalmente dirigidos por las subas en las carnes, subas a mi entender, totalmente desmedidas e injustificadas).

      Saludos

      PD1: nobleza obliga al reves: ahi chequie y Santa Fe viene ponderando alimentos 37,71 desde que inicio su serie haya por 2003 (ponderación surgida de manera medio rara, ya que la infiereron de la de 1996 transformandola con el IPC de GBA entre el 96 y el 2003…. en el medio estuvo el 2001…)

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      Javier

      30/10/2012 at 13:46

    • Estoy con mucho trabajo, de manera que solo agrego un pequeño elemento para el análisis. Usted dice que el alza de precios de alrededor del 25% anual se concentra casi exclusivamente en alimentos. Yo pienso que el alza es más generalizada. Ya di el caso de la suba de los combustibles por YPF, o de los servicios de telefonía celular. Pero hay otro rubro en el que disponemos de datos que, en principio, no son cuestionados por los K y los no K. Se trata de la construcción. De acuerdo al Indec, en los últimos 12 meses el costo de la construcción subió 25,7%; albañilería el 29%, instalaciones eléctricas el 23,8%. No creo que el Indec pueda explicar por qué hay una diferencia de 15 puntos con el nivel general de precios. Además, aquí no veo cómo pueden explicar este aumento por “grupos monopólicos formadores de precios” (¿en albañilería, por ejemplo?). La construcción es un rubro íntimamente vinculado con toda la matriz productiva. Es otro indicio entonces de que el alza de precios es más generalizada de lo que se quiere suponer. Digamos también que afecta profundamente a la clase trabajadora y el pueblo. ¿Cuánto cuesta hacerse la casa propia, o mejorar la que se tiene? No deberían dejarse de lado estas cuestiones a la hora de discutir cómo evoluciona el salario real.

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      rolandoastarita

      31/10/2012 at 08:55

    • Rolando, yo acá veo dispersión http://paratinita.blogspot.com.ar/2012/10/dispersion-de-precios-segun-ipc-de.html . De paso ahi hablo de lo que para mi viene pasando en cierta medida: esos indices se han sesgado demasiado hacia alimentos y bebidas y la tendencia d estos afecta a los demás subindices (si Binner te dijo que la inflación es de 25% y los docentes le piden este aumento, de donde sacara el dinero para pagar? Será de subas en los impuestos lo cual a su vez hace que suba el resto de los rubros? Un indice tiende a autocumplir su tendencia incluso sin especulación; si su tendencia es desproporcionada hacia uno de estos, lo demás se infiere).

      Saludos

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      Javier

      01/11/2012 at 00:34

    • El punto que se discute es si la inflación es general, o si solo es de los alimentos, y el rol que tiene el IPC en los argumentos por aumento de salarios. Todos los datos apuntan a mostrar que la inflación es general.

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      rolandoastarita

      01/11/2012 at 08:38

    • Y no, para mi los datos aún asumiendo que el IPC de Santa Fe no esta sesgado (cosa que dudo) muestran que los precios registrados han crecido de manera distinta. Si hubiesen tenido una suba generalizada, dos rubros sobre los que basicamente tiene poca posibilidad de influencia el estado como Alimentos y Esparcimiento deberían haber tenido el mismo crecimiento y dos categorías dentro de Alimentos como como Carnes y Aceites y Grasas idem. Si la suba seria realmente generalizada, no deberia haber un rubro que tome preponderancia sobre los otros (ok, como ya dije; SI hay un inflación que se puede llamar generalizada en un sentido macro, pero desde mi punto de vista nadie sabe exactamente cual es).
      Te aclaro aunque muy probablemente lo sepas, que todos los indices de IPC parten de una base 100; en el indice general pero tambien en todos los subitems; hoy en el IPC de Santa Fe, base 2003=100, a Septiembre del 2012 Alimentos y Bebidas tiene 431,1; el sub-item Carnes tiene 519,8 (subitem que ademas tiene más peso dentro de Alimentos), Aceites y Grasas tiene 226,3 (otros que se podrian suponer buenos indicadores de “subas generalizadas” como Equipamiento y Manteniento del Hogar, 278,2. Con esos crecimientos altamente disimiles el IPC de Santa Fe sigue asumiendo que los patrones de consumo no cambiaron y no se adecuaron a estos precios relativos desde el 2003 a la fecha, más alla de partir de ponderaciones dudosamente calculadas a partir de la ENGH de 1996 (esto es, en el fondo esta asumiendo que entre todo el 2003 y el 2012 se mantuvo el mismo patrón de consumo que en 1996….).
      En cuanto a un IPC en particular y los salarios, actualmente a mi entender no deberían tener una relación estricta, justamente por esta dispersión precios.
      Por otro lado, y suponiendo que no hay tal sesgamiento, la misma metodología usada (la famosa Metodologia 13) ya parte de un base que seguro te va a ser ruido: el ponderación teórica que se le da al gasto de una determina variedad solo depende del gasto total que se incurre en la misma con respecto al total del gasto de los hogares, sin tener en cuenta cuantos hogares llevan a cabo ese gasto. Así por ej, los tipos de gastos llevados a cabo por una familia de clase alta influyen más que lo de una familia de clase baja; ej, si un hogar en puerto madero gasta 16.000$ mensuales en gastos de hogar y una familia clase baja gasta 4000$, la primera influye 4 veces más en las ponderaciones (y por lo tanto en la evolución del indice futuro); si una familia de clase alta lleva sus hijos a escuelas privadas, y gastan en educación más que lo que hacen 20 familias de clase baja, la ponderación en Educación de la primer familia va a tener una influencia 20 veces mayor a las de clase baja.

      Tiene sentido este tipo de cosas para argumentar los incrementos de salarios, en particular los de los salarios más bajos? Estas cosas son las que dejan patente que IPC es una cosa y costo de vida es otra muy distinta.

      Fijate ademas que dentro de una canasta de IPC hay rubros en los que el Estado tiene influencia directa (indirectametne sobre todos a través de los impuestos, pero eso es otro tema), en otros no; ahora bien, el costo de vida individual depende de ambos tipos de rubros; así por ej, un tipo que vive viajando para laburar (como ocurre mucho en todas los grandes urbes) te vas a ver más afectado relativamente por ej, por la suba del costo de transporte publico que por la suba de alimentos (aún cuando cualquier IPC, en general, le da más peso al ultimo que al primero).

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      Javier

      02/11/2012 at 01:06

    • Cuando me refiero a suba generalizada no estoy significando que todos los bienes suban en la misma proporción. Cuando decimos que “alimentos” suben un 25%, por caso, no queremos negar que haya disparidades entre los diferentes tipos de alimentos. Si construcción, alimentos, educación privada, telefonía celular, nafta y otros bienes diversos están aumentando en promedio un 25%, hay razones para hablar de “suba generalizada”, frente a la idea que se quiere instalar de que el problema se reduce a la suba de alimentos. Por supuesto, las subas afectan de manera muy desigual a los trabajadores, según los niveles de salarios. Pero no veo razones para decir que un metalúrgico, un docente o un camionero no deban tomar el IPC como referencia para discutir salarios.

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      rolandoastarita

      02/11/2012 at 08:44

    • No es que las cosas ahora suban todas por igual (cosa que no es cierto, pero pongamosle) si no que no lo han hecho desde hace 8 años (Alimentos subio mucho más que Transporte por decir algo) y los indices de IPC siguen actuando como si tuviesen los mismos pesos relativos en el consumo que en el año 1996; ya no reflejan nada actualmente, y en general sus valores sobrepasan los incrementos de costo de vida de la mayoría.
      Para darte un ejemplo de por qué ocurre esto en la actualidad, si tu incremento salarial iguala al IPC de Santa Fe es muy posible que en realidad salgas ganando: ese indice le da un peso efectivo actual al rubro carnes (denominado también ponderación implícita) del 16%. Imaginate que en un año el precio de la carne se duplica (100%) pero todo lo demás, todo, queda igual (este es un ejemplo extremo de cambio de precios relativos, pero han ocurrido situaciones similares). En cuanto se incrementa el IPC de Santa Fe? En 16%.
      Ok, si te dan un incremento salarial del 16% ganas o perdes? Un 16% de incremento es equivalente a que llegues a fin de año y te regalen un sueldo de yapa.

      Es asi: los indices de precios al consumidor parten de un supuesto de patron de consumo que se supone estable (ponderaciones a los distintos items que despues se agregan); si los precios relativos cambian estos patrones también cambian (en el ej que di yo por ej pasaria a consumir la mitad de carne y lo cambiaria por un mes de vacaciones….) y los indices dejan de reflejar la evolución del gasto de los hogares (pueden tanto subestimarlo como sobreestimarlo).

      Mi tesis es esa: reiteradas subas en los alimentos (y en particular de ciertos alimentos muy ponderados en los IPC) sesgaron los indices, los cuales propiciaron subas salariales similares (porque al Indec no le cree nadie hace años, al menos no para cerrar paritarias), estas subas salariales permitieron el acceso a otros bienes y servicios y no a mantener el mismo consumo de los alimentos que más aumentaron (esta aumento en la demanda en estas otras cosas, obviamente genera un tendencia en alza, pero no tan abrupta como la que la origino indirectamente). Los patrones de consumo se adaptan a los cambios de precios relativos, y es asi como en los 90’s cualquiera se comia un asado pero pocos se iban de vacaciones o cambian el auto.
      Finalmente, todo esto pienso que es muy probable que se mantenga (no veo soluciones muy a corto plazo), porque al Indec le van a seguir sin creer, los IPC de las provincias ya estan, y van a seguir estando, altamente sesgados a los alimentos y estos últimos difícilmente cambien su tendencia al alza, en particular ciertos alimentos (y basta con que este rubro suba un poquito mas que el resto para que los indices den numeros grandes).

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      Javier

      02/11/2012 at 13:44

    • Pero siempre termina repitiendo el argumento de las autoridades del Indec. Usted dice: “si los precios relativos cambian estos patrones también cambian (en el ej que di yo por ej pasaria a consumir la mitad de carne y lo cambiaria por un mes de vacaciones”. También podemos decir que cambio a comer polenta, y de segunda calidad. Entonces viene el Indec y modifica la ponderación de la polenta en la canasta de bienes. Resultado, “demuestra” que el costo de vida para el trabajador no aumentó. Dado que “los patrones de consumo” se adecuan a los precios relativos, si aumenta el pan de primera calidad, y se mantiene estable el precio del pan de calidad inferior (como me explicaba un panadero alguna vez, las diferencias pueden ser abismales), el patrón de consumo “se adecua” a la nueva realidad de precios relativos, de manera que convenientemente se modifica la ponderación del pan primera calidad/segunda calidad, y aquí no ha pasado nada. Esto es precisamente lo que está haciendo el Indec. Frente a esto, el IPC con la vieja ponderación sirve, y mucho para la discusión salarial: hay que pedir el aumento de salarios que permita continuar consumiendo el pan de primera calidad, o la carne en lugar de la polenta de segunda calidad.

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      rolandoastarita

      02/11/2012 at 14:03

  8. Javier. Respecto de la inflación en Argentina, el gobierno postula que es del 8,9% , el FMI la calcula en el 11,8% y diversas consultoras privadas la estiman ente el 25 y el 30%. La realidad se ubica de seguro, mucho más cerca de lo último que de lo primero. Las cifras del gobierno son insostenibles al grado que cada vez que hay paritarias ni siquiera son tomadas en serio por la santa alianza -capitalistas-gobierno-burocracia sindical-. La evolución del salario real ha sido objeto de diversos estudios y muestra como la recuperación desde los niveles de crisis sufre una inflexión hacia el 2007. Los niveles pre crisis, recién se alcanzan hacia el 2010 y la tendencia es a retroceder por obra de una abultada inflación. Por otra parte, hay una diferencia importante entre el sector privado y el sector público, que se encuentra más rezagado. Ni que hablar del vasto campo del trabajo en negro que absorbe el 37% de la PEA. con salarios que se ubican en la mitad, o menos, que los percibidos por idéntica tarea en el sector registrado. Por otra parte, visto en una escala mayor de tiempo, el salario real muestra una tendencia descendente desde hace unas cuatro décadas, a lo que debe sumarse que aumentó el grado de explotación por la flexibilización laboral que aún impera y el aumento de la productividad. Lejos estamos de ese paraíso para los trabajadores que nos quieren vender, en contraposición al infierno neoliberal. Según variados apologistas K , todavía hay muchas tareas pendientes, para cuya resolución se necesitaría de una centuria de altos precios internacionales de las materias primas y una re-re a la cuarta potencia, en la cual podrían edificar sus fortunas toda una pléyade de arribistas, mientras ‘luchan’ por una equitativa distribución del ingreso que nunca llegará. En lo que respecta a la canasta obrera, es obvio que no incide del mismo modo el aumento del pan o la carne que el de los micrómetros de precisión o las prótesis de platino. Pero ello no obsta que el impacto inflacionario sobre los bolsillos de los trabajadores no sea mucho mayor que el ponderado por el oficialismo, que procura precios subiendo por el ascensor y salarios por la escalera. y para ello se rodea de lo más carnero y patibulario de la burocracia. A esto hay que agregar que la composición de la canasta obrera incide en su estimación real en lo que respecta a la satisfacción de la ‘vida digna’. Con el nivel de los salarios actuales, solo una estrecha franja de los trabajadores con salarios en torno a los diez mil pesos, pueden acceder a ella. Los salarios de bolsillo de la mayoría de los trabajadores en blanco apenas llegan al 50% , dándose la paradoja de salarios que no alcanzan a la reproducción plena de la fuerza de trabajo, por lo que no solo sería necesario un ajuste paritario conforme a la inflación real, sino, un aumento general de emergencia y la abolición del trabajo precarizado. Por supuesto, esto no va a venir de la mano de un gobierno ‘nac and pop’ acostumbrado como el tero, a poner el huevo en un lado y pegar el grito en otro. Esto solo puede provenir de la organización de la clase obrera sobre bases clasistas y de la formación de organismos proletarios de lucha por las reivindicaciones elementales, en el marco de la pelea por el socialismo. Lo de Kicillof, es pura demagogia.

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    AP

    27/10/2012 at 01:24

    • Las consultoras privadas no se pueden ni siquiera considerar si vamos a habar en serio; la provincias siguen evaluando el IPC como hace 10 años, dandole una ponderación del 37,8% al rubro Alimentos y Bebidas, que en las paritarias se cierren cerca del 20% no es un argumento (eso solo indica que nadie cree en el Indec, pero no que la inflación sea esa).
      En Brasil la suba de precios de alimentos duplica la inflación oficial, en Chile la triplica, en Mexico la triplica. Ok, son casos puntuales en los que los alimentos van muy por encima del IPC (en muchos otros ocurre lo mismo aunque no de manera tan acentuada), pero en ninguno de esos paises la gente argumenta desde la logica del “almacenero” y no creo que en ninguno de esos paises las paritarias se cierren igualando el rubro que mas sube.
      Yo que se, para mi es obvio que la metodología que uses puede hacer variar muchísimo la “inflación” y eso no necesariamente sea truchar las estadísticas. Ahora bien, si en cualquier discusión se parte de una teórica inflación del 25% como principal argumento bueno, no se que harian si estuviesen en Chile o Brasil…

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      Javier

      27/10/2012 at 18:25

    • Javier la inflacion es la del indec es del 9% y las paritarias del 20 % al 25% desde el 2007, o sea los salarios de los trabajadores subieron un monton
      hace falta alguna ironia?

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      Alicia

      27/10/2012 at 20:08

    • Si Alicia, crecieron los salarios en términos reales aunque no lo creas. El tema es que estamos partiendo de salarios bastante bajos (que décadas y décadas nos hayan acostumbrado es otro tema), basta mencionar que solo pagan ganancias el 20% de los asalariados (y de esos 20%, una parte importante valores cercanos a una AUH mensualmente….).
      Basta mencionar los records de patentamiento o de turismo (que pasa? la gente deja de comer para irse de vacaciones?), basta mencionar que el Indec Santafesino menciona por ej, que en octubre del 2011 hubo una suba anual en rubro Alimentos y Bebidas del 22,5% (rubro que ademas pondera a la carne con peso inusual…), pero el incremento de venta en los supermercados crecio un 30,2%
      http://www.santafe.gov.ar/index.php/web/content/download/134501/662877/file/Bolet%C3%ADn(1).pdf

      Yo quiero saber como es que si la inflación iguala a las paritarias la gente consume cada vez más, viaja más, compra más autos…

      PD : en general me refiero a años previos al corriente, que si pude venir bastante flojito. No creo que cambie mucho la cosa, porque lo que están diciendo hoy lo vienen diciendo hace 5 años: que la inflación es el 25%, en particular ya lo decían en octubre del año pasado…

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      Javier

      28/10/2012 at 02:30

  9. Disculpen, se que no tiene que ver (por lo menos directamente) pero estoy enojado por esto y como por acá merodean caretas defendiendo lo indefendible lo posteo, defiendanme esta:

    Lamierda esta ya está vigente:

    LEY 26773 • Riesgos del trabajo

    Fecha de Sanción: 24/10/2012
    Fecha de Promulgación: 25/10/2012
    Publicado en: BOLETIN OFICIAL , 26/10/2012

    REGIMEN DE ORDENAMIENTO DE LA REPARACION DE LOS DAÑOS DERIVADOS DE LOS ACCIDENTES DE TRABAJO Y ENFERMEDADES PROFESIONALES

    Por si no se dieron cuenta en Ambito Financiero hicieron una fiesta por esto, el llamativo titular fue: ALIVIO: APROBARON LEY QUE CONGELA OLA DE JUICIOS, mientras que en Sofisma/12 publicaron que “La modificación de la Ley de Riesgos de Trabajo (LRT) responde a una necesidad que plantea principalmente el sector patronal”, faltaba más.
    Es gracioso como los de pagina llenan la pagina hablando de como en el 95 los montos de las indemnizaciones eran miserables mientras que ahora son “generosas” (las comillas son mías), olvidando graciosamente que esta ley no toca el hecho de que númerosas enfermedades consideradas producto del trabajo pasaron a considerarse congenitas, entre otras guarradas.

    Otro exito del Gobierno Nac. & Pop.

    Saludos.

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    Gerardo Daniel

    27/10/2012 at 15:41

    • Compañero Gerardo. Es muy oportuna la referencia. En efecto, la nueva ley, salvo por algunas movilizaciones de izquierda y una tibia oposición por parte de los sindicatos, pasó sin pena ni gloria y fue aprobada en un proceso muy rápido ante las exigencias de la UIA y la UART que agrupa a grandes pulpos, sobre todo bancos. Las ART son un espléndido negocio que arroja ganancias rayanas a los 13.000 millones de pesos anuales y exime al empresariado de afrontar, no solo los juicios laborales, sino, las inversiones necesarias en prevención e higiene laboral. La ley responde a un doble objetivo: Preservar el negocio y , especialmente, bajar el costo laboral, en tanto, cierra definitivamente la puerta al doble juicio que comenzó a habilitar la Corte Suprema de Justicia y resultó exitoso en 25 casos, amenazando convertirse en una ola. Si bien eleva desigualmente las indemnizaciones (El caso más notorio es el de la muerte, cuyo monto se eleva de 180.000 pesos a 380.000) solo ajustables por decreto dos veces al año, deja afuera a un sinnúmero de enfermedades, arrojando un beneficio neto para las arcas patronales.
      Saludos.

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      AP

      27/10/2012 at 19:25

  10. En una sociedad con tanta desigualdad es muy difícil encontrar un promedio que sea representativo. La dispersión de precios y las argucias metodológicas abren el camino a los sesgos.

    Hay que tener cuidado con estimar los ingresos reales de estratos de población, con sus canastas de consumo representativas, en base a una inflación que es la de otros estratos y representativa de otras canastas.

    La metodología se basa en hábitos de consumo. No hay hábitos homogéneos, ni los lugares seleccionados para tomar los precios son homogéneos, además de la dispersión que tienen éstos.

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    oti

    27/10/2012 at 19:28

  11. Javier, sinceramente no comprendo cuál es el objetivo de su planteo (salvo que ud. sea asesor de Beatríz Paglieri y de Norberto Itzcovich en el INDEC). Si lo que quiere demostrar es que la situación no es “tan mala” o que el deterioro del poder adquisitivo de los salarios -por medio del impuesto inflacionario, más allá de tal o cual cifra- es muy leve, haga un serio ‘trabajo de campo’ y comprobará que está equivocado…A propósito, es llamativo que ud. ni mencione la importante exacción del Estado capitalista que también sufren los trabajadores (y encima que están ‘en blanco’, porque la mayoría lamentablemente debe saber que revista ‘en negro’, luego de 10 años del elogiado y exitoso ‘modelo’…¿para quién?) por el llamado ‘impuesto a las ganancias’ que no fue actualizado, por lo que reducen considerablemente sus ingresos…¿O con esta “relativización de números” los K estarán preparando el terreno para el ajuste que se viene, con un tope en paritarias para marzo/abril del 15-18 %, que es lo que pretenderían desde el Gobierno…?

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    Armando

    27/10/2012 at 21:42

  12. Comparto con Rolando la respuesta de más arriba a Javier en relación a la valoración del IPC a la “vieja usanza”. Si no, sólo nos quedaría el menú K preparado por Ana María Edwin y Guillermo Moreno: la mencionada polenta, estofado con arroz (y de segunda categoría) o fideos Marolio…El asadito semanal con amigos, en el recuerdo…Saludos.

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    Armando

    02/11/2012 at 22:12

  13. 1º- todos somos corruptos en un sistema basado en la competencia, puesto que el objetivo es obtener una ventaja sobre los demas y pepetuarse.
    2º como esto no empezó ayer, podemos suponer que existen mafias de todo tipo, esparcidas por el mundo, que manipulan, el conocimiento, la economia etc.
    3º La inflacion es lo que decis todos, pero si dejamos las discusiones, por logicas que parezcan y nos vamos directamente al METODO CIENTIFICO– mirando los graficos de inflacion de los ultimos 300 años vemos que las guerras son las que marcan los grandes periodos de inflacion–EL CRASH COURSE DE CHIS MATERSON capitulo-La inflacion-

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    lomasyo

    21/05/2013 at 03:17


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