Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Mandel sobre la plusvalía extraordinaria

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Mandel sobre la plusvalia extraordinaria

En esta nota discuto la tesis que dice que las plusvalías extraordinarias que obtienen las empresas de mayor productividad relativa se origina en el trabajo realizado en las empresas de menor productividad relativa. Recordemos que la plusvalía extraordinaria se refiere a la plusvalía que obtienen las empresas que tienen una ventaja tecnológica, y disminuyen el tiempo de trabajo invertido en la producción, con respecto al tiempo de trabajo social promedio imperante en la rama. En esas circunstancias, las empresas avanzadas podrán vender sus mercancías al precio promedio (establecido por el tiempo de trabajo promedio en la rama), de manera de embolsar una plusvalía extra. Dado que esas empresas estarían empleando menos trabajo por unidad de producto, se plantea la cuestión de cuál es el origen de la plusvalía extraordinaria que obtienen. La tesis que discuto en esta nota afirma que proviene de las empresas que, debido a su atraso tecnológico, utilizan más mano de obra que el promedio de la industria. Esta explicación fue presentada por Ernest Mandel en El Capitalismo tardío (en francés se ha publicado con el título de Le Troisième Âge du Capitalisme), y ha sido aceptada por muchos marxistas destacados. La tesis tiene consecuencias importantes, ya que la plusvalía extraordinaria sustenta la explicación de Marx de la renta diferencial de la tierra, y también es la base de la explicación de Mandel (asimismo de Shaikh, Carchedi y otros) de las transferencias de plusvalía desde los países atrasados hacia los adelantados.

Naturalmente, la crítica que formulo en esta nota no afecta mi valoración global acerca de la contribución de Mandel en El capitalismo tardío. Entre otras cuestiones, con este libro Mandel lideró el movimiento de los marxistas que volvieron a poner la atención en la ley de la tasa de decreciente de la ganancia y su relación con las grandes crisis del capitalismo. Sin embargo, esto no debería disimular la necesidad de revisar algunas de las formulaciones de Mandel. Su interpretación sobre el origen y naturaleza de la plusvalía extraordinaria es una de ellas. Empiezo presentando el planteo de Mandel.

La tesis de Mandel

Mandel sostiene que la plusvalía extraordinaria proviene de valor generado por las empresas de baja tecnología; esto es, empresas que emplean más trabajo vivo, por unidad de producto, que el promedio de la rama. Escribe:

“Cuando Marx afirma que las empresas que operan con una productividad inferior a la ganancia media obtienen menos de la ganancia media, y que en última instancia esto corresponde al hecho de que han dilapidado trabajo social, todo lo que esta fórmula quiere decir es que parte del valor o la plusvalía realmente producida por los obreros de estas empresas es apropiada en el mercado por empresas que funcionan más eficientemente. De ninguna manera significa que han creado menos valor o plusvalía de lo que indica el número de horas trabajadas en ellas. Ésta es la única interpretación posible del capítulo X del tercer volumen de El Capital que puede reconciliarse con el texto en su conjunto y con el espíritu de la teoría del valor de Marx; y simplifica claramente la noción de la transferencia de valor (Mandel, 1979, p. 99). En la traducción francesa, la frase que comienza “y simplifica” dice: “Ella implica, evidentemente, el concepto de transferencia de valor” (1997, p. 84).

Para que no queden lugar a dudas de la interpretación de Mandel, véase también el siguiente pasaje, que viene casi a continuación del anterior: “Las ganancias extraordinarias de las empresas que operan con una productividad del trabajo superior a la media sólo se pueden explicar entonces por una transferencia de valor a expensas de las empresas que operan con una productividad del trabajo inferior a la media” (1979, p. 100).

La interpretación de Mandel y el trabajo socialmente necesario

Es extraño que Mandel no cite el capítulo X del tomo primero de El Capital, que es donde se explica la generación de la plusvalía extraordinaria. Significativamente, además, en ese capítulo Marx no hace mención a transferencia alguna de plusvalía; tampoco afirma que la plusvalía extraordinaria se genere en las empresas que emplean más mano de obra relativa. Esto se debe a que las empresas atrasadas tecnológicamente no pueden generar más valor que las adelantadas, por la sencilla razón de que el valor es trabajo socialmente necesario objetivado. En el capítulo 1 de El Capital, Marx lo explica: “El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera, en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad del trabajo” (1999, p. 48, t. 1). Presenta a continuación el caso de los productores que empleaban telares manuales, cuando se generalizó el telar de vapor. Tras la adopción del telar de vapor, se necesitaba la mitad del tiempo de trabajo que antes para convertir determinada cantidad de hilo en tela.

Se plantea entonces la pregunta si los productores que seguían empleando los telares manuales generaban más valor (ya que empleaban más tiempo de trabajo) que los que utilizaban los telares de vapor. Según la tesis de Mandel, la respuesta sería positiva; los que empleaban más trabajo manual estarían generando más valor (que podría ser apropiado por los productores más productivos). En cambio, según el enfoque de Marx, los tejedores manuales seguían empleando el mismo tiempo que antes para producir una determinada cantidad de tela, pero generaban la mitad del valor. En palabras de Marx, “el producto de su hora individual de trabajo representaba únicamente media hora de trabajo social, y su valor disminuyó, por consiguiente, a la mitad del que antes tenía” (ídem). Enfatizo: los productores que empleaban una tecnología atrasada generaban menos valor por hora de trabajo que sus pares que utilizaban tecnología adelantada. Para decirlo de manera aún más simple: si para producir la mercancía A, hay 20 productores, de los cuales 19 emplean, en promedio, 10 horas de trabajo para producir A, y un décimo productor emplea 20 horas de trabajo, este último no está generando 20 horas de valor. Si A se vende a un precio equivalente a 10 horas de trabajo, el productor atrasado genera, simplemente, 10 horas de valor (que se plasmarán en un cierto monto de dinero), empleando 20 horas de trabajo. No hay forma de que aparezca una plusvalía extraordinaria, que pueda ser apropiada por los 19 productores restantes que utilizan tecnología adelantada.

La explicación de Marx de la plusvalía extraordinaria

La explicación de Marx de la plusvalía extraordinaria, contenida en el capítulo “Concepto del plusvalor relativo”, del primer tomo de El Capital, se basa en la noción de trabajo socialmente necesario. Para ver cómo se forma, comenzamos con un ejemplo numérico (con leves modificaciones, es el que presenta Marx).

Supongamos que en una rama hay 20 empresas, que emplean trabajadores con una determinada tecnología estándar, y cada trabajador produce una unidad de la mercancía A por hora. Supongamos que en la mercancía A se emplean $10 de capital constante (puede incluir la amortización por capital fijo), se paga un salario de $3 por hora, y la tasa de plusvalía es del 100%. Por lo tanto, el precio de A (directamente proporcional al valor) es:

10c + 3v + 3s = 16, siendo c el capital constante, v el variable y s la plusvalía. Si la jornada laboral es de 10 horas, habrá un capital variable de 30 por día, y una plusvalía de $30.

Supongamos ahora que un capitalista logra duplicar la fuerza productiva del trabajo; suponemos también que el valor del capital constante por unidad de A permanece igual, y lo mismo sucede con el valor de la fuerza de trabajo. Dado que la fuerza productiva se duplicó, en la empresa innovadora la mercancía A se produce en media hora; de manera que entra solo 1,5v por unidad de A. Si suponemos que la tasa de plusvalía se mantiene en el 100%, el “valor individual” (la expresión es de Marx) de A será: 10c + 1,5v + 1,5s = 13.

Marx observa entonces que “el valor individual de esta mercancía se halla ahora por debajo de su valor social, esto es, cuesta menos tiempo de trabajo que la gran masa del mismo artículo producido en condiciones medias” (1999, p. 385, t. 1). Sin embargo, en seguida aclara que el valor individual de esa mercancía no es su valor real. “El valor real de una mercancía, sin embargo, no es su valor individual, sino su valor social, esto es, no se mide por el tiempo de trabajo que insume efectivamente al productor en cada caso individual, sino por el tiempo de trabajo requerido socialmente para su producción” (ídem). Esto es, el valor está determinado por el promedio socialmente necesario para producir. Y es esta circunstancia la que da origen a la plusvalía extraordinaria. En el ejemplo que hemos dado, el capitalista tecnológicamente adelantado -que necesita ganar mercado porque duplicó la producción- puede vender A a un precio inferior al socialmente establecido, y realizar una plusvalía extraordinaria. Si el precio se mantiene en $16 (determinado por la tecnología de las 19 empresas restantes de la rama) nuestro “adelantado” podría vender A a $15, por ejemplo, lo que le permitiría obtener una plusvalía extraordinaria de $2 por unidad (y $40 por jornada laboral de cada trabajador, esto es, una plusvalía total de $70). Puede verse que no hay necesidad de postular la existencia de empresas más atrasadas que el promedio para explicar la plusvalía extraordinaria.

¿Quién produce entonces la plusvalía extraordinaria? La respuesta de Marx está en consonancia con lo que ha venido desarrollando desde el primer capítulo: es generada por el trabajo que aplica una tecnología superior al promedio. Es la noción de trabajo potenciado (Mandel ni la menciona). Escribe Marx: “El trabajo cuya fuerza productiva es excepcional opera como trabajo potenciado, esto es, en lapsos iguales genera valores superiores a los que produce el trabajo social medio del mismo tipo” (ídem; énfasis agregado). Se trata de la situación inversa a la que existe cuando el productor emplea una tecnología inferior al promedio; el tejedor manual inglés producía, por unidad de tiempo de trabajo, menos valor que el tejedor con tecnología promedio, por lo que podríamos decir que su trabajo estaba despotenciado. El tejedor que emplea una tecnología superior, produce más valor por unidad de tiempo de trabajo, que el tejedor con tecnología promedio. La prueba de esto último es que cuando se generaliza la nueva tecnología (esto es, cuando ésta pasa a ser la promedio), desaparece la plusvalía extraordinaria, con independencia de que hayan quedado algunos productores rezagados en el plano tecnológico.

Consecuencias para la teoría de la renta y el debate sobre intercambio desigual

La noción de plusvalía extraordinaria está en la base de la explicación de Marx de la renta diferencial de la tierra. La idea es que el trabajo aplicado a las tierras cuya fertilidad está por encima de la tierra menos productiva actúa como trabajo potenciado. Dado que el precio del producto agrícola es fijado por el costo de producción, más una tasa media de ganancia, de la tierra menos productiva, en las tierras intra-marginales se origina una ganancia extraordinaria permanente, que constituye la renta de la tierra. El desconocimiento del origen y la naturaleza de la plusvalía extraordinaria, ha llevado a que algunos marxistas atribuyan la renta a plusvalía generada por fuera del trabajo agrícola (por ejemplo, es la idea del profesor y marxista argentino Juan Iñigo Carrera; pero muchos marxistas aceptan su explicación).

Otra consecuencia directa es para las tesis sobre el intercambio desigual entre países. Después de presentar su interpretación del origen de la plusvalía extraordinaria, Mandel planteó que los países adelantados (o las empresas de los países adelantados) solo podían obtener ganancias extraordinarias a expensas de los países atrasados. Textualmente: “… la ganancia extra sólo puede obtenerse a expensas de los países, las regiones, las ramas de producción y las empresas particulares menos productivos. (…) Sin las regiones subdesarrolladas, no puede haber transferencias de excedentes a las regiones industrializadas, y por lo tanto no puede haber aceleración de la acumulación de capital en éstas” (1979, p. 101).

Esta explicación es recogida, en lo esencial, por Anwar Shaikh y por Guglielmo Carchedi. En Valor, acumulación y crisis, Shaikh afirma que los productores menos eficientes transfieren valor intra-industria a los productores más eficientes, permitiendo a estos últimos realizar más valores de los que producen, en tanto que los primeros realizan menos valores de los que producen. Refiriéndose a una situación de precios directamente proporcionales a los valores, escribe: “los precios directos implican que dentro de una industria dada, la plusvalía es transferida desde los productores menos eficientes a los más eficientes” (p. 209). El establecimiento de una tasa media de ganancia entre ramas, y de precios de producción, genera alteraciones cuantitativas, sin alterar este mecanismo básico. Un poco más adelante, critica a Mandel porque niega el fenómeno de igualación internacional de la tasa de ganancia, y solo considera las transferencias intra-industria, pero deja en pie su idea de que las empresas menos eficientes generan más valor que las más eficientes. “Como no existe nivelación de las tasas de ganancia, las únicas transferencias de valor posibles (para Mandel) son las que se originan de los productores poco eficientes a los más eficientes, lo que es, dicho sea de paso, independiente de las diferencias salariales regionales” (p. 214; aclaremos que la última frase es una referencia crítica a la tesis del intercambio desigual de Emmanuel, que lo explica solo por diferencias salariales y transferencias de valor inter-ramas).

Por su parte, Carchedi es, si se quiere, incluso más enfático en sostener que las empresas atrasadas tecnológicamente (ubicadas generalmente en los países subdesarrollados) generan más valor (porque emplean más mano de obra por unidad de producto) que las empresas adelantadas tecnológicamente (que emplean menos trabajo por unidad de producto). Las ganancias extraordinarias de las adelantadas se deben, entonces, a esta transferencia de valor. En Frontiers of Political Economy, escribe: “A través del mecanismo de los precios, los capitales más productivos pueden apropiarse de más valor que el valor producido por sus trabajadores e incrementar la tasa de beneficio tendencialmente realizada…” (p. 68).

A modo de conclusión

El concepto de trabajo potenciado está en el centro de la explicación de Marx de la formación de la plusvalía extraordinaria. Conecta directamente con la noción de tiempo de trabajo socialmente necesario. La idea, presentada por Mandel, de que los trabajos que aplican tecnologías relativamente atrasadas generan más valor que aquellos que aplican tecnologías relativamente adelantadas, no puede compatibilizarse con la noción de tiempo de trabajo socialmente necesario. Ya hace años he planteado esta cuestión, en críticas a las explicaciones de intercambio desigual de Shaikh y Carchedi (en Valor, mercado mundial y globalización). También he sostenido, en otros trabajos (por ejemplo, en Economía política de la dependencia y el subdesarrollo) que la renta diferencial de la tierra (o derivada de la propiedad de otros recursos naturales) debe explicarse a partir del mismo principio de trabajo potenciado, contenido en la tesis de la plusvalía extraordinaria. A pesar de los argumentos, la mayoría de los marxistas siguen aceptando los enfoques de Mandel, Shaikh y Carchedi como los correctos para dar cuenta de los fenómenos del valor, y eventuales transferencias de valor, en el plano internacional. De la misma manera, se sigue explicando la renta de la tierra por mecanismos de precios de monopolio, que permitirían apropiarse de plusvalía generada en la industria. Las cuestiones teóricas implicadas son importantes (y tienen derivaciones para los enfoques políticos). Espero que esta nota pueda ayudar a replantear el necesario debate.

Textos citados:
Carchedi, G. (1991): Frontiers of Political Economy, Londres – Nueva York, Verso.
Mandel, E. (1979): El capitalismo tardío, México, Era.
Mandel, E. (1997): Le troisième âge du capitalisme, Paris, Les Éditions de la Passion.
Marx, K. (1999): El Capital, México, Siglo XXI.
Shaikh, A. (1991): Valor, acumulación y crisis. Ensayos de economía política, Bogotá, Tercer Mundo Editores.

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“Mandel sobre plusvalía extraordinaria”

Written by rolandoastarita

09/09/2013 a 09:43

107 comentarios

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  1. Pero que pasarìa si la(s) empresa(s) adelantada(s) no fuera(n) tal(es), si no la unica(s) en la rama? En este caso su trabajo de potenciado no se volveria ‘promedio’, y el valor de su trabajo de individual a social? Es decir, para que haya plusvalia extraordinaria, a nivel mundial, no se necesitan payses subdesarollados? Pregunto, no soy experto

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    Marcello Con

    09/09/2013 at 14:56

    • Si todas las empresas de la rama tienen la misma tecnología, no hay plusvalía extraordinaria. Para que haya plusvalía extraordinaria tampoco se necesita que haya empresas con nivel tecnológico por debajo del promedio, como lo demuestra el argumento de Marx.
      Por supuesto, en la realidad del sistema capitalista siempre existen empresas que tienen tecnologías por debajo y otras por encima del promedio. Pero el argumento hay que analizarlo teóricamente; y en este punto, la noción clave es la de trabajo socialmente necesario. Es imposible que las empresas atrasadas generen más valor que las empresas que emplean la tecnología promedio; tampoco, por supuesto, que generen más valor que las empresas tecnológicamente adelantadas.

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      rolandoastarita

      09/09/2013 at 16:30

  2. El trabajo socialmente necesario es local a un país o ¿al ser “trabajo socialmente necesario” en un país de alta productividad, este se debe aplicar virtualmente o automaticamente a otro país que tiene otra estructura tecnologica o aún otra cultura del trabajo?. Cada país tiene sus valoraciones del trabajo y su conceptualización del “trabajo socialmente necesario”. Luego esto crea una valoración diferente para una mercancía semejante producida en dos paises diferentes. Esta diferente valoración crea una plusvlía para el que comercia entre dos países. Esta plusvalía es real y ha sido la causa o motivación del sometimiento de unos países por otros. Esta plusvalía es adicional a la supuesta plusvalía obtenida en la fábrica o en el conjunto de fábricas o centros de producción de una sociedad localmente.

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    robertoviera1

    09/09/2013 at 17:37

    • Roberto, me parece que incurrís en un error conceptual, “trabajo socialmente necesario” en la teoría marxista refiere al trabajo necesario, en promedio, para producir un bien determinado en una sociedad y momento histórico dado, no tiene nada que ver con valoraciones culturales del trabajo. La teoría del valor-trabajo parte de hecho objetivo (el tiempo de trabajo socialmente necesario incorporado) y no de factores subjetivos (por ejemplo, culturales)

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      pablo

      09/09/2013 at 18:41

    • Vamos a ponerselo mas fácil de entender Marx dice “El trabajo cuya fuerza productiva es excepcional opera como trabajo potenciado, esto es, en lapsos iguales genera valores superiores a los que produce el trabajo social medio del mismo tipo”. Esto es lo que pasa en un país a diferencia de otro. Luego en un lugar se produce una mercancía semejante con un valor que en algunas opcasiones es muy distinto de el otro país. Esta valoración diferene crea una plusvalía que Marx no toma en cuenta. Esta plusvalía mantuvo a inglaterra durante los 300 años del período colonial. Tambien hace que las mercancías chinas se vendan en occidente con plusvalías muy altas. Esta es una quiebra para los marxistas chinos que permiten esa explotación.

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      robertoviera1

      09/09/2013 at 19:39

    • De nuevo, equivocado. Vuelvo al ejemplo que le di en el comentario anterior. Si en el país adelantado la mercancía A se produce en 15 horas de tiempo de trabajo, y en el país atrasado, que exporta A hacia el adelantado, se produce en 20 horas, en el país atrasado no se produjo ninguna plusvalía de la que pueda apropiarse el país (o las empresas) del país adelantado.
      Por otra parte, aquí no se está discutiendo con el supuesto de país colonial (al que se le imponen precios y condiciones), sino el mecanismo por el cual se pueden generar plusvalías extraordinarias, existiendo comercio internacional y movilidad de capitales (los supuestos con los que se discutió en el marxismo el intercambio desigual).

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      rolandoastarita

      09/09/2013 at 21:57

    • Si se está discutiendo la ley del valor a nivel del mercado mundial, no se puede decir que el trabajo socialmente necesario se aplica solo a nivel local. “Cada país tiene sus valoraciones del trabajo”. Equivocado. Si un producto X se produce en el país atrasado en 20 horas de trabajo, y se exporta al país adelantado, en donde se produce en 15 horas de trabajo socialmente necesario, las 20 horas de trabajo del país atrasado habrán generado solo el valor equivalente a 15 horas de trabajo del país adelantado.
      En términos generales, en “Valor, mercado mundial y globalización”, distinguí tres tipos de mercancías, que realizan sus valores en escenarios distintos. Las mercancías no transables (típicamente servicios); las que se producen en un país y se venden en otro (el ejemplo anterior, donde ya es más complejo, porque intervienen los diferenciales de productividad y los lugares donde se realizan los valores); y las mercancías que cotizan con un único precio en el mercado mundial (típicamente, commodities como petróleo, granos, commodities industriales).

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      rolandoastarita

      09/09/2013 at 21:53

  3. La insistencia en torno a este tema, habla de una cierta incomodidad en torno a él. Aprovecharé la oportunidad para volver a meter una cuña en el debate.
    Para explicar la renta extraordinaria de origen tecnológico, basta con la distinción entre el valor social y el valor individual (al que, sin embargo ¡Marx continúa llamando “valor!), o sea: entre el tiempo de trabajo SOCIALMENTE necesario (el que rige en la mayor parte de una rama) y el tiempo de trabajo necesario en una empresa INDIVIDUAL (con tecnología que ahorra trabajo por encima de la norma, o de la media).

    En este contexto, hablar de “trabajo potenciado” (por la tecnología) o “des-potenciado” (por el atraso tecnológico) no aporta nada en términos teóricos, y tiene algo de pase mágico. No es ninguna característica del trabajo (de la fuerza de trabajo) ni de la innovación tecnológica en sí misma (que hace más productivo ese trabajo) lo que causa la renta tecnológica extraordinaria sino, como dije en el párrafo anterior, la diferencia entre la norma social y la productividad individual, en tanto la norma social no sufra modificaciones originadas en la generalización de la tecnología más productiva.
    Hasta donde recuerdo (de las viejas discusiones) cuando Marx habla de trabajo potenciado, apela a un “como si” o un giro semejante (disculpe la inexactitud, no tengo tiempo ahora de buscar citas textuales). Un giro retórico no puede reemplazar una explicación científica y, que yo sepa. Marx jamás elaboró una explicación científica para el concepto especial de trabajo potenciado.

    Aunque no se trate de una transferencia de valor desde las empresas menos productivas (la mayoría) hacia la más productiva, hay dos rasgos que asemejan la renta tecnológica a una transferencia de valor: A una transferencia entre empresas de la misma rama, se parece en que el predominio de empresas menos productivas es la condición, el fundamento, para que la más productiva obtenga su renta extraordinaria (beneficiándose de que la sociedad continúa considerando como norma el menor nivel de productividad que predomina en la rama). A una transferencia realizada desde otras ramas, se parece en que la capacidad de consumo que, de no mediar la renta extraordinaria se destinaría a esas ramas, se destina a la compra de los productos de la empresa con renta tecnológica (hasta el momento en que se generalice la tecnología que ella emplea).

    La renta extraordinaria no puede considerarse una transferencia de valor simplemente porque las empresas menos productivas (que predominan en la rama) no ven reducida su ganancia (o no de modo significativo). Y tampoco las de las demás ramas. La ganancia extraordinaria de la empresa más productiva procede de que la capacidad de compra social destinada a la rama no se ve alterada porque el valor social, la estimación del tiempo de trabajo socialmente necesario, no sufre modificaciones en tanto siga predominando en la rama la tecnología menos productiva.
    En consecuencia, es claro que en ninguna parte se ha producido un mayor valor que corresponda al mayor beneficio de la empresa con rentabilidad extraordinaria. La sustancia global del valor, el tiempo de trabajo socialmente necesario a nivel global, no ha experimentado incremento alguno sino que, al igual que el producto total de la rama (manejo esta hipótesis simplificadora por comodidad) permanece idéntico.

    Que el tiempo de trabajo empleado en esa empresa rinda como si fuera más del que efectivamente es -sólo en ese sentido puede considerárselo “potenciado”, pero acá la palabra “potenciado” no explica nada sino que debe ser explicada- simplemente quiere decir que la sociedad paga por los productos de esa empresa lo mismo que por los de las demás, en tanto toma la productividad de estas últimas como norma. La sociedad estima ese tiempo de trabajo “como si” fuera más del que efectivamente es. Es un “como si”, pero no una explicación.

    Ahora bien, si no se ha producido un valor mayor ¿cómo podría ser posible que alguien se apropie de una mayor cuota de valor sin que algún otro vea proporcionalmente reducida su cuota del mismo?
    Como en el caso de la renta agraria, no se ha incrementado el valor en ninguna parte (en este sentido, no se ha “potenciado” el trabajo en términos de valor). Simplemente se ha reducido un costo de producción que, mientras persista la tecnología menos productiva, equivale a una participación proporcionalmente menor del capital constante en el valor unitario de la mercancía. Al no alterarse la norma social de valoración, en lugar de reducirse la parte de la fuerza de trabajo que interviene en la fijación del valor (porque aunque requiere menos tiempo de trabajo el precio por unidad no se reduce) todo funciona como si la que se redujera fuera la parte correspondiente al capital constante, al trabajo muerto cuyo valor debe incorporarse a la mercancía (esto es algo que Marx señala expresamente). Es esta diferencia de valor la que corresponde a la renta extraordinaria.

    En resumen: no es posible apropiarse de valor que no se ha producido en ninguna parte. Y como ya se ha señalado, el trabajo “potenciado” no explica realmente un beneficio mayor por un valor mayor (ya que éste no se ha producido: no ha habido una mayor erogación de fuerza de trabajo, que es la SUSTANCIA del valor). No es lo mismo producir más X que insumir menos Y para producir X. La renta extraordinaria de origen tecnológico procede, pues, de la otra punta de la definición del valor: del carácter socialmente normado de la necesidad de un producto, la que determina -socialmente- la parcela de su consumo (y también, en lo inmediato, procede del insumo menor de capital constante por mercancía unitaria). Como el poder de compra dedicado a los productos de la rama en cuestión no ha variado, porque la tecnología innovadora aún no ha incrementado el volumen de la producción y/o eliminado empresarios ineficientes, es por el lado de la norma social que afecta al consumo que se explica la renta extraordinaria de origen tecnológico.
    Una vez más: En este contexto, apelar el carácter “potenciado” del trabajo (y por más que Marx haya empleado el término), lejos de explicar nada, cumple una función análoga a la de las palabras mágicas.

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    Vico

    09/09/2013 at 20:16

    • “La insistencia en torno a este tema, habla de una cierta incomodidad en torno a él”.
      Equivocado. La insistencia en torno a tema se debe a la persistencia del error.

      Luego usted afirma: “hablar de “trabajo potenciado” (por la tecnología) o “des-potenciado” (por el atraso tecnológico) no aporta nada en términos teóricos, y tiene algo de pase mágico. No es ninguna característica del trabajo (de la fuerza de trabajo) ni de la innovación tecnológica en sí misma (que hace más productivo ese trabajo) lo que causa la renta tecnológica extraordinaria sino, como dije en el párrafo anterior, la diferencia entre la norma social y la productividad individual, en tanto la norma social no sufra modificaciones originadas en la generalización de la tecnología más productiva”.

      Primero, si en el conjunto de la industria se emplean 10 horas de trabajo social promedio, para fabricar A, y en la empresa innovadora se emplean 5 horas de trabajo (y esta diferencia está en el origen de la plusvalía extraordinaria), esto no se debe al Espíritu Santo, sino a la TECNOLOGÍA. Es la característica de la innovación tecnológica, de la que habla Marx. Precisamente, la búsqueda de plusvalías extraordinarias es un motor del cambio tecnológico en el capitalismo. De ahí viene la diferencia entre la productividad promedio en la industria y la productividad de la empresa individual. En segundo lugar, esto es lo que explica que en el mismo tiempo el trabajo aplicado con la tecnología superior genera más valor que el aplicado con la tecnología media. De aquí surge la conveniencia de hablar de trabajo potenciado, como hace Marx. Marx habla en pocos pasajes de El Capital de este tipo de trabajo; pero lo hace para mostrar por qué cuando se trabaja con tecnología superior a la modal, o promedio, una empresa puede generar plusvalías extraordinarias. Es la base, además, para explicar estas plusvalías sin apelar a la tesis de precio de monopolio. No es un mero giro retórico, es una cuestión conceptual. Claro, como a usted el tema no le encaja en sus prejuicios, emite el juicio: “es mera retórica”. Bonita manera de plantear las cuestiones.

      Después sigue con un pasaje en el que solo aporta confusión. Dice: “Aunque no se trate de una transferencia de valor desde las empresas menos productivas (la mayoría) hacia la más productiva, hay dos rasgos que asemejan la renta tecnológica a una transferencia de valor: A una transferencia entre empresas de la misma rama, se parece en que el predominio de empresas menos productivas es la condición, el fundamento, para que la más productiva obtenga su renta extraordinaria (beneficiándose de que la sociedad continúa considerando como norma el menor nivel de productividad que predomina en la rama)”.

      Primero, lo que discuto es la tesis de Mandel, Shaikh y Carechedi que dice QUE HAY TRANSFERENCIA DE VALOR desde las empresas menos productivas a las más productivas. Ahora usted reconoce, a regañadientes, que no hay transferencia de valor. ¿Pero por qué todos estos autores dijeron durante todos estos años que hay transferencia de valor? ¿Por qué tantos marxistas dieron por buena esa tesis? ¿No hay algún problemita que no se ha clarificado, y que tiene que ver con el mecanismo por el cual se genera la plusvalía extraordinaria? Por supuesto, sin haber clarificado el asunto, luego de haber dicho que lo de “trabajo potenciado” es mera retórica, termina admitiendo que sin embargo, “no hay transferencia de valor”. Que es lo que he venido afirmando desde hace años, en oposición a todos los que dicen que sí, que hay transferencia de valor.
      Luego, decir que para que haya plusvalía extraordinaria deben existir empresas con tecnología superior al promedio, es repetir el argumento que he presentado (y es el que da Marx). Pero esto no significa que haya transferencia de valor. Por último, lo de las otras ramas aquí no tiene nada que ver.

      Luego afirma: “La ganancia extraordinaria de la empresa más productiva procede de que la capacidad de compra social destinada a la rama no se ve alterada porque el valor social, la estimación del tiempo de trabajo socialmente necesario, no sufre modificaciones en tanto siga predominando en la rama la tecnología menos productiva”.

      Otro disparate. Siempre que una empresa vende un producto A, el poder de compra proviene de otra rama. Pero esto no niega que la empresa que vende A ha generado valor y plusvalía. Y si la empresa es más adelantada tecnológicamente que el promedio de la rama, ha generado plusvalía extraordinaria. El tiempo de trabajo que destina la sociedad a la compra del producto no explica la generación de valor del producto (a no ser que usted caiga en la tesis de que el valor se genera en la circulación).

      Después vuelve a decir que lo del trabajo potenciado tiene que ser explicado, porque la expresión no explica nada. Otra equivocación: Marx explica por qué ese trabajo genera más valor que el trabajo aplicado con una tecnología promedio. Que a usted no le guste la explicación, es otra cosa. Pero es un hecho que Marx lo explica. En este punto, lo interesante es que Marx, Shaikh, Carchedi, Iñigo Carrera, y tantos otros, pasan por alto esa explicación, o sencillamente la ignoran. Usted dice que se trata de mera retórica. Es evidente que no les encaja en los esquemas preestablecidos.

      Luego sigue con la renta. ¿Se enteró de que para explicar la renta diferencial Marx vuelve a lo que explicó en el capítulo X, tomo 1, sobre plusvalía extraordinaria y trabajo potenciado? ¿Por qué será? ¿Mera “retórica”? ¿No se le ocurre una explicación aunque sea un poquito más científica? El colmo; Marx utiliza una palabra mágica, trabajo “potenciado”, porque no tiene otra cosa que hacer. ¿A esto le llaman ciencia?

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      rolandoastarita

      09/09/2013 at 22:26

    • Agregado: existe una significativa coincidencia entre su argumento (Marx utilizó el término “trabajo potenciado” para no explicar nada, con “palabras mágicas”, y “giro retórico” para eludir la explicación científica) y los argumentos tradicionales de los críticos de la teoría del valor trabajo. “Mero palabrerío”, “especulación metafísica”, y similares (desde Joan Robinson a los teóricos de la utilidad marginal más ortodoxos). Todos dicen lo mismo, incapaces de seguir el razonamiento. Lo felicito entonces, está en buena compañía.

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      rolandoastarita

      10/09/2013 at 08:40

  4. Yo pienso que una empresa cuyos trabajadores están más cualificados o tienen mejor tecnología o mejor organización del trabajo producen más y mejores valores de uso por unidad de tiempo de trabajo (eso sería el trabajo potenciado, que dice Marx en el libro I que todo trabajo potenciado se puede reducir a trabajo simple, pero que por simplificar, y dado el nivel de abstracción en el que de momento se mueve, va a considerar todo como trabajo simple, sin tomarse la molestia de hacer la reducción que dice que se hace constantemente en el capitalismo)

    Por lo tanto venden más y más barato. Y hasta que las demás empresas se adapten, obtendrán más beneficios que la media, porque producen más y mejor y a menos coste (en trabajo y no sólo en trabajo)

    ¿Qué quiere decir entonces eso de la transferencia de valor de las menos mecanizadas a las más mecanizadas, que también lo afirma Gouverneur en su manual “Comprender la Economía”? La verdad es que a mi tampoco me cuadra.

    ¿Y qué consecuencias tiene eso para lo que dice Marx en el capítulo 9 de que aparentemente contradice la ley del valor que las empresas más mecanizadas obtengan más ganancia muchas veces que las más intensivas en mano de obra? Humildemente, creo que la tesis de la transferencia de valor se formula para tratar de responder a esa “contradicción aparente” que dice Marx.

    Porque esa es una de las críticas a Marx: si la ganancia proviene del plustrabajo impago, las empresas menos mecanizadas (en terminología de Marx, composición orgánica) deberían ganar menos que las más mecanizadas, lo cual como dice Marx “entra en contradicción con la experiencia” aunque avisa que lo explicará más adelante.

    La ganancia a nivel de la empresa individual se explica según Marx por el trabajo excedente sobre el necesario para general el valor monetario de lo que compran los trabajadores que conservan el valor también de las máquinas empleadas. Por lo tanto eso no refuta (a mi juicio) el hecho del trabajo excedente como generador de la ganancia.

    Pero no veo porqué hay que acudir a la tesis de la transferencia de valor de las empresas menos mecanizadas o eficacez para explicar porqué ganan más: ganan más porque en el mismo tiempo producen más y mejores valores de uso. Las que no se adapten cierran y las demás se ponen al día hasta que desaparezca esa ganancia extraordinaria (a menos que haya monopolios y demás)

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    Antonio

    10/09/2013 at 08:24

    • Lo planteado por Marx en el capítulo 9 (es el tema de la “transformación”) atañe a las diferencias de composición orgánica promedio ENTRE ramas. Lo discutido en torno a plusvalía extraordinaria se refiere a las consecuencias de las diferencias de productividad intra rama (al pasar, no tiene sentido comparar productividades de ramas distintas).

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      rolandoastarita

      10/09/2013 at 08:34

  5. Gracias por la aclaración, me ha fallado la memoria, efectivamente es un problema distinto.

    De todos modos, dentro de la misma rama estoy de acuerdo con que no hace falta recurrir a transferencias de las menos mecanizadas a las más para explicar la plusvalía extraordinaria, cuando la explicación intuitivamente me parece bastante más simple.

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    Antonio

    10/09/2013 at 09:53

    • Sí, coincido en que el tema no es complicado; algunos tratan de oscurecerlo, pienso que a propósito, pero no comprendo bien por qué. Hace años envié la crítica a Shaikh y Carchedi. Ninguno respondió. Pero la idea continúa.

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      rolandoastarita

      10/09/2013 at 10:01

  6. Rolando, le recomiendo encarecidamente que ignore los comentarios que realizan los “criticos” de la teoría del valor trabajo en entradas que nada tienen que ver con éstos señores. ¿Qué otro objetivo puede tener un marginal al comentar en una entrada que haga referencia a ciertas tesis de E. Mandel que no sea el provocar y buscar quitar tiempo? Respecto a estas gentes, debemos seguir el consejo de Marx: “Segui il tuo corso, e lascia dir le genti!”.

    Saludos fraternales.

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    Martin

    10/09/2013 at 12:14

  7. La explicación de la renta extraordinaria como una transferencia surge del siguiente hecho: Todo incremento de valor debe corresponder a un incremento de su substancia que es el tiempo de trabajo socialmente necesario. Como, en el caso analizado, el tiempo de trabajo invertido en la rama sigue siendo el mismo (el socialmente necesario, el tiempo efectivo es menor) se ha buscado explicar esta renta como una transferencia.

    Me parece que a algunos de los que dicen que esta explicación “no les cuadra”, simplemente se les pasó por alto el problema básico, que presento a continuación de manera hipersimplificada:
    Si antes había diez niños y diez bolitas, y cada niño tenía una bolita; y ahora sigue habiendo diez niños y diez bolitas pero un niño ostenta dos de ellas, la explicación más natural y directa (aunque errónea) es que hay un niño que se quedó con la bolita de otro (esto es: hubo una “transferencia” de bolitas).
    Por otro lado, al registrar que, aunque sigan siendo diez niños y diez bolitas, a ningún niño le falta su bolita, también se vuelve insostenible la explicación por una transferencia.

    Como dije, aunque no pueda explicarse por una transferencia (y, en todo caso, constituyen un fenómeno efímero, siempre transitorio) esta clase de rentas guarda semejanzas con una transferencia de valor, por eso muchos han buscado explicarla de ese modo.

    PD: Por favor, Astarita: no ponga en mi boca expresiones que no usé. Mi actitud hacia Marx es de admiración y respeto, con independencia de que en más de una ocasión se haya valido de tropos (lo cual no tiene nada de malo mientras no se tomen como si fueran hipótesis teóricas completas).

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    Vico

    10/09/2013 at 12:52

    • Muy bueno lo de las bolitas, extraordinario ejemplo para captar el aspecto social del problema. Solo tengo una duda: esto de las bolitas, ¿son “palabras mágicas”? ¿”Giro retórico”? ¿O es simple ciencia social, excelsa y pura?

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      rolandoastarita

      10/09/2013 at 14:11

    • No pretendía captar “el aspecto social del problema”. Sólo intentaba hacerlo visible para un forista que no parece haber captado ni siquiera que existe un problema. Claro que no es ciencia de ninguna clase, sino un tropo llamado metáfora. Desde luego que el valor no se parece demasiado a una bolita (de hecho, el problema no podría solucionarse en términos de bolitas, y sí puede resolverse en términos de valor), pero para quien no pudo captar el problema en términos de valor, quizás pueda hacerlo a través de mi simplificación.
      En fin, no sea mala onda que tampoco su chanza fue ninguna genialidad.

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      Vico

      10/09/2013 at 15:42

    • Sí, Vico, todos lo entendemos. Lo suyo versa sobre tropos y bolitas. Cualquiera entiende con eso la teoría del valor trabajo, la plusvalía extraordinaria y el trabajo potenciado. Más claro, no lo pudo dejar.

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      rolandoastarita

      10/09/2013 at 17:56

  8. En este momento me encuentro abordando el capitalismo cognitivo, de Carlo Vercellone, si por caso no lo han leído, lo recomiendo. Digo esto dado que entiendo que al ser marxista y al abordar la información como componente central de la creación de valor, no viene de más pensar esto respecto al tema que Rolando Astarita ha abierto en esta entrada, o sea, si las plusvalías extraordinarias que obtienen las empresas de mayor productividad relativa se originan en el trabajo realizado en las empresas de menor productividad relativa.

    Yendo al punto de esta entrada entonces, me interesa poner en juego algo que, entiendo, puede no estar tratándose con el debido rigor. Y me refiero a las tasas promediales, los promedios. Si hay 20 empresas de las cuales 19 tienen una productividad relativa de 10 horas hombre por producto y una que tiene 5 horas hombre. El trabajo socialmente necesario del promedio de toda la rama, y que generará el ancla necesaria para la aparición de supuesta plusvalía extraordinaria para la empresa más productiva, no es de 10, sino de menos, dado que si suponen el número 10, han dejado afuera del sistema social de producción a la empresa más productiva. El promedio social es todo, no solo la parte más atrasada. Si luego de un tiempo pasan a ser 15 las empresas que emplean 5 horas y 5 empresas que continúan empleando 10 horas ¿Habrá variado la tasa de plusvalía extraordinaria para las 15 y aumentado la tasa de “explotación intra-rama” para las 5 que aún continúan utilizando trabajo vivo en mayor medida? ¿Y si se invierte la proporción hasta llegar a 19 potenciadas y una no potenciada? ¿En qué momento deja de ser el trabajo promedio socialmente necesario de 10 para pasar a 5? Cuando tenemos 10 empresas empleando 5 horas y 10 empresas empleando 10? Se responderá claramente que no, que el promedio social será un intermedio de 7,5. Pero reitero, el promedio social cambia automáticamente en tanto cambia la potenciación del trabajo que impone la empresa líder.

    Adam Smith indicaba, cuando refería su análisis a las naciones adelantadas y las retrasadas que: lo que muchas manos hacen de pocos gestos en una nación en estado de avance, pocas manos deben hacerlos todos en una nación en estado de atraso. Aquí descansa una brillante síntesis de la potenciación que el trabajo puede promover como fondo de acumulación. Muchas manos haciendo pocos gestos, no es otra cosa que trabajo potenciado mediante especialización. Pocas manos haciéndolos todos, no es otra cosa que retraso productivo de trabajo vivo. Sin embargo; ¿Podemos sostener que la plusvalía extraordinaria se genera gracias a las pocas manos que haciéndolo todo generan poco, respecto de las muchas manos que haciendo poco, lo generan todo? Entiendo que no. Principalmente porque deberíamos separar dos cuestiones insoslayables. La primera remite al trabajo acumulado en el maquinismo que permite potenciar el trabajo vivo minimizando sus gestos y maximizando la productividad. Nuevamente, aparece el problema de encontrar el promedio de la rama que generó esas máquinas; saltar este paso con el concepto de “promedio social de la rama” no solo no es claro, y parece más un formalismo estéril y huero, sino que deslinda todo tipo de aproximación analítica -en el sentido de la conceptualización necesaria para construir un eslabón y un parámetro certero que cierre una hipótesis-. Y por otro lado, inevitablemente, y dado lo que he comprendido de la entrada de Astarita, para que se presente la transferencia, la misma debe discurrir en el sistema de precios. El sistema de precios se ve intervenido por otros factores que no tienen ni en forma permanente, ni en forma directa, relación con el valor del trabajo vivo acumulado en las mercancías. Entiendo que aquí podrá achacárseme que no estoy respetando la teoría del valor de Marx, es cierto. Pero, si mal no he leído a Marx, creo que hasta él ha indicado que precios y valores no van de la mano sino –y nuevamente aparece una palabra un tanto generalista- en tanto promedios sociales.
    Creo que hasta tanto no se defina con claridad y exactitud a que se refieren con “promedios sociales”, este tipo de intercambios están condenados a permanecer encriptados. Solo podrá discurrir entre quienes suponen, saben que quiere indicar ese concepto.

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    Willi Muntzenberg

    10/09/2013 at 22:34

    • Acerca de los promedios: puede trabajar con promedios, o (como hace Carchedi), suponer que el precio socialmente necesario es establecido por las empresas modales. Si calcula el ejemplo con promedio, se mantiene la plusvalía extraordinaria (19 empresas versus 1 adelantada), aunque con una pequeña disminución con respecto al cálculo con la modal. Luego, es cuestión de ir cambiando las proporciones de empresas con tecnología adelantada y atrasada. No se modifica cualitativamente la conclusión.

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      rolandoastarita

      11/09/2013 at 13:23

    • Precisamente por eso Rolando, si estamos hablando de un promedio, tenemos que incorporar el tiempo. Si incorporamos el tiempo, entonces lo que determina las razones, las proporciones, las transferencias y demás, no son los extremos, sino el promedio. Entonces, si al comienzo tenemos una empresa con 10 horas, y 19 con 5 y al final tenemos, supongamos, 19 con 5 horas, y una con 10, entonces todo estará equiparado. O no hay renta extraordinaria, o la tasa promedial social es un mero artefacto teórico para explicar una anomalía de la teoría -que finalmente no la termina salvando-, pero no para dar cuenta del fenómeno subyacente al proceso. Y eso que aún no hemos ni mencionado la anomalía que mostraría el sistema de precios! Saludos!

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      Willi Muntzenberg

      11/09/2013 at 18:30

    • Sí, hay plusvalía extraordinaria, haga las cuentas, no es difícil, puede tomar el ejemplo numérico que puse en el blog. La empresa innovadora obtiene una pl. ext. cuando la mercancía se vende al promedio establecido del tiempo de trabajo por las 20 empresas, 19 con tecnología antigua y una con la nueva.

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      rolandoastarita

      11/09/2013 at 22:31

    • Rolando, debo indicar que no. Si hablamos de promedio, tenemos que incorporar inevitablemente la palabra tiempo, más aún, si lo hacemos sobre la base de la creación de “trabajo potenciado”. Con esto, los resultados de los extremos, son solo temporalmente a favor de una “plusvalía” pero también en contra. Ahora bien, si extendemos el corte temporal, nos vamos a la tendencia al agotamiento del sistema en tanto tengamos 19 empresas potenciadas y una no -o sea la relación inversa a la relación inicial-. Aquí el punto es el siguiente ¿En que momento la plusvalía extraordinaria deja de ser tal? cuando quedan 10/5 y 5/10 o cuando quedan 19/5 y 1/10. Si éste es el caso, la única explotada sería la última, pero ya el promedial social de plusvalía no existiría como tal, en el sentido extraordinario, sino que ahora estaría nuevamente achatado -luego de potenciado-, o sea, con el cambio estructural general de haber generado un promedial social cualitativamente superior al estadio previo. La potenciación inicial, generó una potenciación general que se transformo en nuevo promedial social. La rama habrá madurado, probablemente la empresa rezagada desaparece, o bien subsiste con transferencias espurias, sobreexplotando a otras ramas mediante transferencias que pueda realizar un organismo superestructural, como el Estado. Pero reitero, si utilizamos promedio y tiempo, no necesariamente el resultado es como usted indica. Sería necesario precisar algunas cosas más, precisamente por el hecho de no poder soslayar que la realidad dinámica, no puede ser abordada con conceptualizaciones estáticas.

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      Willi Muntzenberg

      12/09/2013 at 00:37

    • El tiempo cuenta en tanto tiempo de trabajo social. Pero el análisis a la llegada al mercado es sincrónico. Y la plusvalía extraordinaria surge también cuando tomamos promedios. Para verlo con el ejemplo numérico de la nota:
      Si 19 empresas tienen la tecnología atrasada, y una sola la adelantada, y el precio de venta se establece por promedio de “valores individuales”, el precio de venta será 15,85 (16 cuando supuse que el precio era establecido por las empresas modales), y la plusvalía extraordinaria es 2,85.
      Luego, si suponemos otro estadio en que 10 empresas han adoptado la nueva tecnología, y 10 siguen con la atrasada, el precio promedio es 14,5 y la plusvalía extraordinaria se redujo a 1,5. Finalmente, si 19 ya tienen la tecnología adelantada, el precio es 13,15 y la plusvalía extraordinaria prácticamente desapareció. Termina de hacerlo cuando las 20 empresas adoptaron la tecnología avanzada. Por supuesto, se trata de un ejemplo teórico. En el proceso hay empresas que desaparecen, puede haber sobre inversión y sobre capacidad (he sostenido en otras notas que ésta es una de las razones que puede impulsar a la crisis), etcétera.

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      rolandoastarita

      12/09/2013 at 09:26

    • Rolando, pero el tiempo transcurre en la historia de la producción, inevitable, e independientemente de las teorías o los fenómenos que ellas pretendan analizar, comentar, medir y operar. Si bien es correcto lo que usted indica en la dinámica promedial, debemos agregar que en el ciclo siguiente, cuando todas están en un nivel equiparable, puede suceder que la que incorporó mas tarde la potenciación, sea la primera en generar potencia nueva, la ante última sea la segunda, la antepenúltima la tercera y así sucesivamente, de esta forma, finalmente, todo se ha equilibrado respecto del ciclo anterior -de hecho en la práctica sucede a menudo Asia y el sector automotriz en los 60/70 es un buen ejemplo de esto. Y a medida que el tiempo transcurre, si se sigue apuntalando la explicación sobre tasas promediales, la plusvalía se escinde inexorablemente debido a la tasa promedial que ha hecho su juego. No es muy difícil de comprender, en realidad la palabra más justa sería captar -más que comprender-. Se debe captar el concepto, espero poder haber ayudado para que así sea. SALUDOS!

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      Willi Munzenberg

      12/09/2013 at 13:19

    • Cuando se discute una explicación teórica no hay que mezclar todo, porque así no se comprenden las cosas. El ejemplo numérico ilustra cómo se generan plusvalías extraordinarias. Esto no significa que en la práctica el ritmo de cambio tecnológico ocurra así. Pero si se comprende la cuestión teórica, no es difícil explicar los casos particulares. Por ejemplo, si en el curso de la actualización tecnológica, una empresa antes atrasada toma la delantera en productividad, comenzará a generar plusvalías extraordinarias, alterando nuevamente el tiempo social promedio.

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      rolandoastarita

      12/09/2013 at 13:59

    • Rolando, nadie ha mezclado nada, al contrario. Si el tiempo es componente del proceso, y el promedio es el factor determinante, entonces; o bien no hay plusvalía, o bien no hay promedio. No pueden coexistir ambas cosas. Por ahora eso es todo, no pretendo generar ningún tipo de tensión o resquemor con mi insistencia. Saludos

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      Willi Munzenberg

      12/09/2013 at 17:54

    • “Si el tiempo es componente del proceso, y el promedio es el factor determinante, entonces; o bien no hay plusvalía, o bien no hay promedio”. No entiendo qué quiere decir.

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      rolandoastarita

      12/09/2013 at 20:02

    • Que la supuesta plusvalía no es más que parte del promedio, no es algo independiente, si lo fuera, no sería determinada por el promedio, si no lo fuera, es un momento en el tiempo de la construcción de una tasa promedial, no plusvalía. Por lo tanto, o es plusvalía, o es promedio. No puede ser ambas cosas por separado.

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      Willi Munzenberg

      12/09/2013 at 20:32

    • Sigo sin entender ni jota. ¿Está seguro de que está hablando de la teoría de Marx?

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      rolandoastarita

      12/09/2013 at 23:35

    • En efecto Rolando. Seguramente podrá captar el concepto en próximos intercambios. SALUDOS!

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      Willi Munzenberg

      12/09/2013 at 23:45

  9. Mmmm. A ver si me aclaro. La empresa con mejor tecnología ¿ produce más valor, o más valor de cambio, de uso o plusvalor?

    Si una rama produce x mercancias, con un trabajo socialmente necesario Y, un plusvalor Z y alguna de las empresas de esa rama por una mejor tecnología produce el mismo número de mercancias que las demás pero con menos trabajo incorporado del promedio socialmente necesario, se apropia de mayor cuantía de plusvalor que las demás empresas de la rama. Según su postura no habría transferencia de plusvalor de las empresas menos productivas a las más productivas, aunque el valor social de la mercancia en promedio sea superior al que genera la empresa más productiva. Entiendo que la tecnología no aporta valor según la tesis marxista no, sino que lo que genera el valor es el trabajo socialmente necesario que sería lo que determinaria el valor de cambio y sobre el que orbitarían los precios ?

    Entiendo que habría que preguntarse qué origina socialmente esa desigualdad tecnológica para hacerse un cuadro más completo de la situación y qué consecuencias tiene en su vertiente histórica y socioeconómica.

    Las consecuencias políticas de las que habla, ¿serían, por ejemplo, concluir que al no haber transferencia de valor, no habría sobrexplotación de los países o empresas desarrolladas sobre los menos desarrollados, por ejemplo que no habría sobrexplotación de Inditex o Apple sobre los trabajadores de Bangladesh o China?

    Gracias.

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    Ramón

    11/09/2013 at 12:15

    • Efectivamente, la tecnología no genera valor. Por eso, la plusvalía extraordinaria surge del TRABAJO que aplica una tecnología superior al promedio.
      Luego pregunta: “¿serían, por ejemplo, concluir que al no haber transferencia de valor, no habría sobrexplotación de los países o empresas desarrolladas sobre los menos desarrollados, por ejemplo que no habría sobrexplotación de Inditex o Apple sobre los trabajadores de Bangladesh o China?”. No entiendo por qué debe concluirse semejante cosa. Podemos hablar de sobreexplotación cuando el salario está por debajo del valor de la fuerza de trabajo. Ésta es una situación que se repite en muchos lugares. Incluso podemos decir que empresas tecnológicamente atrasadas intentan compensar ese atraso mediante la sobreexplotación de sus obreros. Los países que buscan recuperar competitividad por medio de devaluaciones de sus monedas (que implican, en esencia, bajar el salario en términos de la moneda mundial) apuntan a lo mismo.
      Por otra parte, si planteo que los trabajos realizados por empresas con baja tecnología generan menos valor que el promedio en el mercado mundial, estoy diciendo que las economías de esos países deben entregar más horas de trabajo, en términos relativos, aunque no más valor. Por ejemplo, si en el mercado del país adelantado la mercancía A se vende a un precio proporcional a un valor de 10 horas de tiempo de trabajo socialmente necesario, y si para producir la mercancía A, que exporta el país atrasado al adelantado, se emplearon 15 horas de trabajo, esas 15 horas generan 10 horas de tiempo de trabajo socialmente necesario en el espacio de valor del país adelantado (o en el mercado mundial).

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      rolandoastarita

      11/09/2013 at 13:20

  10. Gracias por la respuesta, que me aclara mucho más las cosas. Pienso que el foco de la cuestión se podría trasladar en vez de a presuntas transferencias de plusvalor entre empresas de una misma rama al origen de la desigualdad tecnológica.

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    11S en la memoria.

    11/09/2013 at 13:53

  11. Me ha salido otro nick antes porque venía de comentar en otro foro y se ve que se queda almacenado en el caché.

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    Ramón

    11/09/2013 at 19:33

  12. Rolando: lo que no entiendo de tu planteo es lo siguiente. Según tu postura, cuando en una determinada rama una empresa incorpora una nueva técnica que permite una mayor productividad del trabajo, mientras las demás siguen utilizando la vieja, el trabajo efectuado con esa nueva técnica genera más valor por unidad de tiempo de trabajo; en esto consistiría el trabajo potenciado, si no me equivoco. Ahora bien, si el trabajo potenciado surge de la introducción de la nueva técnica, ¿no cabría esperar que cuando el resto de las empresas introdujeran la nueva técnica, el trabajo se potencie también en estas empresas y, por tanto, en toda la rama? Me parece a mí que esta sería una conclusión necesaria del argumento. Pero si esto fuera lo que sucede cuando se generaliza la nueva técnica, entonces no habría reducción en el precio de las mercancías producidas por la rama y, por consiguiente, tampoco producción de plusvalor relativo.
    En cambio, para compatibilizar la interpretación del trabajo potenciado con la producción de plusvalor relativo, entiendo que lo que tu interpretación sostiene es que cuando se generaliza la nueva técnica, la relación entre valor producido por unidad de tiempo en la empresa innovadora vuelve a la situación previa a la innovación; en otras palabras, que cuando la técnica se generaliza el trabajo de la empresa innovadora se “despotencia” hasta equipararse nuevamente con el trabajo del resto de las empresas. Y aquí es cuando me parece que es válido plantear la siguiente pregunta: ¿cómo se explica en términos de las determinaciones del valor esta propiedad del trabajo de incrementar su capacidad de producir valor por unidad de tiempo cuando se realiza con una técnica excepcional en la rama, pero que luego pierde esta capacidad debido a que en otras ramas se adopta esta misma técnica? Yo no encuentro una respuesta que me parezca satisfactoria. Hasta hoy, siempre entendí que los cambios en la razón entre valor producido por unidad de tiempo de trabajo se debían exclusivamente a cambios en la intensidad de trabajo (esto es, a cambios en la cantidad de trabajo que se efectúa por unidad de tiempo).
    Saludos

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    • Una primera aclaración: mi interpretación no es arbitraria, está basada en el ejemplo de Marx, la categoría de trabajo socialmente necesario, desarrollada en el capítulo 1, y la noción de trabajo potenciado, del 10.

      Voy ahora a su pregunta central: “si el trabajo potenciado surge de la introducción de la nueva técnica, ¿no cabría esperar que cuando el resto de las empresas introdujeran la nueva técnica, el trabajo se potencie también en estas empresas y, por tanto, en toda la rama?”
      No, no cabe esperar que el trabajo se potencie. El concepto de trabajo potenciado es RELATIVO. Es relativo a la productividad que impera en la rama como promedio, y determina el tiempo de trabajo socialmente necesario. Por eso, cuando se generaliza la nueva tecnología, desaparece la diferencia relativa. Es por esta razón que se abaratan las mercancías cuando se generaliza la tecnología más productiva.
      En todo esto, advierto incomprensión de cuestiones básicas. El aumento de productividad disminuye el tiempo de trabajo social promedio, como ya explica Marx en el capítulo 1. Si para producir 10 bienes A se emplean 20 horas de trabajo, cada bien A tiene un valor de 2 horas de trabajo. Si luego se duplica la productividad (y el fenómeno es general), en 20 horas de trabajo se sigue generando EL MISMO valor que antes, pero más bienes de uso (esto es, más bienes A). Cada mercancía A tendrá entonces la mitad del valor, esto es, una hora de tiempo de trabajo social. Esto explica por qué los valores de las mercancías tienden a bajar a medida que aumenta la productividad. Aquí se nota cómo su argumento hace agua. Después de haber desconocido que la reducción del tiempo de trabajo social reduce el valor de las mercancías (y por lo tanto, desaparece la plusvalía extraordinaria de la que se apropiaba la empresa innovadora), llega a la conclusión de que el aumento de la productividad no habría reducido el precio de las mercancías, y por consiguiente, tampoco hay plusvalía relativa. Es lógica su conclusión, a partir de los supuestos que hizo.

      Por supuesto, en vista de lo anterior es lógico que no comprenda cómo puede suceder que la empresa innovadora, al perder la ventaja tecnológica, genere el mismo valor que el resto de las empresas, una vez que éstas adoptaron la tecnología avanzada. El trabajo aplicado a los telares de vapor en la época en que se introdujeron permitía generar plusvalías extraordinarias, en la medida en que el tiempo de trabajo social estaba determinado por los trabajos aplicados a los telares manuales. Cuando se generalizó el telar a vapor, esa posibilidad de generar plusvalías extraordinarias desapareció, al tiempo que se abarataban las telas (caía el valor individual de las mismas). Luego, cuando aparecieron telares más productivos, éstos permitían realizar plusvalías extraordinarias.

      Por último, dice: “siempre entendí que los cambios en la razón entre valor producido por unidad de tiempo de trabajo se debían exclusivamente a cambios en la intensidad de trabajo (esto es, a cambios en la cantidad de trabajo que se efectúa por unidad de tiempo)”. Pero esto significa no comprender en qué consiste el desarrollo de las fuerzas productivas. La intensidad del trabajo tiene que ver con el desgaste físico del obrero, con el ritmo de producción. La caída de los valores de las mercancías (esto es, de los tiempos de trabajo social invertidos) tiene que ver, principalmente, con el aumento de la tecnología, de la productividad.

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      rolandoastarita

      12/09/2013 at 11:28

    • Gracias por su respuesta. Se ve que no he sido claro en mi forma de expresarme. Vuelvo a plantearlo de otro modo, espero que con más éxito.
      Tengo claro que el aumento de la productividad consiste en la producción de una mayor cantidad de valores de uso por unidad de tiempo de trabajo, sin variación de la cantidad de valor producido por unidad de tiempo. Y que la consiguiente reducción del valor unitario del valor de uso individual es la causa de la producción de plusvalor relativo. También tengo claro que el aumento de la intensidad consiste en una mayor cantidad de trabajo efectuado por unidad de tiempo que redunda en un desgaste físico del obrero, efectivamente. Me parece evidente entonces que la realización de una mayor cantidad de trabajo en una unidad de tiempo (es decir, aumento en la intensidad) redunda en una mayor producción de valor por unidad de tiempo (o, como escribí en mi comentario original: “los cambios en la razón entre valor producido por unidad de tiempo de trabajo se deb[en] exclusivamente a cambios en la intensidad de trabajo”). Lo que se me escapa es por qué usted dice que esto “significa no comprender en qué consiste el desarrollo de las fuerzas productivas”.
      Pero quisiera ir a lo central de mi observación sobre su interpretación: lo que me resulta problemático de su planteo es la relación entre el concepto de trabajo potenciado con las determinaciones materiales desarrolladas por Marx sobre el trabajo productor de valor. Me explico.
      Entiendo yo que estas determinaciones del trabajo son la productividad del trabajo, la intensidad del trabajo y la duración de la jornada (probablemente se pueda incorporar una cuarta, la complejidad del trabajo). El aumento de la productividad disminuye el valor unitario de las mercancías, el aumento de la intensidad no tiene efecto sobre el valor unitario al aumentar correlativamente el trabajo efectuado y el volumen producido, mientras que el aumento de la jornada laboral tiene el mismo efecto que el de la intensidad; por supuesto, los movimientos pueden ser de disminución también. La complejidad del trabajo no tiene una relación directa con lo que estamos discutiendo porque se relaciona con la formación del obrero, aunque es interesante notar que Marx se refiere en un pasaje del capítulo 1 al trabajo complejo como trabajo potenciado.
      Ahora bien, la interpretación que usted sostiene considera que la introducción de una nueva técnica en una empresa de una determinada rama tiene el efecto de aumentar la cantidad de valor producido y la masa de valores de uso en un determinado tiempo, pero sin que aumente la cantidad de trabajo efectuado en ese tiempo determinado (todo esto, mientras la técnica no se generalice al conjunto de la rama). Es decir, su idea de “aumento en la potencia” o “potenciación” del trabajo se asemeja al aumento en la intensidad, porque aumenta la cantidad de valores de uso y de valor producidos por unidad de tiempo pero, a diferencia del aumento de la intensidad, se da sin aumento de la cantidad de trabajo efectuado por unidad de tiempo. Inversamente, su idea de “potenciación” del trabajo se asemeja al aumento de la productividad en que se produce mayor valor de uso por unidad de tiempo de trabajo pero difiere de esta noción en que también se produce mayor valor por unidad de tiempo de trabajo.
      En síntesis, el concepto de trabajo potenciado me parece contradictorio (al menos en un primer acercamiento) con las determinaciones de la productividad e intensidad del trabajo desarrolladas por Marx. En particular, resulta llamativo que la noción de trabajo potenciado implique a su vez la concepción de que puede haber cantidades iguales de trabajo (medidas en tiempo) que generen distintas cantidades de valor: ¿qué tiene de particular la materialidad del trabajo potenciado que explique que él puede generar una cantidad mayor de valor por unidad de tiempo que la que genera el trabajo normal o no potenciado? Y además, aunque usted aclara que se trata de un concepto relativo, me parece difícil de entender cómo el trabajo efectuado en la empresa innovadora puede “despotenciarse” sin que haya ningún cambio material en la forma en que ese trabajo se efectúa (puesto que la “despotenciación” es resultado de la incorporación de la nueva tecnología en las otras empresas).

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    • Las cuestiones teóricas hay que tratar de discutirlas con cierto orden. Por eso, distingamos primero entre intensidad del trabajo, por un lado, y productividad del trabajo derivada del cambio tecnológico, por el otro. La explicación de la plusvalía extraordinaria está vinculada, en lo esencial, a la productividad del trabajo por cambio tecnológico. En seguida vuelvo a esto, pero aclaro que la intensidad del trabajo también es un concepto relativo. Cuando Marx habla de trabajo socialmente necesario, supone una intensidad y tecnología promedio. Si una empresa aumenta la intensidad del trabajo, esos obreros estarán generando más valor por unidad de tiempo (se trata de más gasto humano de energía en relación al resto de los trabajadores de la rama). Si la nueva intensidad se generaliza, pasa a ser la norma del trabajo socialmente necesario.

      Vayamos ahora a la productividad del trabajo, que es la clave para explicar la caída tendencial de los valores de las mercancías. En primr lugar, cuando digo que no se comprende en qué consiste lo esencial del desarrollo de las fuerzas productivas, me refiero a que la caída tendencial de los valores (por ejemplo, por qué las computadoras se han abaratado tanto, relativamente, en las últimas 3 décadas) no se debe al aumento de la intensidad del trabajo, sino al desarrollo tecnológico.

      Segundo, veamos ahora el problema de la productividad. Cuando aumenta la productividad, se producen mayor cantidad de valores de uso empleando la misma cantidad de trabajo. Ejemplo, si antes se empleaban 20 horas de trabajo social para producir 10 mercancías A, y ahora con una nueva tecnología se emplean 10 horas para producirlas, se está empleando LA MISMA CANTIDAD DE TRABAJO para producir MÁS valores de uso. Si se entiende esto, podemos pasar al segundo paso. Consiste en preguntarnos qué sucede en el lapso que va desde que UNA (o unas pocas) empresa logra un avance tecnológico, y duplica la productividad; y el resto de la rama sigue con la misma tecnología, produciendo 10 A en 20 horas de trabajo. Es este trabajo, el aplicado con la tecnología superior, el que permite generar plusvalía extraordinaria. Usted hace una pregunta clave: pregunta qué tiene de particular la materialidad del trabajo potenciado que explique que puede generar más valor por unidad de tiempo que la que genera el trabajo aplicado en el resto de la industria. La respuesta es: lo particular es que ese trabajo aplica una tecnología (esto es, hay una base MATERIAL) superior al resto. Por eso, ese trabajo no generará el mismo valor que el trabajo que aplica la tecnología promedio. Hay una diferencia entre el trabajo en la empresa adelantada y el trabajo socialmente necesario. Esa diferencia explica que EL MISMO TIEMPO DE trabajo en la empresa adelantada genere más valor que en las empresas que tienen el promedio social. Por supuesto, el mismo razonamiento se puede aplicar a aquellos trabajos que utilizan una tecnología inferior al promedio social; generan menos valor que el trabajo aplicado con la tecnología promedio.

      Por último, aprovecho su observación sobre que Marx califica también al trabajo complejo de trabajo potenciado. Exacto, porque se trata, en esencia, del mismo fenómeno. El trabajo complejo genera, por unidad de tiempo de trabajo, más valor que el trabajo simple. No es casual que Marx vuelva a utilizar la noción de trabajo potenciado para referirse al trabajo que utiliza una tecnología superior al promedio, a fin de indicar que ese trabajo está generando más valor por unidad de tiempo (sólo a alguien que no ha entendido lo elemental se le puede ocurrir que Marx está utilizando esta noción como una simple metáfora, o fórmula mágica, para evitar dificultades teóricas).

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      rolandoastarita

      13/09/2013 at 14:05

    • Rolando: agradezco su nueva respuesta, que va efectivamente a lo que le preguntaba. Me queda más claro su planteo pero tengo que decir que no estoy de acuerdo. La aplicación de una nueva tecnología aumenta la cantidad de valores de uso que se producen en un determinado tiempo, como usted dice. En cambio, no tiene el efecto de aumentar la cantidad de valor que una misma cantidad de trabajo produce. Si este fuera el efecto de la nueva tecnología, como ya dije en mi primer comentario, entonces en todas las empresas que se utilice esa tecnología debería aumentar la cantidad de valor producida por tiempo de trabajo. Usted dice que esto último no es cierto, porque la potenciación del trabajo se da sólo cuando la tecnología es excepcional. Lo que no explica es por qué la excepcionalidad de la tecnología habría de cambiar el efecto que ella tiene sobre la relación entre cantidad de trabajo y producción de valor. En un comentario dice que el valor es una categoría relativa, pero no explica cómo esto le permite salvar el problema.
      En ausencia de esta explicación, pienso que todo el concepto de trabajo potenciado se reduce a comparar la cantidad de trabajo efectivamente efectuado en la empresa innovadora con el valor social, que es el valor unitario que tiene el producto de la mayoría de las empresas. Ahora bien, resulta que la empresa innovadora no vende a este valor social sino a un precio por debajo de éste. Entonces: ¿qué tanto se potencia el trabajo? ¿Hasta el valor social o hasta el precio al que vende, por debajo del valor social? No me queda claro cómo definir esto desde su planteo.
      Pero en cualquier caso, hay una cuestión anterior y es que si la diferencia entre tecnologías tuviera el efecto de potenciar el trabajo (es decir, de hacer que la misma cantidad de trabajo genere más valor que antes), no tendría sentido hablar de valor individual en la empresa innovadora y no se podría explicar por qué la empresa en cuestión puede vender por debajo del valor social. Una de dos: o bien el trabajo más productivo que resulta de la nueva técnica no se “potencia”, y entonces se puede explicar la caída del valor individual de esta empresa, o bien el trabajo de esta empresa se potencia y entonces no hay diferencia entre el valor individual de esa empresa y el social; lo que no es posible es que la innovación tenga al mismo tiempo los dos efectos. Pero si se elimina conceptualmente, con la idea del trabajo potenciado, la diferencia entre valor individual y social, se elimina también la posibilidad misma de obtener el plusvalor extraordinario. Lo que haría falta sería un tipo de trabajo que a la vez disminuya el valor de la mercancía individual al aumentar la productividad de valores de uso pero al mismo tiempo no lo disminuya al “potenciarse”. No creo que este tipo de trabajo exista.
      Por último, me parece que las contradicciones del concepto de potenciación del trabajo con las determinaciones del valor se hacen más claras aún cuando se consideran los efectos que tendría esta potenciación sobre la producción de valor en la rama en su conjunto. Para ver esto retomo el ejemplo numérico que está en la nota principal, que consiste en una rama que tiene 20 empresas, una jornada laboral de 10 horas en la que se generan 6 unidades de valor ($6). Cada valor de uso que se produce requiere 10 unidades de valor ($10) de capital constante. Agreguemos el supuesto de que en cada empresa trabaja un solo obrero para que los números sean menores. En la situación inicial, donde todos utilizan la misma técnica, todas las empresas producen 1 artículo por hora. Entonces cada empresa produce 10 artículos diarios que valen 16 c/u, el producto total diario de la empresa vale 160, de los cuales 60 es el producto de valor (la cantidad de valor que se produce en la jornada laboral) y 100 es el capital constante. El producto total de la rama (de 200 unidades) tiene un valor de 3200 (160×20) y el producto de valor total es 1200 (60×20).
      Luego de la innovación en una de las empresas, se duplica la productividad del trabajo y por lo tanto se producen el doble de artículos. Ahora esa empresa produce 20 artículos. Pero como según su enfoque el trabajo se potencia hasta que sus productos valgan lo mismo que los de las demás empresas que siguen produciendo con la técnica vieja (que es la técnica ampliamente dominante pues sigue vigente en 19 de las 20 empresas), cada uno de los productos sigue valiendo 16. Resultado, siempre siguiendo su planteo: la empresa produce 20 artículos, que tienen un valor total de 320. El valor producido (el producto de valor) por la empresa es 120. La rama en su conjunto tiene un producto de 210 unidades que vale 3360 (160×19 + 320), mientras que el valor producido por la rama es 1260 (60×19+120).
      ¿Qué significa todo esto? Que según su planteo, el aumento de la productividad del trabajo en la rama tiene por resultado un aumento de la producción de valor en la rama en su conjunto (un valor de 1260 contra 1200 de la situación pre-innovación), sin que cambie la cantidad de trabajo efectuada en la rama; esta cantidad de trabajo es, tanto antes como después de la innovación técnica, 200 horas totales. ¿Cómo se explica esto? ¿Es diferente para la producción total de valor de la rama que una sola empresa duplique la productividad a que las veinte empresas aumenten al mismo tiempo un 5% la productividad?

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    • Ya es aburrido explicar lo mismo. Si la empresa innovadora del ejemplo duplica la productividad y la demanda le permite vender toda la producción en $16, tendrá una plusvalía extraordinaria aún mayor. Por cada hora de trabajo, duplica la plusvalía del resto. Por supuesto, no trabaja más horas; el mismo tiempo de trabajo genera más valor, por la diferencia de productividad.

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      rolandoastarita

      15/09/2013 at 19:07

    • Ojo, Alejandro. Si me permite terciar, lo que Marx dice es que la empresa con tecnología avanzada, para desplazar a sus competidores (y también porque se ha lanzado al mercado más mercancías que las necesarias, a causa de su productividad aumentada) vende sus mercancías algo por debajo del valor social (del tiempo de trabajo socialmente necesario) pero siempre por encima -generalmente muy por encima- del valor individual (del tiempo de trabajo realmente aplicado en esa empresa). La diferencia de productividad debe ser suficientemente significativa como para permitirle esto.

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      Vico

      15/09/2013 at 18:17

    • Dice usted (Astarita): que, con el aumento de productividad (a causa de la innovación tecnológica) en una empresa aislada y minoritaria de una rama de la producción “el mismo tiempo de trabajo genera más valor, por la diferencia de productividad”.
      Parece que después de tantas intervenciones polémicas, usted no entiende lo que se le discute. Ese trabajo (más productivo por la innovación tecnológica) produce no más valor (en una hipótesis didácticamente simplificada, no se produce más valor en la rama) sino más plusvalor.
      El problema sería entonces ¿Cómo se produce más plusvalor sin producir más valor? La respuesta es: un capitalista se apodera de una parte mayor del valor total producido, que sigue siendo el mismo. Entonces viene la pregunta siguiente: ¿Cómo se apropia un capitalista de una parte mayor del valor total, sin que haya un incremento de valor? La respuesta más natural sería: Debe haber una transferencia de valor. Pero ya hemos visto que no puede haberla (al menos, en este tipo de renta extraordinaria, y sólo si nos mantenemos dentro de condiciones simplificadas por razones didácticas). La respuesta más razonable en este contexto es: la mayor apropiación de valor, si no se debe a una mayor generación de valor ni a una transferencia de valor, tiene que deberse a una reducción relativa del valor que retribuye a los insumos del capitalista que percibe la renta extraordinaria. ¡Bingo! Así es: el retraso de la norma que el conjunto social emplea para mensurar el valor de las mercancías (esto es: el tiempo de trabajo socialmente necesario que debe dedicarse a remunerar la producción de la rama del caso en su conjunto) con respecto al incremento de productividad que ha experimentado dicha rama (en particular, que ha ecperimentado la empresa innovadora) le permite apropiarse de una parte mayor de un valor total que no se ha incrementado porque ha visto reducidos sus costos, y esto es porque ha visto reducirse la participación del capital en la formación del precio de sus mercancías, precio que por el retraso de la norma que se le aplica, permanece idéntico. Como permanece idéntico, la reducción del segmento del precio que corresponde a la reproducción del capital, “se transfiere” al segmento que corresponde al plusvalor, sin ser sin embargo resultante de un incremento del tiempo de trabajo excedente o no remunerado (siendo el trabajo excedente o no remunerado la sustancia de la plsduvalía).
      Como se desprende de la cadena de razonamientos que acabo de exponer, no es el incremento de la productividad de un mismo tiempo de trabajo como tal el que genera mayor valor, sino que es la menor participación del capital en la formación de un precio que permanece idéntico, a causa del retraso de la norma social respecto del incremento individual de la productividad, el que produce no un aumento de valor sino una mayor apropiación de un valor que permanece idéntico (al menos, en un modelo simplificado para evitar atender más de un problema por vez).

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      Vico

      15/09/2013 at 22:48

    • “usted no entiende lo que se le discute. Ese trabajo… produce no más valor (en una hipótesis didácticamente simplificada, no se produce más valor en la rama) sino más plusvalor”.
      Después de esto, renuncio a seguirle explicando algo. Ya es demasiado.

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      rolandoastarita

      15/09/2013 at 23:15

    • VIco: estoy de acuerdo que lo que dice Marx es que la empresa innovadora vende por debajo del valor social pero por encima del individual. Lo que yo quise señalar es que si uno dice que el trabajo de la empresa innovadora se potencia, produciendo más valor en el mismo tiempo, entonces pierde sentido hablar de un valor individual por debajo del social, porque el valor individual producido con el trabajo potenciado se equipara al valor social (determinado por la vieja técnica).
      Rolando: efectivamente creo que las diferentes posturas están suficientemente presentadas. Más allá de ésto, salvo que alguna de las partes tuviera algo nuevo para decir, entraríamos en repetición de argumentos.

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    • Lo de Vico ya pierde todo interés teórico, al menos para mí (hay un nivel de argumentos que me parece irremontable). Lo suyo no alcanzo a comprender en qué se diferencia de la explicación de la nota. La expresión “valor individual” es de Marx, pero solo para señalar la diferencia que existe entre el costo de producción de la empresa avanzada, y el resto de la industria. Si usted afirma que la empresa más productiva genera más valor por unidad de tiempo que el conjunto de la industria, estamos de acuerdo en lo esencial. No hay que postular transferencias de valor desde las empresas atrasadas a las adelantadas.

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      rolandoastarita

      16/09/2013 at 11:01

    • No, Rolando. Lo que yo digo es que el valor producido por la empresa innovadora no puede ser otro que el que Marx llama valor individual, porque la misma cantidad de trabajo NO puede producir más valor que antes, en ninguna circunstancia (o por lo menos yo no entiendo por qué sí podría hacerlo). Y que en la postura que usted defiende se borra esta diferencia entre valor individual y valor social. Y si no hay valor individual por debajo del social, no se explica por qué la empresa en cuestión puede vender a un precio que se ubica entre ambos valores (individual y social). La cuestión de las transferencias de valor como fuente de la plusvalía extraordinaria es algo que hay que considerar después; no podemos dar por válida una teoría (la del trabajo potenciado) sólo porque otra teoría no le parece adecuada (el de las transferencias de valor).
      Por lo demás, aunque es una cuestión aparte (cuyo tratamiento excede mis posibilidades actuales), no veo cuál sería la gravedad de aceptar que pueda haber transferencias de valor entre empresas. Después de todo la cuestión de las transferencias (en este caso entre ramas) de valor es parte fundamental de la transformación de los valores en precios de producción.

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    • Ahora entiendo. Usted comparte entonces la postura de Mandel, Shaikh, etc. Según usted, en el ejemplo numérico de la nota, el valor producido por la empresa innovadora es 13. De manera que el valor producido por una empresa que tuviera tecnología inferior sería superior a 16, para seguir con el caso. Y siguiendo con este razonamiento, si una empresa produce un bien A en 1000 horas, en tanto el tiempo de trabajo social es 10 horas, habrá producido 990 horas de valor, que alguien se apropia.
      Después de esto, sinceramente, ya no sé qué entienden ustedes (me refiero a los defensores de esta interpretación) por “valor = tiempo de trabajo SOCIAL objetivado”. Ni cómo explican por qué Marx dice que el valor individual en realidad no existe. Desde el punto de vista conceptual, sostengo que el valor no surge por agregación de valores que se determinan individualmente, con independencia de la productividad relativa.
      Efectivamente, ahora quedan claras las diferencias. Estoy terminando una nota en la que explico por qué el valor es una categoría social relativa. Con toda seguridad, con esa nota las diferencias aparecerán todavía más claras.

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      rolandoastarita

      16/09/2013 at 12:20

    • Creo que no importa mi postura respecto a este tema. Usted está postulando en esta nota una teoría sobre el tema que para mí es novedosa y mi intención es discutir esa teoría. Para ello no hace falta hablar de la teoría rival: bien podría pasar que ambas fueran erróneas y que no tuviéramos una explicación satisfactoria sobre las ganancias extraordinarias. A mí su teoría (me refiero a la que presenta usted) no me explica satisfactoriamente por qué la misma cantidad de trabajo puede generar cantidades distintas de trabajo según la tecnología empleada (por más que haya diferencias tecnológicas dentro de la rama). Esto es lo que quería señalar, simplemente. Creo que estoy repitiendo argumentos, por eso decía antes que me parece que quedaron claras las diferencias. Le agradezco el espacio para el debate y leeré la nota sobre el valor.

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    • una aclaración: obviamente en mi último comentario cometí un error de redacción. en la frase “por qué la misma cantidad de trabajo puede generar cantidades distintas de trabajo según la tecnología empleada”, la segunda vez que dice “trabajo” debió decir “valor”

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    • El contraste de posturas ayuda a entender nociones y avanzar en toda ciencia. La nota tiene un objetivo preciso, además: critica una interpretación del valor que está difundida, y se manifiesta en las explicaciones de Mandel, Shaikh y Carchedi, y en la suya también. Las teorías no existen en abstracto, se relacionan unas con otras de múltiples maneras, no solo como continuidades, sino también por oposiciones o superaciones.
      Efectivamente, la noción de trabajo potenciado alude directamente a su dificultad: comprender cómo es posible que en el mismo tiempo de trabajo, en una rama, se generen más o menos valores. Si el tiempo de trabajo social para producir A es 10 horas de trabajo, ¿cómo es posible que si empleo 1000 horas de trabajo en producir A, yo no genere el equivalente de 1000 horas de valor? ¿Cómo es posible que por cada hora de trabajo no se genere siempre el mismo valor? Es clara su dificultad. Por eso, en sucesivas intervenciones, no hace más que repetirla.

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      rolandoastarita

      16/09/2013 at 13:18

  13. Cito la respuesta de Astarita a un forista: ‘Voy ahora a su pregunta central: “si el trabajo potenciado surge de la introducción de la nueva técnica, ¿no cabría esperar que cuando el resto de las empresas introdujeran la nueva técnica, el trabajo se potencie también en estas empresas y, por tanto, en toda la rama?”
    No, no cabe esperar que el trabajo se potencie. El concepto de trabajo potenciado es RELATIVO. Es relativo a la productividad que impera en la rama como promedio, y determina el tiempo de trabajo socialmente necesario. Por eso, cuando se generaliza la nueva tecnología, desaparece la diferencia relativa. Es por esta razón que se abaratan las mercancías cuando se generaliza la tecnología más productiva.’
    Pese a las protestas del propio Astarita, sus mismos dichos confirman que el concepto de trabajo potenciado no tiene otro contenido efectivo (como señalé) que el establecido por “la distinción entre el valor social y el valor individual, o sea: entre el tiempo de trabajo SOCIALMENTE necesario (el que rige en la mayor parte de una rama) y el tiempo de trabajo necesario en una empresa INDIVIDUAL (con tecnología que ahorra trabajo por encima de la norma, o de la media)”, y que ‘hablar de “trabajo potenciado” (por la tecnología) o “des-potenciado” (por el atraso tecnológico) no aporta nada en términos teóricos […]. No es ninguna característica del trabajo (de la fuerza de trabajo) ni de la innovación tecnológica EN SÍ MISMA (que hace más productivo ese trabajo) lo que causa la renta tecnológica extraordinaria sino, como dije en el párrafo anterior, la diferencia entre la norma social y la productividad individual, en tanto la norma social no sufra modificaciones originadas en la generalización de la tecnología más productiva.’
    Saludos.

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    Vico

    13/09/2013 at 09:47

    • Veamos: el eje de la nota es explicar que la plusvalía extraordinaria surge de la diferencia de productividad entre el trabajo que se aplica en una empresa que ha logrado un avance tecnológico, y la productividad promedio del resto de la rama. Es ESTA diferencia que hace posible que, en la misma unidad de tiempo, el trabajo que aplica tecnología relativamente avanzada, genere más valor, por unidad de tiempo, que el resto de la rama. Éste es el concepto de trabajo potenciado, que Marx presenta en el capítulo 10, tomo 1 de El Capital. TODO el razonamiento se basa en la idea de que la innovación EN SÍ MISMA no es la que causa la plusvalía extraordinaria. POR ESO no hay transferencia de valor desde empresas atrasadas, como sostuvieron Mandel, Shaikh, Carchedi, Iñigo Carrera y muchos marxistas que aceptaron acríticamente esa tesis.

      Ahora bien, usted, después de haber demostrado su conocimiento acerca del carácter social del valor hablando de bolitas y tropos, me viene a decir, como si fuera SU interpretación original, que la innovación tecnológica, en sí misma, no genera la plusvalía extraordinaria, sino la genera la diferencia entre la productividad media y la productividad individual de la empresa avanzada. Que es el eje de la explicación de Marx, que repito en la nota. No se entiende qué quiere demostrar.

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      rolandoastarita

      13/09/2013 at 13:42

    • Lo explico de nuevo: El trabajo potenciado no juega ningún papel conceptualmente diferente al de “la diferencia entre la productividad media y la productividad individual de la empresa avanzada”. Conceptual y materialmente no encierra ningún contenido diferente a esta última, no explica nada que esta diferencia no explique. La explicación no reside en ninguna propiedad del trabajo como tal (su “potencia” mayor, por ejemplo), ni ninguna propiedad de la tecnología como tal (la de “potenciar” el trabajo, por ejemplo). De hecho, la mayor productividad del trabajo y la tecnología que lo hacen más productivo terminarán siendo igualmente causas del fenómeno inverso: la desaparición de la renta extraordinaria (al generalizarse la nueva tecnología) e incluso de la caída de la tasa de beneficio en toda la rama.
      La explicación de la renta extraordinaria reside en la mencionada diferencia (transitoria), y esa diferencia, como explica Marx, juega como una disminución de la participación del capital en el valor unitario de la mercancía. Como el valor total de la mercancía (su valor socialmente reconocido) no sufre variación, la participación menor del capital es “rellenada” por un incremento “oportunista” de la participación de la plusvalía (aunque esto es un “como sí”, ya que la plusvalía se define como trabajo no remunerado, y no se trata de esto). En términos más empíricos, la reducción EXCEPCIONAL del costo permite un incremento también excepcional de la ganancia, “como si” esa plusvalía (el trabajo no remunerado) fuera trabajo potenciado, “como si” esa mayor plusvalía “oportunista” fuera más tiempo de trabajo no remunerado. Pero no hay realmente más tiempo de trabajo no remunerado (el trabajador percibe la misma remuneración por el mismo tiempo de trabajo, del mismo modo que ningún competidor capitalista transfiere valor porque no ve reducido su beneficio, no ve reducida la cantidad de valor que se apropia). Lo que hay es una divergencia excepcional y transitoria con el proceso social de reconocimiento del tiempo de trabajo socialmente necesario.

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      Vico

      13/09/2013 at 21:34

    • Ya a esta altura no sé qué quiere discutir. Afirma: “El trabajo potenciado no juega ningún papel conceptualmente diferente al de “la diferencia entre la productividad media y la productividad individual de la empresa avanzada”. Conceptual y materialmente no encierra ningún contenido diferente a esta última, no explica nada que esta diferencia no explique. La explicación no reside en ninguna propiedad del trabajo como tal (su “potencia” mayor, por ejemplo), ni ninguna propiedad de la tecnología como tal (la de “potenciar” el trabajo, por ejemplo). De hecho, la mayor productividad del trabajo y la tecnología que lo hacen más productivo terminarán siendo igualmente causas del fenómeno inverso: la desaparición de la renta extraordinaria (al generalizarse la nueva tecnología) e incluso de la caída de la tasa de beneficio en toda la rama”.
      PERFECTO. Entendió de qué se trata. Por este motivo, no hay transferencia de plusvalía desde las empresas de menor productividad a las de mayor productividad. Marx llama trabajo potenciado a ese trabajo que, debido a la diferencia de tecnología, está generando más valor por unidad de tiempo. Es la única manera de explicar cómo puede haber plusvalía extraordinaria SIN que haya transferencia de plusvalía de algún lado. Por supuesto, no se trata de un “como si”, sino de trabajo que efectivamente está generando más valor por unidad de tiempo, porque el valor siempre es una categoría social y relativa (en este punto, no sirven las bolitas para razonar el asunto).
      Por supuesto, el trabajador sigue recibiendo la misma remuneración; por supuesto, no trabaja más tiempo. Todo esto está contemplado en el ejemplo numérico que presento en la nota, que en última instancia está tomado de Marx. Y efectivamente, la divergencia es transitoria, como está señalado en la nota. Aunque no se trata de fenómenos excepcionales, como usted cree, sino son una constante en el capitalismo, por eso Marx le dedica tanta atención. La búsqueda de las plusvalías extraordinarias es un motor del desarrollo tecnológico.
      Ahora bien, lo extraño de todo esto es la resistencia que hay en la izquierda a reconocer que no hay transferencia de valor desde las empresas más atrasadas. ¿Por qué será?

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      rolandoastarita

      13/09/2013 at 22:03

    • Por las dudas aclaro que cuando digo que el trabajo potenciado no juega ningún papel conceptual diferente al de la diferencia entre la productividad media y la individual, quiero decir que no juega ningún papel conceptual diferente EN LA EXPLICACIÓN DE LA RENTA EXTRAORDINARIA de origen tecnológico. No estoy negando obviedades como que la estimación social del tiempo de trabajo necesario y el incremento de la productividad del trabajo por innovación tecnológica sean cosas y conceptos diferentes (tangente por la que a menudo se desvía Astarita).

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      Vico

      13/09/2013 at 21:58

  14. Otra vez. Dice usted: “no se trata de un “como si”, sino de trabajo que efectivamente está generando más valor por unidad de tiempo […]”. (Corté ahí su frase porque es donde acaba la definición estricta).

    No sé que quiere explicar con eso: Todo valor es generado por el trabajo. Y es una obviedad, si no una tautología, que todo aumento de la productividad del trabajo conduce a un aumento del valor producido en un tiempo dado. Pero no todo trabajo que genera más valor por unidad de tiempo genera siempre ni en todas condiciones rentas extraordinarias. Por ejemplo, un trabajo más productivo puede generar más mercancías en el mismo tiempo y, en consecuencia, “generar más valor por unidad de tiempo” sin generar por eso una renta extraordinaria (sino una caída de los precios y de las ganancias de la rama). En consecuencia, la explicación específica de dichas rentas no puede residir en el trabajo ni en su mayor productividad, consideradas como tales.

    Lo que genera la renta extraordinaria no es en sí la mayor productividad del trabajo (que puede, en diferentes condiciones, tener consecuencias diferentes). Lo que específicamente genera dicha renta es que el conjunto social sigue dedicando la misma cantidad de tiempo de trabajo social (o el mismo conjunto de productos que resultan del gasto de dicha cantidad de trabajo social, o la misma cantidad de dinero que la representa, etc.) a remunerar la producción de una rama que, en la parte que toca a la empresa innovadora, ya no invierte efectivamente la misma cantidad de tiempo de trabajo que antes, sino menos. No entiendo por qué usted no capta que LO ESPECÍFICO DE LA EXPLICACIÓN no reside en la mayor productividad del trabajo erogado en la empresa tecnológicamente innovadora, sino en el retraso de la estimación social del tiempo de trabajo respecto de la innovación que aumenta la productividad de ese tiempo de trabajo, cuando dicha innovación es aún incipiente y minoritaria.

    Entonces, sí se trata de un “como si”.
    Es “como si” hubiera una mayor cantidad de tiempo de trabajo no remunerado (definición de la plusvalía), pero no la hay.
    Es “como si” ese trabajo (más productivo) generara un mayor beneficio (una mayor cantidad de horas de trabajo no remuneradas). Pero no es dicho trabajo como tal el que genera el mayor beneficio (ya que no hay una mayor cantidad de tiempo de trabajo no remunerado), sino que dicho beneficio mayor se deriva del carácter EXCEPCIONAL de la productividad de ese trabajo (cuya causa es el carácter todavía excepcional de la tecnología que lo hace más productivo) en relación con la NORMALIDAD, en relación con la norma social que aún rige la mensura del tiempo de trabajo destinado por la sociedad a remunerar los productos de la rama de la empresa que introdujo la innovación tecnológica.

    Vuelvo a decirlo: El beneficio extraordinario resulta de que, al no variar el valor reconocido socialmente a las mercancías producidas por la empresa innovadora, la menor participación del capital en el precio por mercancía permite “rellenar” dicho precio con el segmento correspondiente a la plusvalía, “como si” en ella hubiera encerrada una mayor cantidad de tiempo de trabajo no remunerado.

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    Vico

    13/09/2013 at 23:01

    • De nuevo, metiendo la pata. Ahora dice: “Y es una obviedad, si no una tautología, que todo aumento de la productividad del trabajo conduce a un aumento del valor producido en un tiempo dado”. Esto es equivocado, demuestra que no entiende lo elemental (por un momento creí que había comprendido qué es valor, en Marx). Si aumenta la productividad en el conjunto de la rama, esto es, si la nueva productividad pasa a ser social, NO se genera más valor. Es el ABC del asunto.Le recomiendo volver a leer con atención el capítulo 1 de El Capital, y piense si está de acuerdo con la concepción de valor de Marx.

      Luego sigue con un razonamiento que falla en la lógica más elemental. Afirma: “Pero no todo trabajo que genera más valor por unidad de tiempo genera siempre ni en todas condiciones rentas extraordinarias. Por ejemplo, un trabajo más productivo puede generar más mercancías en el mismo tiempo y, en consecuencia, “generar más valor por unidad de tiempo” sin generar por eso una renta extraordinaria (sino una caída de los precios y de las ganancias de la rama). En consecuencia, la explicación específica de dichas rentas no puede residir en el trabajo ni en su mayor productividad, consideradas como tales”.

      Por supuesto, puede haber aumento de productividad que hunda los precios, un factor que he incorporado desde hace un tiempo a la explicación del inicio de las crisis por sobreproducción y caída de la rentabilidad (según interpreto, está en Marx). Pero esto no niega que cuando existen plusvalías extraordinarias por avance tecnológico, las mismas surgen de la diferencia entre el precio socialmente establecido (esto es, determinado por el tiempo de trabajo social) y el “valor individual”, determinado por la tecnología superior. Ésta es la condición NECESARIA para que haya plusvalía extraordinaria proveniente del cambio tecnológico, y para que el trabajo aplicado con esa tecnología sea trabajo potenciado. Ahora bien, una condición NECESARIA no es sinónimo de condición SUFICIENTE.

      Luego se desliza al idealismo. Dice: “No entiendo por qué usted no capta que LO ESPECÍFICO DE LA EXPLICACIÓN no reside en la mayor productividad del trabajo erogado en la empresa tecnológicamente innovadora, sino en el retraso de la estimación social del tiempo de trabajo respecto de la innovación que aumenta la productividad de ese tiempo de trabajo, cuando dicha innovación es aún incipiente y minoritaria”. En Marx la plusvalía extraordinaria tiene una base MATERIALISTA, que es la tecnología superior de la empresa innovadora. Hay una diferencia OBJETIVA entre la tecnología promedio, y la tecnología avanzada. Por eso, no se trata de mero “retraso en la estimación social del tiempo de trabajo respecto de la innovación”. Ese “retraso en la estimación” TIENE UNA BASE MATERIAL, que es la generación de más valores de uso por unidad de tiempo en la empresa innovadora, con respecto al promedio. Como usted no puede captar que el valor es una propiedad a la vez SOCIAL Y OBJETIVA, pasa de concebirlo en una forma groseramente material (“bolitas”), a pensarlo como mera estimación subjetiva. De ahí sus divagues acerca de que en Marx el trabajo potenciado es mera metáfora, tropos, palabras mágicas, etcétera. Ahora termina diciendo que todo se debe a retrasos en estimaciones subjetivas, que parecen ancladas en el aire de la especulación. Es el argumento de los teóricos subjetivistas.

      Después sigue retorciendo los conceptos, para negar el carácter objetivo del trabajo productor de la plusvalía extraordinaria. Escribe:
      “Es “como si” hubiera una mayor cantidad de tiempo de trabajo no remunerado (definición de la plusvalía), pero no la hay. Es “como si” ese trabajo (más productivo) generara un mayor beneficio (una mayor cantidad de horas de trabajo no remuneradas). Pero no es dicho trabajo como tal el que genera el mayor beneficio (ya que no hay una mayor cantidad de tiempo de trabajo no remunerado), sino que dicho beneficio mayor se deriva del carácter EXCEPCIONAL de la productividad de ese trabajo (cuya causa es el carácter todavía excepcional de la tecnología que lo hace más productivo) en relación con la NORMALIDAD…”.

      El trabajo aplicado con mayor tecnología relativa no es un actor de teatro que simula y actúa “como si”. Es trabajo que genera mayor plusvalía, que se concreta en mayor dinero (encarnación de valor) para el capitalista. Por supuesto, en ningún lugar afirma Marx (ni lo dice la nota) que el trabajador emplee más tiempo de trabajo excedente para generar esa plusvalía extraordinaria. Precisamente porque no emplea más tiempo de trabajo excedente es que Marx dice que en EL MISMO TIEMPO DE TRABAJO GENERA MÁS VALOR que el resto de la rama. Esto no es un “como si”, no es representación, ni metáfora. Es un hecho OBJETIVO, derivado de una diferencia OBJETIVA, la que existe entre productividades, la SOCIAL y la INDIVIDUAL.

      Por último, vuelvo a observar la resistencia que tiene gran parte de la izquierda para admitir que en la explicación de Marx de la plusvalía extraordinaria el trabajo potenciado juega un rol clave, y que esto implica que NO existen transferencias de valor desde las empresas atrasadas a las adelantadas (que es el eje de la nota). ¿Por qué será esta resistencia?

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      rolandoastarita

      14/09/2013 at 09:24

    • Justo en la frase que usted citó, no se habla del valor total producido en la rama.
      Normalmente, cada capitalista que aumenta la productividad aumenta también la masa de productos y, en consecuencia, el valor producido. Esto es elemental. Si no fuera para obtener una mayor masa (y, al principio, una mayor tasa) de ganancia (esto es: de plusvalor y, por ende, de valor) nadie innovaría.
      Por supuesto que si el aumento de la productividad de expandiera al conjunto de la rama, como la necesidad social (global) de los productos de esa rama permanece (en principio) invariable, lo que tendremos es una disminución del valor total producido en la rama, ya que ese producto total de la rama tiene que haber sido generado con una erogación total de trabajo menor a la que existía bajo los niveles de productividad anteriores. Este aspecto ya fue contemplado por mí cuando señalé precisamente que el aumento de la productividad teminaría causando exactamente lo contrario a un incremento de la ganancia y del valor, y por eso no puede considerárselo unilateralmente como LA causa de la renta extraordinaria.

      Que, como dice usted ahora, “la innovación tecnológica es una condición necesaria pero no suficiente” de la renta extraordinaria de origen tecnológico, es una buena manera de decirlo. Ahora hay que buscar la “conditio sine qua non” (tal es: que la productividad incrementada del trabajo se dé en condiciones que permiten disminuir -transitoriamente- la participación del capital en el precio unitario de las mercancías).
      Admite usted que “en ningún lugar afirma Marx […] que el trabajador emplee más tiempo de trabajo excedente para generar esa plusvalía extraordinaria”. Pero a usted no le “hace ruido” que precisamente, el trabajo excedente sea la sustancia, la materia, del plusvalor, de la plusvalía. Cómo puede crecer esta última, en sentido estricto (no un “como si”), sin que aumente efectivamente su sustancia o su materia, es algo que parece no haberle preocupado, como no parece haberle preocupado la inconsistencia de su argumento con la definición básica del concepto de plusvalor/plusvalía.

      En fin, dice usted (casi como si estuviera por entender lo que estoy diciéndole): “Precisamente porque no emplea más tiempo de trabajo excedente es que Marx dice que en EL MISMO TIEMPO DE TRABAJO GENERA MÁS VALOR que el resto de la rama”. Pero la definición del valor tiene dos polos conceptuales y materiales entrelazados: el tiempo de trabajo y la necesidad social. Si el primero enfatiza el aspecto productivo, el segundo lo hace con el aspecto consuntivo, con la demanda. Bien, es la divergencia entre uno y otro polo del concepto de valor (y del valor mismo) la causa de la renta extraordinaria, pero la clave no reside en el primero sino en el segundo: Es el segundo polo, el de la demanda social, el que hace que, bajo las condiciones abundantemente mencionadas, el primero -el tiempo de trabajo- se comporte “como si” hubiera incrementado su segmento excedente, no remunerado.

      Que a usted esto le parezca simplemente una retorcedura de los conceptos, a mi juicio es muestra de su dificultad para entender el argumento.

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      Vico

      14/09/2013 at 11:27

    • Usted afirma: “Admite usted que “en ningún lugar afirma Marx […] que el trabajador emplee más tiempo de trabajo excedente para generar esa plusvalía extraordinaria”. “Admite”, como si en algún lugar hubiera afirmado que la plusvalía extraordinaria surge del hecho de que el trabajador emplea más tiempo excedente. ¿Es broma, o simplemente trata de confundir?

      Luego va al punto que demuestra que no entiende el argumento central de Marx. “Pero a usted no le “hace ruido” que precisamente, el trabajo excedente sea la sustancia, la materia, del plusvalor, de la plusvalía. Cómo puede crecer esta última, en sentido estricto (no un “como si”), sin que aumente efectivamente su sustancia o su materia, es algo que parece no haberle preocupado, como no parece haberle preocupado la inconsistencia de su argumento con la definición básica del concepto de plusvalor/plusvalía”.
      Efectivamente, el quid de la cuestión es responder a estas preguntas: ¿Cómo puede ser que en las mismas 8 horas de trabajo el obrero que emplea una tecnología superior genere más valor que el obrero que trabaja con la tecnología promedio? ¿Cómo puede suceder que genera más valor, sin que trabaje más horas? ¿De dónde surge esa plusvalía excedente si “la sustancia”, o “materia”, no es mayor?
      La propia formulación de la pregunta pone en evidencia que sigue considerando “la sustancia”, o “materia”, el tiempo de trabajo, en sentido puramente físico, como “las bolitas”. La sustancia, o contenido del valor, siempre es sustancia social. El valor es una categoría social, y por lo tanto, relativo. Es POR ESTA RAZÓN que el trabajo aplicado con tecnología relativa superior genera MAS VALOR en el MISMO TIEMPO. Por este motivo Marx habla de trabajo potenciado. Es “potenciado” porque genera más valor por unidad de tiempo.

      Luego, dado que no puede responder el argumento del trabajo potenciado de Marx, hace jugar la demanda. ¿Qué tiene que ver aquí? Vaya uno a saber. Por supuesto, un aumento de la demanda de los bienes de alguna rama puede generar un aumento de la tasa de ganancia promedio de esa rama. Pero esto no tiene nada que ver con la discusión sobre plusvalías extraordinarias, que es el tema que nos ocupa. Por eso, Marx trata esa cuestión recién en el tomo 3 de El Capital. En el capítulo 10 del tomo 1, cuando explica el surgimiento de la plusvalía extraordinaria, la demanda está presupuesta. Lo mismo sucede, por supuesto, en el argumento de Mandel, Shaikh o Carchedi. Esto es elemental. Naturalmente, es una obviedad decir que si no hay demanda para el producto, no hay plusvalía extraordinaria. Pero no es esto lo que se discute. ¿Por qué no intenta comprender de qué va el asunto?

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      rolandoastarita

      14/09/2013 at 12:19

    • Su argumento es circular: el trabajo aplicado a una tecnología innovadora es potenciado porque produce mayor valor por unidad de tiempo, y produce más valor por unidad de tiempo porque es potenciado. No entiendo cómo no se da cuenta de por qué este modo de argumentar resulta tan poco convincente.
      Y como es circular, sigue sin explicar cómo se produce un mayor plusvalor cuando no ha aumentado la cantidad de trabajo no remunerado.
      Yo vengo dando una explicación (que es la misma que da Marx) sin que usted le haya prestado la menor atención: El incremento RELATIVO de la productividad por mejora tecnológica (condición necesaria) sólo da lugar a una renta extraordinaria cuando, por su carácter aislado o minoritario, posibilita una disminución de la participación del capital en el precio total de la mercancía (siendo esta última la causa directa de la renta extraordinaria). La disminución transitoria de la participación del capital en el precio (la disminución del correspondiente “costo”) es la que, retomando la analogía que tan antipática le resulta a usted, permite que una sola bolita en manos del capitalista innovador (ya que siguen siendo diez, y a ningún niño le falta la suya) rinda “como si” fuera dos bolitas. Por supuesto, esto es imposible en términos de bolitas, pero no en términos de valor. No sólo porque, al decir suyo, el valor es de índole social y las bolitas no (yo no afirmaría tan rotundamente esto último) sino porque, a diferencia de la bolita, el plusvalor se define a partir de una diferencia (esto es, de elementos o conceptos que se restan u oponen, en lugar de simplemente agregarse o componerse).
      En fin, que el trabajo sea social desde el vamos (afirmación con la que acuerdo, naturalmente), de ninguna manera es una explicación suficiente (ni convincente). Sociales son la producción de mercancías y la necesidad de mercancías, pero en tanto polos diferentes del concepto de valor, no son sociales de la misma manera sencillamente porque no son la misma cosa.
      Disculpe si lo estoy fatigando, no lo hago con mala intención. En todo caso, por lo que a mí respecta y sea cual sea el argumento correcto, las respectivas posturas me parecen suficientemente expuestas.
      Saludos.

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      Vico

      14/09/2013 at 12:48

    • Usted afirma: “Su argumento es circular: el trabajo aplicado a una tecnología innovadora es potenciado porque produce mayor valor por unidad de tiempo, y produce más valor por unidad de tiempo porque es potenciado”.
      FALSO. En la nota se explica claramente que el trabajo aplicado a una tecnología innovadora es potenciado PORQUE PRODUCE MÁS VALORES DE USO POR UNIDAD DE TIEMPO que el trabajo que utiliza una tecnología promedio. ¿Por qué tiene que tergiversar a tal punto las cosas?

      Luego dice: “Yo vengo dando una explicación (que es la misma que da Marx) sin que usted le haya prestado la menor atención: El incremento RELATIVO de la productividad por mejora tecnológica (condición necesaria) sólo da lugar a una renta extraordinaria cuando, por su carácter aislado o minoritario, posibilita una disminución de la participación del capital en el precio total de la mercancía (siendo esta última la causa directa de la renta extraordinaria)”.

      Así expresado, es incorrecto. La participación de la parte del capital constante en el producto final puede mantenerse, y hay plusvalía extraordinaria, como sucede en el ejemplo de Marx, y en el que presento en la nota. Lo que disminuye, necesariamente, es la parte del capital variable. Pero decir esto es parcial, porque lo que sucede es que disminuye la parte del valor agregado por unidad de producto. No decir esto es no entender el tema. Si por unidad de tiempo de trabajo se genera un valor equivalente a $10, y aumenta la cantidad de valores de uso producidos, el valor agregado por unidad de valor de uso disminuye. Por lo tanto, lógicamente, también disminuye la parte alícuota que corresponde al capital variable. Pero esto es una consecuencia del aumento de la productividad relativa. Esto no se entiende, por supuesto, con su ridículo ejemplo de las bolitas. El valor, insisto, es una propiedad social.
      Por otra parte, acerca de la contradicción trabajo social – privado, voy a escribir una nota.

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      rolandoastarita

      14/09/2013 at 14:33

    • El “doble fondo” de su argumento reside en la expresión “aumento de la productividad RELATIVA” o, más exactamente, en el alcance que da usted a la última palabra de la fórmula.
      Como venimos discutiendo, el carácter potenciado del trabajo se explicaría, según usted, por el aumento de la productividad relativa. Y la relatividad del aumento de la productividad, según usted la entiende, hablaría no sólo de una relación con el grado de productividad que existía previamente en la empresa innovadora sino -y sobre todo- habla de una relación con el nivel de productividad predominante en la rama. OK.
      Así, su explicación de la renta extraordinaria no remite sin más a la potenciación del trabajo por vía de innovación tecnológica, sino que remite a la relación entre la potenciación de un trabajo particular y ¡la des-potenciación del trabajo aplicado en el resto de la rama! O sea que remite a la potenciación del trabajo tanto como a su contrario: la des-potenciación del trabajo.
      En otros términos, la potenciación de la que usted habla no es inmanente al proceso de trabajo que existe en la empresa que aplica tecnología innovadora, no está referido exclusivamente a ese trabajo (el efectivamente “potenciado”), sino que está referido a una relación que a su vez remite, como fundamento, a la norma social según la cual es estimada la necesidad del tiempo de trabajo, norma que comienza a rezagarse en relación con el tiempo de trabajo efectivo aplicado en la rama del caso.
      De este modo, su concepto de “aumento de la productividad relativa” sólo explica la renta extraordinaria de origen tecnológico si, como fundamento, remite a su vez a la mencionada norma social y su retraso, retraso que supone una diferencia entre el tiempo de trabajo efectivo y el tiempo de trabajo socialmente estimado y que será explotada de modo oportunista por el capitalista innovador, al hacer posible de modo transitorio una menor participación del capital en la formación del precio de sus mercancías.
      Conclusión: En la medida en que el trabajo potenciado explica algo, lo hace asumiendo un contenido que no remite simplemente al ahorro mismo de tiempo de trabajo (al incremento de la productividad de un trabajo particular), sino que remite a la norma social vigente para la estimación del tiempo de trabajo necesario, norma que opera por el lado de la demanda (y no del proceso de producción que es donde se aplica efectivamente la tecnología que aumenta la productividad del trabajo).

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      Vico

      14/09/2013 at 16:59

    • Bien, costó trabajo, pero por fin veo que entendió el asunto. El trabajo es potenciado porque es de mayor productividad en relación al promedio imperante en la rama. Es lo que dice la nota, y por eso no hace falta postular transferencia de plusvalía.

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      rolandoastarita

      14/09/2013 at 17:58

    • Creo que debería respondr sobre un ítem más.
      Dice usted que, tal como yo lo he expresado, es incorrecto mi argumento de que “el incremento RELATIVO de la productividad por mejora tecnológica sólo da lugar a una renta extraordinaria cuando, por su carácter aislado o minoritario, posibilita una disminución de la participación del capital en el precio total de la mercancía (siendo esta última la causa directa de la renta extraordinaria)”. Y explica que “la participación de la parte del capital constante en el producto final puede mantenerse, y hay plusvalía extraordinaria, como sucede en el ejemplo de Marx, y en el que presento en la nota. Lo que disminuye, necesariamente, es la parte del capital variable.”
      En realidad, así como lo expresé en mis últimas intervenciones (entre ellas la que citó usted) el argumento es correcto, ya que cambié la formulación inicial que hablaba de la participación del capital constante en el precio por otra que habla de la participación del capital (incluido el variable, por supuesto) en dicho precio.

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      Vico

      14/09/2013 at 17:22

  15. PD: El colmo de la contradicción es pretender explicar la renta extraordinaria por la mayor productividad de un trabajo particular y, al mismo tiempo, explicarla en base al concepto de trabajo social, de tiempo de trabajo socialmente necesario. Por un lado, el fundamento de la explicación de la renta tecnológica sería el trabajo individual potenciado, y por otro lado (de la misma explicación) el fundamento sería el carácter social de la valoración de tiempo de trabajo necesario, norma que por ser social no se vería afectada por la particular “potencia” del trabajo efectivamente erogado en la empresa individual que aplica tecnología avanzada.

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    Vico

    13/09/2013 at 23:22

    • Con esto me termina de confirmar que no entiende lo más elemental de la teoría del valor de Marx. ¿De dónde cree usted que proviene la contradicción entre valor y valor de uso? ¿Entre trabajo concreto y abstracto? ¿Entre dinero y mercancía? La contradicción entre la forma privada de la producción, en la sociedad basada en la propiedad privada de los medios de producción, y el carácter social del trabajo, está en la base de TODA la teoría de Marx. Precisamente la plusvalía extraordinaria se puede entender si se ha captado esta cuestión. Específicamente, si se entiende que existen diferencias entre las productividades individuales y la productividad social promedio.

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      rolandoastarita

      14/09/2013 at 09:29

    • Es así Vico. Y eso es lo que está mal en Marx, aunque Rolando insista e insista, e insista -y también se haga el “distraído” diciendo que ” no entiende ni J” (en realidad no quiere entender, creo que puede)-. Es duro no poder asumirlo a esta altura de la vida. Saludos!

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      Willi Munzenberg

      14/09/2013 at 11:07

    • No “está mal en Marx”. No pierda de vista que mi discusión se desarrolla enteramente dentro de la teoría marxista del valor (aunque Astarita me acuse de no comprenderla ni un poquito). Usted ve como una contradicción o una inconsistencia teórica de Marx (porque no comprende su manera de construir los conceptos, y el particular vínculo que postula entre esencia y fenómeno) lo que es una tensión interna de los conceptos básicos marxistas. Alguna vez señalé que esta manera de construir conceptos en ciencia social ni es una inconsistencia ni se restringe a Marx. Al menos en mi especialidad hay casos muy conocidos de ello, por ejemplo: las llamadas “antinomias saussurianas”, la teoría de los actos de habla indirectos o la teoría griceana del signo no-natural. En mi opinión, Astarita recae en una apreciación unilateral de algunos conceptos marxistas, probablemente por haberse comprometido demasiado con su especialidad de economista.

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      Vico

      14/09/2013 at 11:45

  16. He ahí el punto, la relación entre esencia y apariencia. Algunos se quedan trabajando sobre el segundo nivel, lo aparente, el fenómeno en sí, y otros, creen aproximar más acabadamente el fenómeno intentando bucear las esencias. Pero no se advierte que el buceo esencial con el cual se intenta poner luz, no es otra cosa que una construcción conceptual desde lo aparente. Por eso no se puede captar la contradicción, por caso, de la influencia del tiempo en una tasa promedial compuesta por múltiples momentos, en una permanente oscilación dinámica, la cual en forma constante pone en tensión relativa, algunos resultados que, en apariencia, pueden ser considerados definitorios. La plusvalía ES SOLO EN APARIENCIA TAL COSA, pero en esencia no es tal, sino parte de un proceso más amplio que la contrarresta. Digamos, cuando desde lo promedial argumentan sobre el “plusvalor relativo”, no hacen más que quedar entrampados en una apariencia. La plusvalía es otro nivel de las apariencias. Espero, se haya captado la cosa. SALUDOS!

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    Willi Munzenberg

    14/09/2013 at 15:19

    • Si se capto la cosa: Usted no tiene idea sobre lo que escribe. Esa es LA cosa.

      Saludos.

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      Gerardo Daniel

      14/09/2013 at 21:13

    • cuando leo cosas como estas, pienso: que injustos fuimos con Ravier y Cachanasky…. ya se los extraña…

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      Roberto

      15/09/2013 at 00:34

  17. Rolando, estos tipos lo único que quieren es molestar. Es claro que cualquier persona sensata para estas alturas de intercambio habría citado algún libro para ayudarse a entender. Pero lo único que buscan es molestar. No soy de participar en Comentarios, pero vengo leyéndolo hace tres años ya y conozco un poco como se mueven los que quieren venir a “debatir”… es mejor dejarlos que hablen solos.

    Como mis intervenciones son pocas, quiero decirle que su trabajo es muy bueno y me ha servido mucho. Tuve la suerte de ir a verlo en mayo de 2012 cuando habló en la UBA sobre la tendencia decreciente de la cuota de ganancia en Marx.

    Saludos!

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    JUAN

    14/09/2013 at 20:34

    • Juan, hasta cierto punto acuerdo. Pienso que igual hay una punto de diferencia importante entre los comentaristas tipo Willi, que son simples troles que no aportan nada y Vico. Yo he tenido mis cruces con este ultimo, y me parece que esta bastante equivocado y ha veces resulta medio insoportable, pero de una forma u otra sus intervenciones han aportado. Por lo menos para mi.

      Saludos.

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      Gerardo Daniel

      14/09/2013 at 21:20

    • Tardé en responder porque estuve con mucho trabajo, y se me fue pasando. Observe que en calidad y cantidad de barbaridades teóricas, algunos marxistas también sacan el primer premio. Por eso, muchas respuestas están dirigidas en realidad a un público más amplio, que sigue estos debates.

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      rolandoastarita

      15/09/2013 at 23:19

  18. Era predecible, finalmente, la catarata de respuestas del tenor de las últimas. Bueno, no se si incorporarán este, mi definitivo y último mensaje, pero debo decirlo; ustedes, señores, son patéticos…

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    Willi Munzenberg

    15/09/2013 at 11:43

    • Willi, le faltó mandar

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      Ezequiel

      15/09/2013 at 12:13

    • Bueno no va a comentar más, ¡Gran perdida para el blog!
      Es interesante en este momento remarcar como cierre de varios meses de “participación” de Willi, que no argumento practicamente nada, y cuando lo hizo simpremente se dejo a si mismo en el lugar de ignorante. Solo supo trolear y hacer perder el tiempo a los que leemos.
      Ahora por supuesto llego la hora de hacerse la victima, como siempre terminan haciendo este tipo de personas.

      Saludos.

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      Gerardo Daniel

      15/09/2013 at 23:33

  19. Compañero Rolando. Me parece muy importante que haya vuelto en esta nota al fundamento de su crítica a la hipótesis de ‘transferencia’ como explicación de las plusvalías extraordinarias. Volví a leer la nota sobre intercambio desigual y las observaciones que acercó a mis comentarios de entonces. Si bien
    estoy de acuerdo con el planteo crítico que formula, me siguen quedando algunas dudas, o mejor dicho, imprecisiones, después de leer, espero con la suficiente atención y paciencia, la actual polémica. Si partimos de descartar la posibilidad de transferencia (hablamos aquí de transferencia en los límites de una rama de la producción, no del fenómeno de perecuación de la tasa de ganancia vía precios de producción entre ramas distintas) no podemos concluir otra cosa que la plusvalía extra con que se benefician los capitales más productivos es originada por los trabajadores de estas empresas y no de otras. Como le decía en la nota sobre ‘intercambio …’ no veo manera de que esto responda a otra causa que el abaratamiento circunstancial de los trabajadores de la empresa innovadora, cuyo costo por pieza o unidad de mercancía producida se reduce, determinando una expansión transitoria y localizada de la plusvalía relativa, que a medida se extienda o afecte a ramas productoras puede terminar devaluando la fuerza de trabajo en todo el sistema. El proceso de formación de la plusvalía extraordinaria (que usted, creo acertadamente, denominó una forma de transición al aumento de la plusvalía relativa) es relativamente sencillo si se lo visualiza desde una óptica práctica: El capital que ha incorporado tecnología más productiva (más unidades de valores de uso producidas en la unidad de tiempo) está en condiciones de lanzar al mercado, en tanto la demanda solvente se lo permita, un mayor volumen de mercancías, lo que permitirá ampliar el monto de sus ganancias con menores costos (partiendo del supuesto de que la tecnología -con el correspondiente aumento de inversión en capital fijo- se asumirá en razón de que desplazará más costo variable que el que insume su amortización). Pero si el mercado está relativamente saturado o el capitalista en cuestión, persiguiendo la maximización del beneficio, ansía avanzar sobre la cuota de sus competidores, lo más probable es que baje el precio contando con el handicap que le proporciona su mayor productividad, por lo que aún ganará con la rebaja, dado que, en igualdad de calidades el precio más bajo se impone inevitablemente en el mercado. Si los competidores no quieren verse desplazados definitivamente, se verán forzados a adoptar también la misma tecnología, proceso que que presionará el precio a la baja y extinguirá la plusvalía extraordinaria, estableciéndose un nuevo estandar de tiempo de trabajo necesario. Si la plusvalía extra, no proviene, como es lógico presuponer, del mercado, ni de algún fenómeno de transferencia desde las empresas modales o por debajo, no hay otra explicación posible que no sea un fenómeno parcial de aumento en la plusvalía relativa que beneficia al innovador a despecho de sus competidores. Si las mercancías tienen un valor y precio efectivo determinado por el tiempo de trabajo necesario imperante en la rama, la multiplicación de mercancías producidas en la unidad de tiempo implicará una amplificación del valor producido. No podría haber más mercancías sin que estas fuesen portadoras de un valor equivalente al promedio, con lo cual, aumentando, o manteniéndose inalterado el valor total, la expensa respecto de los competidores, solo podría involucrar la cuota de mercado. La empresa avanzada realizará más valor. Pero no podría realizarlo sin antes haberlo producido. En tanto produzca más valores de uso en la unidad de tiempo, producirá más valor, al ahorrar el tiempo de trabajo insumido en su producción, dado que, su hora de trabajo se comportará como una fracción de la hora de trabajo promedio, aunque, generando el mismo valor. Igual valor en menos tiempo. Más valor en el mismo tiempo. Lógicamente innegable. ¿Que puede haber inducido que pensadores de semejante fuste permanezcan tanto tiempo en un error tan pertinaz? Si bien solo podemos especular, me da la impresión que, como usted afirma, puede subyacer una defectuosa interpretación de lo que es tiempo de trabajo necesario, pero también aferrar este tiempo al estricto promedio, obviando las desviaciones en más o en menos como intrascendentes a los efectos del valor fijado por las modales, pero significativo a la hora del valor y plusvalor realizado, siempre y cuando la demanda sea suficiente para absorber la producción aumentada o los innovadores bajen sus precios y acaparen el terreno de los competidores. La ‘transferencia’ no sería de plusvalía que se origina aquí y por la ‘máquina de Tesla’ aparece allá, sino de fracciones de mercado e indirectamente, de valor y plusvalor realizado. Posiblemente allí resida el quid pro quo. Ante dos mercancías de igual calidad y precio el mercado será ciego a cuanto es más ‘valiosa’ una que otra. Esta situación solo se hará evidente cuando el precio de una baja. ¿Y por que baja? Por que se ha insumido menos tiempo social en su producción individual. Pero en términos totales el valor solo aumentaría si aumenta la masa de mercancías producidas y vendidas. Más valor total en más mercancías, cada una de las cuales baja su valor y precio. ¿Y que pasa con la plusvalía? Si se realiza el valor de más mercancías, aumentan las ganancias de la empresa. Más se vende, más se gana. Pero para vender más, hay que hacerlo más barato que el resto y no hay forma de ganar más cuando se vende más barato que rendir mejor la potencia productiva de la fuerza de trabajo, lo que equivale a explotarla más, bajar su costo, ampliando el trabajo excedente. Finalmente, creo que esto es posible y demostrable sin apelar a la transferencia.

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    AP

    21/09/2013 at 00:23

  20. Sigo reflexionando sobre el punto. Siempre partiendo del hecho que el plusvalor ‘extra’ se origina en la empresa innovadora, supongamos que esta, por las razones que fuera, lanza al mercado la misma cantidad que antes, de paso despide algunos trabajadores que son reemplazados por la máquina y aumenta la tasa de explotación de los que permanecen. No hay más valor total creado (si lo hay por unidad de tiempo-trabajo potenciado-) ¿Estaríamos autorizados a definir a esta plusvalía como una forma ‘embrionaria’ de plusvalía relativa? ¿Es correcto lo que digo o hay alguna confusión esencial? Hay autores que definen a la PE como una forma de plusvalía relativa. ¿Es así o la estoy embocando afuera del tarro?
    Otra cosa. Muy buena la exposición de citas de los manuscritos. Había leído la primera hace un toco y no la podía encontrar. Es muy explícita acerca de como el TP se comporta como múltiplo de la hora promedial. Por último. ¿Tiene alguna hipótesis acerca de que puede haber inducido a la confusión tradicional? ¿Implicancias político programáticas? Podría entenderlo en el caso de Mandel, pero no lo creo en casos como el de Shaik o Carchedi.
    Saludos

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    AP

    22/09/2013 at 11:44

    • Si una empresa lanza al mercado la misma cantidad de mercancías con menos trabajadores, estamos ante una simple variante del ejemplo de la nota. Para verlo, supongamos que en el caso de la nota, la empresa innovadora duplica la productividad, pero decide lanzar al mercado la misma cantidad de mercancías que antes, por lo cual despide a la mitad de los trabajadores. El costo para el capitalista por unidad de producto será de nuevo 11,5 y podrá realizar una plusvalía extraordinaria.
      Acerca de por qué se cayó en el error de sostener que las empresas atrasadas transfieren plusvalías a las tecnológicamente adelantadas, no lo tengo claro. A veces tiendo a pensar que a fin de mantener la tesis de la explotación de la explotación de los países atrasados por parte de los adelantados. Al respecto, me quedó grabada la respuesta que me dio un defensor de esa tesis, cuando la cuestioné hace algunos años (con los mismos argumentos que los presentados en la nota). Me respondió: “tené cuidado, que vas a terminar cuestionando la tesis del intercambio desigual”. Parecía un tema tabú. Hasta ahora, es lo único que se me ocurre.

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      rolandoastarita

      22/09/2013 at 16:53

  21. Me olvidaba. Tengo un trabajo muy interesante de Carchedi sobre las limitaciones e inquietudes matemáticas de Marx (Engels se asesoraba con lo mejorcito de su época) Es sugestivo como el genio de Tréveris se obsesionaba por encontrar una razón lógico matemática que permitiera explicar la caída en la TG. Si no lo leyó, después lo busco y se lo mando.

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    AP

    22/09/2013 at 11:50

    • No conozco ese trabajo.

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      rolandoastarita

      22/09/2013 at 16:53

    • Como se titula el trabajo de Carchedi?

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      Agustin

      23/09/2013 at 10:54

    • Perdone Rolando que le responda aquí a Agustín, dado que recién veo su post. En la semana busco el archivo y, si no es molestia publico el nombre.
      Saludos

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      AP

      26/09/2013 at 11:06

  22. Hola, ante todo muy buena la nota, una pregunta, como ud menciona, Marx afirma, en el parágrafo sobre el concepto de plusvalor relativo, que “El trabajo cuya fuerza productiva es excepcional opera como trabajo potenciado, esto es, en lapsos iguales genera valores superiores a los que produce el trabajo social medio del mismo tipo.”, en este caso habría que precisar que se produce una cantidad mayor de valores de uso, pero la cantidad de valor nuevo que se produce es la misma que con la tecnología anterior en los mismos lapsos de tiempo, si suponíamos, siguiendo el ej del parágrafo, que en 12 h de trabajo se producian 12 piezas y 6 chelines de valor, ahora se producen 24 piezas, en las que se reparten esos mismos chelines: “A pesar de la fuerza productiva duplicada, la jornada laboral sólo genera, como siempre, un valor nuevo de 6 chelines, pero éste se reparte ahora en el doble de productos.” Como siempre el valor agregado se mide con respecto a la cantidad de tiempo socialmente necesario, con respecto a su duración. Con la nueva teconología se reduce el valor individual de la mercancía, siguiendo su ej. si ahora se produce en media hora, y se mantienen constantes las demás condiciones, el valor que se agrega sería la mitad, por eso el 1,5 v + 1,5 s, que es lo mismo que decir que en una hora se producen dos mercancías, en estas dos mercancías, el valor agregado de 6 se repartiría igualmente en 1,5 v + 1, 5 s en cada una de ellas. Vemos que el valor es el mismo, como menciona Marx en la oración citada más arriba “…pero éste se reparte ahora en el doble de productos”. Mi duda, entre otras, es como queda expresado ese plusvalor extraordinario que se genera, en su ejemplo, si se vende a 15, quedaría 10c + 1,5 v + 3,5 s ?? en este caso hay un cambio en la relación entre capital variable y plusvalor, de vuelta siguiendo a Marx “Con todo, aun en este caso la producción incrementada de plusvalor se origina en la reducción del tiempo de trabajo necesario y en la consiguiente prolongación del plustrabajo.” Hay un cambio en la tasa de explotación por lo tanto?
    Por otra parte, creo q convendría aclarar porq el capitalista tiene que vender a 15 cuando podría vender a 16 y obtener el doble de ganancia con respecto al valor social. Marx menciona, “Pero, por otra parte, la jornada laboral de 12 horas se representa ahora en 24 piezas de la mercancía, en vez de las 12 de antes. Por consiguiente, para vender el producto de una jornada laboral necesitará una demanda duplicada, o sea un mercado doblemente grande. Si las otras condiciones se mantienen incambiadas, sus mercancías sólo conquistarán un mercado más amplio si reducen sus precios.” Entonces el capitalista va a seguir produciendo durante las mismas horas que antes, de esta forma va a duplicar el número de mercancías, para poder vender esta producción incrementada deberá bajar su precio, a pesar de lo cual podrá apropiarse de aquél plusvalor extraordinario.
    Para este caso no importa si las mercancías abaratadas entran o no en los medios de subsistencia no?
    Creo que lo que más me confundía a mí son esas dos oraciones de Marx separadas por pocas líneas en las que se menciona que se produce la misma cantidad de valor, y en la otra que se produce más valor, pero como ud dijo en un comentario, no se produce más valor sino que se producen más valores de uso.

    PD: perdón por no citar las frases pero no tengo El Capital a mano, pero son las primeras páginas de la sección Concepto de plusvalor relativo, mas o menos entre las páginas 386-387 de la edición de Siglo XXI

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    Guille

    30/09/2013 at 11:49

    • Brevemente: al realizarse el cambio tecnológico en la empresa individual, habría un “valor individual” de 13 (1,5 se plusvalía). Pero Marx explica que en realidad el valor individual no existe, siempre es social. Este último está dado por el promedio social (Marx de hecho utiliza en lugar de promedio, el modal).
      Segundo, si se vende a 15, la plusvalía pasa a ser 3,5, efectivamente, y por lo tanto aumenta la tasa de plusvalía. Por eso Marx habla de plusvalía extraordinaria. Por eso también, al discutir las tendencias contrarrestantes de la caída de la tasa de ganancia, incluye la generación de plusvalías extraordinarias.
      Tercero, entre el “valor individual” de 13 y el valor que impera en el mercado existe una franja de indeterminación. Marx supone que el capitalista innovador inicia una guerra de precios porque está obligado a aumentar sus ventas (duplicó la producción). Si pudiera vender en 16 toda su producción, realizaría una plusvalía extraordinaria de 4,5. No se altera por esto el problema. En cualquier caso, las ganancias extraordinarias de este capitalista empujaría al resto de la rama al cambio tecnológico, y a la guerra de precios.
      Cuarto, si las mercancías que bajan de valor entran, directa o indirectamente en la canasta salarial, da lugar al aumento de la plusvalía relativa.
      Quinto, cuando se generaliza la nueva tecnología, se produce el mismo valor que antes (suponiendo que sigan las mismas empresas) y cada mercancía redujo su valor individual.

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      rolandoastarita

      30/09/2013 at 11:59

  23. (Ley)“Primera: la jornada de trabajo de magnitud dada se representa siempre en el mismo producto de valor, por más que varíe la productividad del trabajo, y con ella [631] masa de productos y por tanto el precio de la mercancia singular.”(El capital Capitulo XV, Cambio de magnitudes en el precio de la fuerza de trabajo y en el plusvalor)

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    robertoviera1

    18/10/2013 at 23:28

    • Argumentos “a favor” de la interpretación de Rolando:
      1. A diferencia de Ricardo para quien el tiempo de trabajo invertido era resultado de los tiempos individuales invertidos, Marx da un giro radical, colocando un concepto NUEVO, como es el Tiempo de Trabajo Socialmente Necesario. Este NO es el promedio (ni entendido como tendencia), tal es así que cuando en una rama la mayoría abrumadora de productos resulta de pocas empresas, sería la moda y no la media la que “reflejaría” más nítidamente la idea. Pero los conceptos estadísticos no tienen nada que ver en la categoría TTSN. El valor es una relación social y NO existe de manera individual, no obstante en algunos casos Marx la utilice de manera figurada. Sí existe tiempo individual, pero éste resulta ser desperdiciado o mejor aprovechado SOLO después de que las mercancías producidas llegan al mercado y se enfrentan al resto. Sólo después, a posteriori, surge el valor, no puede haber valor sin la relación social de por medio!

      2. La transferencia de valor sólo puede darse si se intercambian mercancías, porque la relación entre personas se da fetichizada o mediada por las cosas. Al interior de una misma rama -que es donde se forma el TTSN- no hay intercambio de mercancías. ¿Cómo podría entonces transferirse valor? Si se sostiene el argumento de la transferencia de valor al interior de cada rama habría que considerar el valor como algo ideal, como un “espíritu” generado NO por las relaciones sociales, sino por cada productor individual! Transferencias de valor sólo se dan entre ramas diferentes porque estas sí intercambian mercancías. Transferencias de valor son la base de la formación de la tasa media de ganancia.

      3. Marx es claro en que el plusvalor extraordinario o la renta del suelo (hay frases sobre ambos aspectos semejantes) son “potenciación” de valor. Véase Teorías de la Plusvalía (Ed. Cartago tomo II, por pags 80). Nunca habla Marx de transferencia de valor en estos casos! Además, cuando Marx compara el pv extraordinario y la renta diferencial dice claramente que mientras que el primero (pv ext.) surge de empresas que MEJORAN su productividad, en la renta (puede surgir -no siempre) del avance sobre suelos MENOS fértiles (o por causa de empeoramiento de la productividad). Si el origen de valor de la pv ext. fuesen la transferencia de valor, lo mismo podría haber pv extraordinario como resultado de la incorporacion de empresas menos productivas; pero este no sólo no es el ejemplo que Marx pone, sino que EXPLICITAMENTE lo coloca como posibilidad exclusiva de la renta diferencial! Si en una rama industrial por razones de mayor demanda aumetan los precios y se incorporan empresas menos productivas, no necesariamente se “corrije” el TTSN o el valor “medio”, aquí hay simplemente un desface entre valor y precio, y esto NO podría ser permanente por la simple razón de que el aumento de la productividad del trabajo es intrínseco a la competencia. POr esto Marx NUNCA supone que un aumento de empresas menos productivas pueda generar plusvalor extraordinario en las más productivas! -que sería lo correcto si se piensa que lo que ganan unos es porque lo pierden otros-.

      4. Aunque no es un argumento teórico, lo siguiente da que pensar: Si toda la Renta Diferencial fuese transferencia de valor, y dadas las tremendas diferencias en la productividad del trabajo entre campesinos y empresas capitalistas (que puede llegar a más de 20 veces como cualquiera que trabaja en cuestiones agropecuarias conoce), y si esta transferencia de valor proviene de la industria, entonces resulta que la tasa media de ganancia bajaría a la velocidad del aumento de la renta. No sería exactamente la tasa media de ganancia la que bajaría, pero sí la tasa global de ganancia, que por su vez, llevaría a la disminución de la tasa media. “Puede que sí, puede que no…. pero resulta difícil de tragar”.

      Argumentos “en contra” de la interpretación de Rolando:
      1. Si el plusvalor extraordinario o la renta diferencial (en este caso es lo mismo) NO proviene de transferencias de valor de empresas menos productivas, entonces sucede que se estaría en la misma situación cuando una empresa es monopólica. En este caso no habría transferencia de valor, pero entonces se borra la diferencia entre valor y precio!

      Creo que esta discusión teórica la tuvo el mismo Marx. La forma que utilizó, para “salvar” el problema, fue la de contraponer permanentemente el “interés de la sociedad como un todo” a la lógica capitalista. Así introdujo conceptos como “falso valor social” para referirse a la renta diferencial, donde la sociedad “como un todo” paga demás -de lo que debería pagar si los productos se vendieran directamente por los valores medios, NO que REALMENTE demás. En este caso de la renta diferencial Marx considera que toda la sociedad se ve castigada por las relaciones capitalistas en la agricultura. En el caso del pv. extraordinario introduce el concepto de “potenciación de valor”, y aquí son SOLO los productores menos productivos de esa rama los que se ven castigados por la manera como surge el valor en las explotaciones industriales.

      El problema se le presentó a Marx cuando alude, de pasada, a la renta de monopolio, como establecida exclusivamente a nivel de la oferta y la demanda. Aquí da a entender que el precio de monopolio NO refleja el valor de la mercancía; sino sólo una desviación del precio sobre el valor. Pero si es precio de monopolio esa desviación es permanente! ¿Se trata aquí de transferencia de valor? La respuesta a esta pregunta está íntimamente ligada, creo, a toda la discusión de este blog.

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      Guillermo

      14/09/2014 at 10:03

    • Acerca de la pregunta con que se cierra el comentario, sostengo que en el caso del monopolio sí hay transferencia de valor. Esa transferencia se impone por poder de mercado.
      Trato la cuestión en las notas sobre monopolio, pero aquí presento una demostración lógica muy sencilla. Los problemas centrales de generación de valor se pueden visualizar muy bien con un esquema de productores simples de mercancías.

      Supongamos que en una economía hay 6 tipos diferentes de productores, desde A a F, que producen los bienes U a Z. En cada bien se emplean 10 horas de trabajo. Si hay libre competencia, los bienes se intercambian en proporción 1:1; no hay, naturalmente, transferencia de valor alguna. El valor producido por cada productor se realiza en el mercado.
      Ahora supongamos que, por alguna razón, A, que produce el bien U, tiene un poder de monopolio, esto es, puede imponer un precio superior, equivalente a 11 horas de tiempo de trabajo. O sea, trabaja 10 horas pero se apropia de 11 horas en cada intercambio intercambio de U por V, W, X, Y o Z.
      Este plus de valor solo puede ser apropiado por A si los 5 productores restantes, de B a F, venden sus mercancías por el equivalente a 9 horas de trabajo. La relación de intercambio entre U y cada uno de los otros productos es ahora 1,22:1.
      Hay por lo tanto una transferencia de valor de los productores B, C, … F al productor A. Cada uno de ellos genera 10 horas de valor, pero se apropia solo de 9. Lógicamente, el asunto no cambia cuando introducimos el capital y el trabajo asalariado.

      El ejemplo sirve también para ilustrar una afirmación que hice en alguna de las notas: no puede haber ganancias monopólicas si se sostiene que todas las ramas de la economía están dominadas por los monopolios. A no ser que se quiera decir que las ganancias “monopólicas” provienen de las pequeñas empresas de cada rama; lo cual sería contradictorio con la afirmación de que las ramas están dominadas por las grandes empresas.

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      rolandoastarita

      14/09/2014 at 10:44

  24. Hace poco volví a leer ‘Recientes debates teórico sobre Márx en el mundo anglosajón’ de G. Carchedi, donde toca tres problemas básicos, el de la transformación, el de la LTDTG y el de si solo el trabajo es fuente de valor. En el primer apartado, presenta el siguiente ejemplo que resume la matriz interpretativa basada en las transferencias de valor: Supone dos capitales en una A y B y un monopolio C en otra. Los dos primeros tienen una composición de 60-40 (CyV) y 40 de pv en ambos casos, siendo el output de 140 mercancías para cada uno. En el segundo sector la composición es de 120-80-80, con un output equivalente a 280, es decir, equivalente a la suma del primer sector. Luego equipara la unidad de valor a la unidad de mercancía. La tasa de ganancia media de todo el sistema es del 40%. A partir de allí, introduce el cambio tecnológico en A. La composición se modifica a 80-20. De allí concluye que el pv es20. No obstante, el output aumenta (arbitrariamente) de 140 a 180. Lo demás permanece inalterado. La tasa de ganancia media baja al 35%. Dado que el mayor output se vende al precio unitario imperante es 320/260, es decir: 0,8125. A cuentas hechas A realiza 146,25 y gana 26,25 y B realiza 113,75 y pierde 26,25. Pero A también obtiene transferencia de C. Dado que 260 mercancías deben intercambiarse por 320, el precio se ajustará de modo tal que 20 sean cedidos a A y B. A produce 180 de 320, el 56,25 de 20 es 11,25 que resulta apropiado. B produce el 43,75 de 20 y se apropia 8,75. De este modo el plusvalor total apropiado por A es 77,5, el de B es 22,5 y el de C es 60. O sea, el capital tecnológicamente adelantado gana a expensas de B y C.
    Esta es la forma en que hace cerrar los números partiendo de la base que el capital más adelantado produce menos valor por emplear menos trabajo y con eso pretende convalidar que los adelantos solo conservan y redistribuyen la plusvalía del sistema ( y de paso no puede subir en acuerdo con la LTDTG) y solo el trabajo humano es productor de valor.
    Por lo que se ve,- en el enfoque de Mandel- Carchedi, ahorrar trabajo o emplearlo más efectivamente, no generaría más valor, lo que contradice la lógica más elemental. La transferencia parecería más un artificio matemático que algo racionalmente consistente.
    No se si leíste este trabajo. Si no es así lo traduzco y te lo envío.

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    AP

    14/09/2014 at 14:51

  25. Perdón. Donde dice 260 mercancías se intercambiarán por 320, debe decir, 280. Resumí un poco el ejemplo sin las tablas.

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    AP

    14/09/2014 at 14:53

  26. CRÍTICA A LA INTERPRETACIÓN QUE HACE ROLANDO ASTARITA DE LA PLUSVALÍA
    EXTRAORDINARIA. EXPOSICIÓN DE LA TEORÍA MARXISTA DEL VALOR

    http://revistaeconomiacritica.org/sites/default/files/revistas/n18/1_Hernandez-Deytha_RolandoAstarita.pdf

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    • Aprovecho para responder a algunos que me preguntaron si iba a responder esta crítica. El problema es que, en mi opinión, tiene tantos problemas teóricos, que responderla me llevaría muchísimo tiempo. Habría que aclarar cosas elementales (hasta qué es trabajo concreto y abstracto para Marx).
      En estos momentos tengo otras cosas que me tiene ocupado, y considero más importantes. Por ahora, prefiero entonces que la gente lea esta crítica y saque sus propias conclusiones.

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      rolandoastarita

      31/12/2014 at 00:25

  27. Rolo, te dejo un primer esbozo de un artículo que estuve desarrollando en las últimas semanas y creo que te puede interesar. Le faltan pulir cosas obviamente.
    En primer lugar defiendo la concepción de las distintas capacidades de generar valor por hora como aspecto básico de la teoría marxiana del valor con esquemas más o menos “didácticos” ejemplificando distintas situaciones. Si bien buena parte la tenía desarrollada, me movió a acelerarlo un artículo en la última Razón y Revolución en la que un discípulo de Iñigo Carrera dice que dicha concepción del valor, refiriéndose a vos, es contraria a la marxiana, cuando es la suya (Caligaris el autor) la escandalosamente errónea.
    Critico esa concepción ridícula del valor en la que cualquier hora representa siempre el mismo valor y lo que implica en términos de la economía mundial, los tipos de cambio, etc.
    Luego explico el falso valor social de la renta y su relación con la sobrevaluación del tipo de cambio que implica en principio (acá no coincido con tus posiciones)
    Y finalmente critico las estimaciones de Iñigo Carrera hechas en su libro La Formación Económico Social…, diría que son cuanto menos insostenibles.

    Saludos

    https://www.academia.edu/10173455/Maito_Esteban_Ezequiel_-_Valor_capital_industrial_y_renta_del_suelo

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    Esteban Maito

    15/01/2015 at 05:11

  28. En uno de los tantos cuadros queda clara la inconsistencia de aquella concepción del valor, en tanto que trabajando igual cantidad de horas y produciendo diferentes cantidades la única posibilidad de que las horas “particulares” tengan todas el mismo valor es vendiendo todos a su valor unitario particular. Es decir, no hay valor social ni por tanto nada similar a “tiempo de trabajo socialmente necesario”.

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    Esteban Maito

    22/01/2015 at 02:23

    • El tiempo de trabajo socialmente necesario es la magnitud del valor.
      El tiempo de trabajo socialmente necesario es L/Q, donde L es la cantidad total de horas de trabajo y Q es la cantidad total de mercancías.
      Entonces la magnitud del valor (unitario) es v=L/Q.

      El precio-valor (unitario) es p=m*v
      Si m=1, entonces p=v

      Cuando Esteban Maito, asumiendo que m=1, dice que el Valor generado por cada empresa es v*q incurre en un error. La empresa no está “generando” valor, está recibiendo por sus mercancías cierta cantidad de trabajo (o dinero) a cambio de su producto, pero la empresa no está “generando ese valor”.

      Si el valor (unitario) es 2 y la empresa vende 100 unidades Maito diriía que está generando 200 horas de valor. Ahora si el valor permanece constante (en 2) y la empresa, por la razón que sea, vende únicamente 50 unidades entonces Maito diría que está generando 100 horas de valor. Esto significa que para Maito el volumen de venta determina cuánto valor genera cada empresa. Si en ambos casos la empresa usara 50 horas para producir, entonces en el primer caso estaría “generando” 150 horas de la nada y en el segundo caso estaría generando 50 horas de la nada. ¿Cómo una empresa que utiliza 50 horas de trabajo podría generar más horas de valor?

      Para Esteban Maito la relación oferta-demanda afecta la determinación de la magnitud de valor. Si la oferta es mayor a la demanda entonces la magnitud de valor deja de ser L/Q y pasa a ser un “valor individual” (como él lo llama) menor a L/Q, esto es, el TTSN deja de ser la magnitud del valor y ahora es otra cantidad. Igualmente, si la demanda es mayor a la oferta entonces la magnitud del valor ya no es L/Q sino un “valor individual” mayor a L/Q, es decir el TTSN también deja de ser la magnitud del valor. Por esta razón pueden haber menos o más horas de valor que horas de trabajo.

      El TTSN siempre es L/Q. La oferta y la demanda no modifican que el TTSN sea L/Q porque la oferta-demanda no alteran el tiempo de trabajo que se requiere para producir una unidad de producto. Lo que la relación oferta-demanda modifica es el valor de mercado o precio de mercado, es decir la magnitud a la cual se intercambian las mercancías en el mercado. La desviación entre el valor y el valor de mercado (o entre el precio de producción y el precio de mercado) multiplicada por la cantidad de mercancías vendidas es la magnitud de la transferencia de la rama a las otras ramas o de las otras ramas a esta rama.

      Si todas las empresas usando el mismo tiempo de trabajo generan diferentes cantidades de producto, porque tienen diferentes niveles de sus fuerzas productivas, y la oferta es igual a la demanda entonces las mercancías se venden al nivel del TTSN y el precio es igual al valor, entonces cada una recibe v*q.

      Maito quiere saber cuánto valor genera cada unidad de tiempo de trabajo porque considera que a diferente productividad genera diferente valor. Esto no es así. Si una empresa utiliza x horas de trabajo, entonces está generando x horas de valor. Una empresa no “genera” más valor porque es más productiva, sino recibe a cambio de sus x horas de trabajo x+z horas porque es más productiva y esa z se refiere a la transferencia de otras empresas.

      Supongamos que una empresa usa 100 horas de trabajo y obtiene 200 horas de trabajo. Según Maito la empresa trabajó 100 horas de trabajo y generó 200 horas de valor, pero ¿cómo podría generar 200 horas de valor? ¿Cómo convierte 100 horas en 200 horas? Según Maito esto es posible, pero no lo es, es imposible convertir 100 horas en 200 horas. Si una empresa usa 100 horas de trabajo y obtiene 200 horas de trabajo es porque otras empresas transfirieron dichas 100 horas.

      Maito lo ve desde una perspectiva mágica. Para él las horas de trabajo son diferentes a las horas de valor y las horas de trabajo pueden generar más o menos horas de valor según el nivel de productividad. Debido a que se percibe a los conceptos bajo un velo mágico no se observa que estamos hablando de la misma unidad de medida.

      Si el trabajo es la sustancia del valor y la magnitud del valor es el tiempo de trabajo. Estamos diciendo que 1 hora de trabajo es 1 hora de valor, y no podemos transformar 1 hora de trabajo en 1.5 horas de valor porque es más productiva la empresa.

      El 1.5 y demás proporciones de las tablas se refieren a cuántas más mercancías produce la empresa a comparación del promedio, es decir, la empresa 1 produce 1.5 mercancías en el mismo tiempo que el promedio de las empresas produce 1 mercancía. En su ejemplo la productividad de la empresa 1 es 3 y la productividad promedio es 2, por eso 3/2=1.5. Debido a que el TTSN es la media aritmética ponderada con ponderador q/Q, entonces cuando la oferta y la demanda son iguales, lo que recibe cada empresa está determinado por su participación de mercado porque su participación de mercado hace que reciba más o menos transferencias.

      Maito dice (v*q)/l
      donde v es el valor, q es la cantidad de mercancías producidas por la empresa y l es la cantidad de horas utilizadas por la empresa
      es el valor que se genera por hora

      (v*q)/l = (L/Q)*(q/l) que es lo mismo que (L/Q) / (l/q) , que es lo mismo que (Q/L) / (l/q)
      es decir, la operación explicada en arriba: la comparación de la productividad individual respecto a la promedio de la rama

      Maito lo que está obteniendo no es el “valor generado por hora”, sino está viendo cuanto más productiva es la empresa que el promedio de las empresas.

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    • No tengo tiempo para explicar todos los errores contenidos en este comentario. Hay problemas garrafales, de base, que se relacionan con la concepción del valor en Marx (y traté en “Valor…” y en otros textos). Ahora solo señalo una cuestión. La venta no determina el valor, pero sí lo realiza. Por este motivo, en Marx, el TTSN no se determina solo por el tiempo de trabajo invertido en la producción. Esta es la PRIMERA determinación de TTSN, que Marx presenta en el capítulo 1 de El Capital. Peo hay una SEGUNDA determinación de TTSN, que está en el capítulo 3, que en este comentario ni siquiera se registar, y no se puede registrar porque no se entiende qué es valor. Mejor dicho, porque subyace una concepción ricardiana del valor trabajo. Es por esta razón que la discusión con las concepciones de Shaihk y Mandel (sobre intercambio desigual) conducen, inevitablemente, a los temas básicos. Lamentablemente, en este comentario, ni siquiera hay conciencia de cuáles son estos problemas.

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      rolandoastarita

      23/01/2015 at 09:32

  29. – En primer lugar me parece necesario aclarar que es un esbozo y pretende alcanzar un público no necesariamente consustanciado con una serie de debates o complejidades (por eso lo de “didáctico”).

    – Hay una serie de críticas (“error” IV – p.6 a p.8) que más bien dan cuenta que no se ha leído todo el texto sino sólo una parte. En cuanto a mi “gravísimo error” de que la oferta-demanda determina la magnitud de valor o podría haber globalmente un mayor valor que horas trabajadas, la simple lectura posterior cuando trato la renta, invalida dicha objeción. En tanto que en dicha primera sección que critican no me pongo a analizar la interacción con otras ramas que compensarían los desniveles tal vez les surgió esa impresión (no obstante siempre digo que LA RAMA, particular, vende por encima o debajo de su valor). Entonces o hay poca honestidad intelectual en la crítica o se critica la primera sección sin haber leído el resto del trabajo.

    – En una nota al pie (nota al pie 18, página 17) hago mención específicamente la cuestión de que es la media ponderada (no la simple o la moda) la que determina el valor social, y lo mismo se desprende en todos mis cuadros. De modo tal que su crítica sobre mi desconocimiento de la media ponderada no se entiende.

    – Subrayar como un “error” (error 3) que no incluya o considere “el proceso de inversión, compra de elementos de producción…. “ olvida que, nuevamente, apuntando a simplificar (cosa que cualquiera hace necesariamente siempre) no puedo ponerme a considerar todas las variables, y por otra parte no modifican en forma el objetivo de mi artículo. Claro, yo no adhiero a la corriente temporalista, por lo tanto la cuestión de la inversión y los insumos y el tratamiento específico que hace el temporalismo cae fuera de mi interés y de lo que yo considero el enfoque correcto.

    – “Valor particular” es un término usado por Marx en El Capital extensamente en el sentido en que yo lo uso. No veo mayor inconveniente al respecto. De hecho los críticos, si hubieran leído la totalidad del texto se hubieran topado incluso con una cita del propio Marx utilizando ese término. Y expresa exactamente lo mismo que su TTN. En realidad los veo deseosos casi de que yo escriba de los temas que deseen y en los términos que deseen.

    – En modo similar, no veo en El Capital que Marx hable, en ningún momento, de transferencias de horas. Curiosa transferencia de horas también entre capitales de una misma rama QUE NO TIENEN LA MENOR CONEXIÓN porque venden lo mismo. Es decir, el único equivalente de toda la sociedad que no tiene la menor posibilidad de intercambiarse por tal producto es el que ustedes supondrían que rige como tal y se transfiere casi que telepáticamente. Es que ustedes no justifican en ningún renglón tal concepción. Yo me respaldo citando puntualmente El Capital. Los desafío a que me ubiquen sólo tres citas de Marx hablando de “transferencias de horas” en su tomo I. Y como explican los diferenciales de valor per capita de las economías que no sea más que por una petición de principios. Acaso por ejemplo Estados Unidos ha tenido sus diferenciales por “transferencias de horas”? Es divertido porque los flujos netos o incluso brutos de capitales obviamente no tienen la menor posibilidad de siquiera representar la magnitud de tamaña “transferencia”. Tal vez sea una transferencia subterránea. Este marxismo metafísico conecta con el siguiente párrafo.

    – Olvidan por otra parte que el valor de uso y el valor de los medios de producción, llegado el caso de introducirlos en la discusión, son absolutamente destruidos durante el proceso de producción. El valor de uso de la materia prima pierde su forma y siendo procesado tampoco tiene el menor valor. Esto lo desarrolla Marx en los Grundrisse y es otro punto en contra del temporalismo que supone una inmutabilidad del valor durante dicho proceso (¿fisicalismo?). Es atributo específico del trabajo concreto (útil, cualitativo y de acuerdo a su velocidad) en el proceso de producción la capacidad de que el valor de uso y el valor reaparezcan en el producto como un nuevo valor de uso y un nuevo valor. Al mismo tiempo este último tiene una mera forma ideal que debe ser finalmente realizada en el mercado como valor concreto en la competencia por tanto referido a la totalidad de los productores de la rama y de acuerdo a la demanda solvente.

    – Pasemos a la cita absolutamente descontextualizada de un párrafo mío:

    “Los capitalistas que utilizan métodos de producción más perfeccionados se apropian una parte mayor de la jornada de trabajo que sus competidores, dado que su trabajo actúa como trabajo potenciado generando un mayor valor por unidad de tiempo.”

    Prácticamente a continuación afirman criticándome:

    “debemos encontrar el origen de dicha concepción tanto en la falta de separación entre el TTN y el TTSN (magnitud del valor) como la forma en que los primeros determinan al segundo. El TTN no es la magnitud del valor, sino que la magnitud del valor está determinado por las condiciones tanto marginales (TTN diferentes al TTSN) como aquellas iguales al promedio (TTN iguales al TTSN), gracias a las cuales obtenemos el TTSN”

    ¿Pero cómo es mi párrafo que ustedes descontextualizan?

    “Los capitalistas que utilizan métodos de producción más perfeccionados se apropian una parte mayor de la jornada de trabajo que sus competidores, dado que su trabajo actúa como trabajo potenciado generando un mayor valor por unidad de tiempo. ESTA GENERACION EN REALIDAD NI ES AUTONOMA NI INTRINSECA AL METODO DE PRODUCCION SINO QUE SURGE EN TERMINOS ESTRICTAMENTE (aclaro E-S-T-R-I-C-T-A-M-E-N-T-E) RELATIVOS AL RESTO DE LOS COMPETIDORES DE LA RAMA Y LAS CONDICIONES SOCIALES PROMEDIO QUE TODOS LOS CAPITALES INDIVIDUALES DETERMINAN INDEPENDIENTEMENTE DE SU PROPIA VOLUNTAD”

    Por las dudas, relean quince veces la cita entera, así se enteran que yo no hablo de cuestiones “mágicas” ni nada parecido.

    – Dicen:
    “La temporalidad de los sucesos y no marcar una clara diferencia entre TTN y TTSN llevan a ésta forma errónea de ver la plusvalía extraordinaria. Al momento de que un productor incrementa su fuerza productiva entre muchos de una misma rama su TTN disminuye y al ser éste un determinante del TTSN, ésta baja disminuye el TTSN sin embargo se mantiene por encima del TTN de éste productor. Posterior a ello el productor vende su producto al TTSN (si el precio-valor es igual al valor como Marx asume constantemente) y le sorprende obtener por sus mercancías más tiempo de trabajo (“valor”) que lo que a él le tomó producir sus mercancías. La cantidad extra de horas que recibe no se debe a una “potenciación” sino a una “transferencia” de horas.”
    En ningún lado justifican que se debe a una “transferencia” de horas y no a una “potenciación” (su término, no el mío). Para el caso lo que ustedes afirman aparece igualmente plasmado viendo y comparando mis cuadros N°1 y N°3, que yo relaciono “temporalmente” en forma explícita en el texto. No se entienden sus afirmaciones. Dan a entender lo que yo especifico en mis propios esquemas y afirman increíblemente que yo lo niego, y al mismo tiempo establecen casi porque sí la curiosa teoría de las “transferencias”.

    – La frutilla del postre, su “versión” de mis cuadros. A lo sumo se remiten a cambiarle el nombre a las columnas porque el resultado es el mismo. Claro, yo prefiero hablar de VALOR y no de Horas volando de un lado al otro. El tratamiento es por lo menos descuidado.

    “Encontramos que la columna amarilla % producto es igual a la columna amarilla % valor de Esteban Ezequiel Maito. Esto es sorpresivo. Esto nos muestra la visión fisicalista del autor al que criticamos.”

    Haciendo un cálculo de los porcentajes de su columna de “valor” (HORAS+TRANSFERENCIAS) les da los mismos porcentajes de valor que a mí. Serán fisicalistas o muy distraídos.

    Gracias por la crítica.

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    Esteban Maito

    24/01/2015 at 00:21

  30. Precisamente en el comentario anterior mencioné como crítica al trabajo de Maito que el TTSN no se ve afectado por la circulación, no se ve afectado por la oferta y la demanda.

    El TTSN es el tiempo de trabajo que se requiere para producir cierta cantidad de producto. Si se logra vender todo o no, si se demanda más de lo existente, etc. esto no afectará el TTSN, ya que no modificaría el tiempo requerido para producir las mercancías. Lo único que detemrina el TTSN es el nivel de las fuerzas productivas. Por eso argumentamos que el valor unitario, que es lo mismo que el TTSN, únicamente cambia cuando alguna de las empresas modifica el nivel de sus fuerzas productivas.

    Usted considera que esto es una visión Ricardiana y que no toma en cuenta el carácter sociológico de la teoría económica de Marx. Sin embargo, afirmar lo anterior no implica afirmar que la magnitud total de valor en un sector esté determinada únicamente por el nivel de las fuerzas productivas. Debido a que afirmamos que la magnitud total del valor es el tiempo total de trabajo laborado, sostenemos que la magnitud total del valor está determinada por la decisión de inversión de las empresas. Si las empresas en su conjunto deciden invertir 100 horas entonces esa será la magnitud total de valor (el valor unitario se determinará entonces por la cantidad total de mercancías generadas), pero si las empresas deciden invertir 500 o 1,000 u otra cantidad, entonces esa será la magnitud total de valor en el sector. La decisión de cuánto tiempo de trabajo se utiliza depende de las relaciones sociales mercantiles, la separación entre productores y la búsqueda de ganancia los conduce a competir, también de la participación de mercado, de sus expectativas de venta, etc., características de la estructura social.

    Respecto a la cuestión de la ‘realización’. Precisamente nos hemos referido a ese tema sin usar la palabra realización. Si una empresa vendiendo cada unidad de su producción a 5 pesos le genera una ganancia de 1 peso, pero logra vender cada unidad en 10 pesos, entonces habrá ‘realizado’ una ganancia extra. Pero esa ganancia extra que está ‘realizando’ no la generó esa empresa, es decir, no la generaron los trabajadores explotados en sus instalaciones, sino los trabajadores explotados en las instalaciones de otras empresas. Esa fue precisamente nuestra crítica a Maito, que aquello que él llama Valor, como si lo generaran los trabajadores de la empresa, es erróneo. La empresa no genera esas horas de valor, sino que se las apropia de otros a través de la competencia en el mercado.

    Sin duda alguna la venta ‘realiza’ el valor. Pero la venta no puede realizar valor que no fue generado. Si una empresa recibe más que la explotación desempeñada por sus trabajadores, no puede ser porque ella haya “generado” más valor, únicamente puede recibir más si otra(s) empresa(s) recibe(n) menos que la explotación desempeñada por sus respectivos trabajadores.

    En el ejemplo de Demanda>Oferta de Maito, la 2a determinación del TTSN que usted menciona provoca que el TTSN deje de ser L/Q y pase a ser l/q del productor menos eficiente, en ese caso se “realizarían” 1,280 horas de valor cuando únicamente se laboraron 800 horas de trabajo ¿cómo puede realizarse más de lo que se laboró? El error de que se pueda “realizar” más de lo laborado únicamente surge porque se acepta que el TTSN cambia por la relación oferta-demanda y porque no se distingue el valor de mercado del valor. Explicamos que el valor sigue siendo el mismo, pero el valor de mercado cambia, esto es el TTSN no se modifica porque no cambiaron las fuerzas productivas, pero el valor de mercado es diferente porque este sí depende de la relación oferta-demanda. Al vender al valor de mercado, se transfieren horas de otros sectores y únicamente así se pueden ‘realizar’ más horas de las desempeñadas.

    Toda nuestra explicación se basa en que a la hora de ‘realizar’ el producto en el mercado, se hace no al TTN sino al TTSN (cuando la oferta es igual a la demanda), solo que no utilizamos la palabra realizar. Pero la palabra no es lo importante, sino el contenido de la explicación, el cual no es dependiente del uso de la palabra, tanto que lo explicamos sin necesidad de usarla.

    Realizamos las críticas no con la intención de pelear, ni de insultar, ni de llegar y decirle usted no es Marxista o usted es un Ricardiano. Lo hacemos con la intención de señalar lo que consideramos errores en las posturas de los autores. Entiendo que no tenga tiempo, pero esperamos que cuando lo tenga nos muestre los posibles errores que hemos cometido y así tanto usted como nosotros podremos avanzar en conjunto.

    Saludos

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    • Un error no se supera repitiéndolo. Usted afirma: “El TTSN es el tiempo de trabajo que se requiere para producir cierta cantidad de producto. Si se logra vender todo o no, si se demanda más de lo existente, etc. esto no afectará el TTSN, ya que no modificaría el tiempo requerido para producir las mercancías. Lo único que detemrina el TTSN es el nivel de las fuerzas productivas”.
      Esta afirmación, desde el punto de vista de la teoría del valor de Marx, es equivocada, como ya le dije. El error ancla en una concepción ricardiana del valor (de la que fueron tributarios muchos marxistas). La concepción ricardiana del valor no tiene que ver con que Ricardo tome en cuenta, o no, el carácter sociológico de la teoría económica.
      El problema es que si no se entienden estas cuestiones básicas, no se puede entender lo que sigue. Cuando tenga tiempo voy a explicar de nuevo la diferencia entre la teoría del valor de Marx y la de Ricardo.

      Aclaro que mi intención tampoco es pelear, ni insultar. Simplemente, considero que las explicaciones de Mandel, Shaikh y Carchedi sobre intercambio desigual están equivocadas, y la raíz del problema está en una incomprensión de qué es valor (y trabajo potenciado, por supuesto). A esta incomprensión básica ustedes agregaron un montón de problemas (por ejemplo, la distinción entre trabajo concreto y abstracto que hacen la considero completamente equivocada; hay problemas serios con unidades de medidas, que reflejan problemas conceptuales, y así podría seguir), que solo oscurecen la discusión.

      Lamentablemente, no tengo tiempo para explicar todas estas cosas. Lo que me propongo es ir explicando, de a poco, en el blog, las cuestiones elementales. Necesito tiempo (ahora mismo tengo muchos temas pendientes). Cuando tenga un espacio, empezaré por explicar la cuestión de las dos determinaciones de TTSN. Luego, su relación con la concepción de forma del valor; y luego, qué es trabajo concreto – abstracto. Por ahora, no puedo decir más que esto.

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      rolandoastarita

      24/01/2015 at 10:35

  31. Esta discusión es de iniciación de economía marxista
    … la plusvalía producida por los obreros de cada fábrica queda “encerrada” en las mercancías producidas, y que el problema de saber si esta plusvalía será, o no, realizada por el capitalista propietario de dicha fábrica quedará resuelto por las condiciones del mercado, es decir, por la posibilidad que esa fábrica tenga de vender sus mercancías a un precio que permita realizar toda esta plusvalía. Al aplicar la ley del valor se puede establecer la regla siguiente: todas las empresas que produzcan al nivel medio de productividad realizarán grosso modo la plusvalía producida por sus obreros, es decir, venderán sus mercancías a un precio igual al valor de dichas mercancías. Pero no será éste el caso de dos categorías de empresas: ni el de las empresas que trabajen por debajo, ni el de las empresas que trabajen por encima del nivel medio de productividad. ¿Qué quiere decir la categoría de las empresas que trabajan por debajo del nivel medio de productividad? Es el caso, por ejemplo, de una acería que, frente a la media nacional de quinientas mil toneladas de acero producidas en dos millones de horas de trabajo/hombres, produce esa misma cantidad en dos millones doscientas mil horas, o en dos millones y medio, o en tres millones. Por tanto, desperdicia horas de trabajo social. La plusvalía producida por los obreros de esta fábrica no será realizada por completo por los propietarios de la misma; la fábrica trabajará con un beneficio que se situará por debajo de la media del beneficio de todas las empresas del país. Pero la masa total de la plusvalía producida en la sociedad es una masa fija que, en último análisis, depende del número total de horas de trabajo proporcionadas por el conjunto de obreros enrolados en la producción. Lo cual quiere decir que, si hay un cierto número de empresas que, por el hecho de trabajar por debajo del nivel medio de productividad y de desperdiciar tiempo del trabajo social, no realizan el conjunto de la plusvalía producida por sus obreros, queda un resto disponible que será acaparado por las fábricas que trabajan por encima del nivel medio de productividad, que, por consiguiente, han economizado tiempo de trabajo social y, por ello, son recompensadas por la sociedad. Esta explicación teórica no hace sino desmontar los mecanismos que determinan el movimiento de los precios en la sociedad capitalista. ¿Cómo operan tales mecanismos en la práctica? Cuando se deja de contemplar varias ramas industriales para no considerar más que una sola, el mecanismo se hace muy simple y transparente.

    Digamos, por ejemplo, que el precio de venta medio de un kilogramo de antiviral se eleva 50 millones de euros ¿Cuál será, entonces, la diferencia entre un laboratorio farmacéutico que trabaje por debajo de la productividad media del trabajo y un laboratorio que trabaje por encima de la productividad media del trabajo? Para producir un kilogramo de antiviral, la primera habrá gastado cuarenta y nueve millones, es decir, que sólo tendrá un millón de beneficios. Por el contrario, la empresa que trabaje por encima de la productividad media del trabajo producirá la misma cantidad de antiviral con un gasto de treinta y ocho millones, por ejemplo. Por tanto, conseguirá doce millones de beneficios, o sea, un treinta y dos por ciento sobre esta producción corriente, mientras que la tasa media de beneficio es del 10%, ya que las empresas trabajan a nivel de la media de la productividad social del trabajo han producido dicha cantidad de antiviral con un precio de coste de cuarenta y cinco millones y medio y, por tanto, no han tenido más que cuatro millones y medio de beneficio, o sea, el 10% de beneficio1

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  32. Estimado Rolando, estamos con un grupo de lectura de El Capital en la ciudad de Santa Fe y hace un par de semanas leímos el capítulo X y luego sus notas sobre trabajo potenciado.
    Pongo este comentario aquí porque considero que es el post más adecuado, de todas maneras entiendo perfectamente que podría no considerarlo puesto que hace tiempo nadie comenta y es un tema que usted ya considera cerrado.
    En mi caso comparto que su posición sobre la no transferencia de plusvalía es la posición de Marx en el capítulo X. Pero hay algo que no me termina de cerrar en relación a la importancia que tiene la reducción del tiempo de trabajo necesario, lograda por el capitalista innovador, para la obtención de la plusvalía extraordinaria y que usted no menciona en la notas. Usted afirma que esa plusvalía extraordinaria proviene del mayor valor que crea el trabajo potenciado, pero yo interpreto que proviene de la reducción del tiempo de trabajo necesario, puesto que los trabajadores más productivos van a reproducir el equivalente a su salario en menos tiempo. En su ejemplo, se reduciría a la mitad. Si antes en cinco horas producían las mercancias equivalentes a su salario ahora lo harán en dos horas y media, así que la plusvalía extraordinaria provendría de la mayor explotación que sufren los trabajadores del capitalista innovador. Dice Marx en el capítulo X refiriéndose al beneficio extraordinario “Sin embargo, aún en este caso, la producción mayor de plusvalía tiene su fuente en la reducción del tiempo de trabajo necesario y en la consiguiente prolongación del trabajo excedente”. En el caso de los ejemplos numéricos, sería irreal considerar constante la tasa de plusvalía cuando el capitalista innova, porque es precisamente en el aumento de la tasa donde se explica el beneficio extraordinario.
    ¿Entonces, esa plusvalía extraordinaria, existe porque los trabajadores producen más valor o porque son más explotados?.

    Salud!

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    Claudio FM

    30/06/2016 at 19:49

    • No veo que lo que decís cambia la sustancia del asunto. De hecho, estoy de acuerdo (si te interpreto bien). Si en el mismo tiempo el trabajo genera más valor, es claro que se reduce el tiempo de trabajo necesario.

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      rolandoastarita

      30/06/2016 at 20:01


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