Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Kicillof, ¿el ministro marxista?

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El nombramiento como ministro de Economía del doctor Axel Kicillof se está presentando al público como el acceso de un marxista a la conducción de la política económica. Por ejemplo, Francisco Jueguen titula una nota, aparecida en La Nación, “Kicillof, el economista marxista que se queda con todo el timón”. En la misma lo describe como “un marxista declarado”, que habría interpretado “la teoría keynesiana con los conceptos de Marx”. Y Morales Solá lo presenta como un “enamorado de Marx y de Keynes” (también en La Nación, 20/11/13). Indudablemente, esta identificación de Kicillof con la teoría marxiana contribuye a confundir y diluir el contenido crítico y subversivo de la obra de Marx. El objetivo de esta nota es explicar, brevemente, por qué lo de Kicillof no tiene nada que ver con la teoría o las posiciones políticas de Marx.

Antes de entrar en el tema, respondo de antemano una posible objeción que se me puede dirigir, y que se condensaría en la pregunta “¿desde qué posición se puede decidir quién es o no es marxista”? Después de todo, existen muchas variedades de “marxismos”. ¿”Con qué derecho usted decide que Kicillof no tiene nada que ver con el marxismo”? La objeción en principio es válida, ya que muchas veces en el marxismo se “excomulgó” a gente por el simple hecho de cuestionar tal o cual aspecto de la teoría de Marx o, peor aún, la de algún marxista “consagrado” (llámese Lenin, Stalin, Trotsky, Mao, etc.).

En este respecto, pienso que nada puede suplantar el criterio que está relacionado con la idea (dialéctica) del “salto de cantidad en calidad”. Esto es, existe todo un espacio de matices, disonancias y críticas a aspectos de la teoría, que se mantienen, empero, dentro de una matriz de pensamientos que conforman un corpus teórico y político con una fisonomía característica. Son “alteraciones cuantitativas” que no alteran la matriz básica. Pero por otra parte, existen cuestionamientos que se colocan en un punto de ruptura cualitativo. Por caso, dado que la teoría de la explotación constituye uno de los rasgos definitorios del marxismo, si alguien sostiene que el modo de producción capitalista no es explotador, no podría encajar, de ninguna manera, dentro de la corriente del pensamiento marxista. Esto significa que en algunos puntos hay que establecer límites que permitan determinar (y toda determinación es negación) y diferenciar (no hay diferenciación sin determinación) las corrientes ideológicas y políticas. De lo contrario, entraríamos en esa noche en que “todos los gatos son pardos”, y no habría posibilidad siquiera de asumir posiciones políticas definidas. En lo que se refiere al nuevo ministro de Economía la primera y principal diferenciación tiene que ver con la posición política que ocupa.

Un ministro burgués, no socialista

En la sección de “Comentarios” de este blog, un lector envió una interesante reflexión de Rosa Luxemburgo, realizada a propósito de los debates sobre el caso Millerand. Aclaremos que Alexandre Millerand fue el primer socialista en aceptar, en 1899, un cargo de ministro en el gobierno burgués del primer ministro René Waldeck Rousseau, de Francia. En su momento lo hizo con el argumento de “defender a la República” frente a la derecha. La realidad es que Millerand pasó a colaborar con la burguesía en el mantenimiento del orden del capital. Durante años la cuestión del millerandismo se debatió en la Segunda Internacional. La izquierda socialista condenaba la entrada de los socialistas en gobiernos burgueses, y el pasaje de Rosa Luxemburgo sintetiza en buena medida esa postura: “Con la entrada de un socialista en el gobierno, la dominación de clase sigue existiendo: el gobierno burgués no se transforma en un gobierno socialista, pero en cambio un socialista se transforma en un ministro burgués” (El pensamiento de Rosa Luxemburgo, Antología).

Mi idea es que esta vieja caracterización de Rosa Luxemburgo conserva toda su vigencia, por la elemental razón de que no se puede estar “de los dos lados del mostrador”. Para explicarlo con un ejemplo sencillo: es una realidad que la explotación del trabajo demanda el apaciguamiento, por todos los medios posibles (coerción, convencimiento, desmoralización) de la lucha de clases. Cuanto más pasivamente soporten los trabajadores la explotación, mejores condiciones tendrá el capital “en general” para extraer plusvalía y más animado se encontrará para reinvertirla. La “confianza” y “el clima de negocios” que piden los capitales, tiene este contenido. El Estado, lógicamente, depende también de que esta operación de generación y extracción de plusvalía sea exitosa. Por lo tanto, y al margen de diferencias coyunturales con tal o cual fracción del capital, el personal de conducción del Estado tiene que cumplir la misión de garantizar esas condiciones generales. Y aquí, el antagonismo de clases parte aguas. No se puede estar en el medio, y conciliar entre explotados y explotadores no es estar en el medio.

Aclaremos que la naturaleza del asunto no se altera si en lugar del capital privado se trata del capitalismo de Estado. Una empresa estatal, en la sociedad burguesa, es una empresa capitalista, como ya lo señalaban Marx y Engels a propósito de las estatizaciones de Bismark, y como lo confirma toda la historia del capitalismo de Estado (ver aquí). Un marxista colaborando desde el Estado burgués en la explotación del trabajo “estatizado”, no tiene manera de encajar en la matriz de la política derivada de la teoría de la plusvalía y la contradicción entre el capital y el trabajo.

Precios decididos desde el Estado capitalista

Los analistas más reaccionarios acostumbran decir que de las tesis de Marx se deriva que el Estado burgués puede manejar los precios, y decidir en consecuencia sobre costos y ganancias de empresas. Según esta interpretación, Marx podría haber aconsejado emparchar el sistema capitalista a favor “del pueblo”, mediante la administración burocrática capitalista de precios, salarios y ganancias. También mucha izquierda “progre bienpensante” comparte la creencia. Así, por ejemplo, el presidente Nicolás Maduro estaría dirigiendo la economía venezolana por los carriles de un “socialismo siglo XXI”, inspirado, en última instancia, en el marxismo. Algo similar podría decirse de las políticas que desplegó Guillermo Moreno, el hasta ayer Secretario de Comercio Interior, que terminaron dando como resultado que un kilo de pan en Argentina esté más caro que en España. Dado que Kicillof comparte este enfoque, en lo sustancial, no habría mejor prueba de su ideología “marxista”.

Pero lo cierto es que la pretensión de “manejar los precios desde el Estado”, y “a favor del pueblo”, no encuentra apoyo alguno en las ideas de Marx. Ya en otras notas expliqué por qué los precios no son manejables por la burocracia estatal capitalista (ver aquí). La teoría de Marx del fetichismo de la mercancía se basa, precisamente, en la idea de que la ley del valor trabajo es objetiva; se impone, en tanto exista el modo de producción capitalista, al margen de la voluntad de los actores económicos. Por esto mismo, las crisis económicas son fenómenos objetivos, anclados en esas mismas relaciones sociales.

¿Cuál es entonces la base teórica de las políticas “a lo Maduro-Moreno-Kicillof”? Pues una teoría ajena a la de Marx (en mi opinión, también a la de Keynes). Hasta donde alcanza mi conocimiento, su raíz se encuentra en la CEPAL. Recordemos que la primera explicación de Prebisch sobre el deterioro de los términos de intercambio se basó en la idea de que los precios se establecían, en el mercado mundial, a partir de relaciones de poder. Armando Di Filippo, un autor cepaliano, resume muy bien este enfoque: si bien los estructuralistas no niegan “el grado de verdad” que tiene la teoría neoclásica (los precios están influenciados por la escasez y utilidad) o la clásica y marxista (los precios guardan relación con el trabajo humano), sostienen que en última instancia los precios reflejan posiciones de poder de los agentes o actores sociales (véase Di Filippo, 2009, “Estructuralismo latinoamericano y teoría económica”, Revista de la CEPAL, 98, agosto). Se puede acordar o no con esta explicación, pero no hay manera de atribuírsela a Marx. Sin embargo, desde hace años Kicillof mezcla estas posiciones. Recodemos también que ya había “metido la pata” al sostener -fue su tesis doctoral- que Keynes era partidario de la teoría del valor trabajo (un disparate que critiqué aquí). De manera que el nuevo ministro de Economía ha logrado un indigesto guiso teórico, en el que se mezclan, sin orden ni concierto, Marx, Keynes, valor trabajo, Prebisch y precios “por relación de fuerzas”. A esto se le llama hoy “heterodoxia”, que por supuesto, emociona a la militancia peronista de izquierda y stalinista. Aunque todo esto es solo pantalla ideológica (más popularmente, “verso”) destinada a disimular a un saltimbanqui intelectual, posando de “radical economist”.

Legitimando “por izquierda” la colaboración con el Estado burgués

Por supuesto, no se trata sólo, ni principalmente, de cuestiones teóricas. Con esa mezcolanza de Keynes y Marx, nuestro “académico-marxista-keynesiano” pretende justificar una intervención “a favor del pueblo” a partir de los mandos del ministerialismo burgués. Se legitimaría así “por izquierda” la intervención estatal en la lucha de clases. Intervención que no puede no estar determinada por la naturaleza de clase del Estado en la sociedad capitalista (incluso cuando se trata de capitalismo de Estado). Con el agravante de que infunde la creencia de que los trabajadores deben confiar en la acción “salvadora” de ese Estado; un mensaje muy apreciado por todo burócrata, sindical o estatal.

Como puede entender cualquiera que mínimamente esté compenetrado y comprometido con las ideas del marxismo, todo esto no tiene nada que ver con Marx. No es casual, por eso, que la prensa más reaccionaria se empeñe en afirmar que con Kicillof el marxismo llegó al comando de la economía argentina. La identificación del estatismo burgués con el socialismo es funcional a la propaganda anti-socialista. El caso que nos ocupa, no constituye una excepción a la regla.

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Kicillof, ¿el ministro marxista?

Written by rolandoastarita

20/11/2013 a 12:52

45 comentarios

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  1. EM

    20/11/2013 at 12:58

  2. A grandes rasgos, es algo similar a lo que se decía en tiempos de la URSS, es decir, los países capitalistas decían que “eso que hay en Rusia” es el comunismo, por ende, mejor sigamos con el Estado de bienestar. Es la misma encerrona.

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    Ilichito

    20/11/2013 at 14:44

  3. Estimado Rolando,
    Es ¿bueno? saber que mientras que algunos hacen su mayor esfuerzo por tomar decisiones que inciden directamente sobre la calidad de vida de toda la población, hay otros que, alejados de semejantes menudencias terrenales, revisan las palabras de aquéllos (o, como en este caso, de otros sobre aquéllos) para cerciorar la pertinencia de rótulos y categorías intelectuales. Corregime si me equivoco, pero creo que esta actitud de vivir como una mera, permanente e inútil nota al pie del trabajo que realizan los que efectivamente exteriorizan su humanidad en algo más que “flatus vocis”, podría ser denominada en terminología marxista (permiso) como “parasitaria”.
    Supongo que el FIT, al que creí que defendías, que hasta no hace mucho luchaba por el 82% móvil y en contra del “impuesto al salario” y por menos inflación y más libertad de prensa (ah, no, eso no), tampoco es muy marxiano que digamos, especialmente ahora que cosechó tan “contundente” y “masivo” apoyo “popular” en estas elecciones burguesas que le permiten participar del aparato de Estado.
    Me quedó claro que Kiciloff no merece portar la bandera roja y creo comprender los celos que los “verdaderos socialistas” sienten al ver que es a él a quien todos (i.e., los sectores más democráticos y progresistas de la prensa burguesa) llaman “marxista” antes que a ellos. En esta noche, no todos los gatos son rojos, parece. Lo que no termino de entender es qué determinación precisa diferencia a la “izquierda” revolucionaria de los caceroleros indignados de Callao y Santa Fe, a quienes en el fondo todo les cae siempre peor y son incapaces de examinar la evolución concreta de la sociedad en la que viven.
    Cambiando de tema, ¿no pensaste en escribir un diccionario? Un diccionario marxista, claro. En el fondo, estas disquisiciones intelectuales no son lo mío. Pero te banco: si pensás dar un curso de lucha de guerrillas o de armado de explosivos, avisame. Parece que la democracia burguesa ya fue.

    pd.: ¿Sos amigo del Pibe Trosko en facebook?

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    Conchita

    20/11/2013 at 18:22

    • rolandoastarita

      20/11/2013 at 19:29

    • “Me quedó claro que Kiciloff no merece portar la bandera roja y creo comprender los celos que los “verdaderos socialistas” sienten al ver que es a él a quien todos (i.e., los sectores más democráticos y progresistas de la prensa burguesa) llaman “marxista” antes que a ellos. ”

      Me da mucha risa tu “revision de criticas”, y el poco entendimiento que le diste a la nota, o la poca imortancia que queres que tenga, por eso mismo tus comentarios no son mas que vanos y vagos.

      Muy claro queda en la nota que la postura tomada por el ministro de economia, refleja la misma que lleva adelante el gobierno, el que ha tratado durante estos ultimos 10 años de jugar el rol de revolucionario socialista, acercandose a chavez y evo, mientras seguia administrando un pais en el que se han perdido muchos puestos de trabajo y la inflacion sigue en aumento, gracias a sus revolucionarias decisiones, cual fue la ultima?…aaah, ypf nacional y popular…si, como crece nuestra soberania petrolifera.

      Tomas – MST
      Quien no se mueve, no siente las cadenas.
      R.L

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      tomàs

      28/11/2013 at 17:13

    • GENIAA!!! Eso si es popular :)

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      Ariana Ibarra

      01/12/2013 at 22:06

    • Coincido con usted compañero, y agrego que cuando se hace referencia al “marxismo” de Kicillof, quienes lo conocemos sabemos que lo que hay de cierto es su formación en dicha corriente. Es innegable que Kicillof tiene una sólida formación sobre todo en el Capital, que ha alimentado incluso el ¿mito? entre los que éramos estudiantes en aquella época en que era adjunto en Economía Marxista, de que estaba releyendo la obra en el alemán original. De ahí a sentenciar que su rol como ministro de un gobierno “burgués” es ser el brazo “progre” de la explotación capitalista de la clase trabajadora, y sobre todo de los trabajadores estatales, hay un abismo. Es mucho más fácil pararse en el lugar de la eterna crítica sustentada en las contradicciones de los demás, que asumir las propias y concebir siquiera como enfrentarían la hostil realidad que significa gobernar con la asfixiante presión del imperialismo, el capital nacional y los sectores de la burocracia sindical enquistados en sus estructuras, por nombrar algunos actores. He escuchado y leído dirigentes conspicuos del trotskismo hablar de “bonapartismo” en el caso de Chávez, refritando las categorías del Dieciocho Brumario y otras obras con el anacronismo de siempre. No obstante, aplaudo que existan muchos Astaritas prestigiando las aulas de nuestra facultad.

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      Maxi

      03/12/2013 at 23:49

  4. Rolando, podría especificar en qué sentido Kicillof y su política es ajena al pensamiento keynesiano?

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    Leandro

    20/11/2013 at 18:22

    • En mi opinión, no se asemeja en prácticamente nada. No soy partidario de las ideas de Keynes, pero de todas formas reconozco que al autor de la Teoría General no se le ocurrían las barrabasadas que hace alguna gente en su nombre.

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      rolandoastarita

      20/11/2013 at 19:30

  5. De acuerdo a lo publicado ¿ los legisladores de izquierda(FIT) serian colaboracionistas al estar ocupando una banca en una institucion del regimen burgues, o por lo menos lavandole la cara?
    Mientras exista ley de valor existira la explotacion y ningun ministro ni presidente por mas de izquierda o progre que se declare si no cambia las relaciones de produccion sigue siendo burgues, hasta Hugo Chaves dijo que no era socialista y siguen insistiendo en su socialismo.

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    walter

    20/11/2013 at 19:13

    • “¿ los legisladores de izquierda(FIT) serian colaboracionistas al estar ocupando una banca en una institucion del regimen burgues, o por lo menos lavandole la cara?”
      En mi opinión, no. Ocupar una banca legislativa no necesariamente implica colaborar con la dominación del capital.

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      rolandoastarita

      20/11/2013 at 19:32

  6. Puede ser que la caracterizacion de los diarios citados tienda a confundir sobre el contenido subversivo y critico de la obra de Marx, pero viniendo de diarios auspiciados por las grandes empresas es mas bien un puro ejercicio macartista y como parte de una campaña para pulsear politicamente con el gobierno y desprestigiar a traves de sus funcionarios sus politicas en general, no excenta de una buena cuota de improperios de todo tipo hacia la persona de los funcionarios, cuestion habitual a pesar de los cacareos sobre la falta de liberta de expresiòn.
    Recuerdo ahora a uno de los mediocres presentadores de TN acusar de comunista al nuevo Ministro o al legislador Pinedo, intentando desprestigiarlo con el argumento de que Marx fue un escritor del tiempo de Rosas.
    A veces pienso que el ataque desde la clase capitalista a los textos se Marx (que durante las dictaduras argentinas cobraba vidas), tambien se puede entender como un modo de preservaciòn de una fuente muy documentada dotada de una tremenda potencia explitava sobre las bases de funcionamiento de la sociedad, el pasaje historico del medioevo a la sociedad industrial, el despojo de las tierras comunales, la conversion de campesinos en el ejercito de pobres, el derecho penal como cordon de los pobres hacinados en la urbe, el trabajo de niños, mujeres, el trabajo impago como relaciòn de inequidad central,todo lo que nos lleva directo a la comprensiòn de la organizaciòn del mundo actual y el gran sufrimiento que padecen la mayorias. Sin descontar esa potencia subversiva, tambien es cierto que quien entiende el cuadro de relaciones descripto por Marx opera con un mapa mucho mas claro despojado de muchos argumentos fantasiosos.
    Si es posible me gustaria que me conteste como piensa una via hacia el socialismo, Ud analiza en sus libros los intentos de industrializaciòn de varios paises que se declaran socialistas y luego en sus conclusiones al admitir la necesidad de regirse por los modos capitalistas, me pareciò entender que marca un cierto fracaso.
    Si es posible me gustaria que mencione como piensa un pasaje posible de un sistema al otro, el modo capitalista al socialista y como se sostiene la organizaciòn social en el ultimo, si es que cree que existe algun modo de explicativo para ambas cuestiones.

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    ricardo

    20/11/2013 at 19:44

    • Sin embargo, ni siquiera hace falta que los diarios burgueses se dediquen a desacreditar y confundir acerca de la teoría de Marx. Con una izquierda “marxista” aplaudiendo el socialismo “a lo Maduro” y hablando de las virtudes del gobierno K “en su enfrentamiento a los monopolios”, ya hay suficiente.
      Responder la pregunta que me hace excede los límites de un “comentario”.

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      rolandoastarita

      20/11/2013 at 19:49

    • Bueno le agradezco su escueta respuesta, me parece que el que quiera conocer la teoria de Marx minimamente debera leer sus textos y a las personas que como Ud. escriben o enseñan sobre los mismos.
      Despues la adhesion o no a politicas de gobiernos es otro tema.
      Por eso le pregunto recurrentemente como imagina una via posible al socialismo y si le parece muy tedioso como para un comentario (veo que hay muchas discusiones mas que tribiales que duran paginas y paginas) pero bueno sera que desde la primera impresion ya Ud. define las potencialidades de sus interlocutores y sus posibles marcos de referencia que no estimulan ninguna intercambio y lo acepto.
      Pero mi pregunta es bien concreta y simple y Ud es un profesor de la facultad, no deberìa costarle tanto hacer una pequeña sintesis o un ejercicio de imaginaciòn.
      Tambien Marx escribio un manifiesto y una version del capital para franceses que algunas referencias historicas situan como hecha a la medida de un espiritu de lectores mas simples.

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      ricardo

      20/11/2013 at 20:10

    • Sí, cuesta trabajo, responder su pregunta requiere tiempo y espacio. Además, yo no vivo del blog, debo atender ocupaciones y hay mucha gente que también me escribe. En todo caso, puede darse una idea de lo que pienso leyendo otras notas del blog.

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      rolandoastarita

      20/11/2013 at 21:37

    • Ricardo me hace acordar a un amigo “prologuero”.

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      prólogo

      21/11/2013 at 10:09

  7. A pesar de que rechazo sus ideas teóricas del valor, tengo que reconocerlo: excelente su artículo.

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    Guido

    20/11/2013 at 19:49

  8. Muy interesante Rolando. Gracias.

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    Adrián Simioni

    20/11/2013 at 23:02

  9. La identificación del estatismo nacionalista con el marxismo también se puede leer en los Documentos Santa Fe I y II. Parte de la apropiación que hizo la derecha republicana de lo que los marxistas de los PC o filo PC sostenían respecto de algunos nacionalismos, que colaboraron con diferentes regímenes nacionalistas en diferentes lugares del mundo, y particularmente en América Latina. Lo cierto es que el macartismo no es exclusivo de los medios de comunicación reaccionarios, el peronismo es profundamente antimarxista y macartista.

    De todos modos, se puede ser marxista y ser un político de la burguesía. Mejor dicho, marxólogo. Como Fernando Henrique Cardoso.

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    Lucas

    20/11/2013 at 23:48

  10. Creo que no entra en el terreno de las dudas, el fato de Marx ser anti capitalista, o será un “elemento fantasioso” de interpretación?Luego, existe el carácter transitivo…No creo que Marx, bajo ningún concepto, fantasioso o no, colaboraría, integraría o aconsejaría integrar un gobierno capitalista, que, según sus premisas DEBERÍAMOS (LOS MARXISTAS) COMBATIR.
    MUY BUENO EL ARTICULO.

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    Mati

    21/11/2013 at 02:00

  11. Buena nota, Rolo. Es importante reconocer las raíces de los desarrollos teóricos. El estructuralismo cepalino está grabado en el pensamiento económico del peronismo de izquierda. Otra fuente teórica de ese pensamiento viene de Marcelo Diamand, un autor que, hasta dónde se, no forma parte del estructuralismo cepalino. Su diagnóstico del stop & go de las “estructuras productivas desequilibradas” (o algo así, no me acuerdo el término exacto) es muy popular. Algo menos lo son las soluciones que propone basadas en el Tipo de Cambio Múltiple. Dado que venís trabajando el tema del tipo de cambio, me gustaría saber si conoces los planteos de Diamand y cuál es tu opinión al respecto, fundamentalmente sobre la propuesta de TCM como estrategia de desarrollo industrial. A mi me hace ruido, intentando pensarlo desde el marxismo, la idea de darle distintos valores a la encarnación última del valor, que vendría a ser el dinero mundial. Me hace ruido en el sentido de verlo como algo medio irrealizable.
    Saludos.

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    Gus

    21/11/2013 at 05:00

  12. Acabo de leer este articulo de Rojas en Infobae. http://opinion.infobae.com/diego-rojas/2013/11/21/kicillof-el-marxista-impostor/
    Es básicamente correcto, lo que no comprendo es porque no te cita, teniendo en cuenta cuando uno lo lee que es evidente que leyó tu artículo Rolo.

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    arístides

    21/11/2013 at 10:11

  13. Me paro aquí….ya seguiré leyendo. Pero es que cuando he leído tal principio metafísico de realidad, me ha conmocionado. Se dice….”hay que establecer límites que permitan determinar (y toda determinación es negación) y diferenciar (no hay diferenciación sin determinación) las corrientes ideológicas y políticas”.

    ¿Estamos en Economía o en Metafísica? me pregunto……

    Habría que precisar que esto no es cierto del todo:…. Que toda determinación es negación,
    Habría para ello que precisar que tampoco es del todo cierto que “no hay diferenciación sin determinación”. Esto es hegelianizar………o metafisiquear

    En fin. El otro día le leí una referencia a Antonio Negri sobre Keynes y me fui a leer el escrito de Negri.
    Aprovecho esta referencia, para comentar que por ejemplo el mismo Negri sería partícipe de otro postulado distinto al hegelianismo (aunque éste sea adoptado por el marxismo). Me refiero por supuesto a la nocion de “differance” versus la “difference” que tomo prestado de Derrida.

    Pero en fin. Es harina de otro costal!.

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    ers

    21/11/2013 at 11:49

  14. Sigo leyendo cuando remata: “De lo contrario, entraríamos en esa noche en que “todos los gatos son pardos”, y no habría posibilidad siquiera de asumir posiciones políticas definidas.”
    O sea que sin dialéctica hegeliana no hay definición política…sin metafísica no hay política? sin dialéctica no hay política?…sin dialéctica no hay lucha de clases?…es eso?

    …. entonces que han hecho pensadores como Negri, Derrida, Deleuze entre otros. etc?
    acaso su de-construcción es una des-politización o un des-posicionamiento político?

    O es que por el contrario, hay que repensar a Marx sin dialéctica? es decir hay que posicionarse sin usar la ideología ni la razón dialéctica? ……pero me parece a mí que esto es un imposible para marxistas que leen con gafas del XIX.

    Un saludo
    ..

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    ers

    21/11/2013 at 11:57

    • Cuando se quiere leer cualquier cosa se lee cualquier cosa. Eso es tener “gafas”.
      ¿Porque no nos deja de molestar con toda esta basura seudo intelectual suya y se dedica a hacer algo que le sea más productivo?

      Saludos.

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      Gerardo Daniel

      21/11/2013 at 12:45

  15. Un señor escribe mandándome “a laburar”. Su “comentario” fue enviado a papelera. Como ya se explicó (aquí), el blog se reserva el derecho de admisión.
    En particular, se rechazan “comentarios” que solo buscan provocar o contienen agresiones personales. Mantendré esta línea de conducta aunque se me acuse de “stalinista” (como hace este señor que quiere ver publicados sus “aportes”). Nadie me paga por aguantar imbéciles con sus imbecilidades a cuestas. Al que no le guste, tiene la libertad de no entrar más.

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    rolandoastarita

    21/11/2013 at 16:59

    • AGREGADO A LO ANTERIOR: Me acaban de informar que la provocación y los insultos provienen de un dominio ubicado en el Ministerio de Economía. ¿Un funcionario mandando “a laburar” a los que critican a su jefe? ¿Y repartiendo acusaciones sobre “stalinismo”? ¿Tendrá como ejemplo de “derechos democráticos” a los trabajadores del Indec?

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      rolandoastarita

      21/11/2013 at 16:59

    • Cabe destacar que el “señor” que escribe desde la IP 168.101.48.4 lo hace desde un dominio del Ministerio de Economía [h168-101-48-4.mecon.gov.ar].
      No seamos mal pensados, seguro que trollea por la web en su hora de almuerzo.

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      astadiego

      21/11/2013 at 17:00

    • Agrego: el mandar “a laburar” a los críticos está en la mejor tradición de las prácticas stalinistas. Estos tipos con poder, te mandan sin problemas a un campo de trabajos forzados, “para que te reeduques y dejes de lado las veleidades pequeño-burguesas críticas”.

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      rolandoastarita

      21/11/2013 at 17:00

  16. Hablando de fanstasmas, y no lo digo por Don Gerardo Daniel, pues veo por su historial de comentarios, que no hemos de esperar que aporte razones sino insultos
    me gustaría que un hombre razonable como Astarita pudiera escribir algo sobre qué le parece la tesis de Negri (La sonrisa del espectro) cuando afirma cosas tan evidentes como esta:

    “se ha producido esta mutación del trabajo, si la ley del valor se ha visto out of joint [sacada de quicio] habida cuenta del hecho de que el tiempo ya no es un operador de medida del valor ni el valor de uso es su referente real”.

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    ers

    21/11/2013 at 18:26

    • Lo de Negri me parece muy desacertado, pero no puedo explicar el asunto en un comentario.

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      rolandoastarita

      21/11/2013 at 19:34

    • Sr. ERS, evidentemente a Ud. no le descuentan el presentismo por llegar 10 minutos tarde al trabajo.
      Pero seguramente, las empresas que Ud. asesora sí toman esas medidas con sus empleados.
      Para que nadie se pierda sus elaboraciones: http://filogestempresas.blogspot.com.es/

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      Roberto

      21/11/2013 at 20:03

    • Recién leo su “respuesta” Sr. ers.
      Digna de un “filosofo” de su talla.

      ¡¡¡Siga así!!! Sobre todo con ese maravilloso Blog suyo.

      Saludos.

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      Gerardo Daniel

      25/11/2013 at 00:28

  17. En mi modesta opinión, compañero, que se pueda hablar libre e impunemente de un marxista en el gobierno y sin que te persigan para ponerte el chaleco de fuerza, es resultado de la escasa difusión en todo el vasto espacio social que media entre los sectores lúcidos de la burguesía (que utilizan este mote como forma de contribuir a la esterilización del marxismo) y las minorías organizadas o no, que tienen conciencia de clase y asumen el contenido revolucionario del mensaje de Márx. El funcionario en cuestión, viene a sumarse a la larga lista de trepadores que coquetean con el marxismo cuando hacen sus primeras armas (académicas en este caso) jugando al ‘hereje’ para luego poder escalar en la academia y finalmente saltar, cuando la ocasión es propicia, a una bien remunerada instancia de administrador del estado capitalista. Si el gobierno ‘nacional y popular’ lo asimila con los brazos abiertos es por que está probado y bien probado que su ‘marxismo’ es puro cuento para consumo de analfabetos políticos. Ya no estamos en la época en que una corriente del movimiento obrero o la pequeño burguesía radical pudiera pensar en que el socialismo fuese alcanzable por medio una acumulación de reformas. La abrumadora mayoría de los intelectuales con ropaje marxista tienen en claro que su función es sostener el capitalismo y buscar un lugar bajo el sol de la colaboración de clases, desde ahora, hasta el fin de los tiempos. Su ‘marxismo’ es solo una etiqueta, detrás de la cual hay un código de barras que señala el precio. No hay otra explicación posible. La única sería que el flamante ministro de economía con nombre de vodka, piense al igual que su precursor ruso (Plejanov) que en el congreso de París de 1900 afirmaba que el ingreso al gobierno dependía de que pudiera demostrarse que este no fuera imparcial en la lucha entre el capital y el trabajo. Por lo menos en ese entonces suscitó bastante hilaridad entre el ala izquierda. En cuanto a la educación de la clase obrera y su vanguardia, lo de Kiciloff, señala lo que no debe hacerse, es decir, no pasarse al enemigo de clase, eso, por supuesto, si es que alguna vez se estuvo del lado de la clase trabajadora y por su emancipación social, lo cual no parece ser el caso. Imagino y ya hay pruebas al respecto, de que, desde las organizaciones de la izquierda revolucionaria surgirán muchas voces críticas. La integración a gobiernos burgueses a sido criticada infinitas veces, en especial desde el trotskismo, como signo inequívoco de traición. Lo que sigue quedando en aguas de borraja es por que, organizaciones revolucionarias siguen centreando sobre la cuestión de las ‘municipalidades rojas’ que serían como sóviets (sería muy interesante repasar la experiencia de los comunistas búlgaros en 1922) y especialmente el insistente énfasis en presentarse a cargos ejecutivos en todos los niveles, con lo cual, ratifican implícitamente la ‘revolución pacífica’ por vía electoral y la reforma del estado capitalista. Parece ser que tienen la varita mágica y a todo lo que tocan le cambian el carácter. A tal grado se imaginan las burocracias sus dotes taumatúrgicas. Todavía tengo presente un discurso del candidato a presidente por un importante grupo trotskista (creo que ya lo he contado) en que afirmaba ante la concurrencia que si lo votaban su primer decreto como presidente sería intervenir el mercado laboral e inhibir la facultad empresaria de contratación ‘libre’ para acabar con la desocupación y los bajos salarios. Es que retroceder de este procedimiento (postularse para cargos ejecutivos. es decir, a gestores del estado burgués) los pondría en la disyuntiva de explicar (de seguro ante las cámaras) el por que de tal renuencia. Algo que podría no ser conveniente, electoralmente hablando. Como responder las eternas objeciones acerca que harían si son gobierno. Ejemplo de respuesta: emitir un decreto ‘disolviendo las fuerzas armadas’ y siendo disueltos antes de que el vocero presidencial comunique el mandato, con el concurso de los bomberos voluntarios de la Boca. Criticar a Kiciloff como ‘impostor’ . Bien. Pero llamamos al ‘gobierno de trabajadores’ surgido de la mayoría electoral. Es decir, llegar a la mayoría en las cámaras, a la presidencia, con su gabinete y sus ministerios y sin una puta advertencia, por lo menos sobre que es de tanga.

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    AP

    22/11/2013 at 01:10

  18. Compañero Roberto. Ayer leí la referencia que presenta en su último post. De verdad ha de existir un ‘capital sin trabajo’ y una ‘acumulación fantasmática’ si hay empresas que garpan por semejante asesoramiento.
    Saludos

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    AP

    23/11/2013 at 19:43

  19. Kicillof ya escribió un trabajo junto a Capitanich en el año 1999. La bibliografía utilizada remite a la ortodoxia económica: trabajos de Artana, Lopez Murphy, FIEL, Oates, Bird, etc. El trabajo tiene como modelo teórico la perspectiva del public choice de James Buchanan, Gordon Tullock, Mancur Olson, Knneth Arrow o Antnohy Downs, entre otros. Un fragmento de las conclusiones del mismo: “La eliminación de transferencias discrecionales y su reemplazo por mecanismos objetivos que permitan regular y evaluar sistemáticamente la percepción y desarrrollo de estrategias que relamente apunten a la igualación y nivelación entre las diferentes jurisdicciones (…) La complejidad de cada uno de los aspectos exige la adopción de un criterio vinculado al óptimo paretiano, esto es, que la decisión beneficie a todos sin perjudicar a nadie en forma especial. Objetivamente, esto exige un compromiso para mejorar la calidad en el uso de los fondos asignados, más que en la cantidad de los mismo, como pre-requisito para lograr un acuerdo sustentable. (…) Se impone la puesta en marcha de sistemas de premios y castigos y una estrategia de consenso ciudadano para internalizar estas propuestas y fortalecer institucionalmente a los entes encargados de producir la provisión de los servicios en condiciones de eficiencia (…) En algunos casos estas mismas provincias esconden, detrás de un sobredimensioanmiento del sector público, altas tasas de desocupación estructural y bajas tasas de actividad, lo cual impide la evolución favorable de los indicadores económicos asociados a los indicadores sociales”. Capitanich, J.M., Kicillof, A, & Zorrilla, M. B. Federalismo fiscal y coparticipación federal. Una propuesta para la transformación de la relación nación-provincias. Buenos Aires: Fundación por la Universidad de la Producción y del Trabajo, p. 142-145

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    Christian

    24/11/2013 at 19:28

  20. Rolando

    segun algunos hay 4 alternativa es un desdoblamiento acotado para turismo y artículos suntuosos. Otra opción en estudio es una devaluación fiscal al estilo de los planes de competitividad de Domingo Cavallo. La tercera, sería acelerar las mini devaluaciones diarias. La cuarta posibilidad, directamente apunta a producir un inicial salto cambiario del 10 al 15%. y la quinta que proponen otros es : Lo que tiene que hacer el gobierno es lo que hizo Cavallo en el 82, y lo que dice Cavallo que hay que hacer ahora: “un mercado cambiario verdaderamente libre, en el que el Banco Central no intervenga pero que deje que compran y vendan dólares, sin restricciones, todos los que no acceden o no están obligados a hacerlo en el mercado oficial”.tiene que haber un nivel de dólar realista para el que quiera gastar dólares de manera legal *en el país* sea en inversión o en consumo. Ninguna de las cuatro alternativas planteadas lidia con ese problema.
    me gustaria que me de su opinion de la ultima
    gracias

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    Alicia

    24/11/2013 at 20:36

  21. Axel Kicillof : No importa lo que digan de ti esos que siempre, siempre, siempre y hasta el infinito critican lo que sea en contra de Cristina, sus funcionarios y en general a su gobierno.
    No importa lo que digan de tí. Importa lo tú hagas. Y estoy segura que eso será exitoso y bueno para todos.
    Los incompetentes, con tal de figurar, tienen como único recurso, criticar, descalificar, injuriar, suponer, conjeturar y fabular; y en esto son expertos. Aparentan que ellos tienen todas las respuestas y si alguna vez tuvieron alguna responsabilidad el resultado final fue un fracaso.
    Empecinados en señalar lo incorrecto en otros jamás dicen que es lo correcto porque ellos no lo saben. Además sin duda te envidian por que eres joven y además competente y tienes algo más que las buenas ideas. Postulo que esas buenas ideas se concreten en “resultados”. Entonces, tus críticos puede que enfermen de odio y enojo. Dice una cita: “Sentado en la puerta de tu casa verás pasar el cuerpo de tu enemigo” y agrego; “sin que tú hayas tocado ni un pelo de sus cabezas”.

    Le gusta a 1 persona

    lucia f padilla

    02/12/2013 at 04:40

    • Eeehhhhhh!!!!!!!!!!!!!

      Bueno…

      – _ –

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      Gerardo Daniel

      02/12/2013 at 10:39

    • Pero…! Camarada Lucia! tomese un tilo!

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      nahuel

      02/12/2013 at 21:36

  22. Siempre abro un comentario con expectativa de encontrar una crítica leal. Pero a veces, cuando los leo, me dan ganas de hacer la de Olmedo.

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    AP

    02/12/2013 at 20:45

  23. Compañero Rolando. En el día de ayer, leyendo un artículo del PTS, me entero de que este ha protestado de participar en la elección de presidencia de la cámara. El argumento que esgrimen se emparenta con la cuestión de los ‘cargos ejecutivos’. Parece no ser una actitud compartida en el conjunto del FIT. ¿Estará preanunciando algún reacomodamiento? ¿Usted que opina?

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    AP

    08/12/2013 at 17:53

    • No estoy interiorizado de estas cuestiones, no puedo opinar, son problemas internos de los integrantes del FIT.

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      rolandoastarita

      08/12/2013 at 23:04

  24. Una de cal y una de arena. Renglón aparte, merece la ‘denuncia’ por parte de la dirección de PO respecto del presunto fraccionalismo por parte de sus aliados del PTS, dado que estos se niegan a formar un bloque parlamentario conjunto del FIT. Más allá de las diferencias profundas que nos separan con el PO, parece ser una objeción correcta. Algo puede tener que ver el entusiasmo del Partido Obrero por ocupar la presidencia de la cámara en Salta. Me da toda la impresión que la orientación de los compañeros se centra en un parlamentarismo tradicional al que bautizan como ‘caliente’. En un artículo que aparece en Prensa Obrera, bajo la firma de G. Solano, cuyo eje es explicar como ‘convertir la influencia electoral en militancia’ se alude directamente a que PO rechaza los ‘fetichismos’ (incluso el del propio partido¡) y de paso el del estado obrero y la dictadura proletaria. Luego de un extenso excurso autoproclamatorio en que explica como su partido pasó del ‘heroísmo’ (con su intervención al frente de la clase obrera (sic) en la crisis pre revolucionaria de 2001-?-) a la ‘epopeya’ en las últimas elecciones, amonesta contra todo doctrinarismo en materia de táctica electoral. Hay que tener en cuenta las nuevas experiencias. ¿Tendrá algo que ver, con las declaraciones de Altamira, acerca de que a los 71 años no puede aspirar a más que unir un 20% del electorado bajo las banderas del frente?

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    AP

    08/12/2013 at 18:06

  25. Disculpe compañero. Era probable que no estuviera al tanto. Solo me causó curiosidad, por las dudas hubiese hecho algún seguimiento del tema.

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    AP

    09/12/2013 at 19:39


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