Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Renta absoluta de la tierra

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En notas anteriores (aquí y aquí) discutí la naturaleza de la renta diferencial de la tierra y su relación con el trabajo potenciado. En esta nota resumo la noción de renta absoluta, y presento algunas conclusiones con respecto a la demanda democrático radical de abolición de la propiedad privada de la tierra.

La renta absoluta

En los capítulos 37 al 44 del tomo III de El Capital, en los que estudia la renta diferencial de la tierra, Marx mantiene el supuesto de que la peor tierra –que decide el precio al que se vende el producto agrícola- no genera renta. Así, tomando el ejemplo con que explicamos la renta diferencial (véase nota anterior), suponemos que en el peor suelo, A, hay una inversión de capital de $25 por unidad de cereal, siendo la tasa media de ganancia del 20%, y el precio de producción $30. Por lo tanto, en A no hay renta. Sin embargo, en el capítulo 45 Marx introduce la hipótesis de renta también en el peor suelo, a la que llama la renta absoluta. Si en el ejemplo anterior el precio del producto agrícola se eleva a $30 + x, x es la plusganancia que se convierte en renta de la tierra A. Marx la llama renta absoluta. Además, debido a que toda la producción se vende en $30 + x, las tierras de fertilidad superior también se apropian de esta renta suplementaria, que se agrega a la diferencial (esta última se rige por las mismas leyes discutidas en la nota anterior, que no son afectadas por la renta absoluta). De esta manera Marx, y a diferencia de Ricardo, considera la posibilidad de que la peor tierra genere renta. En su visión, la renta absoluta surge cuando el precio de mercado se eleva por encima del precio de producción en un monto “x”. Por eso, sólo existe en los lugares en los que la propiedad privada de la tierra constituye una barrera para la inversión del capital, o incluso del trabajo sin capital (en las colonias no había renta absoluta, véase Marx, 1999, p. 962, t. 3).

Ahora bien, la cuestión es explicar cómo puede existir renta en la peor tierra aceptando que rige la ley del valor trabajo. Tengamos presente que esta cuestión había llevado a Ricardo a negar la existencia de renta en la peor tierra. Es que Ricardo consideraba que todas las mercancías reproducibles mediante trabajo se vendían a sus valores promedio, de manera que el producto de la peor tierra, vendiéndose a su valor (tiempo de trabajo destinado a su producción), no podía generar renta. Marx sigue el mismo criterio: la renta absoluta tiene que explicarse con la teoría del valor. Por eso, no postula la existencia de un precio de monopolio “en el sentido corriente del término” (véase p. 963, t. 3); en otras palabras, la renta absoluta no constituye un elemento independiente del precio, sino es parte integrante del valor del producto agrícola. Pero, ¿cómo puede la peor tierra generar una renta si no hay diferencias de fertilidad?

Para responder esta pregunta hay que tener presente la noción de precio de producción, y su diferencia con el valor. Recordemos que si las mercancías se vendieran a precios directamente proporcionales a sus valores, en las ramas en las cuales es mayor la inversión en capital constante por unidad de trabajo vivo la tasa de ganancia sería menor, en promedio, que en las ramas en las cuales la inversión de capital constante fuera relativamente menor, por unidad de trabajo vivo. Por lo tanto, y a través de la competencia, se produce una igualación de la tasa de ganancia entre ramas, que determina los precios de producción. Así, las mercancías de las ramas en que es relativamente mayor la inversión en capital constante se venden a un precio de producción mayor que el precio directamente proporcional a sus valores; y lo inverso sucede en las ramas en que el capital constante es relativamente menor.

Existen entonces dos factores cruciales que, según Marx, darían lugar a la formación de una renta absoluta. El primero es que la composición de capital (la relación entre capital constante y trabajo vivo) en la agricultura es menor que la composición media de la economía; por lo tanto, con la misma tasa de explotación, se genera más plusvalía. En consecuencia, el precio directamente proporcional al valor es mayor que el precio de producción (que se forma a partir de la igualación de la tasa de ganancia). El segundo factor es que no opera la tendencia a la nivelación de la tasa de ganancia, de manera que la plusvalía generada en la agricultura no se redistribuye al resto de las ramas. En términos generales, para que exista nivelación de la tasa de ganancia es necesario que haya libre movimiento de los capitales entre las esferas de la producción; sólo así se distribuye la plusvalía “excedente” desde las ramas de baja composición de capital a las ramas de alta composición de capital.

Sin embargo, en la agricultura, sostiene Marx, el capital se enfrenta con el poder que deriva de la propiedad privada de la tierra, que impide su libre afluencia, y por lo tanto no permite que opere plenamente el impulso a la nivelación de la tasa de ganancia. Esto es, la propiedad privada de la tierra es una barrera para la nueva inversión del capital en suelos que no están cultivados o que no han sido alquilados. Si no existiera la propiedad privada de la tierra, esos suelos no alquilados podrían ponerse en producción sin pagar renta, actuaría la tendencia a la igualación de la tasa de ganancia, y el precio del producto agrícola descendería hasta el precio de producción. Pero dada la propiedad privada, el propietario solo alquila el suelo cuando este genera una renta; y la renta surge de la diferencia entre valor del producto y el precio de producción (según las circunstancias, la renta podría ser igual a toda esa diferencia, o a una parte de la misma).

El carácter histórico de la renta absoluta

La existencia de la renta absoluta depende entonces de que la composición del capital en la agricultura sea menor que la composición del capital en el resto de la economía. Marx pensaba que esto se debía a que la agricultura no había progresado a la par de lo que lo había hecho la industria; y esto a su vez podía deberse a causas tecnológicas -la química, la geología y la fisiología aplicadas a la agricultura tardaron más en evolucionar que las ciencias mecánicas, aplicadas a la industria- como económicas, particularmente la propiedad privada de la tierra. Sin embargo, ya en El Capital registraba que los progresos que se estaban haciendo en la agricultura se expresaban en el constante crecimiento del capital constante sobre el variable (p. 966) y alertaba que la cuestión de si en un país capitalista determinado la composición del capital es más baja que la composición media “es una cuestión que solo puede decidirse de manera estadística”. En cualquier caso, si la composición del capital fuera más elevada, o igual al promedio de la economía, habría que descartar la renta absoluta (idem). Esto da pie para reconsiderar si la renta absoluta de la tierra hoy es relevante, o incluso si existe. Pero la cuestión deberá tratarse después de analizar la renta diferencial II y su relación con el desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas en la agricultura.

Propiedad privada de la tierra

A partir de lo desarrollado en los apartados anteriores se puede comprender el rol que tuvo la demanda de acabar con la propiedad privada de la tierra.̣ La abolición de la propiedad privada de la tierra no significaba, en los programas de los partidos marxistas, una medida socialista, sino democrático burguesa radical (puede verse muy bien esta cuestión en las discusiones de Lenin sobre el programa agrario de la socialdemocracia, en 1905). En caso de aplicarse, hubiera significado la libre entrada del capital en el tierra.

Desde el punto de vista de la renta, implica abolir la renta absoluta (en la medida en que el precio del producto agrícola se establecería por el precio de producción), y por lo tanto encerraba un abaratamiento del producto. Puede verse también la diferencia con la renta diferencial: en caso de abolirse la propiedad privada de la tierra, la renta diferencial no desaparece; si la tierra es estatizada, pasa a ser apropiada por el Estado.

A partir de lo planteado hasta aquí, es un tema a analizar en qué medida hoy tiene relevancia la renta absoluta de la tierra. En Argentina existe una larga tradición en la izquierda que sostiene que la renta absoluta es importante. Mi opinión es que la renta absoluta hoy no es significativa, y tiende a desaparecer, debido al desarrollo capitalista. Haré esta discusión en una próxima nota, en la que analizaremos la renta diferencial II, que adquiere importancia a medida que avanza la producción capitalista en el argo.

Texto citado:
Marx, K. (1999): El Capital, México, Siglo XXI.

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“Renta absoluta de la tierra”

Written by rolandoastarita

09/05/2014 a 00:19

17 comentarios

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  1. Perdón si este no es el espacio adecuado, Rolando, pero quería saber si conocías a este economista y sus ideas que parece ser un boom de actualidad, Thomas Piketty, dejo un link suelto como referencia: http://www.vox.com/2014/4/8/5592198/the-short-guide-to-capital-in-the-21st-century

    Y como siempre gracias por tus generosos y lúcidos aportes, obviamente.

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    Ignatius

    10/05/2014 at 19:51

  2. Compañero Rolando. Recién leí su aclaración a mi última intervención sobre plusvalía extraordinaria y renta agraria. Pertinente y adelanta elementos que se exponen con mayor detalle en esta nota. Leí el capítulo de El Capital sobre R.A y me sirvió para entender mejor la diferencia entre ‘monopolio’ como capacidad de substraer parte o el total de la plusganancia al proceso de nivelación de la TG que atañe a la renta absoluta, del monopolio como poder de imponer un precio arbitrario al mercado. No me extraña que exista confusión al respecto y es una crítica que adelanta el propio Márx en el texto. Renta diferencial extensiva e intensiva y absoluta operaría en rango del PP y RA entre este y valor. Variaciones en la demanda o limitaciones territoriales, brindarían el margen entre valor y precio efectivo, para que intervengan fenómenos de monopolio propiamente dicho que Márx considera marginales. En este caso, se estarían en presencia sí, de una renta de monopolio, distinta. De todos modos, no se si lo interpreté mal, pero hay pasajes algo indiscriminados o que sugieren imbricación con la RA , en que sí, la renta se impondría al precio, en que el condicionamiento sería inverso. Se espera para arrendar hasta que el precio satisfaga renta en la tierra marginal. Por lo demás, acuerdo en que, como ya lo había adelantado Márx y hoy la realidad confirma, el crecimiento de la Composición orgánica (en valor) del agro, conspira contra la permanencia de RA.

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    AP

    11/05/2014 at 02:47

  3. Creo que la influencia del monopolio de la tierra en cuanto a la generación de renta y el rol del monopolio en situaciones particulares de mercado, se visualiza bien en estos pasajes:
    ‘ Pese a que la propiedad de la tierra puede elevar el precio de los productos agrícolas por encima de su precio de producción, no depende de ella, sino de la situación general del mercado la medida en la que el precio de mercado se acerca, por encima del precio de producción, al valor, y por consiguiente la medida en la que el plusvalor generado en la agricultura por encima de la ganancia media dada se transforma en renta, o bien entra en la nivelación general del plusvalor para formar la ganancia media. De cualquier manera, esta renta absoluta, emanada del excedente del valor por encima del precio de producción, es sólo una parte del plusvalor agrícola, la transformación de ese plusvalor en renta, la intercepción del mismo por parte del terrateniente; exactamente de la misma manera en que la renta diferencial emana de la transformación de plusganancia en renta, de la intercepción de la misma por parte de la propiedad de la tierra, con un precio de producción de acción reguladora general.Estas dos formas de la renta son las únicas normales. Fuera de las mismas, la renta sólo puede basarse en un precio monopólico propiamente dicho, que no está determinado por el precio de producción ni por el valor de las mercancías, sino por las necesidades y la solvencia de los compradores, y cuya consideración debe efectuarse en la teoría de la competencia, en la cual se investiga el movimiento real de los precios de mercado.’
    En lo anterior se ve el rango de acción de las formas ‘normales’ de la renta.
    También, en la cita que sigue se establece la diferencia:
    ‘En la medida en que la renta agrícola propiamente dicha sea mero precio monopólico, éste sólo puede ser pequeño, del mismo modo en que sólo puede ser pequeña la renta absoluta bajo condiciones normales, cualquiera que sea el excedente del valor del producto por encima de su precio de producción. Por lo tanto, la naturaleza de la renta absoluta consiste en lo siguiente: capitales de igual magnitud en esferas distintas de la producción producen, según su diversa composición media, con la misma tasa de plusvalor o la misma explotación del trabajo, diferentes masas de plusvalor. En la industria, esas diferentes masas de plusvalor se nivelan para constituir la ganancia media, y se distribuyen uniformemente entre los diferentes capitales como entre partes alícuotas del capital social. La propiedad del suelo, en cuanto la producción necesita tierra, tanto para la agricultura como para la extracción de materias primas, obstaculiza esta nivelación de los capitales invertidos en la tierra e intercepta una parte del plusvalor, que de otro modo entraría en la nivelación para formar la tasa general de ganancia. La renta constituye entonces una parte del valor, más específicamente del plusvalor de las mercancías, sólo que en lugar de corresponderle a la clase capitalista, que lo ha extraído de los obreros, cae en manos de los terratenientes, que lo extraen de los capitalistas.’

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    AP

    11/05/2014 at 15:51

  4. Disculpe una tercer intromisión, pero, dado que el tema no parece suscitar mucha discusión (cosa que lamento) agrego un comentario. Las citas anteriormente expuestas despejan la posición de Márx de posibles malentendidos. Resta por demostrar que su enfoque se condice estrictamente con la realidad. Con referencia al tema, leí un trabajo de Abel Caballero que centra en las reales o supuestas ambiguedades del enfoque de Márx sobre renta absoluta. En resumidas cuentas, las objeciones serían tres: Por que la renta absoluta estaría limitada por el valor y no podría sobrepasarlo. Por que si la COC agraria pudiera igualar o incluso superar la composición media, la renta desaparecería ¿Renunciaría el propietario del suelo al tributo? y finalmente. Aplicando la ‘transformación’ a lo Márx , la doble identidad (sumatoria de los valores igual a la sumatoria de los precios y sumatoria de las ganancias más renta igual a la sumatoria de la plusvalía) no cierra. La renta seguiría dependiendo de la diferencia entre Precios de producción y valor, pero la magnitud de la renta sería indeterminada, lo que sugiere la injerencia del factor monopolio. Si no lo ha leído se lo envío. También leí un trabajo de Farina, donde lo cita y le plantea dos crítica por ‘apego demasiado literal a las citas Márx’ . Lo mismo digo de este trabajo.
    Saludos

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    AP

    11/05/2014 at 21:32

  5. Compañero Armando. Es interesante y bastante explícita la referencia que presenta. Parece rescatable la crítica a la teoría de la caída secular de la tasa de ganancia, aunque hay también estudios que concluyen que lo que se verifica es una caída suave pero compatible con la subsistencia del sistema. La conclusión política es la impugnación de la revolución o su posibilidad material. De esto deduce que la creciente polarización es algo regulable por métodos políticos que no atacan las bases del capitalismo. Es un refrito socialdemócrata que apunta a la redistribución de la riqueza por métodos pacíficos y democráticos. El mismo cuento de siempre.

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    AP

    14/05/2014 at 01:05

  6. Creo que cuando el bajo crecimiento económico se impone como norma también bajan los rendimientos del capital en términos de rentas, intereses y dividendos. De esta manera los ricos también pierden. Lo que dice el economista francés es que, en términos relativos, los poseedores del capital llevan las de ganar con respecto a los que perciben salarios. Bueno, eso está claro. De Marx he entendido que en el capitalismo, la valorización y consiguiente acumulación ocurre en la economía real, en la producción. Supongo que un crecimiento muy bajo que se prolonga constituye una crisis capitalista profunda cuya solución pasa por estimular dicho crecimiento. Keynes indicó una solución, no sé qué tan valida sea ahora. En términos de método, no creo que sea correcto extrapolar datos del pasado para describir un periodo presente o una tendencia futura. Si la economía es histórica, quiere decir que ningún periodo es idéntico a uno anterior.

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    mario

    14/05/2014 at 10:44

    • Si claro. Eso tiene nombre y apellido y se llama crisis. La rentabilidad decae pero los salarios aún más de modo que el capital se valoriza a expensas de la fuerza de trabajo. También las empresas débiles quiebran y se favorece la concentración que ayuda a la ulterior recuperación de los sobrevivientes. De todos modos, la anterior apreciación no emana de la lectura del libro, sino, de un resumen. Lo que parece deducirse es que, en términos históricos, las crisis se sobrellevan y la tasa de ganancia se recompone alrededor de un retorno normal, que no decae. No creo que Márx haya planteado como salida a la crisis ‘estimular el crecimiento’. Su postura fue la revolución social como forma de terminar con el capitalismo y por ende, las crisis. Keynes, en cambio, si planteó el incentivo a través del estado para salir de la crisis o para prolongar la prosperidad. Es un planteo de conservación del sistema, no de superación revolucionaria. La propuesta del celebrado economista francés, se inscribe también en la conservación del sistema. La abolición del ‘mercado’ le parece una fuente de mayor mal. Aunque pronostique la profundización de la polarización social, lo que plantea no es abolirla, sino atenuarla, a través de la intervención del estado democrático. Si bien no se identifica como ‘marxista’ (lo que evidentemente no es) es un curandero del sistema. Supone un capitalismo eterno, sin tendencia a la autodisolución sobre la que pueda actuar el proletariado consciente. Su tradición sería la de Bernstein o Kautski, no la de Márx.

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      AP

      14/05/2014 at 19:19

  7. Un complemento a lo anterior. Por supuesto, ningún período es igual a otro. Pero hay fuerzas motrices que son comunes, aunque no se repliquen de igual modo siempre. Lo concreto es que los viejos reformistas postulaban que bajo el capitalismo, las crisis tenderían a atenuarse, hasta su desaparición. Esto no se ha verificado. La crisis sigue siendo un fenómeno inevitable del desarrollo capitalista. Puede discutirse si la realidad ha confirmado lo opuesto: crisis cada vez mayores y abarcativas o directamente, la entrada del sistema en ‘punto muerto’ a partir de una fecha fija, lo que me parece totalmente inverosímil e indemostrable, pero lo real concreto es que de las crisis y de la ‘polarización social’ que el economista advierte, no habrán de librarnos con recetas impositivas o pías intenciones de ‘redistribución de la riqueza’ mediadas por el estado de los explotadores. Podrá ser el libro ‘del año’ o ‘de la década’ pero no parece presentar grandes novedades.

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    AP

    14/05/2014 at 19:33

  8. Rolando, no sé si es la nota indicada para preguntarlo, pero hiciste alguna crìtica en el blog o en la página web del libro de Böhm Bawerk, “la conclusión del sistema marxiano”?

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    Gonzalo

    16/05/2014 at 15:44

    • No hice una crítica específica a la crítica de BB al tema de la transformación porque de hecho la crítica más sofisticada e interesante vino por el lado de los sraffianos (en la línea de Bortkiewicz). Traté el tema en respuesta a la crítica de Steedman aquí. Después profundicé en las tres notas dedicadas a los sraffianos (aquí).
      Específicamente sobre Bohm Bawerk, expliqué la crítica de Garegnani a su concepción del capital (aquí); es curioso que el gran crítico de El Capital no hay podido resolver la teoría del capital.

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      rolandoastarita

      16/05/2014 at 15:57

  9. OK, gracias. Aprovecho para la útlima sobre otros textos. Hay uno bastante crítico del marxismo, que está en un apartado del libro “Teoría económica en retrospección” de Mark Blaug. En el blog, lo criticaste o mencionaste al pasar en alguna nota? En mi opinión, ese libro de Blaug es muy bueno, es comparable con el análisis económico de Schumpeter quizá..

    Saludos!

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    Gonzalo

    22/05/2014 at 15:38

  10. Repasando las notas sobre la renta me surgen dos dudas.
    1)¿Puede surgir renta absoluta si la demanda supera a la oferta al punto que teniendo todas las tierras en producción no alcanzase para abastecer el mercado?
    2) Por otra parte, cuando habla de renta absoluta, ¿es lo mismo que renta a secas?Lo digo en términos conceptuales, teóricos, no de cómo lo ve el terrateniente, porque tenemos diferencial 1 y 2, y renta absoluta. ¿O la renta a secas se usa solo para el análisis individual?

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    Ilichito

    05/08/2014 at 02:44

    • Si la demanda supera la oferta (como parece haber sucedido en los 2000), el aumento de los precios y la rentabilidad impulsará la inversión y la expansión de la frontera agrícola (que también es lo que habría estado sucediendo en estos últimos años). La última tierra, en principio, no dará entonces renta (aunque hay algunos casos teóricos, analizados por Marx, en que puede llegar a dar renta; los analizo en “Economía política del subdesarrollo y la dependencia”).
      Por otra parte, para los efectos prácticos nadie hace la distinción entre renta absoluta y diferencial, o entre renta diferencial I y II.

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      rolandoastarita

      05/08/2014 at 09:12


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