Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Cuba: crisis, globalización y giro al mercado (4)

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       Las partes anteriores de esta nota aquí, aquí y aquí

    Moneda y desequilibrios

La dualidad monetaria continúa generando muchos problemas y distorsiones. Recordemos que la doble moneda se instaló en 1994, cuando el giro del gobierno hacia una mayor centralización y restricción de la circulación de dólares. El Banco Central de Cuba comenzó entonces a emitir los llamados pesos convertibles (CUC), para tener una unidad de paridad con el dólar y facilitar el turismo. En la actualidad el CUC (= 1 dólar estadounidense) equivale a 25 pesos cubanos (CUP); aunque para las empresas estatales el CUP está a la par del CUC.

Los problemas que acarrea la doble moneda son de varios y significativos. Por empezar, porque para las empresas estatales la moneda está sobrevalorada; y en segundo término, porque los cálculos de productividad y costos son dificilísimos de hacer.  Pero si no se pueden hacer estos cálculos, es muy difícil planificar, esto es, distribuir los tiempos de trabajo según alguna relación entre necesidades y gastos humanos de energía y de recursos. Subrayamos que la articulación entre plan económico y democracia de los productores –en un régimen no burocrático- también exigiría una medida de valor y unidad de cuenta confiable (esta cuestión ya la señalaba Trotsky en crítica a la dirección económica soviética de los años 1930). La ley del valor trabajo no se puede eliminar por decreto, ni con medidas administrativas.

Por otra parte, un sector de la población recibe salarios en CUC, y otro sector en CUP, lo cual agrava la fractura social; los mercados también están fraccionados: en el comercio minorista la oferta en CUC, incluyendo  los productos de primera necesidad, es de mejor calidad que la oferta de bienes en CUP.  A su vez, la existencia de la doble moneda favorece la continuidad y extensión del mercado negro, donde se comercian desde bienes básicos a bienes de lujo. De nuevo, de alguna manera la ley del valor, a través de sus expresiones monetarias y mercantiles, “hace valer sus derechos”, por encima de restricciones y disposiciones. El mismo gobierno cubano ha registrado el  problema, aunque sin indagar en sus causas profundas. En 2013 Murillo reconoció que la doble circulación era una de las grandes dificultades que tenía la economía. Raúl Castro se expresó en el mismo sentido. Por eso, desde hace años, el gobierno se propone avanzar en la unificación monetaria. Sin embargo, es muy probable que la misma lleve a una devaluación (el CUC está sobrevaluado y no se corresponde con la productividad de la economía cubana). Otra posibilidad es que se instale un sistema de cambios múltiples; lo cual también ha sido siempre una fuente de especulación y negociados.

Concesiones crecientes a la inversión extranjera

A partir de 1988 la dirección cubana permitió la entrada de inversiones extranjeras, lo que resultó que en 2002 se habían instalado unas 400 empresas, mayormente en hotelería, minería y alimentación (con España en primer lugar). Asimismo se habían establecido “zonas francas” para atraer inversiones. Sin embargo, con la orientación hacia una mayor centralización, las zonas francas se cerraron y el número de empresas extranjeras se redujo a la mitad. Los capitalistas se quejaban (y se quejan) de excesiva intromisión del Estado, problemas derivados de la doble moneda y diversas trabas para sus negocios. Pero en  los últimos años, al compás del nuevo giro hacia el mercado, el gobierno ha reasumido una política destinada a atraer las inversiones extranjeras. En este respecto, hay dos hechos muy relevantes, y relativamente recientes: la apertura de una “zona especial”, y la nueva ley de inversiones extranjeras.

Efectivamente, en 2013, y siguiendo el modelo chino de las zonas especiales, se creó la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), de 465 kilómetros cuadrados, ubicada en la provincia de Artemisa. Está concebida para atraer inversión externa y ser la principal puerta de entrada y salida de productos. Para este último objetivo, en Mariel se construirá, con participación de capitales brasileños, la futura terminal de contenedores. Con el objetivo de atraer capitales, se ofrecen muchas facilidades. Así, de acuerdo al reglamento que rige la ZEDM, se establece que se agilizarán los trámites de los inversionistas extranjeros para autorizarlos a instalarse. Además, se establece: que por 10 años habrá exención del pago de utilidades y, excepcionalmente, por un período mayor; cuando terminen los períodos de atracción de capitales, el impuesto a las ganancias será del 12%; por otra parte, se establece que las empresas no paguen impuestos sobre ventas o servicios durante un año; también se garantizan las remesas al exterior por concepto de utilidades y dividendos; y la importación de equipos y bienes sin pagar aranceles. Se trata de condiciones excepcionalmente favorables para los capitales, pero es muy posible que los capitales extranjeros continúen presionando y negociando para garantizar que estas normas no se modifiquen. A ello hay que sumar el pedido de seguridad jurídica. Sin embargo, para los trabajadores la situación es distinta: serán contratados por agencias empleadoras, que recibirán el importe salarial en la divisa del inversor y pagarán en moneda nacional a los trabajadores.

Además de Brasil, China, Rusia, Vietnam, Japón, Alemania y México han manifestado su interés por tener presencia en Mariel. De esta manera el establecimiento de la ZEDM es una vuelta a la línea tendencial de apertura al capital y el mercado, que se había interrumpido por el giro “izquierdista” de Fidel.

A su vez, en marzo de 2014 se aprobó una nueva ley de inversiones extranjeras, que también busca dar mayores atractivos y garantías. Entre las medidas adoptadas, las empresas que inviertan en Cuba pagarán solo el 15% de impuestos a las ganancias; aunque no podrán contratar trabajadores ni pagarles directamente, están autorizadas a llevar su propia mano de obra para desarrollar construcciones en Cuba. Según el ministro de Comercio Exterior, habría 246 proyectos de inversión en petróleo, turismo (construcción de condominios, hoteles, campos de golf) y algunas plantas industriales.

En este marco, Cuba acaba de firmar 29 acuerdos con China y 10 con Rusia, por los cuales se prevé profundizar los intercambios, las inversiones, y colaboración. Rusia, además, condonó, en 2013, el 90% de la vieja deuda cubana. A su vez, Cuba normalizó las relaciones con la Unión Europea, y está trabajando para reanudar negociaciones con el Club de París en torno a una deuda de varios miles de millones de dólares. Aunque aquí hay muchos obstáculos porque el Club exige que se informe sobre las reservas y situación de la balanza de pagos. Por otra parte, Brasil comprometió importantes inversiones: la principal, las obras ya mencionadas de puerto Mariel, por casi 1100 millones de dólares, a cargo de Compañía de Obras en Infraestructura, subsidiaria de Odebrecht. Además, está la entrada en el azúcar, a la que nos referimos más arriba.

En base a lo visto hasta aquí, puede entenderse que las medidas propuestas por Obama –y apoyadas por una porción importante del establishment de EEUU- se inscriben en esta evolución de largo plazo. Por supuesto, está por verse si finalmente el Congreso de EEUU levanta el bloqueo a Cuba. Pero esto no cambiará la esencia de la relación que está estableciendo el gobierno cubano con un capitalismo cada vez más mundializado.

China, “programa socialista” y dependencia capitalista

En julio de 2014 el presidente chino Xi Jinping hizo una visita oficial a la Habana, durante la cual se concretaron dos líneas de crédito a Cuba, una libre de interés y la otra destinada a la construcción de una terminal multipropósito en Santiago de Cuba. Además, se dispuso la reestructuración de la deuda cubana con China, y se hicieron convenios que comprenden las áreas de salud, agricultura, energías renovables, turismo, industria, tecnología de televisión digital, ciberespacio, suministro de equipos para acueductos, medio ambiente, cultura y telecomunicaciones.

China actualmente es el segundo socio comercial de Cuba, detrás de Venezuela. Cuba exporta a China fundamentalmente, níquel, azúcar y medicamentos. Según transcribe Granma, en ocasión de la visita del presidente chino, Fidel Castro aseguró que las utopías de Marx y Lenin inspiraron a Rusia y China a ser los países que encabezarán un mundo nuevo, que permitirá la supervivencia humana si el imperialismo no desata antes una guerra. “Esta visita cumplirá con los propósitos de fomentar la amistad, ahondar la confianza, ampliar la cooperación…” (citado en Página 12, 24/07/14). Asimismo, Cuba impuso a Xi la orden José Martí, que es la máxima condecoración, “por su amistad y solidaridad” y por “su sabia conducción en la construcción del socialismo en China”.

Pues bien, todo este palabrerío sobre construcción del socialismo solo es “verso” (en Argentina utilizamos “verso” para significar algo falso, o que es mentira). Es “verso” para la audiencia “nacional-popular-izquierdista” que está dispuesta a creer, y a justificar, cualquier cosa. Lo grave es que estos discursos, que se transmiten a nivel masivo, debilitan el programa y la perspectiva del socialismo a nivel mundial. Los ideólogos castristas evaden estas cuestiones candentes recordando el heroísmo de los cubanos en Angola, o la resistencia de economía estatizada frente al imperialismo. Pero esto no “compensa” el daño que, desde el punto de vista ideológico y político, se hace a la causa del socialismo. Una cuestión que fue precisada adecuadamente por Trotsky: cuando se ponía en la balanza la progresividad histórica de la estatización burocrática stalinista con el daño que las políticas stalinistas provocaban en la conciencia de las masas, el balance era claramente negativo para el socialismo (véase su discusión –En defensa del marxismo– sobre los efectos de la entrada de la URSS en una zona de Polonia, en 1939). Más en general, la mayoría de los trabajadores que viven bajo el capitalismo rechazan los regímenes burocráticos, y esto no se debe solo, ni principalmente, a la propaganda capitalista. Se debe a que los regímenes stalinistas burocráticos, estancados económicamente, no pueden ser bandera de ninguna recuperación socialista. De ahí también la facilidad con que el capital ha logrado establecer la idea de “no hay alternativa” al mercado.

Por eso hay que tener conciencia de que la estatización no es un fin en sí mismo. Su progresividad histórica se mide por la capacidad de desarrollar las fuerzas productivas y por la medida en que abre el camino a la socialización, esto es, al control directo de los productores. En la medida que la estatización termina en el capitalismo de Estado, o en el estancamiento de una economía estatal burocrática, no abre una perspectiva socialista en ninguna parte del mundo (tal vez la ilustración extrema de nuestro argumento es Corea del Norte).

Es por este motivo que hay que decir las cosas como son: en China no se está construyendo ningún socialismo. Cuba está pidiendo a los capitalistas chinos que inviertan en la isla porque está embarcada en un proceso de reformas muy similar al que llevó a China al capitalismo. Los acuerdos comerciales son la expresión de estos regímenes sociales. Las empresas chinas, y el gobierno chino, se manejan con el mismo criterio de cualquier capitalista: obtener ganancias, aumentar los mercados de exportación, ganar puestos en la competencia, lograr el acceso a fuentes de materia prima. Por eso, en sus relaciones comerciales con cualquier país más atrasado tecnológica y económicamente, como es Cuba, lo único que cuentan para los chinos (como para cualquier otro capitalista) son los intereses económicos, que se discuten en condiciones de clara asimetría entre las partes.

El gobierno chino no tiene ningún interés en el socialismo, ni chino ni cubano. Se trata de un régimen capitalista y es imposible que se comporte como “camarada socialista” en el mercado mundial. Sería contrario a su naturaleza social. Aunque se publicita que China otorga créditos a tasas muy ventajosas, lo que comúnmente hace Pekín es conceder esas líneas de crédito con contrapartidas beneficiosas para sus capitalistas. Así, los inversores chinos obtienen la prioridad para invertir en proyectos, se evitan licitaciones o compensan lo que pierden por el crédito con mayores precios de los productos (o menor calidad de los mismos) a los que están atados los  créditos, cuando son comerciales. A todo esto se suma que las empresas chinas acostumbran solicitar la posibilidad de transferir mano de obra desde su país para emplearla en los proyectos. Agreguemos que en África, donde los chinos han realizado cuantiosas inversiones, los niveles de explotación y precarización del trabajo no tienen nada que envidiar a los de cualquier potencia capitalista. No estamos entonces en presencia del buen samaritano chino-socialista-internacionalista. Y nada indica que las cosas vayan a cambiar tratándose de trabajadores latinoamericanos, o cubanos, o de obreros chinos llevados a la isla.

En todo esto las invocaciones a la “construcción socialista” son solo máscara y simulación, diría que casi cínica. Por supuesto, alguien puede argumentar que Cuba no tiene otro camino -dado el régimen imperante y el curso histórico que tuvo- que inclinarse al capitalismo; que es lo que está haciendo. Pero no por eso nos tienen que “hacer pasar gato por liebre”. Con poder burocrático, en una economía estancada, con un sector privado en crecimiento, la entrada de capitales extranjeros, sean chinos, rusos, brasileños o estadounidenses, no fortalecen ningún programa socialista. En cualquiera de los casos, habrá extracción de plusvalía, esto es, explotación de trabajo asalariado, en beneficio del capital privado (chino o de empresas asociadas con los chinos) y también en beneficio del capitalismo de Estado (o del Estado burocrático estilo soviético, como es el cubano). Por lo tanto, invocar aquí los ideales de Marx y su meta de acabar con la explotación del hombre por el hombre, es puro cinismo, es pura máscara.

Para sintetizar: los acuerdos comerciales y de inversión de Cuba con China, y con otros países, se levantan sobre el fondo de la internacionalización del capital. Son una expresión particularizada de la extensión a todo el mundo de las relaciones de explotación basadas en el trabajo asalariado. Y como sucede en las relaciones comerciales y de inversión entre países de desigual poder económico, entre China y Cuba se establecerá una relación de dependencia. Que no es sinónimo de relación colonial, o neocolonial, como piensa equivocadamente buena parte de la izquierda latinoamericana, sino de dependencia económica capitalista. Lo cual confirma, por otra parte, que no hay posibilidad de independencia económica por parte de ningún país capitalista (o en transición al capitalismo) en un mundo dominado por el capital. A los ideólogos castristas (rama nacional, popular, antiimperialista) todo esto que afirmo les suena muy extraño. Pero es el fundamento del programa internacionalista del socialismo, concebido como democracia de los productores.

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“Cuba: crisis, globalizacion y giro al mercado (4)” 

26 comentarios

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  1. En el tercer párrafo de la sección “China, “programa socialista” y dependencia capitalista” dice:

    “Más en general, la mayoría de los trabajadores que viven bajo el capitalismo rechazan los regímenes burocráticos, y esto no se debe solo, ni principalmente, a la propaganda stalinista.”

    Entiendo que ese stalinista del final debe ser capitalista.

    Saludos

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    Gerardo Daniel

    16/01/2015 at 15:03

  2. Reblogueó esto en Gerardo Daniel Rossi.

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    Gerardo Daniel

    16/01/2015 at 15:03

  3. va Astarita !

    Date: Fri, 16 Jan 2015 17:06:59 +0000 To: berraclaudia@hotmail.com

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    claudia berra

    16/01/2015 at 15:28

  4. De verdad no entiendo como el sector estatal pueda haber sobrevivido veinte años con semejante grado de sobrevaluación. La introducción de la doble moneda es una medida que incluso aplicó la revolución encabezada por los bolches, con la rehabilitación del Chervonet, pero, si mal no recuerdo, por un período breve. Puede ser útil durante el proceso de salida de una crisis. Vale el ejemplo de los Patacones y Lecops argentinos que fueron rescatados al total de su valor. Pero la prolongación en el tiempo es desastrosa. Puede haber una devaluación incontrolada y brutal. Igual, la naturaleza de la crisis no asumiría características plenamente capitalistas. Entiendo que seguiría los pasos de la ‘crisis de subproducción’ inherente a una economía aún no capitalista.

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    AP

    16/01/2015 at 20:59

  5. Estuve leyendo una cantidad de notas sobre el tema y parece ser que el tránsito hacia la unificación monetaria, inevitablemente acompañado de una devaluación, ya sea gradual o por ‘big bang’, que rondaría el 900%, no sería tan traumático como imaginaba. Parece ser que el grueso del ajuste sobre los ingresos de los trabajadores ya fue cumplido en lo substancial y sin resistencia a la vista. Incluso, algunos hablan de que situar la paridad del nuevo peso cubano en diez a uno, hasta podría traer una revaluación de los ingresos populares y una clara mejora en las exportaciones. Por lo que se ve, la restauración capitalista va viento en popa de la mano de la burocracia y se podría estar en presencia, si todo sale como lo planeado, de un salto cualitativo hacia 2016. Los ideales revolucionarios de los que tanto hablaba Fidel, parecen tocar su punto más bajo y el tránsito gradual se presenta como la opción más probable, sin las convulsiones que caracterizaron otros procesos, como el de la URSS. En el plano de las implicancias sobre la conciencia socialista internacional, esto puede permitirle a los ideologos de la burocracia y sus agencias castristas en el exterior, seguir vendiendo gato por liebre. Al principio, pensaba que el derrumbe de la revolución cubana, traería a aparejado un impacto parecido a la caída de la Unión Soviética con un redoble de la reacción. Hoy me permito dudarlo. Que opinión tenés Rolando. ¿Puede haber algún tipo de resistencia o levantamiento popular frente a la restauración y sus consecuencias?

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    AP

    17/01/2015 at 09:27

  6. Rolando

    No sólo Cuba está aplicando el modelo chino de zonas económicas especiales.

    En Venezuela el gobierno decretó el 18 de noviembre de 2014 (hace dos meses) una ley titulada: Ley de Regionalización Integral para el Desarrollo Socioproductivo de la Patria.

    Para mejor información ver el link: http://www.elmundo.com.ve/noticias/economia/politicas-publicas/publican-ley-que-permitira-crear-zonas-economicas-.aspx

    La ley fue publicada en la Gaceta Oficial Nº 6.151 y se puede conseguir en el siguiente link: http://www.cavecol.org/wp-content/uploads/2014/11/GOExtraodinaria6151.pdf

    Por lo que se puede deducir, ante el fracaso total y estrepitoso del capitalismo de estado venezolano -llamado “socialismo del siglo XXI”-, el gobierno está siguiendo el mismo camino que Cuba. Y esta política está muy ligada a los acuerdos y proyectos económicos que el gobierno venezolano está realizando con China desde hace varios años.

    Por otro lado, varios abogados especializados en el área laboral están preocupados en Venezuela por la creación de estas “zonas económicas especiales” debido a que consideran que, como consecuencia, se pueden aplicar también condiciones laborales “especiales”, que no respeten las leyes de protección del trabajador existentes en la legislación venezolana. En otras palabras, están preocupados debido a que se puede presentar una explotación “salvaje” de la fuerza de trabajo.

    Por último, una pregunta: ¿Estas zonas económicas especiales son análogas a las que se crearon en México hace años, en las áreas fronterizas con EEUUU, denominadas “zonas maquiladoras”?

    Saludos

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    La duda metodica

    17/01/2015 at 14:53

  7. Otro nuevo ataque hacia la construcción del socialismo del “restaurador” rolando. Todavía no entiende que ante los ataques militares del capitalismo es necesaria una pequeña dosis de inversión extranjera, y fundamentalmente de tecnología extranjera, con el fin de estar a la par de las potencias del mal en términos de poder militar y económico y poder protejer los frutos de la revolución. Pero claro, Rolando es el típico “amigo” que te dice “anda tranquilo a hacer la revolución que yo te espero acá” ,, vos vas como un tarado y después ta cagan a tiros. Rolando quiere la revolución sin pegar un solo tiro (estamos todos de acuerdo) pero niega la realidad que enfrentan los disidentes en esta tiranía capitalista. En vez de patear para nosotros patea para el otro lado. Nos manda a todos a luchar contra un enemigo poderosísimo y después se esconde, y nos dice a nosotros “apologistas de una dictadura burocrática”. Muy fácil lo tuyo rolando. Seguí con tu “socialismo de salón” que nos divertís mucho.

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    Iosif

    19/01/2015 at 16:54

    • Que bien que elegiste el apodo. Huelgan comentarios.

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      AP

      19/01/2015 at 17:50

    • AP, no lo desanime al hombre, que semejante comentario le debe de haber demandado un considerable esfuerzo neuronal. O sea, el nivel intelectual típico de las respuestas típicas del stalinista típico que no puede responder con argumentos razonados. No da para más.

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      rolandoastarita

      19/01/2015 at 17:56

    • Como parodia está bastante lograda.

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      max

      19/01/2015 at 17:54

  8. Bueno. No lo desanimemos de entrada. ‘Otro nuevo ataque hacia la construcción del socialismo del “restaurador” rolando’
    Ahora resulta que los que critican a una repodrida burocracia restauradora son los restauradores y no esta.
    ‘Todavía no entiende que ante los ataques militares del capitalismo’
    ¿Los EEUU le declararon la guerra a Cuba? Me parece que Obama dijo otra cosa.
    ‘ es necesaria una pequeña dosis de inversión extranjera, y fundamentalmente de tecnología extranjera’
    ¿Estarán importando misiles balísticos con cabeza nuclear? Creo que lo impide el bloqueo, aún, en pequeñas dosis.
    ‘con el fin de estar a la par de las potencias del mal en términos de poder militar y económico’´
    ¿Estamos en guerra con Satán? ¿The axis of the evil al revés? Dios y Francesco nos ayuden. Me dieron ganas de persignarme.
    ‘ y poder protejer los frutos de la los frutos de la revolución’ y de la ortortografía, agrego. ¿El licenciamiento en masa de empleados estatales, la pulverización de los salarios?
    ‘Pero claro, Rolando es el típico “amigo” que te dice “anda tranquilo a hacer la revolución que yo te espero acá” ,, vos vas como un tarado y después ta cagan a tiros’
    Si le haces caso a un restaurador, es por que sos tarado. Igual, anda a hacer la revolución socialista en Cuba y vas a ver como te cagan a tiros.
    ‘Rolando quiere la revolución sin pegar un solo tiro (estamos todos de acuerdo)’
    ¿Están todos de acuerdo? Además ¿Alguna vez pegaste un tiro que no sea en Año Nuevo?
    ‘ pero niega la realidad que enfrentan los disidentes en esta tiranía capitalista’
    Y claro, si es un restaurador. igual que vos niegas la tiranía que enfrentan los disidentes en aquella tiranía estalinista.
    ‘ En vez de patear para nosotros patea para el otro lado.’
    Me parece que te cambiaron los arcos.
    ‘Nos manda a todos a luchar contra un enemigo poderosísimo y después se esconde’
    No se esconde ni te manda.
    ‘y nos dice a nosotros “apologistas de una dictadura burocrática”
    ¿Y no te llamás Josif?
    ‘ Muy fácil lo tuyo rolando. Seguí con tu “socialismo de salón” que nos divertís mucho.’
    Claro, vos estás con tu notebook o la tablet en la Sierra Maestra.
    Corto, me voy a tomar la pastilla.

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    AP

    19/01/2015 at 19:14

  9. Que me disculpen los lectores la chanza en ‘quotes’. Me vinieron añoranzas de un tal Pablo. Era un pichón de Benegas Lynch, pero muy en el fondo me caía simpático.

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    AP

    19/01/2015 at 19:28

    • No voy a hablar en este blog de Stalin porque no se trata de defender personas esto. Les encataría a ustedes poder echarle la culpa al gran constructor de la Unión Soviética de todo lo malo que ocurrió en dicho país, les encantaría poder decir que todo salió mal por culpa de él. Y esto es así por envidia, resentimiento y bronca de haberse quedado fuera del gobierno (asumo que son trotskistas amargados, puedo equivocarme, capaz son sólo aficionados del Miami Herald y la revista The Economist). Pero la realidad AP es que tus burlas me resbalan porque descubren tu ignorancia.. EEUU no tiene que declararle la guerra a Cuba (y mandarte a vos una copia de la declaración) para dar constancia de la destrucción que generaron en dicho país y de las millones de maniobras de espionaje dirigidas a socavar el poder revolucionario (el director del GRU en los años 20 sabe más que yo de espionaje y sabotaje). Tampoco soy tan tonto de negar todos los esfuerzos norteamericanos por destruir a la URSS desde el principio, y del capital financiero internacional que financió la maquinaria de guerra nazi con el fin de invadir el territorio soviético y terminar con la revolución.

      Acusar al gobierno soviético de restaurador, retrógado y violento es una chicana barata del trotskismo. Rusia estaba en guerra, en guerra mundial, en guerra civil y en guerra contra la economía misma, faltaba la comida por todos lados, las industrias estaban paradas, millones de soldados desmovilizados y capital obsoleto en la mayoría de las ramas. Stalin agarró ese país destruido. La violencia del período se debió a las circunstancias extremas en las que se veía envuelto el país. Atribuirle eso a una persona y a su forma de gobernar es una canallada extrema, hipocresía y cinismo repugnante.

      Decir que en Sudamérica hay pobreza porque no hay productividad y continuarla con una teoría de los tipos de cambio pelotuda disfrazada de “espacios de valor” es parte del cinismo del escritor del blog. Obviamente somos pobres porque no hay productividad! (que genio Rolando, porqué no dejamos que planifique nuestra economía?). Que diga el autor “marxista” porque no somos productivos, que diga que las potencias roban nuestros recursos mediante la guerra, que diga que la productividad de EEUU se debe a los infinitos recursos de que disponen sus industrias para continuar los ciclos de innovación, que diga la verdad. Que diga que los recursos Soviéticos no podían ser explotados por el capitalismo y que por esa razón tuvieron que conspirar para tirar la URSS abajo…

      Burlense y festejen la caída de la URSS. Pero lo que más les va a doler por el resto de su vida es que la URSS y todos los socialismos reales van a levantarse y van a volver una y otra vez. Tu utopia de “marximo a la Economist” nunca va a exister Rolando. Por algo no te siguen ni tus parientes.

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      Iosif

      19/01/2015 at 21:57

    • a) No soy trotskista; b) Mi posición sobre la URSS está aquí, aquí y aquí.
      c) Tiene razón que mis posiciones son minoritarias en la izquierda; la mayoría de la izquierda piensa como usted (¿quiere que lo felicite por eso?).
      Todo lo demás, es un sinsentido de su parte. Aunque usted no sepa lo que es productividad, cuido la productividad de mi tiempo de escritura. En resumen, no pierdo el tiempo en responder imbecilidades.

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      rolandoastarita

      19/01/2015 at 23:29

  10. Estimado compañero profesor: quiero aprovechar estas notas sobre Cuba, para realizar una interrogante que si bien mantiene relación con el contenido de las mismas, posee un alcance más general.

    No constituye ningún descubrimiento, creo yo, afirmar que la concreción del derrotero descrito adecuadamente por usted en lo atinente al gobierno y sociedad cubana, terminarán por cerrar un ciclo de luchas a lo largo y ancho del globo, que comprende casi todo el siglo XX, y que tuvo su inicio, como todos sabemos, en la Rusia zarista.

    Desde diferentes perspectivas, usted ha abordado los problemas por los que han atravesado este núcleo de países y en más de una oportunidad ha mencionado que el retorno al capitalismo, como vía de “resolución” de los problemas de todo tipo que enfrentaban, era un hecho esperable, dada la naturaleza y contenido de sus sociedades. Y ha afirmado, casi como corolario, que debe quedar clara, una vez más, la imposibilidad de construcción del socialismo en un solo país.

    En función de ello, y teniendo en cuenta todo lo escrito por usted, por ejemplo, en el, por momentos, duro debate sobre el” programa de transición”, le pregunto

    1º-¿Qué papel deberían jugar las organizaciones y partidos de izquierda en función de la actual correlación de fuerzas?

    2º-¿Qué puede esperarse?; ¿Ha que debe aspirar la lucha del movimiento obrero hoy día?

    3º-En síntesis :¿Qué nivel de intervención política cree que es posible usted?

    4º- Por último: ¿Es plausible la elaboración de una suerte de “programa mínimo”, que recoja las inquietudes mencionadas?

    Un saludo fraterno, Sergio.

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    Sergio.

    20/01/2015 at 10:56

    • Creo haber ido respondiendo estas cuestiones en diversas intervenciones parciales (incluso hace algunos años escribí un texto sobre táctica sindical orientada a marxistas, que circuló en algunos sindicatos). De todas maneras, para responder adecuadamente estas preguntas, debería escribir una nota. La primera cuestión, de todas maneras, es el análisis de las tendencias del capitalismo. Pienso que por primera vez en la historia se está formando una clase obrera verdaderamente “universal”. Es el punto de partida para volver a ubicar la centralidad de la contradicción capital – trabajo (gran parte de mis diferencias con buena parte de la izquierda radica en este punto). A partir de aquí, trabajar en la articulación de un programa mínimo (unidades de acción por mejoras inmediatas, que avancen en la correlación de clases) y la crítica ideológica y política (que incluye la propaganda de un programa transicional al socialismo que aplicarían la clase obrera y el pueblo oprimido en el poder). La crítica ideológica debe comprender la crítica a todas las formas de dominación estatal burocrática.

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      rolandoastarita

      20/01/2015 at 11:07

  11. “… véase su discusión -En defensa del marxismo- sobre los efectos de la entrada de la URSS en una zona de Polonia, en 1939 …” -> Al que le interese http://www.marxists.org/espanol/trotsky/1940s/dm/

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    José Mercado

    20/01/2015 at 13:01

  12. El control directo de los productores de la fuerzas productivas es muy primitivista, los marxistas quieren volver a la edad de piedra, donde no hay division del trabajo. Montones de trabajadores no estamos interesados en controlar ninguna fuerza productiva sino solo en satisfacer nuestras necesidades

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    Cesar Alejandro A

    21/01/2015 at 19:49

    • ¿Quién le dijo que control de los productores sobre los medios de producción es igual a acabar con la división del trabajo? ¿No hay límites para los disparates?

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      rolandoastarita

      21/01/2015 at 20:02

    • Me refiero al trabajo asalariado que los socialistas quieren prohibir. Que se ocupen de la produccion los empresarios.

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      Cesar Alejandro A

      22/01/2015 at 00:08

    • Primero, en un período de transición al socialismo, será imposible suprimir el trabajo asalariado.
      Segundo, que usted quiera que se mantenga el sistema capitalista -deseo compartido por la inmensa mayoría de la población, que por esa razón vota a partidos que defienden al sistema capitalista- no es argumento contra el socialismo. El argumento de Marx a favor del socialismo (que comparto) no se basó en una encuesta de opinión pública.

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      rolandoastarita

      22/01/2015 at 08:41

    • Si adhiriera a teorías conspirativas creería que intervenciones como las de Cesar Alejandro A. son “fraguadas” al solo efecto de que se luzca con su rigor teórico y mordaz humor el “cráneo” de Astarita.
      Lo de “El argumento de Marx a favor del socialismo (que comparto) no se basó en una encuesta de opinión pública” me pareció brillante. Solo lamento que frecuentemente lo mismo debe recordarse a muchos de quienes se reivindican marxistas…

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      Mariana

      23/01/2015 at 10:36

    • No pienso intervenir sobre el tema central hasta no tener una visión global del planteo de Astarita, por lo tanto quedo a la espera de que se publique el útlimo artículo, el cual espero llegue a su fín antes de fin de año, a pesar de que, como aclara Astarita, dispone de poco tiempo. Le recuerdo que la vida es corta, no soy impaciente, pero por una razón biológica tengo ciertas urgencias.
      En cuanto a lo dicho por Mariana con respecto al tema de las conspiraciónes, agrego que ella también podría ser una intervención artifical de Astarita, porque también resulta bastante incoherente, que en el mismo momento que se lo critica se dice que es brillante, y todo eso sin exponer una sola idea sobre el tema en discusión.
      Y ya que estamos, y siguiendo con el tema de las conspiraciones, “Mariana” podría ser “Mariano”, y aquí ya estaríamos entrando en el tema de la problemática SEXUAL. Y justamente sobre esto último es que quería comentar desde el principio: hay unos cuantos que dicen tantas estupideces que ME TIENEN LAS PELOTAS HINCHADAS. No hagan perder el tiempo. Si no tienen nada que aportar o criticar con seriedad no digan nada.

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      Carlos

      27/05/2015 at 20:04

  13. Hola, Rolo. Leí la nota completa y alguna de sus respuestas, sólo las más extensas. Mi pregunta es la siguiente (y no he visto que nadie la formule): dadas las actuales circunstancias, y en el supuesto -a mi entender poco probable- de que en Cuba lograra predominar una corriente política que se diera como objetivo al menos no retroceder hacia el capitalismo, ¿qué podría hacerse en concreto para enfrentar los problemas señalados en su artículo? Si es que algo puede hacerse en esa dirección, siendo como se trata de un país aislado y periférico.

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    Ale Pannocchia

    24/01/2015 at 21:41

    • La nota es bastante larga, en los próximos días voy a publicar la próxima parte. En cuanto a lo que pudiera hacer una corriente marxista, eso dependería de muchos factores -por ejemplo, del grado de adhesión de la población a otra orientación, del apoyo que tuviera a nivel internacional- que deberían analizarse en concreto. Al día de hoy, el programa socialista en Cuba no tiene credibilidad en sectores amplios de la población.

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      rolandoastarita

      24/01/2015 at 22:58


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