Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Productividad, “¿payasada burguesa?”

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En varias partes de la nota “Cuba: crisis, globalización y giro al mercado”, subrayé que la baja productividad está en el centro de las dificultades de la economía cubana (y en general, de cualquier programa de construir el socialismo en un solo país, y atrasado). El problema ha sido reconocido por el gobierno, el Partido Comunista y la Central de Trabajadores de Cuba. En una próxima parte de la nota volveré al tema. Mi planteo es que la baja productividad no solo es producto del atraso tecnológico, sino también está afectada por la relación de la clase obrera con los medios de producción; relación que es mediada por la administración burocrática.

Pues bien, en la sección “Comentarios” de este blog, un defensor de los modelos burocráticos stalinistas sostuvo, en crítica a mi enfoque, que la cuestión de la productividad es “una payasada burguesa”, propia de los economistas defensores del capitalismo. Aunque parezca increíble, este es el nivel de argumentación de algunos “marxistas” que pululan en la izquierda nacional-estatista “ad usum

Lo cierto es que la productividad es clave para la comprensión de la crítica de Marx a la economía burguesa (¿cómo se puede entender la ley del valor trabajo si no se entiende qué es productividad?), y también juega un rol decisivo en cualquier proyecto de construcción socialista. Por caso, en La revolución traicionada, Trotsky cita a Marx cuando decía que “a la economía de tiempo se reduce en definitiva toda la economía”. Y agregaba: “El socialismo no se justificaría por la sola supresión de la explotación; es preciso que asegure a la sociedad una mayor economía del tiempo que el capitalismo”.

Pero la productividad también estuvo en el centro de las preocupaciones desde los primeros días de la Revolución Cubana. En este respecto, es instructivo este pasaje de un mensaje del Che Guevara, de comienzos de los 1960: “Podemos decir que la definición del socialismo es muy sencilla: se define por la productividad que está dada por la mecanización, por el empleo adecuado de las máquinas al servicio de la sociedad, y por un creciente aumento de la productividad y la conciencia, que está dada por el poner los trabajadores todo lo que de sí tienen, en beneficio de la sociedad; productividad, es decir, mayor producción, más conciencia; eso es socialismo y nosotros lo que tenemos ahora, es que construir el socialismo, aumentar la productividad y aumentar la conciencia día a día” (“Discurso en la entrega de premios a obreros destacados del Ministerio de Industrias, 30 de abril de 1962”, énfasis agregados).

Por supuesto, se puede discutir si la solución del Che al problema de la baja productividad -apelación a la conciencia y el esfuerzo en pos de la construcción de una nueva sociedad- es correcta. En cualquier caso, es innegable que la cuestión está lejos de ser una “payasada burguesa”.

En definitiva, y como sucede siempre, la brutalidad mental y la ignorancia son malas consejeras. Y en particular, son absolutamente inútiles cuando se trata de estudiar los problemas de la construcción socialista. El punto de partida de cualquier análisis social pasa por una correcta comprensión de la economía. A su vez, esa comprensión es imposible si no se entiende qué son las fuerzas productivas, cómo se evalúa su desarrollo relativo, y cómo afectan y son afectadas por las relaciones sociales de producción, y por el régimen político.

Written by rolandoastarita

05/02/2015 a 16:39

42 comentarios

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  1. estimado rolando para que el marximo recupere el prestigio que supo tener se necesitan cientos de pensadores como ud por lo cual me permito felicitarlo por el aporte que viene haciendo desde hace ya mucho tiempo. Debo decirle que en verdad es tan bajo el nivel de los digamos “stalinistas nac and pop” que hasta yo podria refutarlos pero esto no menoscaba su trabajo. Me queda siempre una duda acerca de la vigencia del concepto de ” nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y posibilidades de construccion del socialismo. Si me puede decir 2 palabras o indicar material para leer le agradecere mucho abrazo alberto urthiague

    Date: Thu, 5 Feb 2015 19:39:40 +0000 To: urthiague1750@hotmail.com

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    alberto urthiague

    05/02/2015 at 17:10

    • Gracias por el aliento. Sobre el tema desarrollo de las fuerzas productivas y construcción del socialismo, pienso que las cuestiones básicas fueron bien planteadas por Trotsky. Apoyándose en una idea de Marx, Trotsky plantea que en la medida en que la revolución triunfa en un país de bajo desarrollo, no se socializa la riqueza, sino la miseria. Esta situación genera las bases sociales para el surgimiento de una burocracia. Por bajo desarrollo de las fuerzas productivas habría que entender no solo el desarrollo tecnológico, sino también la capacidad e instrucción de la fuerza laboral (no es casual que ya en los primeros años después del triunfo de la Revolución del 17, Lenin hablara de la necesidad de una revolución cultural).

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      rolandoastarita

      05/02/2015 at 22:05

  2. Profesor Rolando Astarita, me sumo a los reconocimientos hacia usted, le confieso no haber leído aun el trabajo sobre la coyuntura cubana, y esta pendiente en razón de que es parte de la agenda de debate hoy venezuela, en este sentido aprovecho la oportunidad para hacerle una consulta: A propósito de la baja de los precios del petróleo y en consecuencia de los ingresos de la renta petrolera un reconocido experto petrolero de arabia saudita en entrevista acoto que el petróleo no volvería a los 100 $, en este marco el presidente Nicolás Maduro Repitió, en forma tajante y sin explicación alguna la misma información, la sorpresa en la bancada oficialista ha sido hoy televisada a nivel internacional. En este sentido los colectivos de base, en una critica frontal a la dirección política del proceso, hemos tratado de argumentar o des argumentar, tal razonamiento partiendo de la realidad que hoy presenta el mercado mundial del petróleo: Crisis de producción en petróleo liviano, la situación de la demanda mundial por el petróleo, y toda la explicación que hoy sustentan los amigos que hoy realizan la critica desde la ecología social, sin embargo aun percibo no llegar al centro del asunto, que no sea la vulgar esperanza de un conflicto internacional para la subida de los precios, que emiten algunos personajes del Gobierno Bolivariano en la esperanza de aumentar la renta petrolera. En este sentido el 04 de febrero en debate sostenido entre luchadores populares, prometí hacer la comunicación a su persona, a los efectos del planteamiento citado. Demás esta indicarle que gracias a sus publicaciones, he aclarado infinitos conceptos sobre economía y economía política marxista, no había alcanzado ha ello en mis estudios frustrados de economía en la academia y en el aprendizaje desarrollado como militante revolucionario, siga usted adelante.
    Sin más que hacer referencia, se despide de usted Luis Alberto Ramírez, en la ciudad de puerto cabello, Carabobo Venezuela.

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    Luis Alberto Ramirez

    05/02/2015 at 19:48

    • No estoy especializado en el tema del petróleo, pero todo indicaría que los precios pueden mantenerse bajos (entre los 40 y 60 dólares el barril) durante un tiempo prolongado. Estos ciclos en los precios del petróleo son bastante típicos. Los precios altos estimularon fuertes inversiones. Además, en EEUU el Estado colaboró con las empresas para poner en funcionamiento los yacimientos de esquistos, elevando notablemente la producción de gas y petróleo. Esto por el lado de la oferta. Por el lado de la demanda, tenemos un muy bajo nivel de actividad económica en Europa y Japón, y China se está desacelerando (trato algunas de estas cuestiones aquí y siguientes).

      De todas maneras, en el caso de Venezuela, además de la discusión específica de cómo el gobierno llegó a este desastre, luego de haber gozado de una alta renta petrolera, es interesante analizar los fracasos de los proyectos de industrialización de tipo capitalismo de Estado, sustentados en la renta petrolera. Tal vez el caso más interesante (por el nivel de radicalización que alcanzó) fue el de Argelia; discuto sobre esto aquí y siguientes.

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      rolandoastarita

      05/02/2015 at 22:19

  3. Si bien la cuestión de la productividad no es ninguna payasada burguesa queda aún pendiente una reflexión profunda que explore el carácter burgués del pensamiento sobre la productividad imperante en la izquierda. Y no solo burgués en general: para peor encadenado a formas del pensamiento burgués mecánico-eléctricas. De ahí la adoración de la máquina y de la gran industria, la electrificación del socialismo y, a pesar del voluntarismo del Che, la maquinización de la industria agrícola en Cuba. Es decir, un pensamiento que naturaliza la máquina moderna y no alcanza siquiera a pecibir -ni por tanto criticar- su carácter intrínsecamente capitalista, como medio de producción apropiado a la extracción de plusvalor; lo que conduce a su vez a naturalizar el Sistema -de máquinas y en general- obviando que el mismo es consubstancial al carácter abstracto del valor y al automatismo del capital, llevando a la glorificación del Mega Plan e indefectiblemente a la centralización burocrática.
    Por eso la crítica a la lógica del capital se queda corta si no procede hasta las determinaciones que dan una forma específicamente capitalista al valor de uso. Como dijera Marx en Propiedad Privada y Comunismo (solo en la versión en inglés, no en la castellana) “En la práctica puedo relacionarme humanamente con una cosa solo si la cosa se relaciona humanamente con el ser humano”. Una máquina, un sistema, no son “cosas humanas” sino inhumanas, y solo pueden vincularse inhumanamente con el ser humano.
    Esta última frase de Marx me ha hecho reflexionar mucho, pues hubo una época -no hace mucho- en que la superación del paradigma macro-mecánico-eléctrico se llevaba a cabo desde la perspectiva del paradigma micro-electrónico-genético (no se me ocurre otro nombre), actualizando el fetichismo sin someterlo a crítica. Pero la crítica no obstante necesita de la actualización de su objeto, para mejorar su puntería y descubrir detrás de las metamorfosis de las formas la estructura capitalista común -¡y dinámica!-, condición necesaria para cualquier proyecto comunista en la actualidad.

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    Juan Puttini

    06/02/2015 at 12:29

    • Un tema es criticar el uso capitalista de la máquina (o la herramienta), otra es rechazar la máquina (o la herramienta). No hay necesidad de hacer un fetiche de la máquina (o de la herramienta) para comprender la diferencia que existe para un trabajador entre cavar una zanja con las manos, con una pala, o con una excavadora mecánica.

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      rolandoastarita

      06/02/2015 at 16:27

    • Tengo prurito de contestar este comentario porque realmente no llego a entender la lógica de pensamiento tras este tipo de argumentaciones.
      Las maquinas (herramientas) son malas porque:

      “encadenado a formas del pensamiento burgués mecánico-eléctricas”

      ¿Por qué no lo esta el objeto libro El Capital? Al fin y al cabo esta tan encadenado a la forma de pensamiento burguesa como cualquier maquina.

      ¿Los activistas de izquierda debemos marchar pancartas en mano que digan:

      ¡Adelante las pandemias! o ¡Reducción YA!!! de las expectativas de vida a menos de 40 años!
      ???

      Porque lo mismo que se puede decir de cualquier maquina se puede decir de toda la industria y la producción farmacéutica y de la medicina “burguesa”.

      Son solo unos pensamientos que me surgieron al leer al compañero.

      Saludos.

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      Gerardo Daniel

      06/02/2015 at 17:34

  4. Reblogueó esto en Humano Buenos Aires.

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    Leonardo Sai

    06/02/2015 at 15:14

  5. Compañero Juan. Es un error decir que la máquina tiene un carácter intrinsecamente capitalista. En el capitalismo la máquina esclaviza al hombre. En el socialismo lo libera de tareas penosas y extenuantes. Toda máquina o producto tecnológico es una extensión de las facultades corporales del hombre destinada a potenciar el trabajo en su efecto de crear productos destinados a satisfacer necesidades humanas. Incluso cuando crea nuevas máquinas cuyo resultado será más y mejor producto. Máquinas han existido bajo todos los regímenes sociales y subsistirán bajo el socialismo, con la diferencia que harán más feliz y plena la vida. Hasta donde llega mi conocimiento, Márx siempre se expresó en ese sentido. Distinto sería decir que el socialismo se reduce a industrialización y plan burocraticamente centralizado. En ninguna de las notas se afirmó cosa semejante. Es más, se la ha combatido, sin perder de vista que el aumento de la productividad resulta necesario para crear la abundancia material que, junto a una distribución equitativa, permita la progresiva abolición de los conflictos de interés entre clases sociales que no desaparecerán por arte de magia con la revolución o la colectivización de los medios de producción.

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    AP

    06/02/2015 at 19:34

    • Compañeros.
      No dije que la máquina fuera “mala”. No hice ningún abordaje moral a la cuestión.
      Me referí a la máquina “moderna” en intima relación con el sistema de máquinas. No pensemos en palas mecánicas sino en reactores nucleares, cadenas robotizadas de montaje, el dueto mecanización agrícola-monocultivo, internet, etc. Pensemos en la especializacion, el modo en que se hace investigación científica, etc.
      Hay que distinguir entre máquinas usadas en forma capitalista (que podrian usarse de otro modo) y el sistema de máquinas con un formato intrínsecamente capitalista.
      Aparte. Igualar productividad y abundancia reduce al comunismo a llenarse la panza si no pensamos con qué y a través de que medios la llenamos.
      Un ejemplo. El tipo de mecanización agrícola capitalista moderno se vincula al monocultivo, el uso intensivo de fertilizantes, herbicidas y funguicidas y en definitiva a la inyección de combustibles fósiles. Esto representa una forma de metabolismo humano con la naturaleza que es consubstancial con un modo de urbanizacion tambien capitalista. Ahora bien. Pensar que esta es la única forma en que los humanos podemos establecer un metabolismo y que la vida metropolitana es el unico modo de humanizar el espacio de convivencia es tomar al capitalismo como el unico modo viable de vivir. O lo que es lo mismo, naturalizarlo.
      Tanta es la naturalización que la mera sugerencia de pensar estas cuestiones (que muchos, incluido Marx, han pensado antes que yo) puede parecer a algunos un llamamiento a las pandemias y al retorno a las cavernas.

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      Juan

      07/02/2015 at 10:32

    • Sigue sin responder como su lógica esencialista del primer comentario aplicada a los pesticidas no se aplica a la vacuna contra la polio.
      Por supuesto que en este nuevo comentario matiza un poco las cosas y agrega que la cuestión pasa por el consumismo. Acuerdo con eso, pero fíjese que en su primer comentario no usa ni una vez la palabra consumismo. Porque de hecho lo que dice en el primer comentario no se conecta lógicamente con lo que dice en este segundo, que es bastante más sensato e interesante.
      Sobre:
      “Hay que distinguir entre máquinas usadas en forma capitalista (que podrían usarse de otro modo) y el sistema de máquinas con un formato intrínsecamente capitalista.”
      Eso del “sistema de maquinas”, ¿cuál es su diferencia con el sistema capitalista?, de vuelta esto suena a puro esencialismo, si puede profundizar que esta pensando tal vez nos queda a todos más claro, ya que creo que en algunos puntos se esta diciendo lo mismo con otras palabras.
      Sobre:
      “Igualar productividad y abundancia”
      No creo que nadie haya escrito eso en ningún lado. Por supuesto el aumento de productividad en una sociedad comunista va a estar organizado de una manera diferente y los fines y los medios que tendrá serán otros, pero esta nota y las notas sobre cuba o las notas sobre los regímenes de tipo soviético no hablan sobre esto. Por otro lado no creo que aquí nadie este naturalizando nada, es que no se puede escribir sobre todo al mismo tiempo.

      Saludos.

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      Gerardo Daniel

      07/02/2015 at 12:49

  6. Es encomiable que no esconda usted los problemas de productividad de las presuntas alternativas realmente existentes al capitalismo.
    Francamente no creo que echar mano de la “burocracia” explique mucho.

    Marx,Lenin o Trostky se lo podían permitir pero hoy sabemos muchísimo más sobre el funcionamiento de las empresas – y de los mercados-de lo que sabían ellos .Y ya digo no nos podemos permitir decir algo tan simple. Quedo a la espera de su prometido post sobre el cálculo económico en el socialismo.

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    Shema

    07/02/2015 at 07:53

    • La nota solo explica que la cuestión de la productividad es vital (tanto en las economías capitalistas como en las soviéticas). No viene al caso ahora discutir lo que sabía Marx, Lenin o Trotsky sobre productividad, en relación a lo que sabe hoy la economía burguesa. En lo personal, pienso que Marx explica mucho mejor la dinámica de la productividad en la economía capitalista que lo que lo hace la teoría económica neoclásica usual, incluyendo los modelos de crecimiento endógeno (las desventuras de la noción de productividad total de los factores es un indicativo de las dificultades para dar cuenta de la realidad; puede consultar aquí).

      En cuanto a la baja productividad en los regímenes burocráticos estatistas, responde a una lógica distinta de lo que ocurre en el capitalismo.

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      rolandoastarita

      07/02/2015 at 10:11

    • No me refería a los modelos de crecimiento endógeno neoclásicos , ni a nada tocante a la teoría de los precios. Me refería a cosas como la compatibilidad de incentivos y cosas así…

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      Shema

      08/02/2015 at 13:46

  7. Si la productividad es una “payasada burguesa”, entonces resulta inexplicable que sea el principal fetiche de la clase trabajadora. Es más, la mayor parte de la clase trabajadora -no propietaria de medios de producción- “justifica” al capitalismo (¡!) -reconozcámoslo que es así- por su capacidad de aumentar la productividad. Porque se asocia productividad a mejora de la calidad de vida…

    Por supuesto que se exacerban en más virtudes de la productividad en el capitalismo (se suele sugerir que la precarización de la clase obrera en necesaria para elevar la productividad, que es el bien supremo aparente de este sistema explotador de personas), pero eso no puede significar que en sí misma la productividad no tenga una importancia central en la estructura productiva humana, sea cual sea.

    Aún en el comunismo, los avances serían impulsados por mejoras que abran paso a mayores niveles de productividad. Sin explotación, se comprende, pero sí en busca de mayor productividad.
    Es hacerle un favor al capital decir que el comunismo no se interesaría por algo tan importante como la productividad.

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    Juan Pablo

    07/02/2015 at 10:30

  8. Marx reconocía que la disciplinación y la racionalización de los tiempos de trabajo es un aspecto fundamental e indispensable para hablar de progreso lo cual conecta muy bien con la interpretación de Cohen sobre el desarrollo de las fuerzas productivas como elemento unido necesariamente a la lucha de clases dentro del esquema marxiano.

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    JHaydn

    07/02/2015 at 11:56

  9. Hola profesor,
    A raíz de algunos comentarios críticos que le hicieron sobre el desarrollo de las fuerzas productivas, tal vez quien hizo el comentario no logró expresar bien la critica que quería expresar (sobre todo con los conceptos: macro-mecánico-eléctrico // micro-electrónico-genético, pero esos intercambios los cuales me parece que no aportan claridad en absoluto) me hicieron pensar en un gran marxista olvidado actualmente, me pregunto qué consideración tiene usted sobre Walter Benjamin teniendo en cuenta que como lo define Michael Lowy: Walter Benjamin es un crítico revolucionario de la ideología del progreso, un adversario marxista del “progresismo”, y un nostálgico del pasado que sueña sobre el futuro. Benjamin luchó contra la apología/ideología del progreso, compartida tanto por marxistas (stalinos o no) como por los burgueses, calificando al progreso como catástrofe. Adversario del marxismo positivista evolucionista vulgar, en Benjamin la revolución no es un desarrollo teleológico, ni natural, ni inevitable, que se deriva del progreso técnico económico, sino que la revolución socialista es una interrupción de un desarrollo histórico hacia la catástrofe. Agrego un dato más: todos los escritos de Benjamín donde califica al progreso como catástrofe y a la revolución socialista no como algo inevitable, como un resultado del devenir (o de la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción), sino como una interrupción en el camino a la catástrofe (que engendra el sistema capitalista y el desarrollo considerado “progreso”) son escritos poco antes de Auschwitz y sobre todo Hiroshima

    Aclaro intento hacer una somera descripción para el conjunto de lectores, pero no defiendo las ideas de Benjamin, pero si me gustaría saber ud profesor que piensa de este tipo de marxismo mesiánico revolucionario. En mi caso me ha producido grandes contradicciones, ya que para mí la contradicción entre las relaciones de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas, o la necesidad de un desarrollo de las ffpp previo a una posible revolución, era una discusión casi cerrada hasta leer algo de Benjamin.

    Muchas gracias.

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    Bertol

    08/02/2015 at 23:09

    • Si me permite ofrecer mi opinión, el supuesto de que el desarrollo de las fuerzas productivas es la base material para el socialismo, el que de hecho lo hace posible, es una tesis esencial del marxismo. Creo que esto lo expresa muy bien Cohen cuando dice que el capitalismo se justifica históricamente al sentar las bases para una organización social más elevada. Aunque sea un anatema para la izquierda, en la medida en que el capital continúe desarrollando las FP, es preferible a sus alternativas reaccionarias. Romper con la idea de progreso, como hace la izquierda reaccionaria “ecologista” y catastrofista, es romper con el marxismo; en esta operación les viene muy bien la obra de Benjamin, y el sentido particular en el que interpretan su “anti-progresismo”. Estas corrientes deberían demostrar cómo pretenden liberar al individuo sin el desarrollo productivo. En realidad no pueden, lo que proponen es la renuncia a la pretensión de reducir los tiempos de trabajo como medio de desarrollar las potencialidades de la persona. Por eso su línea argumental va en la línea de probar que el desarrollo de las FP es ya materialmente imposible, que la única salida para la humanidad es la regresión o el estancamiento. En fin, una suerte de socialismo primitivista. Creo que a esto hay que oponer la idea de que la superación del conflicto entre hombre y naturaleza estará dada por el total dominio del primero sobre la segunda, dominio que al ser total forzosamente habrá de negarse a sí mismo (esta idea no es mía, pero no recuerdo de dónde la saqué). Por otro lado, la crítica benjaminiana al teleologismo y evolucionismo sí puede ser recuperada, aunque sinceramente no veo que valga la pena el esfuerzo, otros la han expuesto de manera menos críptica.

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      max

      09/02/2015 at 09:09

    • No leí a Benjamin. Varias veces leí escritos sobre su producción, por lo general elogiosos. Lo que leí no me dio ganas de leerlo. En primer lugar porque está por fuera del radio de mis preocupaciones (necesariamente, siempre elegimos qué leer). En segundo término, porque lo que leí invariablemente elogiaba su posición de crítico de la “ideología del progreso”, en una mezcolanza con su rechazo al positivismo, al evolucionismo vulgar, al teleologismo histórico. La idea del progreso histórico “como catástrofe” me parece particularmente rechazable. Coincido en mucho con lo que plantea Max en otro comentario. Para “bajar a tierra”: con mis 63 años, me tocó vivir la angustia que hubo en este país, a mediados de los 1950, por la epidemia de polio. También viví el alivio y alegría de mis padres (y de millones de argentinos) cuando se anunció que estaba disponible la vacuna. Y conviví con algún compañero al que le había tocado la epidemia, y los sufrimientos de por vida que le acarreó. ¿Hay que tomar esto como un ejemplo de la “catástrofe” del progreso tecnológico? La alegría que experimentamos todos cuando se anunció que estaba dispuesta la vacuna, ¿fue producto de nuestra “ideología del progreso histórico”?

      Más en general, para vivir bien, ¿a qué nivel de desarrollo de las fuerzas productivas (y la tecnología en primer lugar) hay que volver? ¿Al 1600? ¿A la época del Imperio Romano? ¿Al neolítico? Sinceramente, no puedo entender estos planteos. Es como si nos quisieran convencer de que los progresos de la medicina llevan necesariamente a Mengele, y que los descubrimientos en la teoría de los gases a las cámaras del Holocausto.

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      rolandoastarita

      09/02/2015 at 11:00

    • A decir verdad lo que afirmo está lejos de Benjamin. Y más cercano al análisis de Derek Sayer, Postone y en general la Escuela de la Crítica del Valor. Que por otra parte son críticos de Cohen. Sayer, en La Violencia de la Abstracción, sostiene que Cohen trata a las fuerzas productivas de un modo fetichista.

      No obstante se ponen en evidencia dos problemas metodológicos profundos en el marxismo.
      1.Juzgar afirmaciones por las implicancias que tienen, y no por sí mismas, por su consistencia lógica y el acercamiento al fenómeno que pretende describir.
      2.Buscar encajar a toda costa lo que se dice en el árbol genealógico del marxismo, como si eso fuera revelador de algo importante.
      Ambos son manifestaciones de escolástica y dogmatismo (que no de ortodoxia, a la que respeto).

      El dogmático encuentra el ejemplo en contrario y se aferra con uñas y dientes. No importa que los argumentos apunten para otro lado, o que se den otros ejemplos. No se trata de avanzar en el conocimiento estableciendo matices, desarrollando las condiciones, etc., sino de ganar la discusión.

      Al respecto me despido con algunas reflexiones sobre la vacuna de la Polio. El descubrimiento de esta como de otras tantas vacunas y medicamentos (pienso en los analgésicos por ejemplo) siempre han implicado grandes dosis de creatividad e imaginación científica, de esfuerzo teórico, reflexión metodológica, intercambio entre científicos, apoyándose para ello en la tecnología disponible, que hasta no hace mucho tiempo se reducía al microscopio y a la experimentación controlada. La relación de esta actividad con el capital es la de una sujeción formal, a diferencia de la mayoría del trabajo industrial donde lo que predomina es la subsunción real. En esta última existe verdaderamente un sistema de máquinas (Capítulo 13 de El Capital), en la que el “caracter cooperativo del proceso de trabajo” se impone como “una necesidad técnica”. Para Marx con esta innovación los medios de producción adoptan una forma apropiada al capital, a su concepto. De lo cual puede inferirse que la creación de la vacuna contra la Polio no representaría de ningún modo la norma de la producción capitalista y la línea de montaje sí. Estas consideraciones no son fruto de la lectura de algún texto inédito y oscuro de Marx, sino de sus obras más conocidas (al menos después de los ’70).
      Obviamente estos matices a quién le podrían importar si tan solo se trata de poner a las ensambladoras de productos electrónicos (donde más del 50 % solo hace inserción manual y otro 15 % solo usa soldadora de mano, tester, etc.) bajo el control de un consejo obrero democráticamente elegido, y así el comunismo vendría por añadidura.

      Saludos.

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      Juan Puttini

      09/02/2015 at 15:57

    • Tratemos de que haya una claridad meridiana en lo que se debate. El ejemplo de la vacuna de la polio lo puse en medio de una argumentación crítica de la tesis del “progreso como catástrofe” y de la añoranza del pasado. Meter en este debate específico la cuestión del carácter capitalista de la máquina no hace más que confundir las cosas.
      Por otra parte, el debate sobre la actitud ante el progreso tecnológico no se resuelve hablando contra el dogmatismo y la escolástica.
      Por último, en las ciencias sociales, al menos, las tesis no valen solo por su consistencia lógica; también cuenta la capacidad para explicar la realidad (como se lo recordamos a cada paso a los neoclásicos, tan afectos a sus modelos formales).

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      rolandoastarita

      09/02/2015 at 17:07

    • Tengo la sensación, corríjanme por favor si me equivoco, que el compañero Juan Puttini es el Juan del comentario #comment-13031 al que yo respondí poniendo medio de pasada un comentario sobre la Polio. El cual era una respuesta al comentario de Juan Puttini que esta más arriba. (Voy a pensar que este constante cambio de nombres se debe a que escribe de computadoras diferentes.)
      En caso de serlo. queda claro porque enreda tanto todo: Lo hace constantemente.
      Acá dice:

      “El dogmático encuentra el ejemplo en contrario y se aferra con uñas y dientes. No importa que los argumentos apunten para otro lado, o que se den otros ejemplos. No se trata de avanzar en el conocimiento estableciendo matices, desarrollando las condiciones, etc., sino de ganar la discusión.”

      No puedo estar más de acuerdo.

      Por lo demás dejo aquí, si usted ante el pedido de que aclare su punto de vista considera que copiar y pegar un pasaje de Marx mostrando que aparece una frase que usted uso, como si eso bastase para justificar algo, aunque no muestre que eso sea parte de ningún razonamiento argumentado, sin hilar con nada de lo que dijo antes y cruzando contenidos de comentarios que no tienen nada que ver. Pues bien, yo no tengo interés en intentar deducir que es lo que pasa por su cabeza. Solo dejaré la observación, de que si como dice usted no esta solo tratando de ganar una discusión entonces es el principal interesado en que se le entienda. Cosa que no esta logrando en lo absoluto.

      Saludos

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      Gerardo Daniel

      09/02/2015 at 17:48

  10. correción de mi comentario anterior: donde dice:

    (sobre todo con los conceptos: macro-mecánico-eléctrico // micro-electrónico-genético, pero esos intercambios los cuales me parece que no aportan claridad en absoluto)

    me refiero a que los conceptos no aportan calridad,
    el intercambio si es importante y creo que aporta ya que abre a traer autores como el de mi consulta.
    disculpen el error de redacción

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    Bertol

    08/02/2015 at 23:12

  11. Escribí:
    “1.Juzgar afirmaciones por las implicancias que tienen, y no por sí mismas, por su consistencia lógica y el acercamiento al fenómeno que pretende describir.”

    Crítica:
    “Por último, en las ciencias sociales, al menos, las tesis no valen solo por su consistencia lógica; también cuenta la capacidad para explicar la realidad (como se lo recordamos a cada paso a los neoclásicos, tan afectos a sus modelos formales)”

    Increíble. ¿Es tan difícil entender “acercamiento al fenómeno que se pretende describir” como equivalente a “capacidad para explicar la realidad”?

    Lo dicho…hay que responder a como dé lugar.

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    Juan Puttini

    09/02/2015 at 17:27

  12. Estimado Rolando, adhiero al comentario de Alberto Urthiague. Usted hace aportes muy valiosos al marxismo, aportes que muchos le agradecemos. Guardo y difundo entre algunos amigos y compañeros muchos de sus trabajos. Valoro en especial -me parece excelente- el trabajo “Premisas…de la liga de los comunistas” Es de lo mejor. Por favor continúe aportándonos tanto conocimiento. Un abrazo. Jorge.

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    Jorge

    09/02/2015 at 17:41

  13. Con todo respeto, y sin ser especialista, no creo que estas sean ideas de Benjamin: “para vivir bien, ¿a qué nivel de desarrollo de las fuerzas productivas (y la tecnología en primer lugar) hay que volver? ¿Al 1600? ¿A la época del Imperio Romano? ¿Al neolítico?”. El comentario del compañero que aclaró que Benjamin escribió antes (y durante) la 2da guerra creo que es un detalle a tener en cuenta, los campos de concentración, las bombas atómicas y los millones de muertos son parte del desarrollo capitalista, y de progresista no tienen nada. Creo que hay que entender la crítica de la escuela de Frankfurt en este sentido, el capitalismo desarrolla las fuerzas productivas, pero al mismo tiempo desarrolla la explotación, las guerras, la destrucción indiscriminada de los recursos naturales, etc. Y de la misma manera que inventa las vacunas (siempre y cuando sea un negocio rentable), inventa las enfermedades (la energía nuclear… y la bomba atómica). Por otra parte, Benjamin ve como progresista el desarrollo de la técnica en los medios de comunicación, a pesar de que esta sería otra discusión, creo que tamiza un poco la idea de un Benjamin reaccionario. Talvez el embrollo surge de interpretar de manera literal la idea de catástrofe (por ejemplo, que el capitalismo nos conduzca a una guerra atómica y la destrucción total), lo importante es entender que la historia no progresa teleologicamente, y que el propio desarrollo capitalista no nos va a desembocar al comunismo así sin más (también puede conducirnos al fascismo). La reflexión de Adorno de que la sociedad que creó Auschwitz no puede ser el estadio mas progresista de la historia en ese momento ilustra un poco esta idea frankfurtiana. El estalinismo es otro claro ejemplo de esa reflexión. En todo caso habría que rastrear en que momento Benjamin plantea que el desarrollo de las fuerzas productivas sea reaccionario.

    De paso agradezco tu trabajo y las discusiones de este blog que sigo casi sistemáticamente.
    Saludos.

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    Martín

    09/02/2015 at 21:27

    • “…el capitalismo desarrolla las fuerzas productivas, pero al mismo tiempo desarrolla la explotación, las guerras, la destrucción indiscriminada de los recursos naturales, etc”. Si esta es la tesis, estoy de acuerdo y creo que estarían de acuerdo muchos marxistas. Marx dice casi literalmente eso mismo. Agregaría: hoy hay que analizar el rol del capital con respecto a la naturaleza. La ecología (por caso, las energías alternativas) se está transformando también en una empresa capitalista.

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      rolandoastarita

      09/02/2015 at 23:01

    • Martín dice: Y de la misma manera que inventa las vacunas (siempre y cuando sea un negocio rentable), inventa las enfermedades (la energía nuclear… y la bomba atómica).

      El capitalismo inventa las enfermedades? explique eso, acaso los virus bacterias hongos protozoos, canceres, etc son inventos humanos? o inventos simplemente? acaso toda la ciencia y técnica en el capitalismo, es mecanicamente inventado por el y por eso es malo o bueno? en el socialismo no habra problemas producidos por la ciencia y la tecnología?

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      Ignacio

      09/02/2015 at 23:21

  14. Quisiera aclarar que mi polémica iba dirigida contra la interpretación de Benjamin al uso, es decir, contra las corrientes ecosocialistas, decrecentistas y similares que califiqué de reaccionarias. Es en este marco que se da el debate sobre las fuerzas productivas. Y repito, al oponerse al desarrollo de las FP se oponen al socialismo mismo, al menos tal como lo entendemos los marxistas. También, en términos más generales, me parece necesario oponerse a quienes ven en el capitalismo sólo catástrofe. En mi opinión, progreso y barbarie son dos momentos inseparables de la misma totalidad capitalista. Por eso no veo contradicción con los comentarios que reivindican una versión más “ortodoxa” de Benjamin (aunque como dije el autor es demasiado rebuscado para mi gusto). Si en mi anterior intervención mencioné la cuestión de la reducción de los tiempos de trabajo (el control democrático de la producción por los productores lo di por supuesto) fue para destacar que, en cualquier caso, el desarrollo productivo se subordina en el socialismo al objetivo último, que es la liberación humana. Por último, me parece bien la crítica al evolucionismo, el teleologismo e incluso cierto productivismo, pero estos cargos no pueden ser levantados contra el marxismo sino contra sus adversarios (por caso, el stalinismo). Por eso, en vez de la ruptura con Marx (o la simple y llana tergiversación que abunda en cierta literatura ecologista) defiendo el retorno a las bases teóricas como clave para explicar la realidad capitalista.

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    max

    10/02/2015 at 08:02

  15. El link de las “Premisas” de las que habla Jorge es http://ligacomunista.ar.tripod.com/cuadernosdm/principios.htm.
    En nuestro pequeño cítculo militante usamos ese texto como priemr aporte a los compañeros que se acercan.

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    Roberto P.

    10/02/2015 at 08:16

  16. Rolando,
    Muy interesante el artículo. Espero que en breve pueda elaborar algo más sistemático y teórico sobre el tema.Al igual que el Che existen muchas afirmaciones relacionados desde Lenin (Soviets + electricidad) hasta Mao que refieren al tema de la productividad. Me parece un tema bastante desatendido (en los 60 y 70 hubo todo un desarrollo sobre la teoría de la transición) y terminamos enfocándonos en textos (Guevara, Lenin, etc.) donde la preocupación era más práctica que teórica (Aquí proponer la solución burocrática es un lugar común).
    Pese a estros problemas prácticos me pregunto si realmente es la productividad el centro del problema. Dado que en las economías capitalistas el incremento de la productividad es un factor que viene “adosado” con la persecución de plustrabajo/plusvalía (esto se sostiene aún más si uno observa otros modos de producción donde la persecución de excedente no necesariamente requiere mayor productividad… por lo menos no en el sentido capitalista).
    En segunda instancia existe un problema al enfocarse en la productividad… que es el desarrollo de las fuerzas productivas. Con el riesgo de caer en una determinación productivista y terminar en el eterno debate del desarrollo de las fuerzas productivas y el momento “estructural” para la emergencia de un nuevo … y esperar al desarrollo de la técnica, etc.
    En realidad más quje críticas son preguntas que me surgieron de su texto.
    saludos

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    bla

    10/02/2015 at 11:59

  17. Se suele decir que entre todas las especies animales, la humana es la única revolucionaria pues lejos de buscar la mejor adaptación a un entorno dado, lo transforma en función de sus necesidades y deseos.
    Esto último, se traduce en una constante lucha por doblegar las fuerzas de la naturaleza y someterla a su arbitrio consciente.
    En la sociedad de clases, la búsqueda incesante por ampliar el plusproducto se asocia a las necesidades inherentes a la clase dominante, siendo menester conceder a los productores un mínimo de satisfacción para que puedan seguir funcionando como miembros cooperantes de la producción misma.
    En esta escalera de incremento en la productividad-producción, el desarrollo de las fuerzas productivas sociales juega un papel preponderante y está en la base de las relaciones sociales de producción que se constituyen, a las que posibilita y determina.
    Sin duda, las ‘revoluciones tecnológicas’ han desempeñado un rol de primer orden en el surgimiento y ocaso de las sociedades del pasado. Lo que ocurre con el capitalismo es que hasta ahora no se ha demostrado incapaz de absorber los cambios, por consiguiente, especular con un salto cualitativo que devenga de la productividad es una simple posibilidad.
    Bajo este régimen social, los incrementos en la productividad se imponen a través una mayor explotación de la fuerza de trabajo obtenida por medio del látigo de la competencia capitalista que se trasunta forzosamente en una mayor extorsión de trabajo no retribuido a los productores, aún cuando la canasta de bienes que estos consumen puede aumentar y diversificarse.
    Por su propia dinámica asentada en la contradicción ente producción crecientemente social y apropiación y concentración privada en constante aumento, el progreso en la fuerza productiva del trabajo no puede darse de modo lineal, sino, por medio de violentos reajustes en el movimiento perpetuo del péndulo capitalista, con todo el correlato de convulsiones y calamidades que periódicamente azotan a las masas explotadas.
    No hay ninguna razón para pensar que la abolición de la explotación implique per se la desaparición de la búsqueda de mayor productividad social. En todo caso, la diferencia consistirá en que la producción será reorientada del lucro privado a la necesidad social, por primera vez directamente y sin rodeos funcionales a la acumulación de valores, con lo cual, la compulsión originada por la necesidad misma será suplantada por una planificación armónica, determinada racional y voluntariamente por productores libremente asociados.
    De este modo, se daría paso, por primera vez en la historia humana, a una perspectiva de desarrollo ilimitado de las fuerzas de producción, purgado de brutales colapsos, hambrunas, guerras fratricidas y contrarevolucionarias, que acompañan inevitablemente el progreso capitalista.
    Sinceramente, no veo que haya de misterioso en todo esto, ni que no haya sido antes con toda claridad, por quienes nos han precedido y de los que hemos aprendido.

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    AP

    10/02/2015 at 18:51

  18. Fe de errores: ‘Haya sido dicho…’

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    AP

    10/02/2015 at 18:53

    • En respuesta a Max:

      “el supuesto de que el desarrollo de las fuerzas productivas es la base material para el socialismo, el que de hecho lo hace posible, es una tesis esencial del marxismo”

      eso no esta en discusión, por eso Marx considera a la burguesia como una clase revolucionaria y al capitalismo como el sistema mas eficaz en cuanto al desarrollo de las fuerzas productivas, hasta que entran en contradicción con las relaciones sociales de producción. este tema esta desarrollado en el manifiesto comunista y en la ideologia alemana de una forma tan sencilla y clara para que cualquier persona lo comprenda, con lo cual le pido no mal interprete mi comentario ni lo reduzca a:

      “Romper con la idea de progreso, como hace la izquierda reaccionaria “ecologista” y catastrofista, es romper con el marxismo; en esta operación les viene muy bien la obra de Benjamin, y el sentido particular en el que interpretan su “anti-progresismo”.Estas corrientes deberían demostrar cómo pretenden liberar al individuo sin el desarrollo productivo.”

      Primero digame como interpreta usted el anti progresismo de Benajmin, es por eso que lo cité, para obtener una respuesta fundamentada en una lectura de Benjamin y la idea del desarrollo de las fuerzas productivas. y no para obtener una fundamentación que en verdad es una falacia ad hominem.

      luego se contesta solo:

      En realidad no pueden, lo que proponen es la renuncia a la pretensión de reducir los tiempos de trabajo como medio de desarrollar las potencialidades de la persona.

      y nuevamente, no me lleve a discusiones ya saldadas en el manifiesto comunista con el socialismo romantico:

      ” En fin, una suerte de socialismo primitivista. Creo que a esto hay que oponer la idea de que la superación del conflicto entre hombre y naturaleza estará dada por el total dominio del primero sobre la segunda, dominio que al ser total forzosamente habrá de negarse a sí mismo (esta idea no es mía, pero no recuerdo de dónde la saqué).”

      por otra parte, le recomiendo revisar que dice marx sobre el conflicto entre hombre y naturaleza ya que usted postula una relación totalmente estatica, mientras que en el Capital se da cuenta de una relación dialectica entre hombre y naturaleza.

      en verdad me esperaba otro tipo de respuestas, esperaba encontrarme o bien con una lectura de la obra de Benjamin, por medio de la cual elaborar una respuesta o me esperaba un franco: no leimos a Benjamin, o no lo consideramos marxista o no nos importa lo que diga. pero no me esperaba el tipico ataque sin sentido de :” socialismo primitivo”.. por favor, jamas esta planteado eso.. lo unico que faltaria seria mezclar todo y calificar de marxismo nacional y independentista.. etc.

      muchas gracias.

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      Bertol

      11/02/2015 at 00:06

    • En primer lugar, mi intervención no era un ataque a Benjamin ni a usted, porque de su primer comentario no se desprendía cuál es su postura. Como ya dije, mi polémica iba dirigida contra unas corrientes específicas que, sostengo, son reaccionarias. Es contra esto que reivindiqué la idea de progreso como desarrollo de las fuerzas productivas. La discusión me pareció pertinente porque la cita bejaminiana es un argumento habitual en estos debates. Y aquí sí es relevante que el desarrollo de las FP sienta las bases para el socialismo, pues el hecho de que hoy sigan estando en desarrollando significa que las bases materiales del socialismo están cada vez más maduras. Y no necesitamos a Benjamin para recordar que este desarrollo no es ninguna panacea, sino la ley del valor de Marx (al pasar, no recuerdo haberle leido a Benjamin ninguna referencia destacada a la explotación o la plusvalía).

      Veo que en otro comentario afirma que con el nivel tecnológico actual ya pueden satisfacerse todas las necesidades humanas. Disiento de esta tesis, y creo que con el socialismo el desarrollo no debe detenerse sino impulsarse. Creo que en este punto tenemos diferencias insalvables: no me opongo al capital porque sea incompatible con la vida humana, sino porque es un sistema de explotación. Para mí no se trata de detener el tren de la historia, sino de hacer realidad uno de sus posibles caminos. Más en general, en todas estas propuestas inspiradas en Benjamin que critican el desarrollo científico y teconológico veo un fuerte acento anti-humanista: están negando los medios para la liberación humana, no simplemente denunciando la subordinación de la ciencia a las necesidades de reproducción del capital.

      Con respecto a las ideas de Benjamin, las considero el testimonio de una generación que quedó encandilada con la Revolución, se decepcionó progresivamente del stalinismo (es sabido que hasta la firma del pacto germano-soviético Benjamin al menos consideraba a la URSS un aliado) y desesperó ante el ascenso del fascismo. Más allá de esto, poca utilidad les veo. Era Benjamin un marxista? En todo caso, un heterodoxo, como dice Lowy. Pero más importante que su correspondencia con un cuerpo de ideas, nos aporta algo valioso para entender la realidad? A mi juicio, no. En todo caso, sus ideas pueden ser recuperadas para una interpretación ortodoxa; por ejemplo, su anti-progresismo se puede interpretar como una advertencia ante el carácter contradictorio del progreso en el capitalismo. De todos modos, me parece que esta reapropiación es ajena a las intenciones originales del autor. De hecho, es más habitual lo contrario, escudarse en las críticas de Benjamin al positivismo, determinismo, etc. para negar la existencia de leyes sociales objetivas históricamente determinadas. (Aclaro que esta crítica está centrada en la filosofía de la historia y deja de lado las cuestiones epistemológicas tratadas por Benjamin y desarrolladas luego por Adorno, pues escapan a mi conocimiento).

      Saludos.

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      max

      11/02/2015 at 13:47

  19. profesor Astarita:

    realmente me sorprende su respuesta, respeto y me parece muy importante que aclare que no leyo a Benajmin ni que le interesa. Pero me parece de poco nivel argumentativo traer al caso un ejemplo que no tiene discusión: por supuesto que la ciencia avanza con el capitalismo, por supuesto que la tecnología nos libera si se socializa. Eso no esta en discusión ni en mi comentario ni en la obra de Benjamin. La discusión es la misma que se da contra la ciencia positivista: el avance tecnologico y cientifico en el capitalismo es totalmente contradictorio, y avanza a tal punto que entra en contradicción con las propias necesidades vitales de los humanos, entonces de uan forma muy clara ( y mala) el planteo es: hasta donde deben avanzar las fp? esto plantea Benjamin, lo cual para mi hoy es importantisimo, porque dado el avance actual ya podrían satisfacerse todas las necesidades humanas. lo que sobrevuela en la obra de Benjamin es tal vez: socialismo o bararie: o la revolución socialista libera los frutos del capitalismo para que sean aprovechados por el conjunto de la población o este mismo desarrollo entra en contradicción con la propia vida humana. Es decir, los propios avances del sistema pueden ser la clausura de la humanidad, y en esto Benjamin se adelanta en 60 años a las discusiones cercanas a la ecologia, los pesticidias, la megamineria, las guerras nucleares o bactereologicas, los peaks del petroleo y la escasez se recursos naturales.

    traia a este autor para sumar al debate, no para que se arme una bateria de chicanas. se lo puede considerar util o no y listo.

    saludos.

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    Bertol

    11/02/2015 at 00:14

    • Bertol, no estoy de acuerdo con Benjamin, los problemas de la ciencia y tecnica a veces son sociales ( dependen en que sistema esten ( socialista o capitalista)) pero a veces son intrinsecos, se encuentran al interior de la propia ciencia. Por ejemplo el peak de los combustibles fosiles es un hecho geologico no depende de si vivimos o no en el socialismo. El cambio climatico igual, la resistencia de las bacterias, etc.

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      Ignacio

      11/02/2015 at 11:58

    • No sé por qué le sorprende. Le dije que no leí a Benjamin, y respondí el argumento que usted le atribuyó a Benjamin. Decir que el avance tecnológico bajo el capitalismo es contradictorio es distinto a hablar del “progreso como catástrofe”.

      Pero además, hay que entender y estudiar específicamente la contradicción. Contradicción no significa que a partir de cierto punto todo desarrollo tecnológico es perjudicial, o se convierte en catástrofe para la humanidad. Ejemplo: hoy se están desarrollando, bajo forma capitalista, tecnologías renovables o dedicadas al reciclado de materiales. Tecnologías que, por supuesto, pueden entrar en contradicción con la lógica de la ganancia de otras fracciones del capital. Este tipo de conflictos no se entienden entonces hablando en general del desarrollo contradictorio de las fuerzas productivas (contradicción que no se reduce a la que existe entre tecnología y naturaleza, o entre tecnología y necesidades humanas).

      No sabía que Benjamin había tratado la cuestión de la ecología. De todas maneras, con referencia a la perspectiva ecológica, en los años 1970 y 1980 muchos ecologistas (me ha tocado discutirlo con ellos) sostenían que la tecnología nuclear, “en sí misma”, era perjudicial. El argumento no era que dado el desarrollo alcanzado en tecnología nuclear no debería aplicarse, sino que era necesario detener toda investigación o intento de progreso en esa tecnología porque era dañina. Esta perspectiva me parece equivocada (las razones están más arriba).

      De todas formas, en los últimos años se ha desarrollado un campo de investigación de la ecología desde una concepción materialista que me parece (sin ser experto, ni mucho menos) particularmente prometedor. Se parte de la idea de que los seres humanos somos parte de la naturaleza (por eso muchos reivindican a Spinoza; y es un enfoque en oposición a los enfoques idealistas que predominaron durante décadas en el progresismo) y que como tales, todo lo que hacemos afecta a la naturaleza. Y también nos hace conscientes de que existen restricciones naturales y biológicas a lo que podemos hacer. Este enfoque entronca con el ecologismo humanista, que ya fue desarrollado por Lewis Mumford (1895-1990), René Dubos (1901-82) y Murray Bookchin (1921-2006).

      Sintetizo, por caso, la posición de Brian Morris, quien se inscribe en esta línea de pensamiento (la síntesis no es mía). El planteo es que detrás de la crisis ecológica actual está el capitalismo, empujado por la búsqueda de ganancia y apoyado en la tecnología y la ciencia, en el marco del sueño de “dominar la naturaleza”, de Bacon. Desde el punto de vista filosófico, este sistema de pensamiento tiene por base la metafísica dualista cartesiana, la que supone una separación radical entre los humanos y otras formas de vida. En esta perspectiva, habría un “derecho” al pillaje, uso y abuso de la naturaleza. El ser humano como rey de la naturaleza, que dispone a su antojo de la misma, sin que pareciera haber consecuencias (que son desastrosas para la naturaleza, y por lo tanto para los seres humanos mismos, si nos consideramos seres con base biológica).

      Pues bien, la alternativa a esa perspectiva pasa por el rechazo neo-romántico de la civilización industrial, y a favor de una vuelta a un estado primitivo, cuya conservación debería ser nuestra principal preocupación. Para lograr este objetivo, deberíamos cultivar una metafísica espiritual, considerando al estado primitivo como naturaleza prístina, incluso mítica, en detrimento de la razón y la tecnología. Es un rechazo al antropocentrismo, en favor de una perspectiva biocéntrica.

      Así, el primer camino (desarrollo del capitalismo) se está demostrando insostenible (diría, al menos hasta el presente la lógica de la ganancia individual predomina sobre el interés de conservar la naturaleza; y la situación se agrava año a año). Sin embargo, la alternativa, la fetichización del estado natural salvaje, también es insostenible. Volver al mismo (agrego, incluso volver a la tecnología digamos de 1900) requeriría una reducción masiva de la población humana, y la subordinación de los objetivos humanos a los objetivos que se percibieran como naturales.

      Sin embargo, la elección entre estos dos caminos es un falso dilema. El humanismo ecológico sostiene que el ser humano es capaz de transformar las sociedades que mejoren tanto la humanidad como la naturaleza. También la corriente llamada ecología social elabora en el mismo sentido (en el JSTOR se encuentran artículos muy interesantes y accesibles para los que somos legos en la materia).

      Enfatizo que en la perspectiva del humanismo ecológico o de la ecología social, la raíz filosófica es más bien afín a Spinoza (una sustancia con sus diversos atributos y modos). También encaja con la idea de Marx del entorno como “cuerpo inorgánico” del ser humano. Asimismo con la idea de que el trabajo conecta al hombre con la naturaleza, pero en la medida en que el trabajo es trabajo enajenado, la naturaleza se hace extraña y hasta hostil al ser humano.

      Dado que no he leído a Benjamin, no puedo decir en qué medida este autor se acerca a algunos de los enfoques mencionados.

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      rolandoastarita

      11/02/2015 at 12:10

  20. El socialismo es un paso para terminar con las relaciones de explotación en la historia de la humanidad y volver a las relaciones de cooperación que la humanidad vivió en los tiempos de la comunidad primitiva, pero en otras condiciones. Las formas de producción capitalistas surgieron en las entrañas de la feudalidad porque tenían en común con ella las relaciones de explotación. No se puede dejar de mencionar que estas formas de producción capitalistas se desarrollaron en un proceso que se llamó de acumulación originaria, el cual se apoyó en lo más cruel y despiadado de la feudalidad.

    Las relaciones de producción socialistas no pueden surgir en las entrañas del capitalismo porque de hecho niegan y recusan las relaciones de explotación. Las relaciones de producción socialistas sólo pueden surgir sobre los escombros del régimen capitalista, aprovechando la base material y técnica que deja este régimen para darle otro sentido y otro uso. El socialismo no puede surgir como evolución o desarrollo del capitalismo o de dentro del capitalismo. Sólo puede surgir a partir del derrocamiento del capitalismo. Corresponde al proletariado mundial esta tarea. El desarrollo de las telecomunicaciones puede contribuir a la unidad de acción de los proletarios del mundo, superando las trabas nacionales.

    El capitalismo logró imponerse sobre la feudalidad movilizando todos sus recursos sociales, económicos, institucionales, técnicos, financieros, etc. que durante siglos forjó en el seno de la sociedad feudal. El socialismo, para derrotar al capitalismo sólo tiene al proletariado y su organización gremial y política.

    El socialismo no la tiene tan fácil contra el capitalismo como éste si la tuvo relativamente frente al feudalismo. El triunfo de la democracia burguesa frente al absolutismo feudal tuvo como premisa la superioridad de las formas capitalistas de producción frente a las feudales, de lejos mucha más productivas y dinámicas. El triunfo del capitalismo, en un país, frente a la feudalidad fue impulsado por las potentes corrientes de la historia. El desarrollo del comercio y la manufactura, los avances tecnológicos, el pensamiento liberal, etc. aplastaron a la feudalidad y allanaron el camino al capitalismo. En Suma, la victoria del capitalismo fue un hecho inevitable. El derrocamiento de regímenes absolutistas en Europa fue la consecuencia natural del arrollador e incontenible avance del capitalismo principalmente en el campo económico. El hecho económico dio lugar al hecho político.

    Ese no va ha ser el caso del socialismo. En el caso del socialismo en un determinado país será al revés: el hecho político (el derrocamiento del régimen burgués) dará lugar al hecho económico (la construcción de una nueva economía socialista). No es que en el seno de la sociedad capitalista se desarrollen relaciones de producción socialistas; sino que la sociedad capitalista genera la clase social que le dará fin: el proletariado. De acuerdo con esto, al proletariado mundial le corresponde la histórica tarea de acabar con las relaciones de explotación sobre la faz de la tierra e inaugurar todo una nueva época en la historia de la humanidad donde las relaciones de explotación en la producción se conviertan en relaciones de cooperación.

    Saludos

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    amauta

    16/02/2015 at 13:18

  21. Las revoluciones políticas de las próximas décadas orientadas por el programa proletario, con marchas y contramarchas y sacando lecciones de los errores del pasado, seguirán tiñendo de rojo el devenir de los acontecimientos, sin lugar a dudas. Es muy probable que con el desarrollo de las telecomunicaciones y redes sociales la unidad de acción y una mayor coordinación de las fuerzas proletarias a nivel mundial se refuerce, estableciendo formas de lucha proletarias inéditas. No nos queda la menor duda que una nueva oleada de revoluciones proletarias estremecerá al capitalismo y que oleada tras oleada, finalmente, terminarán por abatirlo.

    Lo más lógico es pensar que aquellos países donde han triunfado las revoluciones proletarias constituyan un nuevo campo socialista donde se establezcan auténticas relaciones de cooperación en los campos económico, tecnológico, militar, cultural, etc. (superando las taras burocráticas, hegemonistas, y “socialimperialistas” del pasado) que brinden mejores condiciones para la construcción del socialismo en cada uno de los respectivos países y el establecimiento de relaciones internacionales socialistas.

    Lo más probable es que se requieran varias décadas para que triunfen revoluciones bajo dirección proletaria en un significativo número de países y que se requieran otras tantas para que se constituya un campo socialista en el mundo, por muy pequeño que pueda ser este. Entonces se establecerá una reñida y encarnizada lucha entre el campo capitalista y el campo socialista, por muy desiguales que sean las fuerzas, particularmente en el terreno político e ideológico, que puede llegar también al terreno militar.

    El campo socialista, si puede deshacerse de las ataduras burocráticas, puede constituirse en un faro que guía la lucha del proletariado y de los pueblos del mundo tras las banderas del socialismo y del comunismo.

    El triunfo definitivo del socialismo sobre el capitalismo no puede dejar de ser un hecho mundial y que debe tener como base la superioridad, probada en los hechos y ante los ojos del proletariado mundial, del sistema económica socialista sobre el capitalista. Superioridad que debe consistir en la capacidad del sistema económico socialista en lograr altos niveles de desarrollo tecnológico que deriven en estándares de productividad del trabajo superiores a los del capitalismo; que deberán traducirse, a su vez, en mayores niveles de bienestar para los trabajadores. Muy distinto de lo que sucede en el capitalismo donde los mayores niveles de productividad se traducen en mayores ganancias para los capitalistas.

    Las tendencias concretas e inmediatas de la historia apuntan a una mayor concentración de la riqueza, a crisis cíclicas cada vez más devastadoras, a técnicas más efectivas por parte del capitalismo para enfrentar dichas crisis a costa de los bolsillos de los trabajadores y condenando al hambre mortal a gran parte de los pueblos del mundo, a una mayor pauperización de la población humana, y a disputas interimperialistas cada vez más graves que pueden llegar a guerras que involucren a varios países adelantados. En resumen, el capitalismo, cada vez más letal, salvaje y depredador, está llevando a la extinción de gran parte de la humanidad y contaminando importantes franjas del planeta que terminarán en no aptas para la vida.

    El triunfo del socialismo a nivel mundial debe significar un alto a toda esta locura y el derrocamiento del poder burgués, el cuerpo social más depredador que ha surgido de la humanidad. Debe significar el fin de toda esta corriente perversa de la historia que tiene varios miles de años. Se trata, en conclusión, de un verdadero cambio de rumbo de la historia; tan colosal como crear otro planeta. Motivo por el cual, el triunfo del socialismo no será un hecho consumado como lo fue el triunfo del capitalismo sobre el feudalismo. No queda otra alternativa: el triunfo del socialismo será por asalto y de sorpresa.

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    amauta

    20/02/2015 at 10:43

  22. Lamento desviar el tema de la nota pero no he visto ninguna que se ajuste más a lo que voy a preguntar:

    ¿Cómo cree que afectarán los proyectos de automatización a gran escala que parece que se implementarán en la próxima década? ¿Se reorganizará la fuerza de trabajo hacia otros sectores o por contra veremos un aumento del ejército industrial de reserva a proporciones no vistas anteriormente?

    Saludos.

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    JHaydn

    24/08/2015 at 22:30

  23. Para contribuir al debate que se dio en los comentarios.

    1- El capitalismo no solo desarrolla fuerzas productivas sino fuerzas destructivas.
    2- La actividad científica subordinada al capital no solo se traduce en avances que mejoran la vida humana, también se aplica a la guerra, a la dominación de clase.
    3- No solo debemos tomar en cuenta a la productividad, también debemos tomar en cuenta a la SUSTENTABILIDAD. Este concepto abarca lo económico, lo social y lo ecológico. Producir lo suficiente para satisfacer las necesidades actuales de manera que queden recursos para que esta actividad se repita en el futuro, y hacerlo de tal manera que los beneficios sean disfrutados por la mayor parte de la población posible.
    4- Así como hay máquinas y sistemas productivos creadas en el capitalismo que sí pueden y deben ser usarse y mejorarse en una sociedad socialista, hay máquinas y sistemas productivos que no. No vamos a tener necesidad de fabricar más equipos anti-motines y bombarderos, ¿o sí? Tampoco vamos a continuar con la agricultura intensiva basada en transgénicos y agroquímicos ni producción de animales en feed-lot. Ya existen alternativas superiores por su menor impacto ambiental y en la salud, sin pérdidas significativas de productividad (agro-ecología y agricultura urbana). En una Argentina socialista con un INTA independizado de las multinacionales y de la patronal agraria podríamos revolucionar la producción de alimentos con una recuperación de nuestros ecosistemas, mayor nivel de salud de la población, una soberanía alimentaria y creando puestos de trabajo para la producción local/regional.
    5- Efectivamente el capitalismo está basado en esta división entre ser humano y naturaleza cuya forma laica es la cartesiana y cuya forma religiosa ya se expresa en el Génesis. Hay socialistas que no han sido lo suficientemente críticos con esta cosmovisión y la han trasladado a su socialismo. La crítica y la supresión de la alienación no puede quedarse solo con la alienación entre nuestro trabajo y su producto o la alienación social entre individuos y grupos, también debemos trabajar sobre la alienación respecto a la naturaleza. La visión clásicamente antropocéntrica debe ser completada con una visión ecocéntrica. Somos naturaleza también, la naturaleza no es lo que está “afuera de la sociedad”. Tampoco estamos “por encima”. Estamos adentro. La humanidad es un subconjunto del conjunto naturaleza. Aquí es donde importa tomar en cuenta la cosmovisión de algunos pueblos originarios (dije “tomar en cuenta”, no “seguir” o “adoptar”).

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    Danilo Castelli

    25/08/2015 at 02:27


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