Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Posts Tagged ‘Explotación

Neoliberalismo y crítica marxista

with 28 comments

Los gráficos sobre aumento relativo del gasto estatal en las economías capitalistas, que he presentado en la nota anterior (aquí), han movido a algunas personas a preguntarse si estoy negando la existencia del neoliberalismo. En realidad, en ningún momento negué el neoliberalismo. Simplemente defiendo una caracterización de ese fenómeno distinta de la que sostiene la mayoría de la izquierda. En particular, sostengo que lo distintivo del neoliberalismo no fue la mayor o menor participación del Estado en la economía; y que es equivocado interpretarlo en términos de ascenso del capital financiero sobre otras formas del capital.

Traté este asunto en varios lugares. Por ejemplo, en El capitalismo roto, donde critiqué la tesis de la financiarización; o en la nota reciente sobre keynesianismo (aquí). También incorporaré el tema en la segunda edición (corregida y aumentada) de Keynes, poskeynesianos y keynesianos neoclásicos, que espero se publicará en 2017. Allí escribo:

“El ascenso desde mediados de la década de 1970 del neoliberalismo -englobando con este término al conjunto de doctrinas que desembocan en el nuevo consenso neoclásico keynesiano- ha sido interpretado por buena parte del pensamiento progresista y de izquierda como un asalto del sector financiero a los puestos de mando del capital.

Nuestra interpretación es diferente. Consideramos que el neoliberalismo expresa una política de todo el capital, no solo de una de sus fracciones. Esto es, el apoyo que tuvieron, y tienen, las políticas recomendadas por monetaristas, nuevos clásicos, nuevos keynesianos y similares excede en mucho al capital financiero. Los ataques a los derechos sindicales; los ajustes que implican caídas del salario; las legislaciones para flexibilizar las relaciones laborales; la reducción o supresión de subvenciones a los desempleados; el empobrecimiento de pensionistas y jubilados; las ofensivas contra los inmigrantes, fueron medidas que apuntaron a restablecer la rentabilidad del capital de conjunto. Por esta razón fueron apoyadas a nivel global no solo por los bancos y financistas, sino también por las cámaras empresarias de la industria, el comercio, el agro, la minería, el transporte, más amplios sectores de las clases medias y de las patronales pequeñas y medianas.

Por otra parte, las privatizaciones, las aperturas comerciales y las libertades para el movimiento transnacional de los capitales tuvieron como efecto someter de manera más abierta y plena a todas las economías a la ley de la ganancia. Y esta orientación fue alentada por capitales industriales, comerciales, agrarios, junto al capital financiero. Incluso las fracciones más débiles de los capitales nacionales buscaron insertarse en esta mundialización del capital.

La reacción neoliberal, a su vez, fue acompañada por una movilización reaccionaria en la política, la cultura y la ideología. En muchos ámbitos se impuso la consigna “que gane el mejor y el más fuerte”, que por lo general son los más ricos. Se rechazaron los movimientos críticos y las culturas contestatarias; resurgieron movimientos racistas y xenófobos; y se exaltaron valores conservadores burgueses. Todo ello contribuyó a que el trabajo fuera subsumido de forma más completa al capital de conjunto, sin distinciones. Por eso pensamos que el neoliberalismo expresa el programa de la clase capitalista global frente a la crisis de rentabilidad que estalló en los 1970, y la posterior profundización de la mundialización del capital.”

Lo esencial: aumento de la tasa de explotación

En esta descripción el tema de si el gasto del Estado tuvo más o menos intervención en la economía no tiene mayor relevancia para la caracterización de las políticas que se aplicaron en los países capitalistas en las últimas décadas. Lo esencial es que el programa del capital pasó por aumentar la tasa de explotación del trabajo. Lo cual explica también por qué el neoliberalismo tuvo la adhesión de prácticamente todas las facciones del capital; naturalmente, el aumento de la tasa de explotación del trabajo es la raíz de la hermandad del capital.

En este respecto, en la nota en la que analizo el libro de Piketty (aquí) señalé que hay mucha evidencia empírica del aumento de la participación de los beneficios en el ingreso a nivel global; eso es, hubo una tendencia al aumento de la relación beneficios / salarios, que nos da un proxy a la tasa de plusvalía. Escribí:

“Según Kristal (2010), y para 16 países industrializados, la relación W/Y aumenta en promedio en la posguerra y hasta los 1970, pero baja desde el 73% en 1980 al 60% en 2005. Sostiene que en las dos últimas décadas los aumentos de productividad superaron a los aumentos salariales.

Por otra parte, de acuerdo a Karabarbounis y Neiman (2013) la participación de los salarios ha estado declinando a nivel global desde 1980: tomando su participación en el valor bruto añadido de las corporaciones, habría caído un 5% en los últimos 35 años, desde el 64% al 59%. De 59 países con al menos 15 años de datos entre 1975 y 2012, 42 muestran tendencias decrecientes en la participación del trabajo. La tendencia se verifica también en China, India y México. Blanchard y Giavazzi (2003) también encuentran la caída de la participación de los salarios en los países desarrollados en las últimas décadas. Otra manera de ver el aumento de la participación de los beneficios en el ingreso es a través de la distancia entre los ingresos de los CEO de las grandes corporaciones (plusvalía) y los salarios promedio. En EEUU, en 2013, la paga de los altos ejecutivos es 343 veces mayor que la de la media de los empleados y 774 veces mayor que la de aquellos que menos cobran. En 1983 la diferencia con la media era 46 veces (Executive Paywatch, de la AFL-CIO).

También el “Informe mundial sobre salarios 2012-2013” de la OIT muestra la esta dinámica. En 16 economías desarrolladas la proporción media del trabajo disminuyó del 75% del ingreso nacional a mediados de los 1970 a 65% en los años previos de la crisis de 2007. En Japón la participación del salario en el ingreso pasó del 68,4% en 1970 al 79,93% en 1977, para bajar al 54,5% en 2010. En EEUU pasó del 71,98% en 1970 al 63,27% en 2010; y en Alemania fue del 69,75% en 1970 al 63,66% en 2010. A su vez, en 16 economías en desarrollo y emergentes, disminuyó del 62% del PBI en los primeros años de los 1990 al 58% justo antes de la crisis.

Por otra parte, la evolución de la plusvalía relativa parece clara. Según la OIT, el índice de productividad del trabajo (producto por trabajador) en las economías desarrolladas, con base 100 en 1999, se había elevado a 114,6 en 2011; en tanto que el índice de los salarios, en el mismo período, había aumentado a 105,9. En EEUU la productividad real por hora en el sector empresarial no agrícola aumentó 85% desde 1980 a 2011, y la remuneración salarial lo hizo el 35%. En Alemania, en las dos últimas décadas, la productividad se incrementó cerca del 25%, pero los salarios reales permanecieron sin cambios. Esto está indicando que la tasa de plusvalía aumenta, aun cuando aumenta la canasta de bienes salariales. Incluso en China, a pesar de que los salarios se triplicaron en la última década, el PBI aumentó a una tasa superior, de manera que W/Y disminuyó” (W: salario; Y: ingreso).

Subrayamos entonces que la cuestión de si el Estado tuvo más o menos participación en las economías capitalistas es secundaria a la hora de definir en qué consiste el neoliberalismo. Más importante aún es que no tuvo un papel neutral en la ofensiva contra el trabajo. Contra lo que piensa el sentido común del izquierdismo progresista, el Estado no está por fuera de las relaciones de clase; no se lo puede pensar haciendo abstracción de su carácter de clase. De hecho, a lo largo de las últimas décadas el Estado contribuyó  (y sigue haciéndolo) al fortalecimiento de las posiciones del capital frente al trabajo. Así, por ejemplo, las empresas que se mantienen bajo control estatal se rigen cada vez más según la lógica de la rentabilidad: compiten con empresas privadas, cotizan en bolsa, establecen relaciones con el mundo financiero según las reglas del mercado, subcontratan trabajo y lo precarizan, y remuneran a sus ejecutivos como cualquier otra empresa capitalista. De la misma manera, cada vez más en reparticiones del Estado encontramos trabajo precarizado y trabajadores con derechos laborales mínimos. Todo apunta a la misma conclusión: el Estado no está por fuera de la unidad orgánica que conforma el modo de producción capitalista.

Por eso, el punto de partida del análisis deben ser las relaciones entre las clases sociales fundamentales de la sociedad moderna. Y por eso también, y contra lo que imaginan los ideólogos del reformismo pequeño burgués, el aumento de la explotación del trabajo es perfectamente compatible con la no reducción o el aumento de la participación del gasto estatal en el producto. Más aún, la participación del gasto social en el producto ha tendido a aumentar, en el promedio de los países de la OCDE, entre 1980 y 2015. Las razones de por qué sucedió así deberán investigarse, pero de nuevo esto no impidió el aumento de la tasa de explotación (en Argentina esta cuestión tiene particular relevancia a la hora de caracterizar a la política del gobierno de Macri). En otras palabras, el aumento del gasto público no está en contradicción con la ofensiva del capital desde mediados de los 1970.

Textos citados
Blanchard, O. y F. Giavazzi, (2003): “Macroeconomic Effects of Regulation and Deregulation in Goods and Labor Markets”, Quarterly Journal of Economics, vol. 118, pp. 879-907.
Karabarbounis L., y B. Neiman (2003): “The Global Decline of the Labor Share”, NBER Working Paper Nº 19.136, junio.
Kristall, T. (2010): “Good Times, Bad Times: Postwar Labor’s Share of National Income in Capitalist Democracies”, American Sociological Review, vol. 75, pp.729-763.

Descargar el documento: [varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como]:
Neoliberalismo y crítica marxista

Written by rolandoastarita

26/12/2016 at 12:53

Publicado en General

Tagged with , , ,

¿Por qué “segunda independencia”?

with 17 comments

El próximo sábado, 9 de julio, se cumplen 200 años de la declaración de la independencia argentina. A raíz de la conmemoración, se multiplican desde el nacionalismo progre-izquierdista hasta la izquierda radical, los llamados a luchar por una “segunda independencia”. La idea central es que Argentina hoy está sometida a un dominio de tipo colonial (algunos hablan de semicolonia, otros de neocolonia). En este amplio “frente de hecho” existen, por supuesto, matices y diferencias. Los militantes y organizaciones de izquierda (trotskistas, guevaristas, maoístas, entre otras) afirman que hay una doble explotación: la del país de conjunto y la explotación de la clase obrera por el capital. Y que la explotación nacional se mantuvo desde que Argentina se constituyó como nación formalmente independiente, hasta el día de hoy. El nacionalismo burgués o pequeño burgués, en cambio, no habla de la explotación de la clase obrera, y por otra parte, y mayoritariamente, afirma que el dominio colonial fue interrumpido entre 1946 y 1955, con los gobiernos de Perón; y entre 2003 y 2015, con los gobiernos de los Kirchner.

En cualquier caso, y por sobre las diferencias, el punto de acuerdo es que en Argentina hoy está planteada la tarea histórica de lograr la segunda independencia. En definitiva, estaríamos más o menos como antes del 9 de julio de 1816.

En otras notas del blog he argumentado -recogiendo una tesis que viene de Lenin, y fue desarrollada en Argentina por diversos grupos, al menos desde los años 1960- por qué considero que la demanda de una segunda independencia no tiene sentido (aquí, aquí, aquí). Reproduzco algunos pasajes que sintetizan la posición. En primer lugar, sobre la noción de liberación nacional. Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

07/07/2016 at 10:51

Burocracia sindical, ¿qué carácter de clase? (1)

with 12 comments

Esta nota se divide en dos partes

En su edición del 13 de septiembre, y con el título “Caló, más complicado en la causa por lavado que salpica a la cúpula de la UOM”, La Nación informa que el Tribunal Oral Penal Económico Nº 2 dio por acreditado que los jefes de la Unión Obrera Metalúrgica se dedicaron “a defraudar en forma sistemática durante años a los afiliados del sindicato”. El caso estalló a partir de que un abogado de la UOM, Segundo Pantaleón Córdoba fue interceptado, en 2011, cuando se disponía a viajar a Uruguay con 800.000 dólares. Después de ser detenido, Córdoba declaró que él y otros 13 dirigentes de la UOM, entre ellos su secretario general, Antonio Caló, se repartieron, desde 2003, en promedio 280.000 dólares por mes. Ese dinero provenía del 20% de la recaudación que los afiliados metalúrgicos le pagan al Instituto Seguros SA por seguros de vida y sepelio. Caló, además, es secretario de la Confederación General del Trabajo, rama oficialista.

También se informa que desde fines de 2002, cuando la UOM constituyó un fideicomiso para afrontar un concurso de acreedores, la firma Donington SA, propiedad del empresario de medios Raúl Olmos, ofició de administradora fiduciaria y eje de la triangulación del dinero de los afiliados. “La denuncia de Córdoba fue ratificada por los testimonios de tres históricos de la UOM: Roberto Echenique, contador del sindicato durante 18 años; Ricardo Weisz, abogado que trabajó durante 15 años entre 1982 y 2010, y Hugo Mariano Rodríguez, otro abogado que después de revistar durante décadas en el gremio se convirtió en socio de Córdoba en sus emprendimientos privados”.

Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

15/09/2015 at 17:03

Nueva crítica del PTS

with 18 comments

El PTS volvió a criticar mis posiciones acerca del imperialismo y la liberación nacional. Puede verse la crítica en http://puntoddesequilibrio.blogspot.com.ar/2014/08/marxismo-nacional-o-internacionalismo.html.

 Aunque no responde a lo que he planteado acerca de la liberación nacional (véase aquí y siguientes), el PTS ahora sostiene que desconozco “la presencia global del imperialismo y su rol como fuerza reaccionaria en toda la línea que interviene globalmente en defensa de los intereses del capital, a la vez que opera en beneficio de la expansión de los sectores más poderosos del capital global”.

Sin embargo, y contra lo que dice el PTS, en Valor, mercado mundial y globalización (y lo he repetido en comentarios en el blog) defendí la vigencia de la noción de imperialismo, aunque no en el sentido en que lo planteaba Lenin, o lo hace hoy la mayoría de la izquierda. Por lo que he explicado en otras notas, y también en los libros publicados, sostengo que no se puede seguir pensando al imperialismo como una forma de explotación basada en la extracción del excedente a partir de la coerción político-militar, como ha sido el colonialismo. Tampoco se puede hablar de explotación de países (como Argentina) por medio de la inversión extranjera, el llamado intercambio desigual o la deuda (argumento esto largamente en Valor… y también en Economía política de la dependencia y el subdesarrollo). Por eso sostengo que Argentina no es explotada por EEUU o la UE. La clase obrera es explotada, no “el país”. Los porcentajes mayores o menores que les tocan a los explotadores nacionales o extranjeros en el botín de la explotación no convierte a ninguna de sus fracciones en “explotada”.

Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

19/08/2014 at 16:32

Lógica del capital y crítica marxista (1)

with 26 comments

Una de las cuestiones en las que más se enfrentan las posiciones que defiendo en este blog con las de muchas organizaciones y autores marxistas es en torno a si existe, o no, una lógica del capital. En buena parte de la izquierda que, de alguna manera, se referencia en la teoría de Marx, está difundida la idea de que hablar de una lógica del capital es propio de un marxismo mecanicista y de derecha, y que equivale a asimilar lo social al comportamiento natural de las plantas o las bacterias. Uno de los autores que más ha contribuido a consolidar esta visión, al menos en Argentina, es John Holloway. El objetivo de esta nota es discutir algunas cuestiones relacionadas con el tema, y comentar las consecuencias políticas que se desprenden del planteo de la lógica del capital. Dada su extensión, he dividido la nota.

¿Por qué hablamos de una lógica?

Empecemos diciendo que, en términos generales, hablamos de una lógica para significar que existen ciertos cursos de acción, económicos y sociales, que tienden a establecerse como consecuencia necesaria de las relaciones sociales predominantes. Con esto queremos decir que muchos hechos sociales, que se repiten más o menos regularmente, ocurren según leyes. Esto es, hay ley cuando podemos establecer que existe una dependencia regular de un hecho social con respecto a una determinada condición. Por ejemplo, cuando decimos que en la sociedad capitalista los individuos que no son propietarios de los medios de producción y de cambio, pero libres de concurrir al mercado, están obligados a intentar vender su fuerza de trabajo a los capitalistas, estamos estableciendo una relación regular entre “no propietarios y libres” e “intentar vender su fuerza de trabajo”.

Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

16/08/2014 at 13:07

Crítica del PTS por tema deuda

with 40 comments

El PTS ha tenido la gentileza de responder mis posiciones por el tema de la deuda (ver aquí y  aquí); y más en general, sobre la cuestión “imperialismo – liberación nacional” (aquí y siguientes). Dado que el texto del PTS resume muy bien la postura del “marxismo nacional”, pongo aquí el enlace a fin de que tenga más difusión y los lectores del blog puedan comparar posiciones. Es:

http://puntoddesequilibrio.blogspot.com.ar/2014/08/la-deuda-externa-el-imperialismo-y.html.

Por otra parte, he tratado los antecedentes teóricos y políticos de la cuestión “imperialismo – liberación nacional” (y la cantinela “Argentina es explotada por el capital financiero internacional”) en mi libro “Economía política de la dependencia y el subdesarrollo. Tipo de cambio y renta agraria en la Argentina”, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes, 2010 (próximamente va a estar disponible en la web).

Además, y a fin de contribuir al debate, en los próximos días, publicaré una nota referida a la “lógica del capital” (no es casual que la idea sea criticada por el posmarxismo “nacional – izquierdista”); y otra nota acerca de mi crítica al “Programa de Transición” trotskista (la táctica transicional subyace a la agitación del no pago de la deuda). Naturalmente, estas cuestiones están en el centro de mis diferencias con el programa del Frente de Izquierda.

Written by rolandoastarita

12/08/2014 at 09:19

Estados Unidos: con la crisis aumentan la desocupación y la explotación del trabajo

with one comment

Según la tesis de Marx, las crisis capitalistas actúan como enormes sistemas de disciplinamiento de la clase trabajadora. Las crisis aumentan la desocupación. La desocupación ata a la clase obrera al capital con cadenas invisibles, pero muy fuertes.

El incremento del desempleo y la recesión quitan poder de negociación al trabajo. Esto es aprovechado por el capital para imponer nuevos ritmos de producción, incrementar el sobretrabajo de los que no son despedidos, y endurecer la disciplina en las empresas. Paralelamente los sindicatos pierden fuerza para reclamar por salarios. En una palabra, el capital busca desvalorizar a la fuerza de trabajo, y aumentar la producción de valor, para aumentar su rentabilidad. Es lo que ha sucedido en EUA con la recesión.

Aumento de la desocupación

En EUA la desocupación aumentó con la crisis (los datos que siguen los tomamos del Bureau of Labor Statistics). En mayo de 2007, esto es, antes de la crisis, había 6,8 millones de desocupados, lo que equivalía al 4,4% de desocupación. En junio de 2009 la tasa de desempleo llegaba al 9,5% de la población total, lo que representaba más de 14,7 millones de desempleados (cálculo con ajuste estacional). En ese momento, de las 78,4 millones de familias que hay en EUA, el 80,4% tenía al menos uno de sus miembros desempleados. Y eran muchos los que estaban en el desempleo de largo plazo. El 50% de los desempleados llevaban 15 o más semanas como tales; y el 27,9% de los desempleados (lo que representaba más de 4,2 millones de personas) tenía 27 semanas, o más, como desempleados.

Aumento del sobretrabajo

En mayo de 2009 el promedio de horas semanales extraordinarias en la industria manufacturera de EUA era de 2,8 horas. En mayo de 2010 había pasado a 4,1 horas (BLS).

Aumento de la productividad, basada en la intensidad del trabajo, y caída de salarios

Con la recesión aumentó la productividad del trabajo. Siempre según el BLS, y tomando como base un índice 100 = 1992, el producto por obrero empleado en el conjunto de la actividad privada pasó de 145 en el cuarto trimestre de 2008, a 153,4 en el cuarto trimestre de 2009. Es un aumento de la productividad del 5,8%. A su vez, la compensación real por hora de trabajo (o sea, calculada con el índice de precios al consumidor) descendió, en ese período, de 124,3 a 122,8. Por lo tanto los costos laborales unitarios para el capital bajaron de 127,8 a 121,2 en ese período; es una reducción del 5,4%. Cifras parecidas se obtienen para otras mediciones. Por ejemplo, en el sector corporativo no financiero, el producto por hora aumentó, siempre entre el cuarto trimestre de 2008 y el cuarto de 2009, 3,15%; la compensación horaria, en términos reales, disminuyó 1,4%; y los costos laborales unitarios cayeron casi el 3%.

El aumento de la productividad, por otra parte, fue acompañado de la caída de la inversión en equipos y software; en promedio, en los cinco trimestres que anteceden al cuarto trimestre de 2009 esta inversión disminuyó 9,1% (datos Bureau of Economic Analysis). De manera que el aumento de la productividad se debió exclusivamente al aumento de la intensidad del trabajo. Es lo que Marx llama aumento de la plusvalía absoluta; es la plusvalía que se obtiene con mayor desgaste físico del obrero, al hacer menos “porosa” la jornada de trabajo.

Mucha gente sigue pensando que la teoría de Marx está pasada de moda, y no sirve para explicar el capitalismo contemporáneo. Habría que preguntarles qué otra teoría puede explicar de manera más profunda estas variaciones que se han producido con la crisis en el capitalismo más desarrollado del planeta.


Descarga en formato Word
En EUA aumenta la explotación

Written by rolandoastarita

05/07/2010 at 18:17

A %d blogueros les gusta esto: