Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Convocatoria a taller de lectura de “El Capital”

leave a comment »

Transcribo a continuación la convocatoria 2017 del Taller de lectura de El Capital, que se realiza anualmente en la Facultad de Filosofía y Letras, UBA. Varias veces en el blog me han preguntado qué curso aconsejaba para quienes quieren iniciarse en el estudio del texto de Marx. Sin lugar a dudas, para la gente que vive en Buenos Aires, recomiendo este taller.

Convocatoria pública y abierta
 
TALLER DE LECTURA DE
EL CAPITAL 2017
 
SÁBADO 11 DE MARZO, 15.00 Hs.
Aula 218, Facultad de Filosofía y Letras – UBA -, Puan 480.
 
 

A 150 años de la primera edición de El capital, de Karl Marx, invitamos a participar, como todos los años, del taller que se inicia en 2017 y de todos los restantes que están actualmente en funcionamiento…
Se trata de talleres auto-organizados, gratuitos, horizontales y de convocatoria permanente. No se requiere ningún conocimiento previo para participar, solamente las ganas de trabajar colectivamente uno de los libros más citados y menos leídos de la teoría social.
 
 
 
Desde 1998, se vienen realizando grupos de lectura de El capital en los que simplemente se lee y discute colectivamente el conocido texto de Karl Marx. La lectura de los tres tomos se extiende como mínimo a tres años.
Actualmente, están desarrollándose siete grupos que comenzaron en 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016  y se iniciará uno nuevo en 2017.
Se trata de grupos de lectura horizontales, autoorganizados, sin dictado de clase, con las siguientes características:
       Son públicos y gratuitos, y no es requisito ser egresado ni estudiante universitario para participar de los mismos -Se lee el texto “pelado”, con la pretensión de entenderlo en su “lógica interna”, tratando de no entrar, en primera instancia, en discusiones que presuponen lecturas exteriores y/o posteriores al mismo -Se trabaja con exposiciones rotativas de los/as participantes, con la preparación de un “resumen” del capítulo o de los capítulos a leer/exponer para abrir el debate -Se trabaja en reuniones bisemanales de 2 hs. y media de duración. -Las primeras cinco reuniones son semanales para el grupo que comienza en 2017.
       Se propone, al comienzo del año, un cronograma de trabajo precisando las lecturas y discusiones a realizar en cada reunión (ver más abajo).
Por otra parte, los diferentes grupos en curso se han reunido en varias oportunidades en lo que hemos llamado Reuniones Intertalleres para socializar y debatir temas/problemas en torno al desarrollo de los talleres y para organizar actividades, como charlas-debate, discusión de películas, lectura y análisis de ciertos textos vinculados, en algún sentido, a El capital. De esta manera, hemos armado una “caja de materiales” respecto de temas/problemas que fueron surgiendo en las discusiones y actividades. Estos materiales se pueden consultar, entre otras informaciones y actividades vinculadas con los talleres, en el siguiente blog:
 
Por favor, socialicen esta información con quienes puedan estar interesados/as en la lectura y discusión colectiva de El capital.
Fraternalmente, compañeros/as de los grupos 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016.
   
Contacto para todos los talleres de lectura: tallerdelecturadeelcapital@yahoo.com.ar
 
 
 Taller que inicia la lectura en 2017
 
Habrá una Reunión 0 para la coordinación colectiva de todo lo que hace al nuevo grupo de lectura en la que se completará y se pondrá a discusión toda la información acerca de la propuesta de trabajo contenida en la presente Convocatoria. Además comenzaremos a leer en el momento el prólogo de Marx a la primera edición de El capital. Adjuntamos el texto en esta misma convocatoria y, a su vez, se puede descargar haciendo click acá.
 
Esta primera reunión se realizará el sábado 11 de marzo de 2017 de 15 a 17:30 hs. en el aula 218 de la FFyL (Puán 480, 2do. piso).
 
Cronograma tentativo de reuniones Tomo I
 
0. Reunión de autoorganización del grupo (11/03/17, 15:00 a 17:30 hs., aula 218, FFyL, Puán 480, 2do. piso): presentación general y comienzo de lectura in situ.
1. Objeto, método y carácter de Das Kapital. Prólogos y Epílogos.
2. Tomo I, Volumen 1, Capítulo 1. La mercancía. Primer parágrafo (8 páginas)
3. Capítulo 1.Segundo parágrafo (7p.)
4. Capítulo 1, Tercer parágrafo (26 p.)
5. Capítulo 1, Cuarto parágrafo (16 p.)
6. Cap. 2. El proceso de intercambio (11p.) y primera parte del Cap. 3. El dinero o la circulación de mercancías (hasta b. El curso del dinero) (24 p.)
7. Resto del Cap. 3. (39 p.).
8. Cap. 4. Transformación del dinero en capital (35 p.)
9. Cap. 5. Proceso de trabajo y proceso de valorización (26 p.). Cap. 6. Capital constante y capital variable (14 p.). Cap. 7. La tasa de plusvalor (21 p.)
10. Cap. 8. La jornada laboral (89 p.). Cap. 9. Tasa y masa de plusvalor (11 p.)
11. Cap. 10. Concepto de plusvalor relativo (11 p.). Cap. 11. Cooperación (17 p.)
12. Cap. 12. División del trabajo y manufactura (40 p.)
13 y 14.Cap. 13. Maquinaria y gran industria (160 p.) 15. Cap. 14. Plusvalor absoluto y relativo (13 p.). Cap.
15. Cambio de magnitudes (14 p.).Cap
16. Diversas fórmulas (5 p.) 16. Cap. 17 a Cap. 20. El salario (31 p.)
17. Cap 21. Reproducción simple (17 p.). Cap. 22. Transformación del plusvalor en capital (44 p.)
18 y 19. Cap. 23. La ley general de la acumulación capitalista (130 p.)
20. Cap. 24. La llamada acumulación originaria (64 p.). Cap. 25. La teoría moderna de la colonización (12 p.)
 
 Propuesta de organización general del grupo
 
– Se propone que cada reunión se divida en dos partes. En la primera, uno/a o dos compañeros/as se hacen responsables de presentar el tema. Si así lo desean, pueden distribuir un resumen por escrito. Allí se presentan las ideas principales y también se expresan las dudas que subsistan después de la lectura. En la segunda parte se realiza un debate general. 
– Esta es una propuesta flexible. En todo momento cualquier integrante puede expresar su opinión y sus dudas. Simplemente es una propuesta de organización cuya efectividad se verá (o no) en la práctica. 
– Se requiere que cada integrante llegue a la reunión con el material leído y madurado como para participar activamente. 
– Se propone una reunión cada dos semanas de abril a junio (además de las primeras cinco semanales) y de agosto a noviembre (con receso en julio y en diciembre). 
– Compañeros/as de los grupos anteriores se hace/n cargo de exponer en las primeras 5 reuniones semanales, que comienzan durante el mes de marzo. (Salvo que alguien quiera exponer ya en esas primeras cinco reuniones del grupo de lectura) – Es altamente recomendable utilizar la traducción de Pedro Scaron, editada por Siglo XXI (de 8 volúmenes). Para ello, en la reunión 0 se verá la posibilidad de realizar, como es costumbre, una compra colectiva del Volumen 1 y quizá de otros volúmenes también según se necesite y auto- organice.
 
Coordenadas de los grupos anteriores (2008 a 2016)
 
En caso de querer participar de algún taller que ya esté avanzado en la lectura de El capital, escribínos a la dirección de contacto para que podamos facilitarte la información correspondiente.
 
 
Consultas:
 

Written by rolandoastarita

24/02/2017 at 10:07

Publicado en General

Economía política de los derivados y la teoría de Bryan y Rafferty (2)

with 14 comments

La primera parte de la nota, aquí

 Swaps de intereses

En términos generales un swap es un acuerdo contractual entre dos partes según el cual cada parte acuerda realizar durante un cierto período de tiempo (típicamente, de uno a diez años) pagos periódicos basados en un monto principal que es nocional. La mayor parte de las operaciones swap se realizan en mercados no centralizados, (OTC, over the counter), aunque algunos tipos de swaps se hacen en mercados regulados, como el Chicago Mercantile Exchange. El tipo más común de swaps de intereses en una misma moneda son los de tasa fija contra variable. Enfatizamos que no se efectúa intercambio del monto nocional; lo que se intercambian son los flujos de intereses. Lo explicamos con un ejemplo.

Supongamos que una financiera X está recibiendo pagos por préstamos otorgados con anterioridad, que están establecidos a tasa variable, por ejemplo, Libor. X desea tomar protección contra la eventualidad de una baja de la tasa de interés, y para eso firma un acuerdo swap de tasa variable contra fija con un banco Y.

Supongamos entonces que el nocional (sobre el que se calculan los flujos a transferir) sea un millón de dólares. Según lo establecido entre X e Y, los pagos se harán cada 3 meses y la duración del swap será 5 años. Y acuerda pagar cada 3 meses una tasa fija del 3% sobre el millón de dólares de nocional. Esto significa que cada 3 meses Y pagará a X US$ 7500 (US$ 30.000 anuales ÷ 4). X, a su vez, acuerda pagar la tasa variable Libor, siempre sobre el nocional de un millón de dólares. Supongamos que al comienzo del período Libor sea 3,5%. Por lo tanto, cada 3 meses X debe pagar a Y  US$ 8750 (US$ 35.000 anuales ÷ 4). Mientras se mantenga esta situación, el flujo efectivamente transferido será de US$ 1250 desde X a Y, cada 3 meses (US$ 8750 – US$ 7500). Supongamos ahora que Libor baja a 2,5%. En este caso Y sigue pagando a X US$ 7500 cada 3 meses, mientras que X debe pagar a Y  US$ 6250. El flujo neto es una transferencia de Y a X de US$ 1350 (US$ 7500 – US$ 6250). Esto es, al haber asumido la parte del pago variable, X se ha protegido contra la baja de la tasa de interés. Pero si la tasa de interés hubiera subido, tendría pérdida. Lógicamente, si X hubiera querido protegerse contra la eventualidad de una suba de la tasa de interés, debería haber tomado la parte opuesta en el swap con Y. Puede verse, además, que lo que gana una parte lo pierde la contraparte.

Existen otros tipos de swaps de intereses a tasas variables. Por caso, una parte puede pagar tasa Libor y la otra una tasa de interés igual a la diferencia (spread) entre la tasa de los bonos del Tesoro de EEUU y un grupo de bonos de baja calificación.

En la mayoría de las operaciones swap intervienen intermediarios (dealers) que negocian comprando y vendiendo con las partes interesadas, de manera que estas no se ven obligadas a buscar otro participante. El intermediario gana con las diferencias entre los precios de oferta y demanda. Para ilustrarlo con el ejemplo anterior, X paga el swap a tasa variable al intermediario y este la paga a Y; el intermediario gana con las diferencias (pequeñas) entre ambos pagos. En forma creciente los bancos actúan como intermediarios; sus ganancias residen en el enorme volumen de swaps que negocian. Por otro lado, aunque no lo desarrollamos aquí, los swaps de intereses no solo pueden realizarse por coberturas, sino también para abaratar los costos financieros de empresas. Supongamos, por caso, que la empresa A tiene mejor perfil crediticio que la empresa B, de manera que puede tomar deuda en el mercado pagando una tasa menor que B tanto en variable como fija, pero la ventaja es mayor en tasa fija. Entonces A se endeuda en ese mercado, y B se endeuda a tasa variable, y realizan un swap, a resultas del cual disminuyen los costos financieros para ambas.

Otras formas de swaps

 Currency swap

Permiten a las empresas reducir costos por endeudarse en mercados internos y externos; también se utilizan para protegerse. Los inversores lo utilizan para manejar el riesgo cambiario de inversiones en carteras extranjeras. Veamos un ejemplo.

Supongamos una empresa X, de EEUU, que quiere invertir en Brasil, y una empresa Y de Brasil, que quiere invertir en EEUU. Supongamos también que si X quiere tomar crédito en Brasil, los bancos le piden una tasa del 10%; y si Y quiere tomar un préstamo en EEUU, los bancos estadounidenses le piden una tasa del 9%. En cambio, X consigue créditos de los bancos de EEUU al 4% e Y puede conseguir créditos de los bancos de Brasil al 5%. La razón de estas diferencias pueden deberse al conocimiento y asociaciones previas que las empresas tienen con los bancos de sus respectivos países, o a cualquier otra razón.

Por lo tanto, X toma los fondos que necesita Y  de un banco de EEUU en dólares, a una tasa del 4%, e Y toma prestados los fondos que necesita X de un banco de Brasil, en reales, a una tasa del 5%. Los créditos entonces se intercambian (swapean). Supongamos que el tipo de cambio entre el real y el dólar sea 1,6 BRL/US$, y que ambas empresas requieran el mismo monto equivalente de fondos; por lo tanto, la empresa brasileña recibe US$ 100 millones y la estadounidense 160 millones de reales. X  tiene los reales que necesitaba, e Y tiene los dólares que necesitaba. Sin embargo, Y tiene que pagar los intereses en reales con los bancos brasileños, y X tiene que pagar los intereses en dólares con los bancos estadounidenses. Esto significa que cada parte tendrá que hacer pagos de intereses equivalentes al costo de endeudarse que tuvo la otra parte. Así, Y  paga a X  los intereses al 4% sobre los 100 millones de dólares por los que se endeudó X; y X paga a Y intereses en reales al 5% sobre los 160 millones de reales. También en este tipo de operaciones por lo general actúa un intermediaro, cuya comisión puede llevar el costo a, por ejemplo, 5,1% en lugar de 5%. La esencia del asunto entonces es que cada empresa toma fondos de los bancos nacionales y presta a la otra a una tasa menor que la que pagarían si tomaran los préstamos internacionalmente. Al terminar el swap, se devuelven los nocionales principales.

 Credit default swap

Básicamente, un CDS es un seguro contra default de una deuda. Por este medio el comprador del CDS amortigua el riesgo de una inversión transfiriendo el riesgo al vendedor del CDS (por ejemplo, una empresa aseguradora), a cambio de un pago periódico. Para verlo con un ejemplo, supongamos un inversor en bonos que desea tomar protección frente al riesgo de que el emisor pueda defaultear. Para protegerse compra un CDS a una financiera. Esta última cobra una tasa de interés –que supuestamente compensa el riesgo asociado al bono- a cambio de protección contra el default. Si el emisor del bono defaultea, la entidad que vendió el CDS debe compensar al inversor por la pérdida del bono. En cambio, si el emisor del bono no defaultea, el comprador del CDS habrá perdido dinero, que será ganancia de la institución vendedora del CDS.

 Anarquía capitalista, riesgo y derivados

 Cuando se habla de los mercados de derivados es común atribuir a las complejas ingenierías financieras virtudes que no tienen, tales como la de eliminar el riesgo. Pero esto es imposible. Los riesgos de desvalorización de los activos son inherentes al modo de producción capitalista, y se imponen a las finanzas de manera objetiva, en particular durante las crisis económicas. Esta cuestión es el punto de partida para comprender el rol que desempeñan los derivados en el sistema capitalista en la sociedad capitalista. Es que en el mercado la ley económica se impone a través del movimiento anárquico de los precios. Marx trata la cuestión en el capítulo 12 de El Capital, dedicado a la manufactura. Allí plantea que las diversas esferas de la producción están conectadas, y procuran mantenerse en equilibrio. Cada rama debe satisfacer necesidades sociales específicas, cuyo volumen difiere cuantitativamente de las otras. Pero esta tendencia a la proporción solo se impone a través de constantes reacciones frente a los desequilibrios, ya que las necesidades sociales solo se manifiestan a través del movimiento de los precios. Es en el mercado –en el acto de venta, el “momento de la verdad” de la mercancía- donde los trabajos privados se sancionan, o no, en tanto trabajos socialmente necesarios. Por eso se trata de una sanción a posteriori (esto es, una vez realizada la producción), que se impone violentamente a los productores, a través del derrumbe de los precios. Si, por ejemplo, se ha fabricado más tela, o construido más viviendas, de lo que el mercado puede digerir, esto se traducirá en la desvalorización violenta de las telas, o las viviendas; y con ellas también se verán afectados los derivados vinculados a telas o viviendas (por ejemplo, futuros o CDS o cualquier otro). Planteado en otros términos, los derivados, de hecho, solo transfieren el riesgo, no lo eliminan.

Un ejemplo lo proporciona lo ocurrido en EEUU en los 2000. En los años anteriores al estallido de la crisis financiera muchos municipios, Estados, agencias públicas y entidades diversas como hospitales y universidades emitieron deuda a tasa variable y luego intercambiaban (swapeaban) los pagos con un banco, de manera que reemplazaban el pago a tasa variable por el pago a tasa fija. Esta tasa fija era más baja de la que podía lograr el gobierno municipal o estadual, si emitía directamente deuda, pero un poco más alta que la tasa variable a la que se endeudaba. Los grandes bancos, por el contrario, pueden emitir deuda a una tasa fija menor que lo que pueden hacer los gobiernos  u organismos estatales locales; y a su vez, pueden prestar a empresas privadas a tasas un poco más altas que lo que deben pagar a los organismos estatales. De manera que, siguiendo la teoría neoclásica, cada parte se aprovecharía de sus “ventajas comparativas” para hacer diferencias. Los mercados se hacían más eficientes gracias a la ingeniería financiera de Wall Street, y supuestamente los gobiernos locales y otras entidades reducían el riesgo de las fluctuaciones de las tasas de interés. Sin embargo, el riesgo no había desaparecido: como producto de la crisis las tasas de interés en lugar de subir bajaron, y las instituciones que habían asumido el pago de la tasa fija de los swaps tuvieron enormes quebrantos.

Otro ejemplo es el de los CDS.; cuando estalló la crisis financiera, muchas empresas que habían asegurado los bonos mediante contratos CDS no pudieron responder. De hecho, la gigante aseguradora AIG en septiembre de 2008 casi quiebra.

A pesar de que el riesgo no desaparece, la ilusión de que con la emisión de títulos hipotecarios y su aseguramiento con derivados, y que con las complejas ingenierías financieras –como los créditos estructurados- se disipaba el riesgo, jugó un rol esencial para alimentar la burbuja financiera que terminó estallando en 2008-2009.

El rol de los fondos especulativos

Más arriba señalamos que en los mercados de derivados, además de las empresas o productores que buscan protección, están los que asumen riesgos en busca de ganancias especulativas. Se trata principalmente de fondos de inversión especulativos, entre ellos los hedge funds, o fondos de cobertura.

La idea que guía a los fondos de cobertura (su nombre es engañoso, ya que son fondos especulativos y altamente riesgosos) es que es posible realizar grandes ganancias en los mercados apostando a movimientos de alza o baja en los precios de los activos, o de los derivados. Habitualmente no hay claridad acerca de cómo estos fondos invierten o manejan el dinero, ya que no se requiere información para auditarlos, ni está regulado qué información deben proporcionar. Muchos están radicados en paraísos fiscales, y muchos también se forman y desaparecen al cabo de algunos meses. Sus administradores reciben entre el 15% y el 25% de los beneficios netos cuando superan cierto umbral establecido. Además, cobran por los gastos administrativos; que de hecho es una fuente mayor de enriquecimiento de sus administradores. En un principio invertían en estos hedge funds personas muy ricas, pero luego también lo hicieron fondos institucionales, como fondos de pensión o universidades.

Lo importante es que estos fondos especulativos también son pasibles de sufrir profundas desvalorizaciones y pérdidas. Lo cual desmiente la creencia, popularmente extendida, de que son inmunes a las crisis, porque están manejados por gente altamente especializada (algo así como “genios que se las saben todas”). Un ejemplo clásico es lo que ocurrió con Long Term Capital Management, dirigido por expertos, entre ellos Myron Scholes y Robert Merton, quienes obtuvieron el premio Nobel precisamente por sus aportes a la teoría del precio de los activos financieros y por la elaboración de estrategias de inversión financiera (se amplía más abajo).

Pues bien, a fines de 1997, cuando se desarrollaba la crisis asiática, los estrategas de LTCM llegaron a la conclusión de que la situación ya no podía empeorar, y tomaron amplias posiciones en activos (por ejemplo, bonos de economías atrasadas) y en derivados (entre ellos, swaps de intereses basados en la diferencia entre la tasa Libor y rendimientos de títulos gubernamentales de baja calificación) que solo serían rentables si bajaban los precios de los títulos del Tesoro de EEUU (véase Edwards, 1999). Toda esta actividad, además, estaba fuertemente apalancada: el capital propio de LTCM era de US$ 5000 millones y había tomado préstamos a bancos y empresas de seguros por US$ 125.000 millones. Sin embargo, y contra el pronóstico de los expertos del fondo, en 1998 la crisis continuó, y muchos inversores se desprendieron de títulos de soberanos de países subdesarrollados y continuaron buscando refugio en los bonos del Tesoro de EEUU. A lo que se sumó, en agosto de 1998, el default de los bonos rusos, en los cuales LTCM también había tomado fuertes posiciones. De manera que todos los precios se movieron contra lo que habían apostado los administradores del fondo, y LTCM terminó siendo liquidado y absorbido por sus acreedores. Además, ante la crisis, la Reserva Federal intervino fuertemente para salvar el sistema, ya que muchos otros inversores habían copiado la estrategia de LTCM, con la convicción de que “no podía fallar”.

Esta pequeña historia pone en evidencia algo sobre lo que vamos a profundizar más abajo: las maniobras especulativas y las complejas ingenierías financieras no pueden alterar en el fondo las leyes básicas de la acumulación, las crisis y las desvalorizaciones de capitales. Pueden cambiar sus ritmos, las formas en que se desarrollan, y fundamentalmente amplificar sus efectos; pero no las anulan. Agreguemos que los fondos de cobertura alcanzaron su máximo desarrollo en vísperas de la crisis, cuando llegaron a manejar activos por 3 billones de dólares. En los últimos años, sin embargo, sus ganancias disminuyeron y muchos fondos institucionales retiraron sus inversiones.

Textos citados:
Edwards, F. R. (1999): “Hedge Funds and the Collpase of Long-Term Capital Manegement”, Journal of Economic Perspectives, vol. 13, pp. 189-210.
Marx, K. (1999): El Capital, México, Siglo XXI.

Descargar el documento: [varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como
Economía política de los derivados y la teoría de Bryan y Rafferty (2)

Written by rolandoastarita

20/02/2017 at 10:09

Economía política de los derivados y la teoría de Bryan y Rafferty (1)

with 2 comments

En un comentario reciente al blog un lector preguntó qué opino de la teoría sobre derivados de Dick Bryan y Michael Rafferty, presentada en Capitalism with derivatives (2006, Palgrave Macmillan). Los derivados son activos cuyo valor se basa en el precio de otro activo subyacente. Por caso, son derivados los futuros, las opciones y los swaps, entre otros. Según Bryan y Rafferty, los derivados no solo son una forma de lidiar con la incertidumbre y el riesgo, sino también constituyen actualmente una forma de capital y de dinero. Y sostienen que, dada la magnitud que adquirieron los mercados de derivados desde los 1980, se ha modificado nuestra noción del capitalismo, e incluso la relación entre propiedad y capital.

En oposición a Bryan y Rafferty, mi enfoque se acerca al que hizo Rudolf Hilferding en El capital financiero, a principios del siglo XX. Sostengo que los derivados son, en lo esencial, una forma de lidiar con el riesgo –inherente a la forma anárquica en que se impone la ley del valor en el mercado- y que no pueden ser considerados capital, ni una forma de dinero. Por eso también pienso que los derivados no modifican, en algún sentido sustancial, las leyes básicas del capitalismo; por ejemplo, la ley del valor trabajo (los precios tendencialmente son regidos por los tiempos de trabajo socialmente necesario en la producción, y no por la especulación), las leyes de la acumulación o la tendencia a la caída de la tasa de ganancia. Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

13/02/2017 at 11:46

Gasto militar y la teoría de Baran-Sweezy

with 2 comments

En la nota anterior (aquí) señalamos que los datos de la evolución del gasto militar en relación al producto invitan a re-examinar la tesis de Baran y Sweezy sobre el rol del armamentismo en las economías capitalistas avanzadas.

Las ideas fundamentales de ByS están contenidas en El capital monopolista, que apareció en 1966 (en lo que sigue, las citas corresponden a la edición en español de Siglo XXI). Sostienen que los monopolios dominan la economía y establecen precios administrados. Dado que buscan bajar los costos, sus ganancias (o excedentes) tienden a crecer en proporción al ingreso total. Pero esto genera un problema creciente de absorción del excedente, ya que los capitalistas consumen una proporción cada vez menor del mismo –aunque su consumo aumente en términos absolutos- y las inversiones no crecen al mismo ritmo que el excedente. Por lo cual el excedente no puede ser absorbido totalmente por la inversión “endógena”; esto es, por la inversión que se canaliza hacia gastos que surgen del mecanismo interno del sistema (p. 74). Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

07/02/2017 at 10:08

Gasto militar de EEUU en % de PBI, 1949-2015

with 3 comments

A raíz de las notas en las que presentamos la evolución del gasto estatal y el gasto social en EEUU en porcentaje del producto, algunos lectores del blog preguntaron acerca de cómo evolucionó el gasto militar, siempre en relación al PBI. En el siguiente cuadro se puede ver su evolución entre 1949 y 2015. La fuente es la base de datos del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI).

El gasto militar estadounidense, en relación al producto, aumenta con las intervenciones militares y desciende en períodos de menos conflictos. Entre 1949-2015 el punto más alto fue 1952, con la guerra de Corea. Ese año el gasto militar fue 13,3% del PBI. En los 1960 y 1970 se ubica en un nivel más bajo, a pesar de la guerra de Vietnam. En el período de Reagan sube con respecto a 1980 (5% del PBI), llegando a 6,3% en 1986. Luego de la caída de la URSS baja, y en 2000 era del 2,9%. Pero en los años siguientes sube con las intervenciones militares a Irak y Afganistán. En 2010 y 2011 fue del 4,7%; baja después de 2012; en 2015 representó el 3,3% del PBI. Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

31/01/2017 at 10:57

Publicado en General

Tagged with , ,

Gasto social % PBI OCDE

with 10 comments

En una entrada anterior  presentamos gráficos que muestran que el gasto fiscal, en relación al producto, tendió a aumentar en EEUU y en la mayoría de los países capitalistas (aquí). Lectores del blog preguntaron si lo mismo había ocurrido con el gasto social. Aquí presento dos gráficos elaborados en base a datos de la OCDE para el período 1980-2015, el primero referido a EEUU y el segundo al promedio de gasto social de los países de la OCDE. Y un tercer gráfico de la OCDE que muestra el comportamiento del gasto social en relación al PBI para el promedio de las economías de la OCDE, la Unión Europea, Japón, EEUU, Francia y Australia. Precisemos que según la definición de la OCDE, el gasto social comprende beneficios en dinero (por ejemplo pensiones, subsidios a la maternidad, pagos por asistencia social), servicios sociales (por ejemplo cuidado de niños, ancianos o enfermos) o tratamiento impositivo favorable en los pagos por planes privados de salud (“Social Expenditure, 1980-2003: Interpretative Guide of SOCX”, OCDE, November 2007).

 

 

 

                                            Gasto social % PBI 1960-2012

Puede verse entonces que no existe un cambio cualitativo a partir del ascenso del neoliberalismo, en la década de 1980. Tengamos presente, sin embargo, que desde mediados de los 1970 hubo una ofensiva a nivel global del capital sobre el trabajo, que dio como resultado un aumento de la relación beneficios / salarios en la mayoría de los países capitalistas (ver aquí). Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

15/01/2017 at 10:39

Publicado en General

Tagged with , , ,

Vacaciones y algunos datos 2016 del blog

with 17 comments

En los próximos días me voy de vacaciones. Esto significa que no responderé comentarios, y recién después de la primera quincena de enero voy a colgar una nota.

Siendo fin de año, presento algunas estadísticas de 2016 del blog. En números redondos, en 2016 hubo 413.000 visitas; un promedio de algo más de 1100 por día. Se enviaron 2020 comentarios. Las notas que más visitas recibieron fueron: 1) Capital financiero, capital dinerario y capital comercial; 2) Método dialéctico y Hegel; 3) Imperialismo en Lenin, análisis crítico; 4) Distintos enfoques sobre la globalización; 5) Keynes sobre inversión y ahorro.

Con respecto a la distribución de visitas por países, los 10 primeros: Argentina: 50%; España: 14,4%; México: 8,3%; Colombia: 4,3%; Venezuela: 3,3%; EEUU: 3,2%; Perú: 3,2%; Chile: 2,9%; Ecuador: 1,3%; Uruguay: 1,1%.

Por último, aprovecho para enviar un cordial saludo de fin de año a los lectores y desearles lo mejor para 2017.

Written by rolandoastarita

30/12/2016 at 10:03

Publicado en General

Neoliberalismo y crítica marxista

with 28 comments

Los gráficos sobre aumento relativo del gasto estatal en las economías capitalistas, que he presentado en la nota anterior (aquí), han movido a algunas personas a preguntarse si estoy negando la existencia del neoliberalismo. En realidad, en ningún momento negué el neoliberalismo. Simplemente defiendo una caracterización de ese fenómeno distinta de la que sostiene la mayoría de la izquierda. En particular, sostengo que lo distintivo del neoliberalismo no fue la mayor o menor participación del Estado en la economía; y que es equivocado interpretarlo en términos de ascenso del capital financiero sobre otras formas del capital.

Traté este asunto en varios lugares. Por ejemplo, en El capitalismo roto, donde critiqué la tesis de la financiarización; o en la nota reciente sobre keynesianismo (aquí). También incorporaré el tema en la segunda edición (corregida y aumentada) de Keynes, poskeynesianos y keynesianos neoclásicos, que espero se publicará en 2017. Allí escribo: Leer el resto de esta entrada »

Written by rolandoastarita

26/12/2016 at 12:53

Publicado en General

Tagged with , , ,

Gasto público en % del producto mundial, 1973-2014

with 14 comments

En la nota anterior (aquí) presenté el gráfico de la evolución del gasto público en relación al producto de EEUU entre 1945 y 2015. Aquí presento un gráfico de la evolución del gasto público en relación al producto mundial; datos tomados del Banco Mundial. Nuevamente, no se advierte un cambio de tendencia en la década de 1980, de ascenso del neoliberalismo. El gasto en relación al producto mundial sube de forma relativamente constante entre 1973 y 1993, cuando pasa del 19,3% al 28,2%. Tiene un movimiento bajista hasta el 2000, cuando representa el 25% del producto. Oscila entre 25% y 26,5% hasta 2008. Con la crisis financiera sube al 28,8% en 2009; fue del 29,2% en 2014.

 

Written by rolandoastarita

22/12/2016 at 16:36

Complemento a “Somos todos keynesianos…. (3)”

with 3 comments

En la nota “Somos todos keynesianos”, ¿de nuevo? (3)” (aquí) dije que, contra lo que generalmente se afirma, la cuestión del mayor o menor gasto fiscal es una cuestión secundaria a la hora de diferenciar los gobiernos que típicamente se han considerado keynesianos, de los gobiernos llamados neoliberales. Escribí: “Gobiernos profundamente reaccionarios, como el de Ronald Reagan, o George Bush, aumentaron el gasto público para sostener a la economía en períodos de recesión, sin que ello encerrara algún carácter progresista o favorable a los trabajadores. De hecho, y al cabo de más de tres décadas de ‘neoliberalismo’, la participación del gasto público en el producto interno, en la mayoría de los países, es hoy más elevada que a mediados de los 1970”.

Pues bien, el gasto público total en relación al producto en Estados Unidos muestra una tendencia ascendente en los 70 años que van hasta 2015, con relativa independencia de que los gobiernos fueran demócratas o republicanos (una tendencia de largo plazo similar se advierte para los países de la OCDE; y también en la economía global).

Más importante, el gasto público con relación al producto estuvo por encima de la tendencia en la década de los 1980, dominada por las reaganomics. Luego disminuye, en términos relativos, en los 1990. Pero vuelve a subir fuertemente como respuesta a la crisis financiera. En cualquier caso, no puede advertirse un quiebre de la tendencia de largo plazo a partir del ascenso del neoliberalismo, a comienzos de los 1980. Los datos son del Bureau of Economic Analysis.

 

gasto-publico-pbi-eeuu

 

Written by rolandoastarita

22/12/2016 at 11:55

A %d blogueros les gusta esto: