Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Neoliberalismo y crítica marxista

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Los gráficos sobre aumento relativo del gasto estatal en las economías capitalistas, que he presentado en la nota anterior (aquí), han movido a algunas personas a preguntarse si estoy negando la existencia del neoliberalismo. En realidad, en ningún momento negué el neoliberalismo. Simplemente defiendo una caracterización de ese fenómeno distinta de la que sostiene la mayoría de la izquierda. En particular, sostengo que lo distintivo del neoliberalismo no fue la mayor o menor participación del Estado en la economía; y que es equivocado interpretarlo en términos de ascenso del capital financiero sobre otras formas del capital.

Traté este asunto en varios lugares. Por ejemplo, en El capitalismo roto, donde critiqué la tesis de la financiarización; o en la nota reciente sobre keynesianismo (aquí). También incorporaré el tema en la segunda edición (corregida y aumentada) de Keynes, poskeynesianos y keynesianos neoclásicos, que espero se publicará en 2017. Allí escribo:

“El ascenso desde mediados de la década de 1970 del neoliberalismo -englobando con este término al conjunto de doctrinas que desembocan en el nuevo consenso neoclásico keynesiano- ha sido interpretado por buena parte del pensamiento progresista y de izquierda como un asalto del sector financiero a los puestos de mando del capital.

Nuestra interpretación es diferente. Consideramos que el neoliberalismo expresa una política de todo el capital, no solo de una de sus fracciones. Esto es, el apoyo que tuvieron, y tienen, las políticas recomendadas por monetaristas, nuevos clásicos, nuevos keynesianos y similares excede en mucho al capital financiero. Los ataques a los derechos sindicales; los ajustes que implican caídas del salario; las legislaciones para flexibilizar las relaciones laborales; la reducción o supresión de subvenciones a los desempleados; el empobrecimiento de pensionistas y jubilados; las ofensivas contra los inmigrantes, fueron medidas que apuntaron a restablecer la rentabilidad del capital de conjunto. Por esta razón fueron apoyadas a nivel global no solo por los bancos y financistas, sino también por las cámaras empresarias de la industria, el comercio, el agro, la minería, el transporte, más amplios sectores de las clases medias y de las patronales pequeñas y medianas.

Por otra parte, las privatizaciones, las aperturas comerciales y las libertades para el movimiento transnacional de los capitales tuvieron como efecto someter de manera más abierta y plena a todas las economías a la ley de la ganancia. Y esta orientación fue alentada por capitales industriales, comerciales, agrarios, junto al capital financiero. Incluso las fracciones más débiles de los capitales nacionales buscaron insertarse en esta mundialización del capital.

La reacción neoliberal, a su vez, fue acompañada por una movilización reaccionaria en la política, la cultura y la ideología. En muchos ámbitos se impuso la consigna “que gane el mejor y el más fuerte”, que por lo general son los más ricos. Se rechazaron los movimientos críticos y las culturas contestatarias; resurgieron movimientos racistas y xenófobos; y se exaltaron valores conservadores burgueses. Todo ello contribuyó a que el trabajo fuera subsumido de forma más completa al capital de conjunto, sin distinciones. Por eso pensamos que el neoliberalismo expresa el programa de la clase capitalista global frente a la crisis de rentabilidad que estalló en los 1970, y la posterior profundización de la mundialización del capital.”

Lo esencial: aumento de la tasa de explotación

En esta descripción el tema de si el gasto del Estado tuvo más o menos intervención en la economía no tiene mayor relevancia para la caracterización de las políticas que se aplicaron en los países capitalistas en las últimas décadas. Lo esencial es que el programa del capital pasó por aumentar la tasa de explotación del trabajo. Lo cual explica también por qué el neoliberalismo tuvo la adhesión de prácticamente todas las facciones del capital; naturalmente, el aumento de la tasa de explotación del trabajo es la raíz de la hermandad del capital.

En este respecto, en la nota en la que analizo el libro de Piketty (aquí) señalé que hay mucha evidencia empírica del aumento de la participación de los beneficios en el ingreso a nivel global; eso es, hubo una tendencia al aumento de la relación beneficios / salarios, que nos da un proxy a la tasa de plusvalía. Escribí:

“Según Kristal (2010), y para 16 países industrializados, la relación W/Y aumenta en promedio en la posguerra y hasta los 1970, pero baja desde el 73% en 1980 al 60% en 2005. Sostiene que en las dos últimas décadas los aumentos de productividad superaron a los aumentos salariales.

Por otra parte, de acuerdo a Karabarbounis y Neiman (2013) la participación de los salarios ha estado declinando a nivel global desde 1980: tomando su participación en el valor bruto añadido de las corporaciones, habría caído un 5% en los últimos 35 años, desde el 64% al 59%. De 59 países con al menos 15 años de datos entre 1975 y 2012, 42 muestran tendencias decrecientes en la participación del trabajo. La tendencia se verifica también en China, India y México. Blanchard y Giavazzi (2003) también encuentran la caída de la participación de los salarios en los países desarrollados en las últimas décadas. Otra manera de ver el aumento de la participación de los beneficios en el ingreso es a través de la distancia entre los ingresos de los CEO de las grandes corporaciones (plusvalía) y los salarios promedio. En EEUU, en 2013, la paga de los altos ejecutivos es 343 veces mayor que la de la media de los empleados y 774 veces mayor que la de aquellos que menos cobran. En 1983 la diferencia con la media era 46 veces (Executive Paywatch, de la AFL-CIO).

También el “Informe mundial sobre salarios 2012-2013” de la OIT muestra la esta dinámica. En 16 economías desarrolladas la proporción media del trabajo disminuyó del 75% del ingreso nacional a mediados de los 1970 a 65% en los años previos de la crisis de 2007. En Japón la participación del salario en el ingreso pasó del 68,4% en 1970 al 79,93% en 1977, para bajar al 54,5% en 2010. En EEUU pasó del 71,98% en 1970 al 63,27% en 2010; y en Alemania fue del 69,75% en 1970 al 63,66% en 2010. A su vez, en 16 economías en desarrollo y emergentes, disminuyó del 62% del PBI en los primeros años de los 1990 al 58% justo antes de la crisis.

Por otra parte, la evolución de la plusvalía relativa parece clara. Según la OIT, el índice de productividad del trabajo (producto por trabajador) en las economías desarrolladas, con base 100 en 1999, se había elevado a 114,6 en 2011; en tanto que el índice de los salarios, en el mismo período, había aumentado a 105,9. En EEUU la productividad real por hora en el sector empresarial no agrícola aumentó 85% desde 1980 a 2011, y la remuneración salarial lo hizo el 35%. En Alemania, en las dos últimas décadas, la productividad se incrementó cerca del 25%, pero los salarios reales permanecieron sin cambios. Esto está indicando que la tasa de plusvalía aumenta, aun cuando aumenta la canasta de bienes salariales. Incluso en China, a pesar de que los salarios se triplicaron en la última década, el PBI aumentó a una tasa superior, de manera que W/Y disminuyó” (W: salario; Y: ingreso).

Subrayamos entonces que la cuestión de si el Estado tuvo más o menos participación en las economías capitalistas es secundaria a la hora de definir en qué consiste el neoliberalismo. Más importante aún es que no tuvo un papel neutral en la ofensiva contra el trabajo. Contra lo que piensa el sentido común del izquierdismo progresista, el Estado no está por fuera de las relaciones de clase; no se lo puede pensar haciendo abstracción de su carácter de clase. De hecho, a lo largo de las últimas décadas el Estado contribuyó  (y sigue haciéndolo) al fortalecimiento de las posiciones del capital frente al trabajo. Así, por ejemplo, las empresas que se mantienen bajo control estatal se rigen cada vez más según la lógica de la rentabilidad: compiten con empresas privadas, cotizan en bolsa, establecen relaciones con el mundo financiero según las reglas del mercado, subcontratan trabajo y lo precarizan, y remuneran a sus ejecutivos como cualquier otra empresa capitalista. De la misma manera, cada vez más en reparticiones del Estado encontramos trabajo precarizado y trabajadores con derechos laborales mínimos. Todo apunta a la misma conclusión: el Estado no está por fuera de la unidad orgánica que conforma el modo de producción capitalista.

Por eso, el punto de partida del análisis deben ser las relaciones entre las clases sociales fundamentales de la sociedad moderna. Y por eso también, y contra lo que imaginan los ideólogos del reformismo pequeño burgués, el aumento de la explotación del trabajo es perfectamente compatible con la no reducción o el aumento de la participación del gasto estatal en el producto. Más aún, la participación del gasto social en el producto ha tendido a aumentar, en el promedio de los países de la OCDE, entre 1980 y 2015. Las razones de por qué sucedió así deberán investigarse, pero de nuevo esto no impidió el aumento de la tasa de explotación (en Argentina esta cuestión tiene particular relevancia a la hora de caracterizar a la política del gobierno de Macri). En otras palabras, el aumento del gasto público no está en contradicción con la ofensiva del capital desde mediados de los 1970.

Textos citados
Blanchard, O. y F. Giavazzi, (2003): “Macroeconomic Effects of Regulation and Deregulation in Goods and Labor Markets”, Quarterly Journal of Economics, vol. 118, pp. 879-907.
Karabarbounis L., y B. Neiman (2003): “The Global Decline of the Labor Share”, NBER Working Paper Nº 19.136, junio.
Kristall, T. (2010): “Good Times, Bad Times: Postwar Labor’s Share of National Income in Capitalist Democracies”, American Sociological Review, vol. 75, pp.729-763.

Descargar el documento: [varios formatos siguiendo el link, opción Archivo/Descargar Como]:
Neoliberalismo y crítica marxista

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Written by rolandoastarita

26/12/2016 a 12:53

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28 comentarios

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  1. Hola Rolando. Hoy en día es un tema tan hablado y polemizado el de Neoliberalismo que se refleja también con el tema del imperialismo. El ejemplo de que se vuelve a hablar en esta terminología se expresa en la intervención que tendría EEUU con sus fuerzas armadas por encima de las fuerzas armadas locales. Sobre esto, los defensores de la tesis del imperialismo, se inflan el pecho por “comprobar” que esta tesis cobra vigencia, de que Argentina es una “semicolonia”, etc.
    Qué visión tenés vos Rolando sobre este ultimo fenómeno?

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    velezsarfield

    26/12/2016 at 14:56

    • ¿De dónde sacan que el Ejército de EEUU domina en Argentina?
      Sobre la crítica a la idea de que Argentina es una semicolonia, o neocolonia, y que hay que luchar “por la segunda independencia”, ver aquí (y en esta nota remito a otras entradas sobre el mismo tema).
      La cuestión del nacionalismo es una de mis mayores diferencias con los partidos que integran el FIT.

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      rolandoastarita

      26/12/2016 at 15:38

    • Acá hay una nota sobre eso http://www.laizquierdadiario.com/Cambiemos-delega-soberania-territorial-militar-a-los-Estados-Unidos
      El razonamiento es siempre el mismo: si instalan bases militares, el país es cuestión es una semicolonia. Ellos suelen contestar con estos fenómenos y dandole este tipo explicación.
      A tu texto de segunda independencia lo conozco, pero traje este tema en cuestión porque hoy en día se relaciona todo esto con el neoliberalismo, la idea de “entrega”(también sostenída por el kirchnerismo, la centroizquierda y otros movimientos populistas nacionalistas). Cómo se explica todo esto?

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      velezsarfield

      26/12/2016 at 15:54

    • Con ese razonamiento Alemania o España en 1970 eran colonias, o semicolonias. Todo esto significa banalizar el colonialismo. Un régimen colonial es un régimen de ocupación violenta, donde al país se le imponen medidas de forma coercitiva. El método de expoliación es el saqueo, mediante la coerción extra-económica. Una semicolonia se acerca a esto, como sucedían eh China, cuando estaba ocupada parcialmente por las potencias occidentales. Un estado de colonia es prácticamente un estado de guerra civil permanente por parte de las fuerzas de la ocupación contra el pueblo nativo. ¿Qué tiene que ver esto con Argentina siglo XXI? Cuando los K mandaban a la policía contra los qom, o Macri reprime a los trabajadores de Cresta Roja, no lo hacen porque se los ordena Washington. Pensar esto, además de ser una tontería, es lavar la cara de estos gobiernos.

      De todas maneras, es muy difícil convencer a un verdadero patriota de estas cuestiones. Hay en todo esto una cuestión ideológica profunda. El patriotismo se respira desde la cuna y se naturaliza. Es típicamente una construcción política-cultural burguesa. El amor a la bandera, al ser nacional, etcétera, penetran hasta la médula, se incorporan al sentido común. Por eso, cuando alguna de esta gente se hace de izquierda en la adolescencia, o en sus veinte, se encuentra muy a gusto con el “nacional-marxismo”. Están en su elemento. Defienden a la patria, pero con lenguaje revolucionario. No hay ruptura ideológica con lo que mamaron desde niños.

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      rolandoastarita

      26/12/2016 at 16:44

    • Tu segundo párrafo, Rolo, es una síntesis redondita. Y es muy cierto: “No hay ruptura ideológica con lo que mamaron desde niños”. Clarísmo.

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      Tavo

      26/12/2016 at 22:46

    • Recuerdo hace unos años en un acto del FIT del 1° de Mayo, después de finalizar La Internacional, tres militantes (promedio 30 años) dijeron con los puños aun en alto, bien fuerte: ¡Viva la patria! Cuando mencioné mi estupefacción ante el hecho, nadie le dio importancia (Calculo, estaban en su elemento).

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      Elpolifemodeoro79

      27/12/2016 at 20:46

  2. Harto necesario quitar los velos que mantienen a tantos sectores de la izquierda pensando que el neoliberalismo es tan sólo la caída del Estado de Bienestar y la financiarización del capital.

    Me fallan las cuestiones donde ya se mete más en materia, profesor. Según entendí, la tasa de explotación puede “medirse” a partir de cómo participa el trabajo en la producción, y, de aquello que se produce, cuanto se gasta en salarios, (es decir, cuanto se invierte en capital variable) ¿es así?

    Y bueno, sólo comentar que esto, en términos del ejército industrial de reserva, supone su expansión y que, en países como México, provoca que se agudice el desempleo y/o el empleo informal. Además, dificulta saber cuales son los sectores estratégicos que pueden llevar adelante la lucha. Una cosa es segura: la esencia del capitalismo sigue siendo la contradicción capital-trabajo, y por eso debemos seguir haciendo un amplio balance de los últimos 40 años para comprender con cuales formas de capital el neoliberalismo ha logrado superar la crisis de rentabilidad y cómo se han combinado (la comercial, industrial, financiera, etcétera).

    La esencia sigue siendo la valorización del valor, eso nunca hay que perderlo de vista.

    Gracias por su aporte. Saludos desde México.

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    Sandra Vanina

    26/12/2016 at 18:06

  3. “El método de expoliación es el saqueo, mediante la coerción extra-económica.” ¿La medianería o aparcería no son coerciones extra-económicas? Lo digo porque en las referencias que hay en el blog se señala más bien a la esclavitud o la encomienda como pantalla que oculta esas relaciones. Pero al fin y al cabo todas son coerciones extra-económicas propias de un modo de producción precapitalista.

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    sheshonq10

    27/12/2016 at 09:22

    • No necesariamente la aparcería o la medianería implican coerción extra-económica. Hay que analizar en qué circunstancias ocurren. De todas maneras, en la explotación colonial una de las formas más comunes de extracción del excedente a la pequeña producción es mediante los impuestos. Otra forma es la imposición de un monopolio de compra de los productos, a precios establecidos por el ocupante.

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      rolandoastarita

      27/12/2016 at 10:56

  4. En cuanto a la composición del gasto público ¿se puede saber si hubo algún cambio cualitativo del tipo: descenso de gasto social vs. aumento del gasto militar?

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    Lucas

    27/12/2016 at 15:45

    • En una próxima entrada (la colgaré para mediados de enero, porque me voy de vacaciones) voy a mostrar los gráficos de gasto social / producto para EEUU y promedio de los países de la OCDE. En el largo plazo aumentan.

      Con respecto al gasto militar, ahora que pregunta pienso que también puede ser ilustrativo publicar un gráfico. El caso más representativo es el de EEUU (representa en los últimos años entre el 41 y el 35% del gasto militar mundial). En términos de PBI no se ve una tendencia a aumentar. Tomando la base de datos del Stockholm International Peace Research Institute, el gasto militar en % del PBI de EEUU se eleva con las intervenciones militares y desciende en períodos de menos conflictos.

      En la serie 1949-2015, el punto más alto es 1952, con la guerra de Corea. Ese año el gasto militar fue 13,3% del PBI. En los 1960 y 1970 se ubica en un nivel más bajo, a pesar de la guerra de Vietnam (por supuesto, siempre en términos de PBI; en términos absolutos era mucho más elevado que en 1953). En el período de Reagan sube con respecto a 1980 (5%), llegando a 6,3% en 1986. Luego de la caída de la URSS baja, y en 2000 es del 2,9%. Luego sube con las intervenciones militares a Irak y Afganistán. En 2010-11 es del 4,7%. Y baja luego de 2012 con la retirada de tropas; en 2015 es 3,3% del PBI.

      En definitiva, no se advierte una tendencia al aumento (de hecho, es a la baja desde la guerra de Corea, pero ese fue un punto muy alto). El tema es interesante en lo que respecta a algunas teorías que fueron populares en la izquierda en los 1960 y 1970. En especial la idea de los autores proclives a la tesis subconsumista que sostenían que la economía de EEUU necesitaba el gasto militar para evitar crisis de sobreproducción y la caída de la tasa de ganancia.

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      rolandoastarita

      27/12/2016 at 17:06

    • Rolo, no hubo una redistribucion del gasto militar al resto del mundo? el porcenjate de gasto militar en relacion al pbi mundial como evoluciono?

      De todas formas segun los datos la cantidad de guerras, la escala de las guerras, la cantidad de muertos en guerras, y los conflictos viene bajando desde la segunda guerra mundial de forma tendencial.

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      juan

      27/12/2016 at 17:25

    • Volví a mirar los datos. No se ve una “redistribución”, al menos algo que sea significativo. La participación del gasto militar de EEUU en el total del gasto mundial, en 1988, fue del 36,7%. En 2015 fue el 33,9% (hice el cálculo con la base de datos de SIPRI, a dólares constantes de 2014). Donde veo un salto grande es en la participación de China. En 1989 el gasto militar representaba solo el 1,2% del gasto militar total; en 2015 el 12% (siempre según SIPRI).

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      rolandoastarita

      28/12/2016 at 10:35

    • Agregado: entre 1988 y 2015 el gasto militar global (medido a dólares constantes de 2014) aumentó un 12% (cálculo propio en base a SIFRI). Esto es, menos de lo que aumentó el producto mundial: los 26 años que van desde 1990 a 2015 el producto mundial aumentó a una tasa anual del 2,8%.

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      rolandoastarita

      28/12/2016 at 11:46

  5. Un libro que ya tiene unos años, pero que hace una explicacion muy clara de lo expuesto en esta nota:

    Claude Bitot. Investigacion sobre el capitalismo llamado triunfante
    http://www.editorialklinamen.net/espartaco/EPI_files/libros/Bitot.pdf

    Y del mismo autor:

    Claude Bitot. El comunismo no ha empezado todavia.
    http://www.editorialklinamen.net/espartaco/EPI_files/libros/ELCOMU1.pdf

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    Prueba de acceso

    27/12/2016 at 17:34

  6. Rolando, sabes si “Keynes, poskeynesianos y keynesianos neoclásicos” se va a publicar en España tambièn?

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    David

    28/12/2016 at 11:18

    • Se va a publicar solo en Argentina; lo publica la Universidad Nacional de Quilmes. Tal vez se podría arreglar para hacer un envío cuando salga.

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      rolandoastarita

      28/12/2016 at 11:48

    • Rolando, ¿Se puede conseguir “Valor, mercado mundial y globalización”? Tengo la primera edición pero con los años se me fué “fasciculizando”, cada vez que se me cae lo tengo que reordenar. Va un abrazo

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      Tavo

      29/12/2016 at 10:33

    • Está agotado, y yo no tengo más ejemplares.

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      rolandoastarita

      29/12/2016 at 11:04

  7. Rolo, como andas. No sé si escuchaste el “debate” entre Altamira (supuesto defensor del socialismo) y Jorge Castro, quien defendió la idea de que el capitalismo entre booms y recesiones, aumentaba el nivel de vida, etc. Me parece que la posición de Altamira fué demostrar “la crisis senil y terminal” aludiendo a datos completamente inconexos (Siria, baja de la inversión en EEUU, Trump, etc).

    ¿Vos compartís la tesis del PO de que hay crisis mundial vigente desde 2007? ¿Como se compatibiliza esa afirmación con la continuidad en la innovación tecnológica y la creación de empresas nuevas? Altamira llega a decir que en 1930 había mas innovación que hoy y sin embargo había crisis.

    Nada, no te voy a pedir que te tragues todo el discurso, pero te dejo el link

    https://ar.radiocut.fm/audiocut/capitalismo-es-viable-o-ya-no/

    Un saludo.

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    Hernan

    28/12/2016 at 12:54

    • El tema de la situación económica global lo traté en varias entradas del blog aquí y siguientes. El producto mundial cayó entre 2008-2009, pero luego se recuperó, y la economía global creció, aunque a una tasa baja. Sí continuó la crisis claramente en la zona del euro, Japón; y luego se agregaron Rusia y Brasil.
      De todas maneras, el Partido Obrero siempre dice que la economía mundial está en crisis. Recuerdo que cuando conocí al PO a finales de los 1960 (Política Obrera en aquella época) me dieron un documento del partido en el que se decía que la economía mundial estaba en crisis. Y desde entonces siempre dijeron más o menos lo mismo.

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      rolandoastarita

      28/12/2016 at 13:04

  8. Compañero profesor Rolando Astarita.
    Dos cosas al margen de su instructivo post pero relacionado con anteriores.
    1. Tal y como se lanzaron algunos contra usted por el post “Alepo masacrada y la complicidad de la izquierda stalinista” que le llevó a escribir el segundo “No hay síntesis posible”, sobre el compañero Santiago Alba Rico por su artículo “Alepo, la tumba de la izquierda” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220796 se ha lanzado en tromba (aunque no fue mencionado ni por alusión por el compañero Alba en su escrito) el Sr Atilio Borón (no precisamente nuestro enemigo), pero si muy amigo de los muchos stalinismos que usted y Alba han criticado y/o aludido en sus respectivos textos. También Alba Rico ha tenido como usted que dedicar otro texto explicativo (como el suyo también claro y contundente) sobre el tema “Imperialismo, imperialismos, Siria” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220931. La réplica del Sr Borón al primer texto de Alba Rico la puede ver en “Las izquierdas en la crisis del imperio” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220863. Hasta en esto usted ha sido pionero, no se si ha sido el primero pero (aunque esto es lo de menos) su denuncia ante cierta “izquierda integrada” ha expresado el sentir de muchos que en esa parte del mundo (Medio Oriente) no la tienen, encarcelados muchos por el gobierno de Bashar Háfez al-Ásad.
    2. La otra noticia (impresionante para mi que no conozco Argentina), el juez federal Julián Ercolini resolvió este martes procesar a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y le embargó bienes por 10 mil millones de pesos argentinos (unos 600 millones de dólares). Profesor y compañero Rolando Astarita: los Kirchner (esos que formaron parte de la “ola progresista” en América latina en la última década, según algunos) ¡ERAN TODO UNOS POBRETONES!, BIENES POR ¡¡¡600 MILLONES DE DÓLARES!!!., como dice un verso de un poema de Rubén Martínez Villena (fundador el primer Partido Comunista de Cuba en 1925) “Hace falta una carga para matar bribones,/ para acabar la obra de las revoluciones”. Y pensar que esos “bribones” alguien los defiende compañero Rolando Astarita dentro de la izquierda, una izquierda que nos ha engañado, ninguneado y convertido en mercancía de cambio cada vez que le ha hecho falta. Han gobernado tranquilizando a las masas (las “clases peligrosas”) para que la incesante acumulación de capital permaneciera segura y sin espantos que la perturbaran.¡Qué gentuza profesor y compañero dirían aquí en España, ¡qué gentuza! (los Kirchner me refiero).
    Un abrazo fraterno

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    Rodolfo Crespo

    28/12/2016 at 14:40

    • ¿¿”COMPAÑERO” Alba Rico??

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      Waly

      29/12/2016 at 18:04

  9. Rolo: vos afirmas, hacia el final del artículo, que “el Estado no está por encima de las clases sociales”. Esto sería así en tanto sea “por encima” tal como lo cree el “izquierdismo progresista” (así lo llamás), pero en cierto sentido, sí estaría “por encima” de las clases sociales. Por lo menos en el sentido de que una de sus funciones es preservar la totalidad de la sociedad capitalista como tal.
    Pienso que sino la tendencia constante a pensar que el Estado puede amortiguar la explotación, o contrarrestarla, no tendría ningún asidero en la realidad. El intento de poner a disposición de los explotados el estado burgues, tiene demasiado tiempo y está demasiado extendido en diferentes geografías, precisamente porque de cierta manera se ubica “por encima de las clases” y, con esto, genera el fetiche.

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    Roberto

    28/12/2016 at 15:21

    • Tenés razón en tu observación. Voy a cambiar la formulación. Lo que quise expresar es que el Estado no se puede pensar haciendo abstracción de las clases sociales y de su carácter de clase.

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      rolandoastarita

      29/12/2016 at 11:06

  10. Una consulta Rolando ¿tenés algo escrito sobre free banking o banca libre (Miss Smith, White, Mises Hayek, etc)?

    ¿Es posible en teoría una banca libre sin respaldo metálico, sin patrón oro? ¿Cuál es el respaldo de los depósitos si no es el metálico ni el Estado? Los partidarios de Mises consideran a las quiebras de los bancos un mecanismo regulador mercantil de la banca libre, lo que acarrea unos costos sociales inmensos. De hecho, por lo que estuve viendo, la banca libre en sí misma nunca habría existido (los partidarios de Mises hablan del mito de la banca libre escosesa entre 1716 y 1845).

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    Lucas

    03/01/2017 at 13:31

    • Estoy de vacaciones, voy a ser muy breve. Si bien no escribí nada en específico, en la discusión que tuve en este blog con defensores de la doctrina austriaca salió el tema de la banca libre. Existe un ejemplo histórico de la aplicación del principio de la banca libre (que mencioné en la polémica), que fue el de la zona de frontera de EEUU, durante el siglo 19. Hubo cientos de bancos que emitieron billetes, con gran cantidad de fraudes y quiebras. Un verdadero caos. Desde el punto de vista teórico, incluso por los costos de transacción (podemos imaginar a alguien tratando de saber en 2005 cuál era la solidez de un billete emitido por Lehman o Bears, o algunos años antes por Enron o Parmalat) sería inviable.

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      rolandoastarita

      04/01/2017 at 12:18

  11. Muchas gracias por la respuesta. No la esperaba hasta que volvieras de vacaciones, siempre es bueno descansar de todo un rato. Estuve leyendo algunas cosas generales hace un tiempo y una discusión reciente que tuve sobre el tema del free banking me volvió a generar una curiosidad si se quiere histórica. Uno de esos aspectos por los que coincido con vos es en el tema de la falta de información (secreto bancario y comercial), pero además la posibilidad de que el ahorrista medio pueda hacer provecho de esa información en el caso que pudiera acceder. Otro aspecto por el que lo veo inviable es que los mismos partidarios de la EA reconocen que el mecanismo regulador son las quiebras. Los ejemplos que reseña White son muy pocos claros. Incluso partidarios de Mises dicen que el ejemplo de la banca escocesa es un mito dado que suspendió la conversión en metálico y se respaldó en el banco de Inglaterra. Otros ejemplos como el de Suecia parece un sistema mixto. El de Australia ellos mismos reconocen que fue un fracaso. Me voy a poner a buscar sobre el ejemplo de la zona de frontera de los EEUU porque no lo conocía.

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    Lucas

    04/01/2017 at 15:50


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