Rolando Astarita [Blog]

Marxismo & Economía

Sector externo y deuda externa

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En otras entradas y en algunas respuestas en Comentarios sostuve que el no pago de la deuda externa, si no está enmarcado en un programa de medidas de conjunto, no resuelve los problemas fundamentales del capitalismo argentino: el atraso tecnológico, la baja productividad relativa de la economía, la fuga de capitales y la no reinversión del excedente. Además, planteé que en la medida en que no se supere esta situación, la deuda va a permanecer. Y van a producirse, periódicamente, crisis vinculadas a la situación externa.

La publicación (18/03) por parte del INDEC de los “Resultados del Balance de Pagos del cuarto trimestre de 2015”, (http://www.indec.gov.ar/uploads/informesdeprensa/bal_03_16.pdf) brinda la oportunidad de “bajar a tierra” lo anterior. Para ayudar a los no economistas, resumo en el siguiente apartado algunas cuestiones básicas.

Aclaración introductoria

La Balanza de Pagos (BP) registra todas las transacciones económicas entre los residentes del país y los del exterior (por residente se entiende no solo a los individuos, sino también a los gobiernos, empresas, instituciones). La BP comprende la Cuenta Corriente (CC) y la Cuenta de Capital (CK). La CC registra las operaciones en bienes, servicios (turismo, viajes, seguros, servicios informáticos o empresariales, etc.), rentas (intereses, dividendos) y transferencias corrientes (por caso, remesas de trabajadores, jubilaciones del exterior). La CK registra transferencias de capitales. Los déficits o superávits de la suma de CC y CK se compensan con la Cuenta Financiera (CF) o con las variaciones de las Reservas Internacionales (RI). La CF registra la variación neta de pasivos y activos; las inversiones directas o de cartera, y los préstamos entre residentes y no residentes. Por ejemplo, si (CC + CK) < 0, habrá una disminución de las RI o, alternativamente, un incremento en la CF derivado de la necesidad de financiamiento del déficit. Así, por ejemplo, si el déficit de (CC + CK) se financia con endeudamiento externo, este aumento de la deuda se registra como una variación positiva de la CF. Una cuestión fundamental: si (CC + CK) < 0, la alternativa es de hierro: o bajan las reservas o aumenta el endeudamiento. Además, y lógicamente, la caída de reservas tiene un límite, la cesación de pagos. Estas restricciones no tienen que ver con la Patria, o cosas por el estilo; y no pueden eludirse con discursos.

Los números de 2015

Vamos ahora a los datos del INDEC. En 2015 la cuenta de bienes (o sea, exportaciones menos importaciones de bienes) fue deficitaria en US$ 453 millones; con respecto a 2014 significa un deterioro de US$ 6360 millones. La cuenta de servicios fue deficitaria en US$ 3990 millones. Rentas fue negativa en US$ 11.079 (de los cuales US$ 3422 por pago de intereses y US$ 7637 millones por utilidades y dividendos). Por último, transferencias corrientes fue negativa en US$ 412 millones. De manera que la CC fue deficitaria en US$ 15.934 millones (en 2014 había sido deficitaria en US$ 8075 millones). Con un tipo de cambio $15/US$, representa el 2,6% del PBI.  Por CK el ingreso neto para 2015 fue US$ 48 millones. Esto significa que hubo un déficit en la BP de US$ 15.886 millones.

La contrapartida de ese déficit fue la baja de las reservas internacionales y el aumento de la CF. Las reservas internacionales en 2015 disminuyeron en US$ 5884 millones (el pago de BODEN 15 significó una salida de reservas de US$ 4700 millones). En cuanto a la CF, el ingreso neto fue US$ 14.256 millones. El BCRA tuvo un ingreso neto de US$ 7580 millones, principalmente por el swap (que es deuda) de monedas con China. El resto del sector financiero tuvo un ingreso de US$ 1480 millones, determinado básicamente por la reinversión de utilidades de la inversión extranjera directa (dada la prohibición de girar utilidades que regía con el gobierno K). El sector privado no financiero tuvo un ingreso de US$ 8857 millones, también determinado básicamente por la reinversión de utilidades de la IED. Más específicamente, la IED fue US$ 10.157 millones, la reinversión de utilidades US$ 6605 millones, en tanto se formaron activos externos, esto es, salieron capitales, por US$ 7905 millones. El sector público no financiero tuvo egresos netos de US$ 3661 millones, por el ya mencionado pago de BODEN 2015.

En síntesis, dado el déficit en la BP, hubo caída de reservas y aumento del endeudamiento. Efectivamente, la deuda externa bruta pasó de US$ 145.981 millones a US$ 157.192 millones. Es un incremento de US$ 11.811 millones; y desde 2009, la deuda aumentó en US$ 38.525 millones, o el 32%. El sector público no financiero y el Banco Central aumentaron la deuda en US$ 3113 millones. El sector privado no financiero aumentó la deuda en US$ 7003 millones, y el sector financiero (sin el BCRA) en US$ 1693 millones. Del total de la deuda externa bruta, US$ 83.844 millones corresponden al sector público, incluido el Banco Central; US$ 69.615 millones al sector privado no financiero, y US$ 4333 millones al sector financiero excluido el BCRA.

En definitiva, estos datos demuestran que no se puede estar contra el efecto, la deuda, si no se comprende y ataca la causa. Causa que remite, en última instancia, al carácter atrasado y dependiente del capitalismo argentino.

Deuda pública total y continuidades

A lo reseñado sobre el informe del INDEC, sumamos otros datos relevantes para el análisis económico y político.

En primer lugar, hay que tener presente que la deuda externa es solo una parte de la deuda total. Según datos que proporciona el Ministerio de Economía, la deuda pública total al 30/09/15 era de US$ 239.959 millones, el 43% del PBI (incluye la deuda con BODEN 15, ya que su cancelación se produjo días después del cierre del trimestre; pero no incluye la deuda con los holdouts). El 61% de esa deuda se mantiene con agencias del sector público; básicamente ANSES (o sea, seguridad social), BCRA y Banco Nación. La contrapartida, por supuesto, son las bajísimas jubilaciones y pensiones, y las carencias en la atención de la salud de los jubilados; como el grave deterioro del activo del BCRA, que se refleja en la caída del respaldo de la moneda. Más aún, la ANSES no sólo financió al sector público sino también la intervención en el mercado cambiario. En muchas ocasiones la compra/venta de títulos soberanos por parte de la ANSES contuvo la escalada del tipo de cambio contado con liqui, pero a costa de deteriorar gravemente su patrimonio.

En segundo término, el endeudamiento ha estado aumentando de forma sistemática a partir de que no se pudo seguir fondeando al Tesoro con el BCRA y la ANSES. Todavía en 2014 casi dos tercios del déficit fiscal global se financiaron con préstamos del BCRA. Para financiar el resto el Tesoro colocó deuda en bonos, en pesos y en dólares, por un total de US$4700 millones. En 2015 siguió aumentando el endeudamiento; desde el 31 de diciembre de 2014 al cierre del tercer trimestre de 2015 la deuda pública total se incrementó en US$ 8.051 millones (Mecon). Incluso se siguió colocando deuda bajo legislación extranjera, y altísima tasa de interés. Para dar un ejemplo por fuera del Gobierno nacional, en junio de 2015 la provincia de Buenos Aires emitió deuda por US$ 500 millones en un bono con legislación Nueva York y rendimiento 10,35% (razón por la cual hoy el gobernador Daniel Scioli y su ministra de Economía, Silvina Batikis, son reconocidos líderes del progresismo antiimperialista nac & pop).

En tercer lugar, la situación se ha prolongado con el nuevo Gobierno. El 29 de enero pasado se concretó el crédito puente de siete bancos internacionales por US$ 5000 millones, a una tasa del 6,8%, aproximadamente (Libor + 6,15) para aumentar las reservas del Banco Central. Significativamente, no fue obstaculizado por los tres directores del Central que responden al ex ministro Kicillof. De esta manera las reservas pasaron a US$ 30.074 millones. Pero enseguida comenzaron a caer. Es que a pesar de la devaluación, hubo fuerte demanda de dólares por parte de empresas, bancos y particulares. No solo para el giro de dividendos al exterior y turismo, sino también porque la alta inflación pone de nuevo al dólar como refugio de valor. En otras palabras, continúa la fuga de capitales (que suma casi US$ 82.000 millones desde diciembre de 2007). Fuga que, de hecho, siempre es financiada, cuando no hay saldos genuinos, con más deuda externa.

De manera que el BCRA cerró febrero con casi US$ 1500 millones menos de reservas (US$ 28.550 millones). El 1º de marzo cayeron a US$ 28.194 millones. Ante la sangría, el Central aumentó fuertemente las tasas de interés, lo que genera las condiciones para una excelente bicicleta financiera. Por ejemplo, el 18/03 las LEBAC (letras del BCRA) pagaban el 34% a 90 días, y el futuro del dólar a junio se comerció a $15,68. Esto significa que quien compra LEBAC y se cubre con un futuro está haciendo una ganancia anualizada, en dólares, del 20%. Es la misma política que estaba aplicando el Gobierno K en 2015. Se comprende que por esta vía no hay forma de que no siga aumentando la deuda, y no se alimenten los capitales especulativos.

Por otra parte, el 10/03 la provincia de Buenos Aires colocó deuda por US$ 1200 millones con vencimiento 2024 a una tasa de casi el 9,4%. Y el Gobierno nacional prepara nuevas emisiones de deuda, no solo por el acuerdo con los buitres, sino también para financiar déficit.

En conclusión, el problema es de fondo. Como hemos explicado en otras notas, el déficit en la CC (en especial del neto comercial, esto es, exportaciones – importaciones de bienes y servicios) tiene que ver con el atraso del capitalismo argentino (ver aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, entre otras).  Lo mismo se aplica a la fuga de capitales: es excedente, esto es, plusvalía, generada en Argentina que no se reinvierte productivamente. El resultado lógico entonces es que se mantiene el atraso, bajan las reservas y aumenta la deuda externa; lo cual, a su vez, agrava los problemas, y contribuye a prolongar el atraso.

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Sector externo y deuda externa

Written by rolandoastarita

20/03/2016 a 11:09

13 comentarios

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  1. Rolando, ¿existen países que hayan superado el atraso tecnológico, la baja productividad relativa de la economía, la fuga de capitales y la no reinversión del excedente; y qué lo permitió? ¿Es teóricamente posible hacerlo hoy, para un país como Argentina?

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    Eduardo

    20/03/2016 at 14:54

    • No creo que se puedan dar respuestas en general. Hay que estudiar los desarrollos históricos en concreto para explicar, por ejemplo, por qué Argentina no tuvo un desarrollo más parecido a Canadá o Australia. O por qué Corea del Sur tuvo un desarrollo tan distinto al de otros países dependientes.

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      rolandoastarita

      21/03/2016 at 09:06

  2. por mi parte quería preguntarle, estimado Rolando, si tiene sentido considerar la existencia de la deuda del Estado para con el BCRA. Recuerdo q cuando éste fue creado, por ley se le transfirieron los activos y pasivos de la anterior Caja de Conversión.

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    santiago

    20/03/2016 at 16:54

    • Tiene sentido porque afecta al activo del Central. Sobre el rol del respaldo de la emisión monetaria, remito a las notas sobre la teoría monetaria en Marx; o sobre inflación en Argentina.

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      rolandoastarita

      20/03/2016 at 17:06

  3. Trotsky enfoca la cuestión desde el punto de vista de la “liberación nacional”. En su visión, se trataría de una tarea “democrática” que no puede cumplir la burguesía de los países atrasados (México, por ejemplo) en el era de los monopolios imperialistas. Pensaba que países como México o Argentina eran “semi-colonias”.

    Este abordaje lo mantienen hoy la mayoría de las organizaciones trotskistas de Argentina. Por eso “Izquierda diario” habla de “entrega”, y cosas por el estilo, cuando critica al gobierno mexicano actual; o al argentino. El enfoque que defiendo es muy distinto; puede consultarse aquí, aquí y aquí. También trato la cuestión en “Economía política de la dependencia y el subdesarrollo”.

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    rolandoastarita

    21/03/2016 at 09:20

  4. Rolo, también los marxistas-leninistas-maoístas del PCR hablan de “ajuste y entrega” permanentemente. Difícil encontrar un artículo suyo que no tenga la palabra “entreguista”. Y eso que se dicen no trotskystas.

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    Tavo

    21/03/2016 at 09:51

    • Es que hay una coincidencia de fondo en el diagnóstico del país. La diferencia está en que el trotskismo dice que las burguesías de los países atrasados no pueden cumplir con la revolución democrática porque temen a la clase obrera, en tanto el stalinismo afirma que las burguesías nativas (o al menos una parte de ellas) sí pueden cumplir esa revolución democrática.

      La raíz de esta concepción común se encuentra en el giro que dio el Sexto Congreso de la Internacional Comunista en 1928 en este asunto. Allí se planteó que las “oligarquías” de los países atrasados se oponían a la revolución democrático burguesa e impedían el desarrollo capitalista y la industrialización, en alianza con el imperialismo, y por esta vía se mantenía el colonialismo. Este diagnóstico no fue criticado por Trotsky (a pesar de que escribió una extensa crítica a las tesis oficiales de la IC). En principio el análisis se aplicaba a Asia y África, pero en los 1930 se extendió a América Latina. Luego, con los procesos de descolonización, se habló de “neocolonialismo”; también se mantuvo la categoría “semi-colonia”, no en el sentido en que la había utilizado Lenin, sino para significar que los países dependientes, como Argentina, en realidad estaban más cerca de la colonia.

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      rolandoastarita

      21/03/2016 at 10:54

  5. Rolo, fiajte que el viernes actualizaron las estadìticas de Deuda Pública al 31-12 y en la misma páginade la Secretaría de Finanzas subieron un documento con todas las colocaciones financieras de 2015, u nverdadero festival de bonos (y eso que están nada más las de mercado abierto, cuando ves en deuda públcia todo el choreo a Anses, Banco Nación, etc. con Letras del Tesoro y demás, eso no está contemplado ahí)

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    Carlos

    21/03/2016 at 14:38

  6. Rolo, en la nota decís “De manera que el BCRA cerró febrero con casi US$ 1500 millones menos de reservas (US$ 28.550 millones). El 1º de marzo cayeron a US$ 28.194 millones. Ante la sangría, el Central aumentó fuertemente las tasas de interés, lo que genera las condiciones para una excelente bicicleta financiera. Por ejemplo, el 18/03 las LEBAC (letras del BCRA) pagaban el 34% a 90 días, y el futuro del dólar a junio se comerció a $15,68. Esto significa que quien compra LEBAC y se cubre con un futuro está haciendo una ganancia anualizada, en dólares, del 20%. Es la misma política que estaba aplicando el Gobierno K en 2015. Se comprende que por esta vía no hay forma de que no siga aumentando la deuda (…)”
    En los comentarios de esta nota: http://www.lanacion.com.ar/1880282-la-lebac-una-opcion-para-ganar-38-de-interes-anual-en-pesos-y-20-en-dolares, algunos usuarios afirman que al ser el contrato a futuro un acuerdo entre privados, no pone en riesgo las reservas internacionales. O sea, como una especie de distribución de dólares entre privados. Aunque reconocen que las Lebacs a semejante tasa son insostenibles, plantean que se mantendrán en ese nivel hasta que comiencen las liquidaciones de dólares de la cosecha y se alivie el mercado cambiario.
    Yo no entiendo del todo el mecanismo, por eso te quería preguntar por qué si el futuro es un contrato entre privados, afectaría de cualquier modo la CF, o sea, ¿por qué determinaría la necesidad de que siga aumentando la deuda?

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    Gustavo Díaz Froio

    21/03/2016 at 19:47

    • El futuro en sí mismo no pone en riesgo las RI (aclaración: no se trata solo de un contrato entre privados, pueden operar el Central u otros organismos del Estado). Lo que quiero significar es que en la medida en que haya oportunidades de grandes ganancias con bicicletas financieras se mantienen las condiciones que hicieron posible el crecimiento de la deuda (básicamente, la debilidad de la inversión productiva).

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      rolandoastarita

      22/03/2016 at 14:05

  7. Rolando: no tengo formación en economía por lo que quería plantearle una duda que quizás resulte básica. Si tiene un momento para responderla le agradezco un montón, y si no entiendo.
    La cuestión es: en estos días se está hablando mucho de un aumento del PBI del 2,1% durante el 2015 estimado por el INDEC actual. ¿Cómo es esta cifra coherente con el déficit que usted expone? (no es que le porfíe, de verdad no entiendo cómo se relacionan las medidas).
    Saludos, le agradezco por mantener este blog. Sus enfoques son interesantísimos, y los desarrolla excepcionalmente!

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    Maria

    05/04/2016 at 14:02

    • No sé a cuál de los déficits se referís, si al déficit fiscal o al de deuda corriente. Pero de todas maneras no tiene por qué ser contradictorio con el crecimiento del PBI. Ejemplo: en los 1990 hubo muchos años de crecimiento del PBI y déficit fiscal y de cuenta corriente.

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      rolandoastarita

      06/04/2016 at 15:48


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